Tarot

El tarot, en Punto Radio Bilbao

Almudena Cacho, Javier Cavanilles y yo hablamos el 11 de noviembre en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, sobre el tarot, en la quinta entrega del curso 2009-2010 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al pensamiento crítico.

El timo del tarot

Portada de 'El tarot ¡vaya timo!', de Javier Cavanilles.El tarot protagoniza el último libro de la colección ¡Vaya Timo!, firmado por el periodista valenciano Javier Cavanilles, quien echa por tierra algunas de las creencias más extendidas sobre la popular baraja, incluido su origen egipcio. El del tarot es un asunto que nunca me ha interesado, ya que considero el mazo simple atrezo, lo mismo que la bola de cristal, los posos del café, las velas de colores, las pirámides de cristal y cualquier otro elemento decorativo tan del gusto de los brujos. A pesar de eso -o quizá por eso, por no saber casi nada de la baraja y su historia-, me he leído de un tirón el último título de la colección escéptica de Laetoli, un texto con el que me he reído no pocas veces.

La portada es genial, quizá la mejor de la serie. Se ve en ella a la típica bruja televisiva con sus tarifas, que van desde los 5 euros por malos presagios hasta los 30 por un futuro maravilloso. La ilustración, de Ricard Sobres, da la clave del éxito de los echadores de cartas y otros videntes: venden un futuro esperanzador a quien esté dispuesto a pagarlo, aunque el cliente se encuentre en el corredor de la muerte. Cavanilles, coautor del libro Los caras de Bélmez (2007), incide en ello a lo largo de un libro en el que hace un recorrido por la historia del tarot y cómo se convirtió en herramienta de videntes. Y va más allá: explica a sus lectores por qué puede parecer que algunas personas predicen el futuro gracias a ténicas al alcance de cualquiera, como la lectura fría.

Comparto con Cavanilles la preocupación por la indefensión de los consumidores ante el negocio paranormal y creo que la transposición de la Directiva 2009/25/CE podía servir para poner las cosas en su sitio. Por lo menos en parte, dado que obligaría a los brujos a tener que demostrar sus poderes si quieren cobrar por ellos. Lamentablemente, el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas condenó en abril a España, por “no haber adoptado las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para dar cumplimiento a lo dispuesto en la citada directiva o, en cualquier caso, al no haberle comunicado estas disposiciones”. Cierto es que videntes, sanadores espirituales y demás siempre podrán escaparse pidiendo a sus víctimas la voluntad, pero todo lo que sea poner trabas a quienes estafan a los demás es bienvenido, porque, como apunta el autor de El tarot ¡vaya timo!, “existe una total indefensión de los consumidores y víctimas del mercado de lo paranormal”.

Javier Cavanilles [2009]: El tarot ¡vaya timo! Editorial Laetoli (Col. “¡Vaya Timo!”, Nº 11). Pamplona. 130 páginas.

La lectura del tarot se hace un hueco en el XVII Congreso de Estudios Vascos

El XVII Congreso de Estudios Vascos, que se celebrará en Vitoria del 18 al 20 de noviembre, incluirá entre sus actividades la lectura de cartas a cargo de Arantxa Ugartetxea y Sebastián Fuentealba, coordinadores de un taller dedicado a El tarot y la pedagogía. Sinceramente, cuando me alertaron de ello no podía créermelo. Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos es una entidad a la que uno consideraba inmune a una superchería tan incomprensile y pésimamente redactada como la que asoma en la sinopsis del taller de marras, cuyos responsables consideran un maestro al tarotista chileno Alejandro Jodorowsky, inventor de la psicomagia, una presunta técnica de sanación espiritual.

“La idea detrás de la psicomagia es que, según Jodorowsky, todo el mundo tiene exactamente el mismo imaginario simbólico sexual-sanguinario-freaky-copromítico que distingue a Jodorowsky. Ésta es la base, porque determina, por dogma de fe, que Jodorowsky entiende la mente humana mejor que nadie, es la mente humana arquetípica y perfecta, en la que cabe la mente de todos los demás, y por ello es precisamente Jodorowsky el elegido para inventar los rituales simbólicos que curarán los males de las personas”, resume el periodista científico y cazador de charlatanes Mauricio-José Schwarz. A mí con Jodorowsky, su tarot y su psicomagia me pasa lo mismo que con Paulo Coelho y sus consejos de galleta china, que no entiendo cómo pueden engañar a alguien con sus patochadas. Admito, no obstante, que hay gente para todo, incluida la prensa del corazón; pero me sobrepasa que discípulos de este tipo de cuentistas participen como ponentes en un congreso organizado por Eusko Ikaskuntza y avalados por un comité científico.

Jodorowsky cuenta, en el último número de la revista Año Cero, lo que dice a quienes le pagan por echar el tarot: “Por ejemplo, alguien que se enojó mucho con su abuela y, a causa de esto le vinieron los cánceres, la penuria sexual, etcétera. La rabia acumulada acabó llegándole a esta persona, así que le aconseje que orinase sobre la tumba de su abuela, insultándola”. Según el charlatán -su modo de culpar a un enfermo de sufrir un cáncer resulta repugnante-, el pagano orinó en el cementerio, y luego limpió la tumba de la abuela “y puso un vasito de miel en la misma”. Si usted cree que alguien que aconseja a otra persona hacer eso está chalado o es un caradura, está confundido, según la discípula de Jodorowsky que intervendrá en el XVII Congreso de Estudios Vascos. “Otro maestro, Alejandro Jodorowsky, esta vez chileno, me ha iniciado, a través de su palabra escrita y también expresada en actuaciones presenciadas en las imágenes de alguna pantalla, en esos arcanos mayores y menores del tarot, cargados de trascendencia”, afirma Arantxa Ugartetxea en la presentación del taller de tirada de cartas.

Y, como si digo lo que pienso me pierdo, me limito a preguntar: ¿cómo han podido el comité científico y el comité asesor del XVII Congreso de Estudios Vascos dar luz verde a un taller sobre El tarot y la pedagogía?, ¿qué será lo próximo, quizás una invitación a Urtzi Ihitza para que explique cómo los negros son los únicos auténticamente terrestres y nosotros, los blancos, somos de otro mundo y estamos aquí para ayudarles a evolucionar?, ¿o invitarán al pastor del Gorbea o de donde sea a hablar de las témporas y el cambio climático? Porque yo no encuentro ninguna diferencia de calidad científica entre la patraña tarotista, la patraña extraterrestre-racista y la patraña temporero-climática.