Pseudohistoria

‘El archivo del misterio’: la Atlántida

La Atlántida ha estado de moda desde que a finales del siglo XIX el congresista estadounidense Ignatius Donnelly propuso, en Atlantis: the antediluvian world (Atlántida: el mundo antediluviano, 1883), que los refugiados del continente perdido fueron los padres de la civilización a ambos lados del Atlántico. La idea, apoyada en la existencia de pirámides en Egipto y Mesoamérica, prendió y se ha transmitido desde entonces de generación en generación.

La historia de la Atlántida, a la que dedicamos la sexta entrega de El archivo del misterio de Órbita Laika (La 2), la contó por primera por el filósofo griego Platón (429-347 antes de Cristo) en dos de sus diálogos, Timeo y Critias. Según ella, hace 11.000 años, un gran imperio, situado más allá del Estrecho de Gibraltar y bendecido por los dioses, se corrompió e intentó conquistar el Mediterráneo. Derrotaron a casi todos los pueblos ribereños cuando un puñado de griegos les venció y, como castigo a la soberbia de los atlantes, Zeus hundió su isla continente en el mar de la noche a la mañana. Originalmente localizada por Platón en el Atlántico, la Atlántida se ha ubicado posteriormente en la Antártida, Groenlandia, los Andes, Doñana, las islas Canarias, el mar Egeo… y casi no hay año en el que no se monte una expedición en su búsqueda.

Hipotética recreación de la Atlántida. Autora: Leire Fernández.El mito atlante es tan potente que ha sobrevivido más de 2.300 años sin necesidad de un iglesia y un clero. Hoy sabemos que hace 11.000 años -cuando el filósofo griego sitúa la acción- no existía Atenas ni había ningún imperio. Ninguno. Además, no hay ningún mecanismo geológico que haga factible la desaparición de un continente en unas horas y los continentes actuales son los que había entonces, sin que haya en la geología terrestre un hueco para uno más misteriosamente desaparecido. No hubo ninguna Atlántida fuera de la mente de Platón, quien posiblemente se inspiró en el mundo que le rodeaba -la estructura anillada de los núcleos urbanos de Tartessos, las Guerras Médicas, el hundimiento de la ciudad Helike…- para la historia con fines moralizares en la que los atenienses, sus paisanos, salvan a la Humanidad.

La pervivencia del mito atlante es tal que está en el origen de uno de los grandes fenómenos de la cultura pop contemporánea. Hace mucho, mucho tiempo… en un sitio muy, muy lejano, un malvado imperio intentó someter a todos los humanos, pero cayó derrotado por un puñado de hombres libres. Sí, lo ha adivinado, como apunta el arqueólogo Ken Feder, de la Universidad Central del Estado de Connecticut, la historia de la Atlántida es la de La guerra de las galaxias.

Los misterios de la Gran Pirámide, en Radio 5

América Valenzuela y yo hablamos ayer de los misterios de la Gran Pirámide, en la tercera  entrega de Una crónica desde Magonia, mi colaboración mensual en Ciencia al cubo, en Radio 5. Si quieren escuchar el programa entero, pueden hacerlo aquí.

La Atlántida, en Hala Bedi Irratia

Javi Urkiza y yo hablamos el jueves pasado en Suelta la Olla, en Hala Bedi Irratia, de la Atlántida, en la segunda entrega del curso 2013-2014 de Gámez Over, intervenciones que también emiten Eguzki-Pamplona, Uhinak (Ayala), Txapa (Bergara), Eztanda (Sakana), Arraio (Zarautz), Zintzilik (Orereta), Itxungi (Arrasate), Kkinzona (Urretxu-Zumarraga) y Txindurri Irratia (Lautada).

Usan fraudulentamente el logo del CSIC para promocionar un congreso de pseudohistoria

Cartel del congreso pseudocientífico de Historia, Mitos y Leyendas en el Arte.Los organizadores del congreso pseudocientífico Historia, mitos y leyendas en el arte, que se celebrará en Sevilla el 1 y 2 de diciembre, están promocionando el acto en Internet como si contaran con el respaldo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El cartel del encuentro está encabezado por los logotipos del Ministerio de Economía y Competitividad, del CSIC y de la Casa de la Ciencia de Sevilla -donde dicen que va a tener lugar-, aunque esas entidades no tienen nada que ver con las jornadas.

El programa del congreso de Historia, mitos y leyendas en el arte es una mezcla de pseudociencia y aparente ciencia. Así, un zahorí, Manuel Riquelme, hablará de sus prospecciones en busca de la Atlántida; el mito del continente perdido centrará la intervención de Juan José Sánchez-Oro, uno de los conductores del programa de divulgación de la pseudociencia Dimensión límite; Jesús Callejo, colaborador de revistas como Año cero, Más Allá y Enigmas, disertará sobre misterios en el arte; Chris Aubeck, “investigador de temas forteanos y su repercusión antropológica”, de fenómenos extraños en el cielo hasta 1947; un arqueólogo, de las pinturas rupestres de Nerja que algunos atribuyen a neandertales; y una historiadora, de presuntos signos de escritura megalítica en Huelva.

“No cuenta con el apoyo del CSIC, no se va a celebrar en la Casa de la Ciencia y no participa nadie del CSIC”, me han indicado fuentes de la agencia estatal. De hecho, basta consultar la agenda de diciembre de la Casa de la Ciencia de Sevilla para comprobar que no tiene previsto acoger nada remotamente parecido a este encuentro. Así pues, son engañosos tanto el cartel del acto como la imagen de cabecera que ha puesto en su página de Facebook el periodista del misterio Juan José Sánchez-Oro, quien está anunciándolo como “una cita imprescindible para todos los que quieran saber más sobre los últimos descubrimientos acerca de los neandertales, Tartessos, la Atlántida, el origen de la escritura, los misterios en el arte y las anomalías de los cielos antes de 1947…”.

Imagen de cabecera de la página de Facebook del periodista del misterio Juan José Sánchez-Oro.

La organización del congreso ha corrido a cargo de una entidad que responde al nombre de Spanish History Alive, han colaborado en su montaje los sitios de difusión de la pseudociencia Dimensión Límite, Tras los Límites y Dimensión Cero, y lo patrocinan Cordophonia-Orquesta de Pulso y Púa, y la Fundación Cueva de Nerja. ¿Quién se ha sacado de la manga la colaboración del CSIC y que el acto iba a celebrarse en la Casa de la Ciencia de Sevilla, un centro de la agencia estatal, cuando ninguno de ambos extremos es cierto? Supongo que ese enigma lo podrían desentrañar fácilmente los vendedores de misterios que están detrás de estas jornadas, aunque dudo de que lo hagan.