Un ‘orb’ en mi jardín

Un 'orb' en el jardín. Foto: Santiago B.Santiago B., un lector de Magonia, me envió el 15 de agosto un mensaje de correo con tres fotografías tomadas en el jardín de un chalé situado a las afueras de una ciudad española con una cámara compacta Olympus FE-170. Las imágenes se habían tomado días antes, hacia las 22 horas, cuando él y otras personas estaban «probando unos trajes a unos gigantones de fiestas». No vieron nada raro en el momento de sacar las fotos, sino al examinar las imágenes después. «Nosotros vemos una cara dentro de esa esfera a la altura de la mano del gigante, y ahí no había ninguna luz, ni linterna, ni nada parecido. Si fuera que la lente estaba muy sucia, se vería también en las demas fotos, ¿no?», me preguntaba Santiago. Casualidades de la vida, acababa de escribir la entrega de Crónicas de Magonia correspondiente a los orbs, así que le respondí que se trataba, muy posiblemente, del reflejo del flashazo en una mota de polvo levantada al desplegarse los trajes y le remití a la explicación dada por Fujifilm. Además, le confesé que yo también veía una cara dentro de la burbuja luminosa, aunque no era nada raro. «Es una jugarreta de nuestro cerebro conocida como pareidolia. Es lo mismo por lo que vemos figuras en el mármol, en las nubes y hasta en los troncos de los árboles», indiqué. Poco después, mi interlocutor agradeció la explicación y la información facilitada para que pudiera comprobar por su cuenta lo que le decía.