«La eutanasia debe ser una opción elegida libremente», dice Paul Kurtz

La actualidad, a veces, juega muy buenas pasadas. El último número de Pensar, la revista en español del Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal (CSICOP), incluye una reflexión sobre la eutanasia, a cargo del filósofo Paul Kurtz, que ha llegado a los lectores españoles cuando el derecho a una muerte digna vuelve a estar en boca de todos. Una mujer confesó hace unos días que en 1998 ayudó a morir al tetrapléjico gallego Ramón Sampedro, cuya peripecia vital ha llevado al cine Alejandro Amenábar en una película, Mar adentro, que ha entrado en la carrera de los Oscar. Es posible que el éxito del filme protagonizado por Javier Bardem estuviera en la mente de Alejandro J. Borgo cuando planificó el quinto número de Pensar (oficialmente, el primer número del segundo volumen); pero lo primero no. Fuera cual fuera la idea original, el periodista ha conseguido que la revista vuelva a parecer pegada a la actualidad.
«El cuerpo de una persona, sus posesiones, creencias, valores, acciones y conducta son zonas donde la sociedad no debería entrometerse sin una buena razón», dice en su artículo Kurtz, presidente del CSICOP, para quien «la eutanasia debe ser una opción elegida libremente» y «la verdadera pregunta no es si deberíamos dejar morir a una persona, sino si deberíamos permitir que se la mantenga viva». Se refiere el autor, en la última sentencia, a quienes la ciencia actual mantiene vivos contra su voluntad. La reflexión de Kurtz puede que a algunos les parezca fuera de lugar en Pensar, pero encaja perfectamente tanto con los objetivos de la revista como con el humanismo militante del filósofo estadounidense, quien es un firme defensor de la experimentación con células embrionarias, por ejemplo.
Portada del número 5 de la revista ‘Pensar’.El principal artículo de la portada, obra de la periodista Mariana Comolli, expone los mitos que rodean a la sangre y lo que en realidad puede saberse de su análisis. «La ciencia demuestra que la sangre es la llave para conocer, detectar y combatir una importante cantidad de enfermedades que sufre el hombre, pero las terapias naturales no se quedan atrás y tienen sus propias teorías al respecto», advierte la autora. Teorías disparatadas basadas en la superstición y en la ignorancia, como se deduce de unos ejemplos que llevarían a la risa si no fuera porque lo que está en juego es la salud.
Carcajadas es lo que da el lector con la historia del esqueleto alienígena de Walter H. Andrus Jr.,fundador del MUFON, una de las organizaciones ufológicas más famosas de Estados Unidos. Luis R. González Manso, de la Fundación Anomalía, narra «una de las historias más esperpénticas de la ufología norteamericana, ya de por sí bastante desquiciada». Al otro lado del Atlántico, cuando uno ve la foto de Andrus en pantalón corto, con el esqueleto de un pequeño ser que considera extraterrestre y lee que por el medio andaba un paleontólogo bromista que publicó un libro de fósiles de criaturas míticas -hadas, duendes…-, se siente ante el remedo yanqui del ufólogo del anillo IOI o de cualquiera de esos misteriólogos que no se quitan el chaleco de Coronel Tapioca ni en la playa ni para pasar la fregona a una casa en Bélmez.
Además de las secciones habituales, Borgo da un repaso a lo que fue el Quinto Congreso Escéptico Mundial, celebrado en Abano Terme (Italia) en octubre. Una fructífera reunión en todos los aspectos, que nos sirvió a algunos para estrechar lazos con colegas de otros países y abrir interesantes líneas de colaboración. El director de ‘Pensar’ y yo tuvimos, además, la oportunidad de intervenir y de compartir mesa y mantel con buena parte de la plana mayor del escepticismo internacional, aunque la mejor noticia fue la confirmación de la futura apertura en Argentina de una delegación del Centro para la Investigación (CfI), organización que también cuenta en España desde hace tres meses con una dirección postal en Bilbao.
Pensar es una publicación trimestral del CSICOP, tiene 28 páginas y cuesta 12 dólares por un año y 20 por dos. Pueden suscribirse a través de Internet o del correo convencional, usando en el primero de los casos la tarjeta de crédito y en el segundo, además, el giro postal. Los residentes en España pueden hacerlo mediante un ingreso bancario en euros. Los números atrasados pueden conseguirse por los mismos medios.