SETI

Proponen buscar indicios de minería de asteroides como pista de la existencia de extraterrestres

Misión minera en un asteroide que se aproxima a la Tierra. Ilustración: Denise Watt/NASA.

Dos astrónomos proponen, en un artículo aceptado en el International Journal of Astrobiology, buscar indicios de minería en asteroides de otros sistemas planetarios dentro de la estrategia de búsqueda de inteligencia extraterrestre. Duncan Forgan, de la Universidad de Edimburgo, y Martin Elvis, del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, parten del supuesto de que llega un momento en el que una civilización avanzada tiene que empezar a explotar los asteroides de su sistema para obtener recursos minerales de los que ya se han agotado las reservas en su planeta, y que podríamos detectar indicios de esa actividad.

Los autores afirman que hay tres tipos de alteraciones provocadas por la minería de astroides que podrían verse desde la Tierra: el desequilibrio químico producido en el disco de materia que rodea una estrella por la extracción de unos elementos concretos, el debido a la destrucción de los asteroides más grandes para su explotación y el térmico causado por el polvo generado por la actividad minera. “El análisis de meteoritos sugiere que existen grandes cantidades de oro, platino y otros metales preciosos en los asteroides del Sistema Solar, además de de otros elementos como hierro, níquel, magnesio y silicio”, explican en su artículo, titulado “Extrasolar asteroid mining as forensic evidence for extraterrestrial intelligence” (Minería extrasolar de asteroides como prueba forense de la inteligencia extraterrestre). Se calcula que la riqueza mineral contenida en los cuerpos del Cinturón de Asteroides, situado entre Marte y Júpiter, es el equivalente a 100.000 millones de dólares para cada ser humano. En su libro Mining the sky, John S. Lewis, profesor de ciencias planetarias de la Universidad de Arizona, dice que un asteroide de un kilómetro de diámetro podría contener 30 millones de toneladas de níquel, 1,5 millones de toneladas de cobalto y 7.500 toneladas de platino. Sólo este último tendría un valor de 150.000 millones de dólares. ¡Y puede haber un millón de asteroides de este tamaño en el Sistema solar!

La minería de asteroides es una empresa cara y compleja, pero el ser humano tendrá que lanzarse a ella en un futuro cercano, ya que, por ejemplo, las reservas terrestres de platino se agotarán en el próximo siglo. Forgan y Elvis creen que cualquier civilización tecnológica como la nuestra se verá en un momento obligada a emprender este tipo de actividad, quizá mediante robots, que los primeros blancos serán los objetos más grandes y que se extraerán determinados elementos. “Los extraterrestres que tengan motivos económicos similares a los nuestros encontrarán deseables los proyectos de minería extraplanetaria según se vayan agotando los recursos de su mundo” y esa actividad prolongada en el tiempo provocará una reducción del número de grandes objetos, un cambio significativo en la proporción esperable de elementos y gran cantidad de polvo. Cada una de esas alteraciones, por separado, podría resultar explicable por causas naturales, dicen, pero, si se dan varias o todas a la vez, es posible que se deban a inteligencias alienígenas y, por tanto, debería considerarse como una primera pista de la existencia de otra civilización. Una pista, añaden,que la presencia de biomarcadores en un planeta determinado, porque estos sólo indican vida, no inteligencia.

Proponen modificar el protocolo para los mensajes de radio a extraterrestres y probarlo antes en Internet

Tres científicos han propuesto, en un artículo publicado en el repositorio arXiv, que se modifique el protocolo para Mensajes a Inteligencias Extraterrestres (METI) y probarlo antes en Internet. Dimitra Atri, Julia DeMarines y Jacob Haqq-Misra creen que todos los mensajes enviados hasta ahora -desde el de Arecibo de 1974 hasta el dirigido a Gliese 581c en 2008- pecan de un antropocentrismo excesivo que puede hacerlos incomprensibles para culturas alienígenas. El contenido de las llamadas interplanetarias que hemos hecho es tan “dependiente de la cultura y la biología humanas que podría no ser universalmente entendido”, sostienen en su artículo, titulado “A protocol por messaging to extraterrestrial intelligence” (Un protocolo para mensajes a inteligencias extraterrestres). Los factores a considerar en el nuevo protocolo para comunicarse con seres de otros mundos serían el sistema de codificación de la señal, la longitud del mensaje, el contenido, el sesgo antropocéntrico, el método de transmisión y la periodicidad. El objetivo final, dar con un mensaje lo suficientemente corto y simple como para que pueda entenderlo una audiencia cósmica lo más amplia posible.

