‘The Lancet’ pide al Papa que se retracte de sus falsedades sobre el condón y el sida

El Papa Benedicto XVI, agasajado por un grupo de pigmeos de la tribu Baka. Foto: Reuters.La revista médica The Lancet acusa esta semana a Benedicto XVI de «distorsionar públicamente la realidad científica para promover la doctrina católica», al decir que la distribución masiva de condones no sólo no ayuda a luchar contra el sida, sino que además “aumenta el problema».
La peligrosa tontería papal provocó una inmediata declaración conjunta de ONUSIDA, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que comienza diciendo que «la utilización del preservativo es un elemento crucial para un enfoque integral, eficaz y sostenible de la prevención del virus de inmudeficiencia humana (VIH), y conviene acelerar su promoción». Las tres prestigiosas instituciones destacan que «el preservativo masculino de látex es la tecnología individual disponible más eficaz para reducir la transmisión sexual del VIH y otras infecciones de transmisión sexual», tal como se ha demostrado tanto en el laboratorio como «allí donde el sida ya se ha extendido con fuerza».
«No está claro si el error del Papa se debe a la ignorancia o a un intento deliberado de manipular la ciencia para apoyar la ideología católica», apunta generosamente el editorial de The Lancet dedicado a las polémicas declaraciones del pontífice. El autor del texto, titulado ‘¿Redención para el Papa?’, destaca que «sus comentarios están ahí y los intentos del Vaticano de retorcer las palabras del Papa, manipulando una vez más la verdad, no son el mejor camino a seguir. Cuando una persona influyente, sea un líder religioso o político, hace una declaración científica falsa que puede tener efectos devastadores para la salud de millones de personas, debe retractarse o rectificar. Cualquier otra cosa que hiciera el papa Benedicto sería un flaco favor al público y a quienes trabajan en defensa de la salud, incluidos muchos miles de católicos que trabajan incasablemente en todo el mundo para impedir la propagación del VIH/sida».
La Iglesia tardó más de 400 años en admitir que Galileo tenía razón al decir que la Tierra gira alrededor del Sol y perdonarle. ¿Cuánto tardará en retractarse de las falsedades sobre el condón y el sida?, ¿cuánta gente morirá en África por creer las mentiras sobre el preservativo predicadas por Benedicto XVI?