Sondeos de opinión

Los estadounidenses, menos religiosos y creyentes que nunca

'Prayer for USA', de Harley Pebley.El porcentaje de estadounidenses que reza o cree en Dios era hace dos años el más bajo de la historia, según los resultados de un estudio de la psicóloga Jean Twenge, de la Universidad Estatal de San Diego. La investigadora y su equipo han analizado las respuestas de 58.893 participantes en la Encuesta Social General (GSS), un sondeo sociológico entre adultos realizado por el Centro Nacional de Investigación de Opinión (NORC) de la Universidad de Chicago desde 1972, y descubierto que en 2014 había cinco veces más estadounidenes que nunca rezan que en los años 80 y el doble que no creen en Dios.

“La mayoría de los estudios anteriores concluían que había un menor número de estadounidenses que se identifican con una relgión, pero que los estadounidenses seguían siendo igual de religiosos en su vida privada. Ya no es el caso, sobre todo en los últimos años. Los grandes descensos en la práctica religiosa entre los adultos jóvenes son también la prueba de que los millennials son la generación menos religiosa que recordamos, y posiblemente de la historia de Estados Unidos”, ha indicado Twenge, cuyo trabajo se publica en la revista Sage Open. La investigadora asegura que el desplome de la práctica religiosa no se ha visto compensado por un aumento de la espiritualidad, con la única excepción de un ligero incremento de la creencia en otra vida después de la vida.

El 63% de los estadounidenses cree en alguna conspiración política

El 63% de los votantes registrados en Estados Unidos cree en alguna conspiración política, segun una encuesta hecha por la Universidad Fairleigh Dickinson en la cual se preguntó a 815 personas sobre cuatro conspiraciones. El sondeo revela que los republicanos (75% cree en, al menos, un complot) son más conspiranoicos que los demócratas (56%) y que, aunque en general, cuanto más informada esta la gente, menos tiende a creer en conspiraciones, entre los republicanos sucede lo contrario. “Hay varias posibles explicaciones para esto. Podría ser que los republicanos más proclives a creer en conspiraciones buscarán más información o que la información que algunos republicanos busquen tienda a reforzar esos mitos”, ha indicado Dan Cassino, profesor de Ciencias Políticas en la institución académica y analista del sondeo, en una nota informativa. Los autores advierten, además, de que la creencia en complots políticas tiende a reducirse cuanto mayor es el nivel educativo y que la población joven negra es más crédula que la blanca.

La teoría de la conspiración más popular de las cuatro sobre las que se consulto es la que sostiene que Barack Obama oculta información sobre sus orígenes, algo que cree el 36% de los participantes, porcentaje que asciende al 64% entre los republicanos y cae al 16% entre los demócratas. Sospecha que el presidente no es sincero el 42% de los blancos, por sólo el 17% de los negros. Cassino piensa que el éxito de esta teoría se debe a que se habla de ella en los medios estadounidenses frecuentemente. “La gente tiende a creer que, donde hay humo, hay fuego. Así que, cuanto más humo ve, más propensa es a creer que está pasando algo”.

Los ataques del 11-S

El 25% de los votantes sospecha que George W. Bush tenía conocimiento previo de los ataques del 11-S, porcentaje que asciende al 36% entre los demócratas y es del 12% entre los republicanos. Además, más de la mitad (59%) de los negros abraza esa idea, frente a sólo un 17% de los blancos. La cuarta parte de la población parece, por tanto, inmune a que la conspiración del 11-S haya sido desmontada pieza a pieza. “El movimiento por la verdad [así se llaman los conspiranoicos sobre los atentados de 2001] está vivo y coleando en Estados Unidos, y va a ser cada vez más fuerte según los recuerdos de los hechos se difuminen”, apunta Cassino. Siempre he creído que algo así está pasando con la creencia en que los alunizajes fueron un montaje, que crece con el paso del tiempo quizá porque quienes vivieron aquello cada vez son menos.

Cuando se trata del posible amaño electoral, las simpatías partidistas resultan determinantes. El 23% de los votantes cree que Bush hizo trampas en los comicios de 2004, porcentaje que llega al 37% entre los demócratas y al 51% entre los negros, mientras que es del 9% entre los republicanos y al 16% entre los blancos. En el caso de las últimas elecciones, Obama cometió fraude para el 20% de los votantes, siendo los más creyentes en eso los republicanos (36%) y los blancos (22%), y los menos los demócratas y los negros, colectivos en los que sólo 4 de cada 100 consultados piensa que hubo irregularidades.

La encuesta se realizó por teléfono entre el 10 el 16 del pasado diciembre a 815 votantes registrados elegidos por azar. El nivel de confianza es del 95% con un margen de error de +/-3,4%, más grande para los diferentes subgrupos, indican los autores en la ficha metodológica.

4 de cada 10 estadounidenses son creacionistas y otros 4 creen que Dios ha intervenido en la evolución

Cuatro de cada diez estadounidenses están convencidos de que Dios creó al ser humano tal como es hace menos de 10.000 años y otros cuatro piensan que Dios guió el proceso evolutivo, mientras que sólo el 16% de la población piensa que somos fruto de un proceso natural en el que no ha habido lugar a intervención divina, según los resultados de una encuesta hecha por Gallup a principios de este mes en la que participaron 1.019 adultos y cuyo margen de confianza es del 95%, y de la que me he enterado gracias al periodista Javier Cavanilles.

El creacionismo en Estados Unidos en 2010.