El mensaje de Arecibo.“La mayor parte de la comunicación entre los humanos depende de la visión y el sonido porque son características específicas de nuestra biología, pero no debemos asumir que los extraterrestres compartan con nosotros esos sentidos básicos. En el mensaje de Arecibo, por ejemplo, la dependencia de las imágenes exige que los receptores puedan interpretar la información como dibujos. Sin embargo, las formas de vida subterráneas son menos propensas a desarrollar la visión, y ni siquiera toda la vida en la Tierra usa la visión (murciélagos) o el oído (invertebrados) para orientarse”, escriben. Nuestros radiotelescopios llevan más de medio siglo buscando vida en otros mundos a través de la radio sin éxito, pero el mensaje de Arecibo fue en 1974 el primer saludo intencionado de la Humanidad a posibles alienígenas. Incluía, entre otras cosas, un gráfico del Sistema Solar; los números del uno al diez; los números atómicos del hidrógeno, el carbono, el nitrógeno, el oxígeno y el fósforo -componentes del ADN-; y la figura de un ser humano y su altura.

Atri, astrofísico de la Universidad de Kansas, y sus colaboradores dicen que, para garantizar su comprensión por otras inteligencias, el contenido de la señal lanzada al espacio debe depender muy poco nuestros sentidos, ya que “una sociedad de alienígenas ciegos será incapaz de recuperar satisfactoriamente la información de un mensaje visual, y lo mismo les pasaría a unos receptores sordos en el caso de uno sonoro”. Para empezar, añaden, debe ser capaz de traspasar las fronteras culturales en la Tierra, para lo que proponen que el protocolo establecido se ponga a prueba antes en una web donde internautas de diferentes culturas puedan construir y codificar mensajes e intentar descifrar y entender los emitidos por otros.

“Estudiantes estadounidenses, por ejemplo, podrían construir un conjunto de mensajes según el protocolo METI, que luego intercambiarían con estudiantes chinos. Las diferencias culturales muy probablemente se reflejarían en la composición los de mensajes, por lo que no todos lograrían su objetivo (ser entendidos por el otro). En este caso, los estudiantes estadounidenses podrían descubrir que cosas evidentes para ellos se pierden en la traducción tras descifrar el mensaje colegas de otros países”. Extender el experimento a poblaciones de muchas culturas a través de una web interactiva ayudaría a refinar el protocolo para que, cuando se vuelvan a emitir mensajes al espacio, sean más comprensibles para culturas extraterrestres. “Aunque este proceso no eliminará todos los sesgos antropocéntricos, ayudará a identificar algunos sesgos culturales”, indican. Y concluyen que hacer en Internet un experimento como el que sugieren nos ayudaría, además, a conocernos mejor.

Gliese 581g puede no existir: ¿qué dirán entonces los que lo vinculaban con un inminente primer contacto?

Gliese 581g, el primer planeta de masa terrestre descubierto en la zona habitable de otra estrella, podría no existir, según publicó Astrobiology Magazine el martes. El investigador Francesco Pepe, de la Universidad de Ginebra, dijo el lunes en un simposio sobre sistemas planetarios de la Unión Astronómica Internacional, que él y su equipo no han encontrado ni el mínimo indicio de que exista el planeta habitable de la estrella Gliese 581, situada a 20,5 años luz. “La razón de ello es que, a pesar de la extrema precisión del instrumento (se refiere al espectrógrafo HARPS del telescopio de 3,6 metros de La Silla, Chile) y los muchos puntos de datos, la amplitud de la señal de este quinto planeta potencial es muy baja y, básicamente, está al nivel del ruido”, ha dicho.

