Timos

Un periódico inglés indemnizará con 146.000 euros a una médium por acusarla de usar un ‘pinganillo’

La médium inglesa Sally Morgan. Foto: web de Sally Morgan.La médium inglesa Sally Morgan recibirá 146.000 euros del diario Daily Mail a modo de indemnización por haberla acusado, sin pruebas, de usar en sus actuaciones un auricular por el cual sus cómplices le transmitirían información de miembros del público que ella presentaba como revelada por los espíritus. “Siempre habrá escépticos que ataquen mi trabajo, y lo entiendo y acepto. Sin embargo, que me calumnien y me ataquen falsamente de usar un truco no forma parte de lo que es un comentario o debate racional. Espero que este acuerdo y disculpa reparen el daño que causado”, ha declarado la vidente a través de su web.

Todo empezó con una llamada a un programa de radio de dos mujeres que habían asistido a una actuación de la médium en Dublín en septiembre de 201. Dijeron en antena que habían escuchado a dos miembros del equipo de la vidente, que estaban entre el público, decir algo que luego ella repitió desde el escenario. “Después de esto, la señora Morgan declaró públicamente que la sugerencia de que había hecho trampas usando un auricular era una tontería, y lo mismo hizo el teatro, que emitió un comunicado de prensa muy claro negando cualquier engaño. Los miembros del equipo que se decía que eran parte del montaje eran, en realidad, trabajadores de una subcontrata del teatro y no empleados de la señora Morgan”, dijo ayer el abogado de la médium, Graham Atkins, ante el tribunal.

A pesar de las reacciones del teatro y de la vidente, el ilusionista Paul Zenon publicó en Daily Mail un artículo en el cual aseguraba que, durante la actuación de Dublín, Morgan había usado un auricular por el que le facilitaban datos del público que presentaba como procedentes del Mas Allá. Esto, dijo ayer su abogado durante la lectura del acuerdo entre las partes, causó “un enorme sufrimiento a la señora Morgan, quien decidió, dada la defensa inicial del artículo por el periódico, que no tenía más remedio que iniciar un procedimiento judicial contra la editora de Daily Mail“. “La acusación -dice la médium en su web- era totalmente infundada y ha afectado a mi familia, mi carrera, mi salud y la buena reputación que ha construido durante muchos años. Fue un ataque injustificado e injusto, y llegar hasta donde estoy hoy y que se rectifique ese error ha exigido un proceso muy difícil, costoso y doloroso”.

Trucos y sólo trucos

Después casi dos años en los tribunales, el diario llegó recientemente a un acuerdo con la falsa dotada porque no tenía ninguna prueba de que Morgan utilizara un pinganillo para engañar a sus espectadores, y le pidió ayer perdón públicamente. “The Daily Mail retira la sugerencia de que la señora Morgan utilizó un auricular secreto en su actuación de Dublín, en septiembre de 2011, para recibir mensajes desde fuera del escenario, engañando así a su público, porque considera que es falso. El periódico se disculpa sin reservas ante la señora Morgan por la publicación de esa afirmación. Acepta pagar por los daños cometidos, junto con los gastos legales, y se compromete a no repetir la acusación”, dijo ayer Brid Jordan, abogada del diario. The Daily Mail abonará a la vidente 193.000 euros de indemnización, además de hacerse cargo de los costes del proceso.

Aunque Morgan presente el acuerdo judicial como una supuesta prueba de sus poderes -“Nunca he engañado a nadie”-, no lo es. Sólo establece que, en contra de lo publicado por The Daily Mail, no hay ninguna prueba de que use un pinganillo en sus actuaciones para recibir información, obtenida previamente de un modo convencional, sobre la gente a la que simula poner en contacto con los espíritus de sus muertos. Los médiums y adivinos no tienen por qué recurrir a un artilugio así en sus actuaciones, aunque algunos lo hagan. A la mayoría, les basta con hacer afirmaciones ambiguas y preguntas, sonsacar información a sus víctimas y luego devolvérsela como si la revelaran los astros, los espíritus o el poder sobrenatural que toque. Es lo que hace Anne Germain en su espectáculo y lo que supongo que hace Morgan, aunque no la he visto en acción.

Sally Morgan rechazó en 2011 demostrar que es capaz de comunicarse con los muertos en una prueba controlada por el escéptico Simon Singh. Y, a pesar de haber litigado durante casi dos años para conseguir 146.000 euros, no ha hecho ningún intento por ganar el millón de dólares que ofrece la Fundación Educativa James Randi y el millón de euros que daría la Consejo Europeo de Organizaciones Escépticas a quien demuestre poderes paranormales bajo condiciones científicamente controladas. ¿Por qué? Porque, sencillamente, no se comunica con el Más Allá ni nada parecido, sólo simula hacerlo con simples trucos. Como todos los médiums desde las hermanas Kate y Maggie Fox, las fundadoras del espiritismo moderno.

