Jesús murió en la cruz por terrestres y extraterrestres

Lo ha dicho el director del Observatorio Astronómico del Vaticano, el jesuita argentino José Gabriel Funes: Jesús murió en la cruz en el Gólgota para redimirnos no sólo a nosotros, sino también a los “hermanos extraterrestres”. Vamos, que Dios no va de mundo en mundo encarnándose, siendo traicionado y cruelmente ejecutado. No me negarán que, si no, sería una faena de mucho cuidado de haber una multitud de civilizaciones alienígenas, un infernal martirio como el de Sísifo, pero sustituyendo la piedra por el madero.

Las palabras sobre la Redención del astrónomo jefe vaticano, quien asegura que se puede creer en Dios y en los extraterrestres a la vez, me han recordado un irrisorio -por el tema- e insoportable -por la redacción- libro de ovnis. Se titula Mirando a la lejanía del Universo y fue publicado en 1978 por el sacerdote Enrique López Guerrero. Es obra de tan ingenua credulidad que el autor se traga de cabo a rabo el fraude de Ummo, la historia según la cual un platillo volante aterrizó en los Alpes franceses en marzo de 1950, sus ocupantes viven entre nosotros y han contactado desde los años 60 por carta con ufólogos españoles.

López Guerrero examina, entre otras cosas, el “problema de la universalidad de la Redención y de la singularidad de la Encarnación”, de cómo Dios se habría encarnado sólo una vez, pero su sacrificio como Jesús en la Tierra habría servido para liberar del pecado a todos los seres inteligentes del Universo. El sacerdote español añade que tampoco es problema para esa Redención universal que “la mayoría de las Humanidades creadas no hayan caído en pecado original”, algo de lo que está seguro porque, si la mayoría hubiera caído, “ello implicaría un fracaso del plan divino de toda la Creación, al ser el hombre su cumbre y su meta”. Yo, sin embargo, no acabo de entender qué sentido tiene salvar a quienes no necesitan ser salvados, será que mi lógica es de este mundo. Rizando el rizo aún más, el autor de Mirando a la lejanía del Universo identifica al Jesús terrestre con un personaje ummita llamado Ummowoa, pero sentencia inmediatamente que eso “no implica necesariamente una doble Encarnación”. Más lógica de otro mundo.

Añade López Guerrero en su libro que, aún habiendo sido malos, somos “la más apta” entre todas las Humanidades creadas para asistir en vivo y en directo a la Encarnación. Supongo que el padre Funes piensa lo mismo porque, si, de entre todos los miles de posibles mundos con vida inteligente, el dios cristiano eligió éste para su sacrificio como hombre, será porque somos algo extraordinario. ¿O no?

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.