Habrá que ver en qué acaba el culebrón de Gliese 581g, cuyo descubrimiento se anunció hace dos semanas y ha dado lugar a uno de los más ridículos episodios de pseudoperiodismo científico recientes, con la invención de una señal inteligente procedente de ese mundo, y a una carrera demencial por ver quién dice la última tontería emprendida en Milenio 3, el programa de Iker Jiménez en la Cadena SER, que desembocó en un inminente primer contacto y un próximo fin del mundo tal como lo conocemos en 2012. Como ya publiqué aquí, la señal láser de Gliese 581g nunca existió y todo se debió a la imaginación de un ufólogo, al que copió un periodista, al que, a su vez, copiaron otros periodistas.

Tras publicar mi anotación, me enteré de que el bloguero Edgar Luis Gómez había escrito a Ragbir Bhathal, el científico que supuestamente había detectado la señal extraterrestre, y éste le había respondido:

“Sí, descubrimos algo que parecía una señal láser, pero no de Gliese. Fue a partir de la región de Tucanae.

A pesar de buscarlo durante bastante tiempo, no lo hemos vuelto a ver.

Lo hemos marcado con un gran interrogante.

La búsqueda de señales de láser desde el espacio exterior continúa.”

El artículo de Gómez “demuestra cómo debería ser el proceder de cualquiera al encontrarse con una anotación de este tipo, y más si trabaja en un medio de comunicación”, escribió atinadamente poco después Javier Pedreira, Wicho. A pesar de que la historia de la señal láser ha quedado desmontada, no he leído todavía -quizá se me haya pasado- rectificación alguna en los medios que la vendieron como buena. Como ha dicho Eduardo Arcos, “el problema es que aún cuando quede aclarado más allá de cualquier duda que no existen pruebas algunas para asegurar que Gliese 581g tiene vida extraterrestre o que el pulso de luz que Ragbir Bhathal observó (pero no ha podido verificar) viene de otra región del espacio, seguiremos leyendo artículos sensacionalistas del tema. Es que vende más”.

Del descubrimiento de Gliese 581g al primer contacto con extraterrestres y el fin del mundo de 2012

Gliese 581g es el primer planeta extrasolar de masa terrestre descubierto en la zona habitable de una estrella, el anillo en el cual es posible la existencia de agua líquida en la superficie de un mundo. Su hallazgo por parte de astrónomos estadounidenses, publicado en el Astrophysical Journal, supone un hito en la búsqueda de planetas como el nuestro. A 20,5 años luz, gira alrededor de una enana roja de la constelación de Libra, tiene entre 3,1 y 4,3 masas terrestres, y un radio entre 1,2 y 1,5 veces el de nuestro planeta. Su detección es importante porque apunta a que la existencia de Tierras y Supertierras en las zonas habitables de otras estrellas es algo común y, por consiguiente, es posible que la vida ahí fuera sea algo habitual. Claro que una cosa es que Gliese 581g sea potencialmente habitable y otra diferente que acoja vida, aunque sea microscópica, algo de lo que no hay ninguna prueba.

Recreación de la apariencia de Gliese 581g. Imagen: Lynette Cook.

En la última semana, algunos han emprendido una carrera hacia el absurdo basándose en opiniones de científicos demasiado entusiastas, bulos divulgados por ufólogos, espectaculares noticias desmentidas por sus protagonistas y conspiraciones inventadas. El estado de la cuestión sería el siguiente: el anuncio del descubrimiento de Gliese 581g, mundo desde el que hemos recibido un pulso láser de origen inteligente, forma parte de una campaña de concienciación sobre un inminente primer contacto con extraterrestres que tendrá lugar hacia 2012, en coincidencia con la profecia maya, y supondrá el final de la civilización tal como lo conocemos. No me estoy inventando nada. Sólo repito lo que contaron el domingo a sus oyentes Iker Jiménez, Carmen Porter, Santiago Camacho, Enrique de Vicente, Javier Sierra y compañía, en Milenio 3, en la Cadena SER.