Telecinco y Cuatro venden una pulsera de la suerte a los forofos: hay engañabobos porque hay bobos

Se coge un cordón de cuero, se le pone una pequeña pieza de madera, se bautiza como pulsera de la suerte, se recurre a rostros populares para publicitarla ¡y ya está el negocio hecho! Eso debió de pensar hace no mucho alguien en Mediaset España, la empresa que controla Telecinco y Cuatro, entre otros canales de televisión. Y ayer vi el resultado: un anuncio en el que periodistas deportivos de esa casa animan a su público a que, con motivo de la Copa Confederaciones, toque madera con esa pulsera a la hora de animar a la selección española de fútbol. El amuleto está ya a la venta en quioscos por 3 euros. Con cinco colores entre los cuales elegir -marrón, natural, negro, rojo y rosa-, la pieza de madera lleva el sello de Mediaset Sport. ¡Ni siquiera se han molestado en ponerle un símbolo esotérico o un holograma! Supongo que habrá quien se crea lo de la pulsera de la suerte de Telecinco y Cuatro. A fin de cuentas, como suele decir Manuel Toharia, si hay engañabobos, es porque hay bobos.

El ilusionista John Nevil Maskelyne dijo en el siglo XIX, respecto al espiritismo, que “aquéllos que tienen mucho dinero y nada de cerebro están hechos para aquéllos que tienen mucho cerebro y nada de dinero”. Obviamente, el objetivo de Mediaset España no es la élite con mucho dinero -cuesta sólo 3 euros-, sino la gran masa de crédulos que lo mismo confían en un tarotista que en un homeópata o un grafólogo. Ya tenemos nuevo detector de tontos en el mercado. Éste, made in Spain, no como la pulsera Power Balance.

Estrellas de Mediaset anuncian la pulsera de la suerte.

Sandro Rey y sus gafas radiónicas de videncia extrema

Sandro Rey predice el futuro con sus gafas radiónicas en La Sexta.

“He visto cosas que vosotros no creeríais…”, decía el replicante Roy Batty (Rutger Hauer) en su memorable monólogo de Blade runner (1982). El viernes yo vi algo increíble, gracias a un lector de Magonia que todavía no se ha recuperado de la impresión. Vi a Sandro Rey prediciendo el futuro a incautos ataviado con unas gafas radiónicas. Según el locutor que le acompañaba, se trata de “un invento realizado por científicos para estimular el funcionamiento del cerebro”, un ingenio que le permite al melenudo vidente “mejorar esa capacidad extrasensorial tan grande que tiene”. Fíjense si el adivino de las madrugadas de La Sexta tiene superpoderes que, para ganarse la vida, en vez de acertar el número de la lotería u otro juego de azar y disfrutar de un retiro de lujo, se dedica a sonsacar a incautos y contarles generalidades en un 806. He de reconocer, no obstante, que llevo unas semanas enganchado al descaro de este brujo y que sería fan suyo si no fuera por las víctimas de su engaño, gente emocional y económicamente desesperada. Las gafas radiónicas de Sandro Rey son a la videncia de 2013 lo que las túnicas de Rappel a la de los años 90: el ridículo llevado al extremo. Es hora de reír.

La vidente de la Ertzaintza, en Hala Bedi Irratia

Koldo Alzola y yo hablamos el jueves pasado en Suelta la olla, en Hala Bedi Irratia, de la vidente de la Ertzaintza, en la cuarta de mis colaboraciones quincenales del curso 2012-2013 en esa radio, intervenciones que también emiten Tas Tas-Bilbao, Eguzki-Pamplona, Uhinak (Ayala), Txapa (Bergara), Eztanda (Sakana), Arraio (Zarautz), Zintzilik (Orereta), Itxungi (Arrasate) y Kkinzona (Urretxu-Zumarraga).

La Ertzaintza no usa videntes ni ha recomendado a ninguno para la búsqueda de Marta del Castillo

La Ertzaintza no usa videntes ni ha recomendado nunca al Cuerpo Nacional de Policía que recurra a ninguno para encontrar el cuerpo de Marta del Castillo, en contra de lo que  cuenta esta semana la revista Interviú. Fuentes del Departamento de Seguridad del Gobierno vasco me han confirmado eso, que no ha habido ningún desplazamiento a Sevilla de agentes de la Policía autónoma vasca para acompañar a ninguna bruja y que tampoco es cierto que algún personaje de ese tipo haya ayudado alguna vez a la Policía vasca a encontrar a un desaparecido.

Primera página del reportaje de ‘Interviú’ sobre la intervención de una vidente en el caso de Marta del Castillo.“No era una cualquiera. La mujer llegó hasta Sevilla recomendada por la Policía vasca, la Ertzaintza, que aseguró a sus colegas que las visiones de esa médium habían ayudado a encontrar los cuerpos de dos personas desaparecidas. Esta vez, decían, la vidente afirmaba que Marta del Castillo estaba enterrada y que sabía dónde. Tras muchas dudas, los policías decidieron probar suerte. La mujer viajó hasta Sevilla acompañada de dos agentes de la Ertzaintza. Sus instrucciones guiaron a la comitiva policial hasta una finca de olivos situada a unos diez kilómetros de Sevilla. Allí señaló varios lugares, que los policías excavaron”. Así arranca el reportaje de Luis Rendueles y Daniel Montero titulado “Caso Marta del Castillo. La Policía probó con una vidente”, publicado en el número de esta semana (1.934) de la revista Interviú y que sitúa los hechos que narra en abril del año pasado.

