Los nuevos planetas complican la vida a los astrólogos

Los tres 'nuevos planetas' del Sistema Solar, comparados con la Tierra. Imagen: IAU.

La Unión Astronómica Internacional (IAU) votará dentro de una semana una propuesta según la cual el Sistema Solar pasará inmediatamente a tener doce planetas, ya que a los nueve que había hasta ahora se sumarán Caronte, Ceres y 2003 UB313, popularmente conocido como Xena. La medida se basa en una nueva definición de planeta que considera como tal todo cuerpo del suficiente tamaño para que su gravedad lo moldee de forma esférica -en la práctica, viene a ser todo objeto de más de 800 kilómetros de diámetro-, siempre que gire alrededor de una estrella y no sea tal ni el satélite de un planeta.
Ceres, el primero de los asteroides descubierto, fue considerado en 1801 un planeta y degradado tras el hallazgo de otros cuerpos en el Cinturón de Asteroides. Ahora, con sus 933 kilómetros de diámetro y su forma esférica, asciende a planeta. Como Caronte, por arte de una nota al pie en la definición que dice que, en un sistema de dos mundos, el más pequeño será planeta y no satélite siempre y cuando el centro sobre el que giren los dos objetos esté fuera del más grande. Además, la definición crea un nuevo tipo de planetas, los plutones, que comprende a todos los de órbitas excéntricas e inclinadas que tardan más de 200 años en dar una vuelta alrededor del Sol: el grupo está liderado por Plutón y forman parte de él Caronte y 2003 UB313. Este desmadre sirve para no degradar a Plutón y dejar a Estados Unidos sin planeta -es el único descubierto por un estadounidense, Clyde Tombaugh, en 1930-, y hará que un futuro no muy lejano vaya a ser muy difícil aprenderse la lista de estos cuerpos, según se incorporen a ella más y más plutones del Cinturón de Kuiper, región situada más allá de Neptuno en la que hay millones de mundos helados.
Si sale adelante la definición, la lista oficial de planetas será ahora la formada por Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Ceres, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón, Caronte y 2003 UB313. Y, dentro de poco, se unirán hasta una decena de posibles candidatos. «Dentro de cinco años; puede haber más de cien planetas en el Sistema Solar», me decía ayer Ricardo Hueso, planetólogo de la Universidad del País Vasco (UPV). Así que aprovechen mientras todavía puedan alardear de saberse de memoria los planetas de nuestro vecindario. Este guirigay , no obstante, tiene su lado divertido.
«Lo mejor es que va a volver locos a los astrologos. Las van a pasar canutas», ironizaba ayer Hueso. Párense a pensar unos segundos. Xena es más grande que Plutón y habrá más mundos en el Cinturón de Kuiper con más masa que el hasta ahora último planeta. Sin embargo, ningún astrólogo ha detectado su influencia en la personalidad de sus clientes, como tampoco hicieron antes de 1930 con Plutón. Los astrólogos sólo saben lo que los astrónomos descubren. Resulta evidente que las cartas astrales anteriores a 1930 son incompletas por no incluir a Plutón y que todas las hechas desde entonces también lo son por ignorar a Xena y, no nos olvidemos, al mucho más próximo Ceres. ¡Ah!, y las hechas a partir de ahora por no incluir ninguno de los nuevos planetas que se descubrirán en los próximos años en el Cinturón de Kuiper. Por no hablar de la influencia de satélites y asteroides. La estafa astrológica continuará, pero será divertido «volver locos a los astrólogos» preguntándoles por la situación de Quaoar, Sedna y otros mundos en nuestro cielo natal.