¿Cómo se llega a tan extraordinaria conclusión a partir del hallazgo de un lejanísimo planeta que puede, o no, tener vida? Gracias a una mezcla de periodismo de cortar y pegar, sensacionalismo paranormal y conspiranoia.

ET llama a casa

Tal como apunta el astrofísico español Daniel Marín, el primer error lo cometió Steven Vogt, líder del equipo autor del descubrimiento, al decir en una rueda de prensa el miércoles de la semana pasada: “Personalmente, dada la ubicuidad y la propensión de la vida a florecer allí donde puede, diría que mi sensación personal es que las posibilidades de vida en este planeta son del 100%. Casi no tengo ninguna duda al respecto”. Yo tampoco de que hizo esa manifestación llevado por el entusiasmo porque por las pruebas, inexistentes, no podía ser. El mal ya estaba hecho, y la vida alienígena de Vogt evolucionó de microbiana a inteligente en cuanto los practicantes del periodismo de cortar y pegar empezaron a hablar de la existencia de una señal inteligente procedente de la enana roja.

Al día siguiente, comenzó a circular por Internet el rumor de que Ragbir Bhathal, un astrónomo de la Universidad del Oeste de Sydney, había detectado hace dos años una señal inteligente enviada desde Gliese 581g. Todo empezó el 9 de mayo de 2009 con un reportaje en The Australian dedicado a la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés), que arrancaba contando cómo Bhathal había captado una “señal sospechosa” cinco meses antes y cómo todavía no había podido confirmar su origen inteligente. Seguidamente, el autor indicada que SETI había recibido un impulso por el hallazgo de un mundo rocoso, Gliese 581e. Hasta ahí, todo era normal.

La cosa empezó a desmadrarse siete días después, cuando un blog ufológico publicó una anotación titulada “Astrophysicist discovered ‘suspicious’ alien laser like signal coming from Gliese 581e” (Astrofísico descubrió una ‘sospechosa’ señal láser alienigena procedente de Gliese 581e), uniendo dos sucesos independientes: la supuesta captación de una señal inteligente y el descubrimiento del planeta rocoso. Para entendernos, sería algo así como si, después de leer una columna de cotilleos que contara, en primer lugar, que Javier Bardem empieza el rodaje de una película y, seguidamente, que la duquesa de Alba ha ido al cine, un lector dedujera que el actor está rodando una película con la noble y que se estrenará dentro de poco.

Comparación del sistema estelar de Gliese 581 con nuestro sistema solar. Imagen: Fundación Nacional para la Ciencia.

Copiar y pegar, copiar y pegar, copiar y…

Cuando la semana pasada se anunció el descubrimiento de Gliese 581g, el mismo ufólogo avispado publicó el jueves en su blog otra anotación, titulada “Alien laser signal Gliese coming from a habitable planet, star system” (La señal láser alienígena de Gliese procede de un planeta habitable), en la que cita el nuevo mundo junto con la presunta señal extraterrestre. Al día siguiente, The Daily Mail publica una información, según la cual Bhathal vio “hace dos años un misterioso pulso de luz procedente de la misma dirección que la segunda Tierra recién descubierta”. Y se arma la marimorena.

Desde el lunes, se han sucedido en la web titulares del estilo de “Astrónomo asegura que recibió señal inteligente desde planeta potencialmente habitable”, “Planeta emite señales de vida”, “Astrónomo dice haber captado señales de vida en otro planeta”, “ET llamando a casa”, “¿Se recibió en 2008 una señal inteligente de Gliese 581g?”… A pesar de lo trascendente de la noticia, los autores de este tipo de textos se han limitado a beber de The Daily Mail y, por eso, han vendido a sus lectores gato por liebre, rumores inventados por un ufólogo como hechos reales.