Nada de lo que se dice en ese párrafo, que sintetiza el contenido del reportaje, es verdad. Lo único cierto es que no se ha encontrado todavía el cadáver de Marta del Castillo, la joven de 17 años desaparecida en Sevilla el 24 de enero de 2009. María José Bermejo, a quien el semanario identifica como la vidente de la Ertzaintza y que fue ayer presentada como tal en El programa de Ana Rosa, nunca ha colaborado en ninguna investigación de ese cuerpo policial, según ella misma ha contado a Virginia Melchor, periodista de El Correo. La vidente ha negado también haber viajado a Sevilla para participar en la búsqueda del cadáver de la desaparecida.

Toda la historia de la vidente de la Ertzaintza es falsa. De principio a fin. Fuentes oficiales del Departamento de Seguridad del Gobierno vasco y varios agentes de la Ertzaintza me han asegurado, independientemente, que ni ese cuerpo policial utiliza los servicios de videntes ni los recomienda, ni consta que ningún agente se haya desplazado a Sevilla con una adivina. “Nunca se han utilizado médiums a nivel oficial, ni esa herramienta está entre las que se usamos en los protocolos de investigación”, me ha explicado un ertzaina que hace tiempo ya me había dicho que jamás recurrían a brujas, aunque es posible que algún agente lo haga a título particular. “Si una vidente me dice dónde está el cadáver que busco, la detengo directamente. Cuando se reciben llamadas anónimas de particulares que quieren colaborar en una investigación, aportan datos y mencionan haberlos sabido por medio de algún poder extrasensorial, se les da el mismo tratamiento que se a los locos: «Muchas gracias, señora, por su colaboración. Tendremos en cuenta su información». Seguidamente, se cuelga el teléfono, antes de que entre la risa”.

Uno de los modos en que una vidente puede encontrar a una persona desaparecida. Viñeta: Jon A.U.

¿De dónde han sacado tan extraordinaria, y falsa,  historia los reporteros de Interviú? Ni idea. Dado que citan a “personas que estuvieron al corriente del procedimiento” y que tal procedimiento nunca se llevó a cabo, sólo cabe pensar que sus informantes no son de fiar. Según ellos mismos escriben, aunque los agentes responsables de la investigación se habrían desplazado con la vidente hasta una finca donde habrían excavado en varios puntos, “de esa diligencia no se informó al juez Francisco de Asis Molina, que mantiene abierta la investigación para tratar de hallar el cuerpo de la joven”. Es decir, la única prueba sobre la que se sostiene su historia es el testimonio de los informantes de los reporteros. Un testimonio que no se corresponde con la realidad.

Ni un caso resuelto

Ningún vidente ha ayudado nunca a ninguna Policía a esclarecer un crimen, a no ser que esté implicado en los hechos. A pesar de la creencia popular de que este tipo de ayudas pueden haber sido útiles alguna vez, no es así. Nunca los poderes de un adivino, radiestesista o médium han solucionado un asesinato, desaparición o secuestro. Jamás. La supuesta ayuda de estos individuos no sirve para nada y, en el peor de los casos -si los agentes son crédulos-, puede hacer perder un tiempo precioso a los encargados de cualquier investigación siguiendo pistas inútiles. Pero no pidan ética a quien vive de engañar a la gente a cambio de dinero, como la estadounidense Sylvia Browne, una de las videntes y médiums más famosas del mundo.

Sylvia Browne anunció en 2004 en un programa de la televisión que Amanda Berry, una joven desaparecida en 2003, estaba muerta. Sin embargo, la muchacha fue rescatada sana y salva el 7 de mayo en Ohio después de diez años de cautiverio. La madre de Amanda, Louwana Miller, falleció en 2006 a causa de un fallo cardiaco y, según MSN News, su familia dijo entonces que la revelación de la adivina había hecho que muriera con “el corazón roto”. Desaprensivos como Browne hacen negocio del terrible dolor que conlleva la muerte o desaparición de un ser querido y, cada vez que se les da cancha en un medio de comunicación, consiguen publicidad gratuita.

Les dejó con el fragmento de El programa de Ana Rosa en el que entrevistan a la falsa vidente de la Ertzaintza. Fíjense cómo la bruja no dice en ningún momento que haya colaborado con la Policía autónoma vasca, aunque alardea de la resolución de algún otro caso a instancias de familiares de las víctimas. No presenta pruebas, claro. Y eso que, si las tuviera, podría aspirar al premio Sísifo, dotado con un millón de euros para quien demuestre tener poderes paranormales.