Bélmez de la Moraleda: ¿dónde están las demandas, matarile, rile, rile…?

Más de tres meses, tres, han pasado desde que el Ayuntamiento de Bélmez de la Moraleda (Jaén) acordó en un pleno emprender acciones judiciales contra Javier Cavanilles, periodista de El Mundo, por los reportajes publicados en ese diario acerca de las famosas caras de Bélmez, y de las demandas no se sabe nada. Se han desvanecido, al igual que antes lo hicieron las querellas anunciadas por Pedro Amorós, presidente de la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas (SEIP), contra quienes mantienen -como el escritor mexicano Mauricio-José Schwarz– que lo más llamativo del currículo de Amorós tiene ribetes fantásticos, que no es ni ha sido nunca miembro del Instituto SETI, ni ha colaborado con la BBC, ni la CNN sabe nada de él. Vamos, que sus acreditaciones tienen tanta solidez como el misterio de Bélmez, por mucho que un periodista especializado como Iker Jiménez dijera en la revista Enigmas en 1997: «Transcurrido un cuarto de siglo, demostramos con documentos oficiales y en rigurosa exclusiva la autenticidad de esas caras sobrenaturales, un misterio que aún espera una explicación en el rincón más apartado de Andalucía».

El Consistorio de Bélmez aprobó el 4 de enero por iniciativa de la alcaldesa, María Rodríguez Arias, demandar a Cavanilles por «acusar públicamente al Ayuntamiento de encubrir una trama fraudulenta en torno al fenómeno paranormal de las caras de Bélmez». La regidora socialista, que ha querido convertir el pretendido enigma en atracción turística, no parece haber ido, sin embargo, más allá del anuncio de demanda, que, eso sí, le reportó los correspondientes titulares de prensa. Como no se deberá a dificultades para dar con el diario El Mundo, cuya dirección puede conseguir cualquier ojeando un periódico, cabe suponer que el gabinete jurídico del Ayuntamiento de Bélmez se ha dado cuenta de que no hay mucho que rascar y que el que, con pícaros se acuesta, engañado se levanta.

Es lo mismo que le ocurre desde hace tiempo a Pedro Amorós, compañero de viaje de la alcaldesa en el asunto de las caras, que amenaza y amenaza con demandar a quienes dicen que las credenciales de que hace gala son inventadas y a quien Bruno Cardeñosa, autor de El código secreto, animaba a finales de 2004 a denunciar a los escépticos, aunque él nunca lo ha hecho por mucho que pretenda convencer a sus seguidores de lo contrario. Tanto Amorós como Cardeñosa son como Pedro el del lobo: repiten una y otra vez la cantinela de las citas ante los tribunales -yo la escuché de Amorós contra Cavanilles a finales de noviembre-, pero sus abogados nunca tienen tiempo para acercarse al juzgado. Como tampoco sus científicos de confianza para hacer ningún análisis, porque los miembros de la SEIP aseguran que en diciembre tomaron muestras de las caras de Bélmez y todavía esperamos los resultados. Estamos viviendo el fin de un mito, como Fernando L. Frías y Gerardo García-Trío han explicado en el último número de la revista Pensar.

Publicado por Luis Alfonso Gámez

Luis Alfonso Gámez es periodista. Ha sido el conductor de Escépticos (ETB), la primera producción española de televisión dedicada a la promoción del pensamiento crítico, y llevado la sección El archivo del misterio en Órbita Laika (La 2). Ha colaborado con la Cadena SER, Radio Nacional de España, Radio 3, M80 Radio, Radio Vitoria y Punto Radio Bizkaia -antes Punto Radio Bilbao-, con intervenciones que pueden escucharse en cualquier sitio gracias al podcast Magonia. Da ante todo tipo de público charlas sobre ciencia y pseudociencia, en las que habla de la conspiración lunar, la Atlántida, los ovnis, la guerra psíquica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las conspiraciones, el periodismo gilipollas y, si se da el caso, hace a los asistentes experimentar lo paranormal. Trabaja en el diario El Correo de Bilbao, donde cubre la información de ciencia desde hace años. Mantiene desde junio de 2003 este blog, dedicado al análisis crítico de los presuntos misterios paranormales y al fomento del escepticismo, y firma desde octubre de 2010 una columna en español, ¡Paparruchas!, en la web del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario, de la que es consultor. Además, es fundador del Círculo Escéptico, asociación organizadora del Día de Darwin y de los encuentros Enigmas y Birras, entre otros actos de divulgación del pensamiento crítico. Ha escrito los libros El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y ha coordinado la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), publicada por la Universidad del País Vasco y en la cual destacados científicos examinan la posibilidad de vida extraterrestre y la existencia de monstruos, entre otros asuntos. Fue el único español participante en el libro Skeptical odysseys. Personal accounts by the world's leading paranormal inquirers (Odiseas escépticas. Reflexiones personales de los principales investigadores mundiales sobre lo paranormal. 2001), editado por el filósofo Paul Kurtz. Si quiere informarle de algo relacionado con los temas de este blog o entrar en contacto con él para cualquier cosa, puede hacerlo por correo electrónico, Twitter, Facebook o Google +.