1,6 millones de euros por una espada falsa del Cid

Hace años, un periódico español anunció en un titular que se había encontrado la barca con la que navegó Jesús con sus discípulos por el mar de Galilea. El texto, sin embargo, decía que lo que habían descubierto los arqueólogos eran los restos de una embarcación del siglo I similar a la que podría haber utilizado el Mesías cristiano. Me he acordado de esta anécdota en cuanto Ciro Galante, vecino de Evadidos, me ha alertado de que había un tema del día que no podía dejar escapar en Magonia: la historia de la adquisición de la espada Tizona.

La Junta de Castilla y León ha pagado 1,6 millones de euros -de los que un millón ha sido aportado por empresarios burgaleses- por una espada que ha presentado a los medios de comunicación como Tizona, la del Cid Campeador, personaje de leyenda basado en el mercenario medieval Rodrigo Díaz de Vivar. Se ha llevado la pasta al bolsillo un tal José Ramón Suárez de Otero, marqués de Falces y propietario del arma. En 2004, intentó colocársela al Ministerio de Cultura por 6 millones de euros, pero al final la jugada le salió mal, aunque la rebajó hasta 1,5 millones. Cuatro informes encargados por Cultura -elaborados por Patrimonio Nacional, el Museo Arqueológico Nacional, la Real Academia de Historia y el medievalista José Godoy- dictaminaron que no se trata de Tizona, sino de una pieza de los siglos XV ó XVI, con añadiduras del XIX. Y fue tasada entre 200.000 y 300.000 euros. ¿Por qué ha pagado entonces la Junta de Castilla y León casi seis veces más por algo que el Museo Arqueológico Nacional considera una falsa reliquia?

Juan Carlos Aparicio toma en su manos la espada en el Museo de Burgos. Foto: Efe.El Gobierno autonómico esgrime a su favor el Real Decreto 1414/2002, que declaró la pieza bien de interés cultural. Dice: “Sobre esta espada existe una tradición historiográfica muy amplia que identifica la misma como la famosa espada de don Rodrigo Díaz de Vivar. La tradición asegura haber sido regalada por Fernando el Católico al primer marqués de Falces. Una parte de la hoja fue forjada en un centro andaluz en la primera mitad del siglo XI. Fue objeto durante el último tercio del siglo XV de una severa intervención consistente en la adición del recazo y de grabarle la tosca inscripción acreditativa que ahora se aprecia”.

La consejera de Cultura y Turismo castellanoleonesa, Silvia Clemente, sostiene que el Real Decreto reconoce la autenticidad de la espada, cuando no es así. Se refiere a la pieza dos veces como “la espada conocida como La Tizona del Cid“, y no como La Tizona del Cid, y otra como la espada identificada por la tradición como la de Rodrigo Díaz de Vivar. No hay, por tanto, un reconocimiento expreso de que sea la espada del Cid; lo que se admite es que es conocida como tal, no que es tal. Además, aunque el estudio de 1998 que fechó parte de la hoja en el siglo XI estuviera en lo cierto, ¿es que esa espada no pudo pertenecer a otro caballero de la época?, ¿qué prueba hay de que el arma fue empuñada por el personaje mítico de la reconquista española? Ninguna. Sólo la tradición, la misma según la cual los restos de Rodrigo Díaz de Vivar reposan en la catedral de Burgos, los del apóstol Santiago en la de Santiago de Compostela y el sudario de Turín envolvió el cuerpo de Jesús.

La Junta de Castilla y León ha hecho pública la adquisición de esta falsa reliquia del nacionalismo español en plena campaña electoral y al alcalde de Burgos -y candidato a la reelección-, Juan Carlos Aparicio, le ha faltado tiempo para hacerse la foto con la espada en las manos. ¡Qué fácil y qué barato sale en este país derrochar el dinero todos! Porque estoy seguro de que esta tropelía -el derroche asciende a más de 2.800 salarios mínimos- no va a pasar factura en las urnas a sus responsables, como tampoco pagarán por ello dentro de un año quienes no han hecho nada para evitar el expolio cometido por la empresa cazatesoros Odyssey. ¿Por qué en España los responsables culturales son, generalmente, elegidos entre los políticos más incapaces?, ¿por qué todos los nacionalismos se empeñan en manipular la Historia y tomarnos por tontos?