Portada del 'blog' del ufólogo en la que el autor advierte que 'The Daily Mail' ha copiado su 'exclusiva'.

Tengo que reconocer que me sorprendió descubrir el origen de todo este castillo de naipes y que sólo me puse a rastrearlo después de que un amigo me alertara en Facebook de que se había hablado del asunto en Milenio 3 con el rigor marca de la casa. De que el mensaje alienígena muy posiblemente no sea era tal -Bhathal no ha descartado el origen natural del pulso láser- y, en cualquier caso, no procede del entorno de la estrella Gliese 581, me enteré través Daniel Marín. Tras leerle, decidí que no hacía falta que yo escribiera sobre el asunto, ya que él decía lo esencial; pero empecé a tirar del hilo y descubrí al final el blog del ufólogo que la ha liado, que ayer destacaba en su portada que The Daily Mail se había hecho eco de su exclusiva. Y ya, después de oír a Iker Jiménez y los suyos, me pareció que el episodio era demasiado delirante como para ignorarlo. ¿Pero qué dijeron el capitán y los tripulantes de la nave del misterio el domingo en la Cadena SER?

Preparándonos para el primer contacto

El disparatado cóctel que se sirvió a los oyentes de Milenio 3 es la mejor prueba del rigor de quienes hacen ese programa. Jiménez y sus colaboradores no sólo daban por cierto que hemos recibido una señal inteligente de Gliese 581g, sino que además aseguraban que el desmentido de la ONU de que vaya a nombrar una embajadora ante los alienígenas y las declaraciones de Stephen Hawking sobre el riesgo de hacernos notar y que haya por ahí extraterrestres violentos pueden formar parte de una campaña de concienciación ante un inminente contacto.

Joseph Allen Hynek y Jacques Vallée, en los años 70.Carmen Porter se inventaba que Bhathal había confirmado que la señal láser de Gliese 581g era algo extraño, “que parecía una llamada o una respuesta a esos mensajes que habíamos mandado desde la Tierra”, y lo vinculaba con la reciente desclasificación de información sobre ovnis por algunos Gobiernos. Enrique de Vicente sacaba a colación declaraciones de Paul Davies, Stephen Hawking y Martin Rees -a veces, malinterpretadas por los medios-, vinculando las afirmaciones de estos científicos con sus obsesiones como sólo sabe hacerlo él. Javier Sierra recordaba la cruzada emprendida a finales de los años 70 por el entonces primer ministro de Grenada, sir Eric Gairy, quien intentó que la ONU estableciera un comité ovni con el apoyo de los ufólogos Joseph Allen Hynek y Jacques Valle, y daba crédito a la afirmación de varios ex militares y conspiranoicos de que los platillos volantes han llegado a desactivar misiles nucleares. Y Santiago Camacho ponía la guinda diciendo: “A mí, en las proximidades de 2012 todo esto me da un poco de repeluco. Un anuncio como éste es el fin del mundo, al menos, el fin del mundo tal como lo hemos conocido hasta ahora”.

Lo mejor, no obstante, es que, si quieren hacerse una idea real de hasta dónde llegaron los citados, escuchen este audio a partir del minuto 18:

Ya ven: un periodista escribe un reportaje sobre SETI, un ufólogo lo malinterpreta, otro periodista copia dos años después la fantasía del ufólogo y la revende como conectada con un hallazgo reciente, otros periodistas copian al periodista copión y unos vendedores de misterios acaban vaticinando que está próximo el día que veamos cara a cara a ET y, como profetizaron los mayas, llegue el fin del mundo tal como lo conocemos. De locos, ¿no?

Los drogas digitales y los posibles mensajes alienígenas cortos y baratos, en Punto Radio Bilbao

Javier San Martín y yo hablamos el 28 de julio en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, de las drogas digitales y la posibilidad de que nos hayan mandado mandado seres de otros mundos mensajes cortos a bajo coste y no nos hayamos enterado, en la trigésima quinta entrega del curso 2009-2010 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al pensamiento crítico.