Vuelo MH370

Desapariciones misteriosas de aviones y barcos, en Hala Bedi Irratia

Koldo Alzola y yo hablamos el jueves en Suelta la Olla, en Hala Bedi Irratia, de desapariciones misteriosas de aviones y barcos, en la novena entrega del curso 2013-2014 de Gámez Over, intervenciones que también emiten Eguzki-Pamplona, Uhinak (Ayala), Txapa (Bergara), Eztanda (Sakana), Arraio (Zarautz), Zintzilik (Orereta), Itxungi (Arrasate), Kkinzona (Urretxu-Zumarraga) y Txindurri Irratia (Lautada).

¿Qué ha pasado con el vuelo MH370 de Malaysia Airlines? Ningún adivino lo sabe

Bola de cristal.Se anuncian en los periódicos. Salen en la tele. Cobran por adivinar el futuro a través del teléfono. Alardean de que les consultan empresarios y gobernantes. Sin embargo, a la hora de la verdad, cuando sus dones -de existir- harían un servicio a la Humanidad, callan. Ningún vidente previó el 11-S ni el 11-M; ninguno dio la alerta del terremoto del Índico de diciembre de 2004 ni del de Japón de marzo de 2012. Sus presuntos superpoderes sólo sirven decirle al cliente lo obvio, lo que le diría cualquiera a partir de la información que da sin darse cuenta  el propio interesado, pero resultan inútiles cuando lo que está en juego son vidas humanas.

Aún así, mucha gente cree en los videntes, algunos medios de comunicación y periodistas les arropan, y los poderes públicos miran para otro lado. Si vendes leche aguada, puedes tener merecidos problemas con la Justicia. Si te ganas la vida adivinando el futuro o librando a ingenuos de maldiciones inexistentes, no te pasará nada. Podrás vaciar los bolsillos a los incautos con impunidad. No tendrás que demostrar que eres capaz de hacer los prodigios por los que cobras, bastará con que simules hacerlos, y nunca tendrás problemas legales.

¿Qué ha pasado con el vuelo MH370 de Malaysia Airlines desaparecido el 7 de marzo y con sus 239 ocupantes? Ningún adivino lo sabe porque no existen los adivinos. Sólo hay estafadores con bolas de cristal, cartas astrales, tarots y otros cachivaches con los que escenificar su teatro del engaño. Timadores ante los que la Justicia hace la vista gorda.

Bloomberg destaca el triángulo de las Bermudas en un mapa de aviones desaparecidos desde 1948

Mapa de aviones desaparecidos desde 1948 de Bloomberg.El periodismo gilipollas no conoce límites y lleva días desatado con la desaparición del vuelo MH370 de Malaysia Airlines. Pero, aún así, sorprende que un medio como Bloomberg destaque el triángulo de las Bermudas en un mapa de aviones desaparecidos desde 1948. Es como si confiara sus previsiones económicas a una astróloga. “El tan comentado triángulo de las Bermudas no es tal punto de desapariciones misteriosas, sino un simple montaje publicitario que radica en el interés de ciertas empresas editoriales por vender libros. Un camelo”, decía el explorador submarino Jacques Cousteau en 1979. Nada ha cambiado desde entonces.

Casos como el del Vuelo 19 fueron explicados sin necesidad de echar mano de marcianos hace más de treinta años, aunque ahora algunos los resuciten como enigmáticos. Y otras muchas desapariciones misteriosas fueron inventos o tergiversaciones de Charles Berlitz, autor del celebre libro El triángulo de las Bermudas (1974) y un mentiroso patológico cuya única virtud  era, como suele decir James Randi, que quizás era “capaz de afirmar sus falsedades en treinta idiomas”.

El mapa de Bloomberg incluye 83 aviones, todos con capacidad para más de 14 personas y que desaparecieron sin dejar rastro.

Uri Geller dice que le han pedido que use sus poderes para encontrar el avión de Malaysia Airlines

Tuit de Uri Geller diciendo que le han pedido ayuda para localizar el vuelo MH370 de Malayisia Airlines con su superpoderes.“Me han pedido ayuda. Yo creo en la visión remota. ¿Me puedes ayudar? ¿Puedes, por favor, tratar de ver donde crees que cayó el avión ? ¿Cómo y por qué? ¿Cuáles son tus sentimientos? ¿Qué te dice la intución? Gracias”. Éste fue el mensaje que colgó Uri Geller el martes a las 2.38 horas en Twitter. Una muestra más de su infinita desvergüenza.

Casi treinta años después de haber saltado a la fama engañando a periodistas ingenuos con trucos de ilusionismo que hace pasar por poderes paranormales, Geller no sabe cómo seguir llamando la atención. En diciembre pasado, deslumbró con los mismos trucos de siempre a un crédulo Pablo Motos en su programa de Antena 3 y anunció que iba a parar el reloj de la Puerta del Sol en el ensayo general de las campanadas de Nochevieja del 30 de diciembre. No lo hizo; pero consiguió su objetivo, que se hablara de él. Ahora, con el mismo objetivo, no duda en intentar aprovecharse de lo que tiene todos los visos de ser una tragedia, la desaparición de un Boeing 777 de Malaysia Airlines el viernes cuando volaba entre Kuala Lumpur y Pekín.

La visión remota es la presunta capacidad de saber lo que ocurre mucho más allá de los límites de nuestros sentidos, incluso a miles de kilómetros de donde estamos. La CIA llegó a investigar esa posibilidad entre 1970 y 1994 dentro del proyecto Stargate, que, como ha sucedido siempre con este tipo de estudios, fue cancelado cuando quedó claro que los supuestos dotados no veían, literalmente, nada.

Geller sostiene que sus superpoderes se los otorgaron seres extraterrestres cuando tenía 3 años y que, en su día, fue contratado por Pemex y la sudafricana Anglovaal Corporation para detectar reservas minerales mediante visión remota. Todo mentira, claro. “Nadie puede dudar de los poderes sobrenaturales de Geller para la autopromoción”, advertía en 2006 el periodista Matti Friedman. Siempre ansioso de publicidad, aunque sea a costa de la desaparición de 239 personas; ése es el auténtico Uri Geller.