Televisión

Un ovni se ha estrellado en el centro de Madrid

El ovni estrellado en el centro de Madrid. Foto: Fox.

Un platillo volante estrellado ha aparecido esta mañana en el centro de Madrid, en la confluencia de la calle Montera con la Gran Vía, Fuencarral y Hortaleza. El platillo volante, de 7 metros de diámetro y entre 350 y 400 kilos, es una réplica del que aparece en el primer episodio de la nueva miniserie de Expediente X, que Fox, la cadena responsable del siniestro ovni de Madrid, estrenará en España el martes a las 22.20 horas con un episodio doble. La nave extraterrestre es de poliestireno y fibra de vidrio, y ocho personas han trabajado en su montaje en una de las zonas de más tráfico de la capital de España.

Fox Mulder (David Duchovny) y Dana Scully (Gillian Anderson) vuelven a las andadas 23 años después del estreno de Expediente X, la serie creada por Chris Carter. Durante nueve temporadas (1993), la pareja de agentes del FBI intentó averiguar la verdad oculta detrás de los fenómenos paranormales y avistamientos de extraterrestres, y hacer frente a una conspiración de escala planetaria cuyo máximo representante era El Fumador (William B. Davis). Ahora, regresan con una miniserie de seis episodios que se intuye más conspiranoica que nunca. “Sé qué es lo que la gente no sabe. Sé cuándo es vulnerable”, aseguraba en los años 90 el creador de Expediente X.

Ya saben: la verdad está ahí fuera.

El ovni estrellado en el centro de Madrid. Foto: Fox.

La miniserie de ‘Expediente X’ se estrena en España el 26 de enero

Walter Skinner, Fox Mulder, Dana Scully y 'El Fumador', protagonistas de la miniserie de 'Expediente X'.

Fox estrenará la miniserie de Expediente X en España el 26 de enero, sólo dos días después de que Fox Mulder (David Duchovny) y Dana Scully (Gillian Anderson) vuelvan a las andadas en Estados Unidos. Sabemos que les acompañarán Walter Skinner (Mitch Pileggi), el director adjunto del FBI, y los Tiradores Solitarios (Bruce Harwood, Tom Braidwood y Dean Haglund), y que estará por ahí  El Fumador (William B. Davis) haciendo de las suyas. Chris Carter hizo historia de la televisión entre 1993 y 2002 con las aventuras de dos agentes del FBI que intentan averiguar lo que hay de verdad detrás de sucesos aparentemente paranormales. El regreso de Mulder y Scully a la pequeña pantalla se reducirá de momento a 6 episodios, que se sumarán a los 202 de la serie original, aunque Duchovny ya ha dicho que, si la miniserie es un éxito, no le importaría seguir dando vida al agente atormentado por la abducción de su hermana Samantha cuando era niña.

¡Bienvenidos a ‘El archivo del misterio’!

Luis Alfonso Gámez, en 'El archivo del misterio' de 'Órbita Laika'. Foto: Jon D. Domínguez / TVE

¿Quieren saber qué hay de cierto en las visiones de platillos volantes y la comunicación con los muertos? Pues les invito a entrar en El archivo del misterio, mi nueva sección en Órbita Laika, programa cuya segunda temporada estrenará La 2 el 23 de septiembre a las 23.30 horas. Después de un primer intento frustrado por causas ajenas a mi voluntad y a la de los responsables del programa, estaré en el late night sobre ciencia de Jose A. Pérez Ledo que conduce Ángel Martín. En un rincón repleto de guiños que homenajea a la mejor serie de televisión de ficción paranormal, exploraremos cada semana un enigma o idea conspiranoica. Creo que hemos conseguido reducir cada misterio a su esencia, pero, aún así, para los que quieran más, después de cada entrega habrá aquí una anotación con el vídeo correspondiente y enlaces a información complementaria.

