4.000 páginas sobre lo paranormal en un CD

Disco con todos los números de la revista 'The Skeptic' publicados entre 1981 y 2000.Los Escépticos Australianos están entre los más activos el mundo. Cualquiera puede comprobarlo en Internet, en su revista y ahora también en un par de discos compactos que recogen su quehacer desde 1981. El último ejemplar de The Skeptic tiene 68 páginas y lo he recibido de la profesora y divulgadora científica Lynne Kelly acompañado de un fabuloso regalo: un CD con todo lo publicado en esa revista entre 1981 y 2000. Es The Great Skeptic CD y costaba 55 dólares australianos hasta que fue retirado de la venta por The Great Skeptic CD2, que abarca hasta 2003 e incluye además diez horas de audio. ¡The Great Skeptic CD es una joya, mucho más que una recopilación de números de una revista! Se trata del paso siguiente al que han dado en nuestro país la Fundación Anomalía y ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico al poner recientemente a disposición de los interesados gran parte de su producción intelectual en formato digital.
La Fundación Anomalía publicó en 2003 un disco conmemorativo de su vigésimo aniversario con todos los ejemplares de Cuadernos de Ufología (CdU) aparecidos hasta entonces. El único inconveniente para el usuario es que el material no se puede imprimir, lo cual, a quienes estamos acostumbrados a leer en papel, limita considerablemente el disfrute. Sí incorpora tal posibilidad el CD que ARP editó el año pasado con los primeros dieciséis números de El Escéptico. En este caso, el pero, tanto respecto al disco dedicado a CdU como al de The Skeptic, es que El Escéptico cubre sólo los últimos años de trayectoria de una organización que se remonta en el tiempo a mediados de los años 80 y publicó antes cuarenta números de otra revista, La Alternativa Racional, que pueden consultarse en Internet.
El disco compacto de nuestros antípodas reúne en 4.000 páginas 79 números de The Skeptic y dos libros: Creationism: an Australian perspective y Skeptical. La clasificación temática de parte del material facilita la impresión de libros dedicados a los ovnis, la astrología, los psíquicos y la religión, entre otros asuntos, y la posibilidad de búsqueda permite usar el CD como una obra de consulta. Se trata, por tanto, de una herramienta muy útil para quienes estamos interesados en el análisis racional de las afirmaciones de lo paranormal y sabemos desde hace años del magnífico trabajo de nuestros colegas australianos, quienes nombraron en 2004 Escéptico del Año a Lynne Kelly. En la carta que acompañaba al CD y a la revista, ella me recuerda lo bien que lo pasamos en octubre en Abano Terme (Italia) cuando, durante la celebración del Quinto Congreso Escéptico Mundial, compartimos varias veces mesa y mantel con el ilusionista inglés Ian Rowland, el médico canadiense Jean Lette, el escéptico mallorquín Paolo Zerbato y el periodista argentino Alejandro J. Borgo, director de la revista Pensar.