Los evolucionistas seculares -los únicos que merecen ser denominados evolucionistas- son en Estados Unidos una minoría que ha pasado del 9% de la población en 1982 al 15% en 2010. Los partidarios del creacionismo más radical eran en 1982 el 44% de la población y ahora son el 40%, y los teístas se han mantenido estables alrededor en torno al 38%. La encuesta revela, además, que, cuanto mayor es el nivel educativo, mayor es el convencimiento de que somos fruto de la evolución. Aún así, casi la mitad de los licenciados (49%) cree que Dios guió la evolución y un 22% abraza el creacionismo en su sentido más estricto. Entre los que no han pisado la Universidad, son mayoría los creacionistas (47%) y los teístas (34%).

El 60% de los estadounidenses que van a la iglesia semanalmente son literalistas bíblicos, porcentaje que se reduce al 24% entre quienes nunca o casi nunca asisten a oficios religiosos. Sólo un 2% de quienes acuden semanalmente a un templo son evolucionistas auténticos, porcentaje que asciende al 9% entre quienes acuden a la iglesia menos habitualmente y se dispara hasta el 31% entre quienes prácticamente no la pisan. Desde el punto de vista político, los republicanos son creacionistas (52%) -sólo un 8% quita del medio a Dios en el origen del ser humano- y los demócratas, teístas (40%). Entre los votantes de demócratas e independientes, hay un 20% de evolucionistas puros.

Supongo que la resistencia a aceptar la evolución como explicación de nuestros orígenes se debe a que, como dice el biólogo Francisco J. Ayala, “la evolución hace a Dios innecesario para explicar el mundo”, y hay gente que necesita muletas intelectuales para vivir. Recuerden, además, que EE UU es el segundo país más antievolucionista de Occidente, sólo precedido por Turquía.

Una de cada cinco personas cree que hay extraterrestres caminando entre nosotros

Una de cada cinco personas cree que hay seres extraterrestres caminando entre nosotros, según una encuesta de Ipsos para Reuters en la que han participado 23.000 adultos de 22 países que representan el 75% del Producto Interior Bruto mundial. El 40% de los habitantes de China e India, los países más crédulos según este sondeo, está convencido de la presencia alienígena en la Tierra mientras que los más incrédulos son los belgas, suecos y holandeses, con sólo un 8% de encuestados que comparten esa idea. El estudio de opinión también revela que son más crédulos en conjunto los hombres (22%) que las mujeres (17%), y más los menores de 35 años al margen de la clase social a la que pertenezcan.

John Wright, vicepresidente de Investigación de Mercados de Ipsos, ha indicado que la aparente correlación “entre los países más poblados y aquéllos más inclinados a creer que hay extraterrestres camuflados entre nosotros” tal vez se deba a que en los pocos poblados “es más probable que conozcas mejor a tu vecino”. Habrá que ver, no obstante, si los datos desglosados, por ahora inaccesibles, no apuntan a otras variables como el nivel educativo.

Uno de cada tres estadounidenses cree estar en contacto con muertos

Un 65% de los estadounidenses cree en algún fenómeno paranormal o haber vivido alguna experiencia sobrenatural, según las conclusiones de una encuesta sobre creencias y prácticas religiosas hecha por el Foro Pew sobre Religión y Vida Pública, en la que participaron 4.013 adultos en agosto pasado. El sondeo revela que uno de cada tres (29%) cree estar en contacto con alguien muerto, uno de cada cinco (18%) haber sentido una presencia o visto un fantasma, y casi uno de cada siete (15%) ha acudido alguna vez a la consulta de un adivino. Además, un cuarto de la población de Estados Unidos cree en la reencarnación (24%), el poder del yoga (23%), la energía espiritual (26%) y la astrología (26%); y un sexto (16%), en el mal de ojo.

El porcentaje de estadounidenses (29%) convencidos de haber tenido experiencias espiritistas es muy superior a 1990 (17%) y 1996 (18%); y se ha duplicado (18%) el de los que han percibido un fantasma, que eran el 9% de la población en los dos sondeos anteriores, realizados por Gallup. La clientela de los brujos (15%) se mantiene casi estable respecto a 1990 (14%) y desciende ligeramente desde 1996 (17%). Las mujeres son mayoría entre quienes contactan con el Más Allá, han visto un espectro y acuden a adivinos. Los negros son más proclives (41%) que otros grupos étnicos a tener experiencias con muertos; los demócratas, más que los republicanos e independientes a cualquiera de las tres vivencias sobrenaturales; y los universitarios (17%) van más a los psíquicos que los ciudadanos sin título superior (13%) . Los evangélicos son, por su parte, el colectivo religioso menos dado a cualquiera de las experiencias citadas.

Respecto a las creencias paranormales, los evangélicos blancos son los menos crédulos, siendo más escépticos cuanto más frecuentan la iglesia. Los hipanos creen más que los blancos en el yoga, la energía espiritual, la astrología y el mal de ojo; y los negros, más que los blancos en la reencarnación y el mal de ojo. Los demócratas e independientes son más crédulos que los republicanos, y los mayores de 65 años son los más escépticos por grupos de edad.

El estudio no hace ninguna referencia concreta a las creencias sobrenaturales de ateos y agnósticos, que representaban en 2007 el 1,6% y el 2,4% de la población adulta del país, respectivamente, y se supone que figuran en este estudio en el colectivo de no afiliados a ningún credo concreto.

Datos de la encuesta sobre creencias y prácticas religiosas hecha por el Foro Pew sobre Religión y Vida Pública.