Al igual que pasó con Escépticos, he aprendido mucho durante la grabación de mis piezas para Órbita Laika. Entiéndanlo: para alguien que lleva más de dos décadas en el periodismo escrito, ponerse ante una cámara es como viajar a otro planeta. Una aventura. Además, he disfrutado volviendo a trabajar con profesionales como Aitor Gutiérrez, Jon D. Domínguez y el propio Jose. Tenía que hacer algo que nunca había hecho antes: hablar mirando a una cámara como si ustedes estuvieran al otro lado. Es algo que hacen los profesionales de la televisión como lo más natural del mundo y, créanme, no lo es. Si desde Escépticos admiro más que antes a los actores capaces de hacer creíbles sus personajes en la pantalla -y eso que yo no actuaba, sino que hacía de mí mismo-, desde Órbita Laika me ocurre otro tanto con la gente de la tele.

El archivo del misterio nunca hubiera existido sin el apoyo y la amistad de Blanca Baena y Jose A. Pérez Ledo, productora ejecutiva y creador de Órbita Laika y Escépticos, ni sin la confianza de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) y de TVE. Aitor Gutiérrez, Jon D. Domínguez y Jose me hicieron sentirme cómodo ante la cámara y demostraron una paciencia infinita con este novato, al igual que Ion Arenas, auxiliar de sonido. Urko Luengo, coproductor del programa, e Itziar Olabarri, ayudante de producción, estuvieron en todo momento atentos por si necesitaba algo y se volcaron para que pudiera hacer mi trabajo lo mejor posible. El espectacular grafismo de Mikel Ramírez y la música de Israel Santamaría han elevado la sección, para mí, hasta la estratosfera, como el atrezo, obra de Aitor Urkiola. Y, aunque no estuvieron durante mis grabaciones, Ángel Martín, Jose Cervera, Clara Grima, Raúl Ibáñez, Antonio Martínez Ron y América Valenzuela se alegraron casi tanto como yo de que por fin pudiera acompañarles delante de la cámara. Gracias a todos.

Sólo espero no defraudar a nadie. Ojalá tenga oportunidad de repetir la experiencia porque, de verdad, ha sido una gozada y un reto, algo que siempre es necesario para mantener la ilusión.

Nos vemos en El archivo del misterio.

Chris Carter, el profeta de la conspiración

Chris Carter. Foto: Olivier Laurent.Corría el verano de 1992 cuando la 20th Century Fox le ofreció la oportunidad de crear una nueva serie de televisión. Y Chris Carter, exdirector adjunto de una revista de surf y exguionista de Disney, no se lo pensó dos veces: “Quería hacer algo tan inquietante como lo que recordaba que había sido Kolchak: the night stalker en mi adolescencia”. Carl Kolchak, un periodista de Chicago interpretado por Darren McGavin, había perseguido en la pequeña pantalla a todo tipo de series de pesadilla en la primera mitad de los años 70; dos décadas después, tomaban el testigo del intrépido reportero dos agentes del FBI, dos caras contrapuestas de un mismo yo.

Fox Mulder, más conocido entre sus compañeros como El Siniestro, comparte con su creador algo más que el apellido -el de soltera de la madre de Carter- y el hábito de comer pipas de girasol. “Como Mulder, quiero creer. Realmente deseo tener una experiencia religiosa”, dice el hombre que rige los destinos de la pareja de agentes más famosa de la televisión. Quiere, pero no cree -dejó de ir a la iglesia a los 9 años-, y esa otra parte de su yo se refleja en Dana Scully. La médico forense debe su apellido a un comentarista de béisbol -deporte que apasiona a Carter casi tanto como el surf que practica cuando puede en las playas de Santa Bárbara- y su enfoque de la realidad, al guionista. “No tengo ninguna razón para creer en los fenómenos paranormales”, sentencia éste, al tiempo que reconoce que “es divertido escribir sobre lo mágico, lo misterioso, lo inexplicado”.

Chris Carter nació en 1957 en Bellflower, un suburbio obrero de Los Ángeles, y fue en su infancia un insaciable consumidor de televisión. Aunque sus series favoritas eran las de misterio y ciencia ficción –Kolchak, Twilight zone y The outer limits, entre otras-, no vio entonces, ¡ni después!, un episodio de Star trek, quizá porque pintaba un futuro demasiado luminoso para el niño que con el tiempo se convertiría en productor de Expediente X y Millenium. “Mi visión de la vida, y es una perspectiva bastante desalentadora, es que todo va a peor”, sentencia. Sin embargo, a él no le ha ido nada mal.

