Energía ‘orgásmica’ para la paz mundial

Donna Sheehan y Paul Reffell, en la cubierta de la casa flotante en la que viven en Marshall, California. Foto: APDonna Sheehan, de 76 años, y Paul Reffell, de 55, son una pareja de pacifistas californianos que han convocado «un orgasmo global por la paz» para el 22 de diciembre. El fin es «efectuar un cambio en el campo de energía de la Tierra mediante la inserción de la mayor carga posible de energía humana» precisamente ahora, «cuando dos flotas más de Estados Unidos se dirigen hacia el golfo Pérsico con armamento antisubmarino que sólo puede usarse contra Irán», dicen en su web. Para alcanzar su objetivo, Sheehan y Reffell, que viven felices en una casa flotante en Marshall (California), invitan a la gente a «concentrar sus pensamientos en la paz, durante y después del orgasmo». Y la explicación que dan de los efectos es de lo más divertida: «La combinación de alta energía orgásmica con la intención mental puede tener un efecto mucho más grande que las meditaciones y las oraciones en masa intentadas anteriormente».

Adeptos de Meditación Trascendental, saltando en posición de loto sobre la colchoneta de turno.El problema, ay, es que el efecto demostrado de las meditaciones y las oraciones colectivas es cero. Gracias a Bart Simpson -no vamos a ser a estas alturas tan ingenuos como para pensar que gracias a la escuela-, sabemos los efectos que tiene algo multiplicado por cero, y da igual que ese algo sea una energía supercalifragilística humana que a su vez actúe sobre otra energía similar de la Tierra. Pero no crean que eso va a desanimar a la extraña pareja. Tampoco sirven para nada los espectáculos de vuelo yóguico por la paz que cada dos por tres montan los seguidores de ese genio de los negocios que es el Maharishi Mahesh Yogi: los adeptos de Meditación Trascendental® se suelen poner a dar saltitos sobre colchonetas sentados en posición de loto y se sacan fotos cuando están en el aire para que parezca que levitan. Llevan haciéndolo muchísimos años, aunque yo tuve noticia de ello en plena guerra de la antigua Yugoslavia, que ya saben como acabó a pesar de los masivos, según el guru, vuelos yóguicos pacifistas.

«Éste es el Primer Orgasmo por la Paz Anual Sincronizado del Solsticio de una campaña que concluirá en el solsticio de diciembre de 2010, cuando acabe el Calendario Maya con un nuevo comienzo», augura la pareja californiana. Bueno, siempre es más sano y divertido practicar el sexo -aunque sea en la creencia de que va servir para alcanzar la paz mundial- que dedicarse a rezar, mortificarse o meditar, ¿o no?

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista.