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La Ertzaintza no usa videntes ni ha recomendado a ninguno para la búsqueda de Marta del Castillo

La Ertzaintza no usa videntes ni ha recomendado nunca al Cuerpo Nacional de Policía que recurra a ninguno para encontrar el cuerpo de Marta del Castillo, en contra de lo que  cuenta esta semana la revista Interviú. Fuentes del Departamento de Seguridad del Gobierno vasco me han confirmado eso, que no ha habido ningún desplazamiento a Sevilla de agentes de la Policía autónoma vasca para acompañar a ninguna bruja y que tampoco es cierto que algún personaje de ese tipo haya ayudado alguna vez a la Policía vasca a encontrar a un desaparecido.

Primera página del reportaje de ‘Interviú’ sobre la intervención de una vidente en el caso de Marta del Castillo.“No era una cualquiera. La mujer llegó hasta Sevilla recomendada por la Policía vasca, la Ertzaintza, que aseguró a sus colegas que las visiones de esa médium habían ayudado a encontrar los cuerpos de dos personas desaparecidas. Esta vez, decían, la vidente afirmaba que Marta del Castillo estaba enterrada y que sabía dónde. Tras muchas dudas, los policías decidieron probar suerte. La mujer viajó hasta Sevilla acompañada de dos agentes de la Ertzaintza. Sus instrucciones guiaron a la comitiva policial hasta una finca de olivos situada a unos diez kilómetros de Sevilla. Allí señaló varios lugares, que los policías excavaron”. Así arranca el reportaje de Luis Rendueles y Daniel Montero titulado “Caso Marta del Castillo. La Policía probó con una vidente”, publicado en el número de esta semana (1.934) de la revista Interviú y que sitúa los hechos que narra en abril del año pasado.

Nada de lo que se dice en ese párrafo, que sintetiza el contenido del reportaje, es verdad. Lo único cierto es que no se ha encontrado todavía el cadáver de Marta del Castillo, la joven de 17 años desaparecida en Sevilla el 24 de enero de 2009. María José Bermejo, a quien el semanario identifica como la vidente de la Ertzaintza y que fue ayer presentada como tal en El programa de Ana Rosa, nunca ha colaborado en ninguna investigación de ese cuerpo policial, según ella misma ha contado a Virginia Melchor, periodista de El Correo. La vidente ha negado también haber viajado a Sevilla para participar en la búsqueda del cadáver de la desaparecida.

Toda la historia de la vidente de la Ertzaintza es falsa. De principio a fin. Fuentes oficiales del Departamento de Seguridad del Gobierno vasco y varios agentes de la Ertzaintza me han asegurado, independientemente, que ni ese cuerpo policial utiliza los servicios de videntes ni los recomienda, ni consta que ningún agente se haya desplazado a Sevilla con una adivina. “Nunca se han utilizado médiums a nivel oficial, ni esa herramienta está entre las que se usamos en los protocolos de investigación”, me ha explicado un ertzaina que hace tiempo ya me había dicho que jamás recurrían a brujas, aunque es posible que algún agente lo haga a título particular. “Si una vidente me dice dónde está el cadáver que busco, la detengo directamente. Cuando se reciben llamadas anónimas de particulares que quieren colaborar en una investigación, aportan datos y mencionan haberlos sabido por medio de algún poder extrasensorial, se les da el mismo tratamiento que se a los locos: «Muchas gracias, señora, por su colaboración. Tendremos en cuenta su información». Seguidamente, se cuelga el teléfono, antes de que entre la risa”.

Uno de los modos en que una vidente puede encontrar a una persona desaparecida. Viñeta: Jon A.U.

¿De dónde han sacado tan extraordinaria, y falsa,  historia los reporteros de Interviú? Ni idea. Dado que citan a “personas que estuvieron al corriente del procedimiento” y que tal procedimiento nunca se llevó a cabo, sólo cabe pensar que sus informantes no son de fiar. Según ellos mismos escriben, aunque los agentes responsables de la investigación se habrían desplazado con la vidente hasta una finca donde habrían excavado en varios puntos, “de esa diligencia no se informó al juez Francisco de Asis Molina, que mantiene abierta la investigación para tratar de hallar el cuerpo de la joven”. Es decir, la única prueba sobre la que se sostiene su historia es el testimonio de los informantes de los reporteros. Un testimonio que no se corresponde con la realidad.

Ni un caso resuelto

Ningún vidente ha ayudado nunca a ninguna Policía a esclarecer un crimen, a no ser que esté implicado en los hechos. A pesar de la creencia popular de que este tipo de ayudas pueden haber sido útiles alguna vez, no es así. Nunca los poderes de un adivino, radiestesista o médium han solucionado un asesinato, desaparición o secuestro. Jamás. La supuesta ayuda de estos individuos no sirve para nada y, en el peor de los casos -si los agentes son crédulos-, puede hacer perder un tiempo precioso a los encargados de cualquier investigación siguiendo pistas inútiles. Pero no pidan ética a quien vive de engañar a la gente a cambio de dinero, como la estadounidense Sylvia Browne, una de las videntes y médiums más famosas del mundo.

Sylvia Browne anunció en 2004 en un programa de la televisión que Amanda Berry, una joven desaparecida en 2003, estaba muerta. Sin embargo, la muchacha fue rescatada sana y salva el 7 de mayo en Ohio después de diez años de cautiverio. La madre de Amanda, Louwana Miller, falleció en 2006 a causa de un fallo cardiaco y, según MSN News, su familia dijo entonces que la revelación de la adivina había hecho que muriera con “el corazón roto”. Desaprensivos como Browne hacen negocio del terrible dolor que conlleva la muerte o desaparición de un ser querido y, cada vez que se les da cancha en un medio de comunicación, consiguen publicidad gratuita.

Les dejó con el fragmento de El programa de Ana Rosa en el que entrevistan a la falsa vidente de la Ertzaintza. Fíjense cómo la bruja no dice en ningún momento que haya colaborado con la Policía autónoma vasca, aunque alardea de la resolución de algún otro caso a instancias de familiares de las víctimas. No presenta pruebas, claro. Y eso que, si las tuviera, podría aspirar al premio Sísifo, dotado con un millón de euros para quien demuestre tener poderes paranormales.

Una famosa vidente dijo en 2004 a la madre de una de las jóvenes rescatadas en Ohio que había muerto

Sylvia Browne, una de las videntes y médiums más famosas del mundo, anunció en 2004 en un programa de la televisión estadounidense que Amanda Berry, una de las jóvenes rescatadas sanas y salvas ayer en Ohio después de diez años de cautiverio, había muerto. “No está viva, cariño”, le soltó a Louwana Miller, madre de la entonces niña desaparecida, en The Montel Williams Show, programa de la CBS del cual la adivina era colaboradora. “Tu hija no es de las que no llamarían por teléfono”, añadió, según recogió en su día el Cleveland Plain Dealer.

Cartel de unas actuaciones de Sylvia Browne en Las Vegas.Amanda Berry desapareció en su barrio de Cleveland el 21 de abril de 2003, un día antes de su decimoséptimo cumpleaños. En la madrugada de ayer, aprovechando un descuido de su secuestrador, pidió, a través de una rendija de la puerta, socorro a gritos a la gente que pasaba por la calle junto la casa de Cleveland donde estaba retenida. Un vecino llamó a los servicios emergencias, ayudó a la joven a salir de la casa haciendo un agujero en la puerta y pasó el teléfono a la muchacha. Después de identificarse, la joven dijo al operador: “He estado secuestrada y llevo desaparecida diez años y… estoy aquí. Ahora, soy libre”. Junto a ella, fueron rescatadas otras dos chicas y una hija de 6 años de Amanda Berry. Su captor era Ariel Castro, de origen puertorriqueño.

Cuando hace nueve años Browne le dijo en la tele a la madre de Amanda Berry que su hija había muerto, la mujer se hundió. Creía en la vidente. “Por favor, no me malinterpreten. No quiero creerlo. Quiero tener esperanza, pero, después de año y medio, ¿qué más queda por hacer? Parece que es verdad. Mi hija siempre llamaría a casa”, declaró al Cleveland Plain Dealer. Louwana Miller falleció en 2006 a causa de un fallo cardiaco y, según MSN News, su familia dijo entonces que la revelación de la vidente había hecho que muriera con “el corazón roto”. Sylvia Browne, a quien ahora pide cuentas mucha gente en las redes sociales, está desaparecida. No muerta.

Por desgracia, siempre hay ingenuos que caen en las garras de desaprensivos como Browne. Famosos o no, todos los videntes y médiums son unos estafadores. Ninguno es capaz de de hacer lo que asegura hacer. Ninguno ha visto nunca el futuro, se ha comunicado con los muertos ni ha resuelto crimen algunos con sus presuntos poderes. Simplemente, se aprovechan de la desesperación de algunas personas para estafarlas. Dan asco.

Los orígenes del espiritismo, en Hala Bedi Irratia

Koldo Alzola y yo hablamos ayer en Suelta la olla, en Hala Bedi Irratia, de los orígenes del espiritismo y de Anne Germain, en la segunda de mis colaboraciones quincenales del curso 2012-2013 en esa radio, intervenciones que también emiten Tas Tas-Bilbao, Eguzki-Pamplona, Uhinak (Ayala), Txapa (Bergara), Eztanda (Sakana), Arraio (Zarautz), Zintzilik (Orereta), Itxungi (Arrasate) y Kkinzona (Urretxu-Zumarraga).

