La impunidad olímpica de los brujos

Manuel aneiros baila alrededor del fuego en Madrid para atraer la suerte a la candidatura olímica. Foto: Efe.Los brujos que participan en el 25º Foro Internacional de las Ciencias Ocultas y Espirituales, que ha reunido en la capital de España a quienes se venden como los mejores profesionales de la videncia, hicieron una vez más el ridículo con sus rituales para atraer la suerte a la candidatura olímpica de Madrid 2016. Uno de ellos, Manuel Aneiros, autocalificado druida, ofició el 1 de octubre una ceremonia de la buena suerte vestido como un Gandalf de rastrillo. Acompañado de un gaitero, un tamboril y unas bailarinas, danzó alrededor de una fogata e hizo un amuleto a base de laurel, ruda silvestre y helecho macho. «El laurel da el poder de ganar, la ruda evita la envidia y el helecho macho protege contra el maleficio», declaró a Efe. Después, aseguró que Madrid tenía un 70% de probabilidades de salir elegida. Ya saben lo que pasó al día siguiente: que los Juegos Olímpicos se fueron para Río de Janeiro. Un montón de medios hablaron del ritual celta de Aneiros, de lo que pronosticaba el tarot y otras bobadas, a mayor gloria publicitaria de los videntes que auguraron el, según ellos, más que probable éxito de la candidatura madrileña. ¿Publicó algún medio al día siguiente que, una vez más, los adivinos no dan una?
Ferias del engaño como la de Madrid se repiten en casi todas las ciudades españolas, sin que ni las autoridades de consumo ni las organizaciones de consumidores hagan nada. Si me venden leche desnatada que no es tal, al fabricante se le puede caer el pelo. Si alguien me predice un futuro inventado, me vende una inútil pócima del amor o me promete la cura de una grave enfermedad mediante la imposición de manos, no le pasa nada. ¿A qué espera el Gobierno español para trasponer de una vez a nuestra legislación la Directiva 2005/29/CE relativa a las prácticas comerciales desleales y que los brujos tengan que demostrar sus poderes para seguir vendiendo sus servicios? ¿Es qué el Ejecutivo de José Luis Rodriguez Zapatero no debe defender a los consumidores frente a quienes les engañan diciéndoles que ven el futuro o el aura, haciendo pócimas, echando las cartas o curando enfermedades milagrosamente?