La adivinación, por los suelos en Nueva York

Puesto de adivinas en la Avenida de las Américas, en Nueva York. Foto: L.A. Gámez.No parece que sea fácil vivir del engaño futurológico en Nueva York. Un par de semanas pateándome la capital del mundo a la caza de libros, entre otras cosas, me han demostrado que los brujos son en la Gran Manzana muy baratos. Quizá es que exista una competencia feroz, no lo sé. Después de encontrar varios gabinetes en los que le adivinaban a uno el futuro por 10 dólares en el Upper West Side y Greenwich Village, di con uno que reducía la tarifa a la mitad, pero ahí no acabó el desplome de precios. El sábado, entre los tenderetes montados en la Avenida de las Américas -en pleno corazón de Manhattan- con motivo el Festival de la Antigua Orden de Hibernianos, topé con una carpa en la que varias mujeres leían el porvenir en las manos de los incautos por 2 dólares. Sólo es el doble de lo que cuesta una hamburguesa asesina en un comedero de multinacional y aún así me parece demasiado para un brujo.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.