La psicología del engaño, en Punto Radio Bizkaia

Helena Matute, Patxi Herranz y yo hablamos el martes en Bizkaia y Punto, en Punto Radio Bizkaia, de psicología del engaño, en la decimonovena entrega del curso 2012-2013 de Magonia, mi espacio semanal dedicado al pensamiento crítico en la emisora de Vocento.

El suministrador de remedios homeopáticos de Isabel II vende pastillas de azúcar como vacunas

Sellos de los proveedores de Isabel II y el príncipe de Gales.La Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos para la Salud (MHRA) de Reino Unido ha ordenado a Ainsworths, la farmacia  homeopática proveedora de Isabel II y Carlos de Inglaterra, que deje de vender pastillas de azúcar etiquetadas como vacunas contra el sarampión, la meningitis, la rubéola y la tos ferina. La autoridad médica ha actuado tras la emisión el lunes por la BBC de un episodio de Inside Out South West donde se destapaba el fraude, informa la propia cadena pública. La Colaboración Nightingale, que combate las pseudomedicinas, ya interpuso hace más de un año ante la MHRA una denuncia contra Ainsworths por la venta de vacunas homeopáticas, pero ha tenido que contarlo la BBC para que las autoridades farmacéuticas actuaran.

Ainsworths tiene su base en Londres y está especializada en la venta de remedios homeopáticos y flores de Bach para uso médico y veterinario. En 1980, la firma fue reconocida como la suministradora de homeopatía de Isabel II, la reina madre y el príncipe de Gales. La distinción de proveedor real se considera en Reino Unido un sello de calidad y se otorga a compañías que han suministrado bienes y servicios durante al menos cinco años a cualquiera de los miembros de la pareja real o al heredero. Carlos de Inglaterra es un devoto de las medicinas alternativas, se opone a los transgénicos y comercializa productos milagro a través de su Fundación para la Salud Integrada.

Los principios fundamentales de la homeopatía son que lo similar cura lo similar y que, cuanto más pequeña es la dosis de una sustancia -cuanto más diluida está-, mayores son sus efectos. Si fuera cierto, eso implicaría que una sustancia que quita el sueño, como la cafeína, sería un potente somnífero si se consume muy diluida. La homeopatía es un timo basado en la venta de agua y pastillas de azúcar a precio de oro. Nunca ha demostrado más efectividad que el placebo, tal como concluyó en diciembre de 2011 un comité de expertos en un informe para el Ministerio de Sanidad español y, antes, la Asociación Médica Británica (BMA), el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes, la prestigiosa revista de The Lancet, la máxima autoridad científica japonesa… en marzo del año pasado, la multinacional homeopática Laboratorios Boiron accedió a pagar en Estados Unidos 12 millones de dólares para frenar demandas por publicidad engañosa porque cuatro de sus supuestos remedios no curan lo que prometen.

Riesgo mortal

El equipo de Inside Out South West mostró a los telespectadores cómo Ainsworths etiqueta algunas pastillas de azúcar como si se tratara de vacunas contra enfermedades que pueden ser mortales, como el sarampión, la meningitis, la rubéola y la tos ferina. “Reino Unido ha sufrido recientemente el peor brote de tos ferina desde los años 80. El año pasado, trece bebés murieron de esa enfermedad”, recuerda Sam Smith en su crónica. Rafael Bengoa, exconsejero de Sanidad del Gobierno vasco, ya advirtió en la serie Escépticos del riesgo de las denominadas vacunas homeopáticas, ya que “los padres piensan que su hijo tiene protección ante una enfermedad y no la tiene”. Los defensores de la vacunación homeopática son tan peligrosos socialmente como los antivacunas porque, como éstos, están jugando no sólo con la salud de sus hijos, sino también con la de los hijos de los demás.

El propietario de Ainsworths, el farmacéutico Anthony Pinkus, rechazó ante las cámaras de la BBC que el etiquetado de sus productos sea engañoso y pueda llevar a sus clientes a pensar que se trata de vacunas, y añadió que nunca los recomendaba para la prevención de enfermedades infantiles. Sin embargo, cuando el equipo le envió un mensaje de correo electrónico haciéndose pasar por la madre de un niño que pedía consejo contra la tos ferina, Pinkus le recomendó no vacunarlo y usar sólo uno de sus remedios homeopáticos, como él había hecho con sus hijos.

¿Retirarán la reina de Inglaterra y su hijo el reconocimiento de proveedor real a este desvergonzado estafador? Sospecho que no.