Los vendedores de misterios, en la revista ‘Rolling Stone’

Portada de la revista 'Rolling Stone'.Últimamente, he empezado a decir no a cosas. Algunas de ellas incluían una compensación económica, del ego o viajes para participar en interesantes encuentros sobre divulgación del pensamiento crítico. Pero es que, por ahora y hasta que los días no tengan más horas, no doy para más. Sin embargo, cuando hace unas semanas me llamaron de Rolling Stone para ver si podía escribir un reportaje sobre los vendedores de misterios, no lo dudé. La oferta era tentadora y no precisamente por el dinero. Se trataba de publicar en la versión española de una revista internacionalmente famosa y de añadir una muesca más a la lista de objetivos nunca pensados y accidentalmente cumplidos. Hace un año, dije que no a un proyecto de un libro sobre más o menos de lo mismo. Lo hice por dos razones: porque no me apetecía revolver papeles del tiempo de Maricastaña y porque dudo de que a la gente le interese una obra exclusivamente dedicada a las meteduras de pata y andanzas de los comerciantes de lo paranormal.

Dos páginas del especial sobre vendedores de misterios de la revista 'Rolling Stone'.

La propuesta de Rolling Stone era parecida, pero tenía dos cosas a su favor: no exigía una gran profundidad documental y se trataba de una decena de folios, no de varios centenares. El formato no era mi favorito -una ficha tipo dedicada a cada personaje elegido-, pero facilitaba la redacción. Así que me puse manos a la obra. El resultado lo pueden leer en el número de este mes (91) de Rolling Stone. Son tres páginas dedicadas a Charles Fort, Charles Berlitz, Antonio Ribera, Erich von Däniken, Fernando Jiménez del Oso, Juan José Benítez, Uri Geller, Graham Hancock, Javier Sierra e Iker Jiménez -cinco extranjeros y cinco españoles-, y una cuarta sobre diez lugares mágicos. Aunque envié a la revista las líneas que me dijeron, al final han hecho recortes en el texto por motivos de espacio, lo que en algún caso ha dado lugar a frases extrañas e incluso con un sentido diferente al original. Una contrapartida menor, ciertamente, frente a publicar un texto escéptico en una revista como Rolling Stone; pero es que no me he quedado totalmente satisfecho.