La llamada del cine

Tras estudiar periodismo, Carter entró a trabajar con 20 años en Surfing Magazine, donde llegó a director adjunto y a ganar unos 18.000 dólares anuales. Pero se cruzó en su camino Steven Spielberg y sintió la llamada del cine en 1982, tras ver En busca del arca perdida seis veces en seis días. Empezó a escribir guiones y en 1985 Jeffrey Katzenberg, entonces presidente de los Estudios Walt Disney, le fichó para la compañía del ratón Mickey por 40.000 dólares al año. Después de dos años en Disney y otros tres como guionista de episodios pilotos y comedías de situación, la Fox le encargó una nueva serie para la temporada de 1993. Nació Expediente X, y Carter se vio obligado a vivir a caballo entre su California natal y Vancouver. ¿La razón? Que rodar en Canadá es mucho más barato que hacerlo en la meca del cine.

Los agentes Fox Mulder y Dana Scully.Las andanzas de Mulder y Scully cautivaron de inmediato a los espectadores de ambas orillas del Atlántico. No en vano, conectan con los más profundos temores y creencias de buena parte del público: el miedo a lo desconocido, el pavor a ser considerado un simple conejillo de indias y la fe en que nos visitan extraterrestres o existen los poderes paranormales. Todo ello en medio de un ambiente inquietante y, en ocasiones, opresivo; aunque la acción se localice en un frondoso bosque de la Columbia Británica. Un mundo sombrío; ése es también el protagonista real de Millenium, la otra serie de Carter, en la que Frank Black, un exagente del FBI con poderes paranormales, se enfrenta a un mal en estado puro del que intenta salvaguardar a la Humanidad y a su familia, permanentemente amenazada.

“Sé qué es lo que la gente no sabe. Sé cuándo es vulnerable”. Ésta es para Carter la clave del éxito de Expediente X, una serie que, si bien no se basa en hechos reales, vive pegada a la actualidad del mundillo que cautiva a Mulder: ha habido más que alusiones a la fraudulenta grabación de una supuesta autopsia a un extraterrestre; la leyenda del chupacabras, un misterioso ser originario de Puerto Rico al que se atribuyen ataques a ovejas y cabras a las que chupa la sangre; a la posible detección de rastros de vida en un meteorito marciano; y, en el primer episodio de la última temporada, a la utilización y potenciación de la creencia en los ovnis por parte del Gobierno de Estados Unidos para ocultar pruebas de aviones espías. Carter, lector compulsivo de periódicos, semanarios, revistas de divulgación científica y todo lo que sea buena ciencia ficción, se alimenta de la paranoia y la devuelve a los espectadores amplificada tras pasarla por su tamiz particular, la conspiración.

A pesar de estar afiliado al Partido Demócrata, el productor de Expediente X desconfía de los políticos aún más que sus agentes del FBI. La personalidad de Mulder está marcada por la desaparición de su hermana pequeña; la del guionista hunde sus raíces en el escándalo Watergate -“Un big bang para mi universo moral”-, personificado en la serie por Garganta Profunda o el Hombre X, dos confidentes salidos de las cloacas gubernamentales que prestan ayuda ocasional a los protagonistas. Y es que Carter está convencido de que “el Gobierno nos miente habitualmente, y hay gente trabajando contra nuestros intereses. Las ideas conspiracionistas de la serie vienen de mi creencia en que estamos siendo guiados”. Quizá por eso la conspiración se ha convertido, tras cinco temporadas, en el eje argumental de Expediente X, en detrimento de la caza de monstruos. Pero, como dice Carter, “no se debe confundir la serie con la realidad. Lo que hago es ficción dramática; puro entretenimiento. Nada más. Quien crea otra cosa es que no está bien informado”.

Publicado originalmente en el diario El Correo el 3 de mayo de 1998 y recuperado hoy, por haber empezado esta semana la grabación de una nueva miniserie de Expediente X con el elenco original.