Power Balance

La pulsera magnética: un amuleto para engañarlos a todos

Publicidad en prensa de la pulsera magnética Flowing. “Recuerde que sólo se vende en farmacias y no necesita recargar”. Era el reclamo que usaba en 1987 el fabricante de “la pulsera biomagnética Flowing”, chapada en oro de 24 quilates y “la única del sector farmacéutico con placa para grabar el nombre del propietario”. Hace tres decenios, hacían furor en España unas pulseras metálicas con forma de torque con dos bolitas en los extremos. Las había de varias marcas -Flowing, Ionma, Rayma, Bio-Vital…-, todas de características similares y con precios que oscilaban entre las 1.500 y las 6.450 pesetas, el equivalente a entre 23 y 101 euros actuales. En tres años se vendieron millones de unidades en nuestro país. Uno de los fabricantes, Ioncoor, aseguraba en diciembre de 1986 a El País que en 1984 había vendido 20.000 pulseras, cantidad que había ascendido hasta 1 millón en 1985 y a 1,5 millones al año siguiente.

Las pulseras magnéticas servían contra “cualquier dolencia y malestar”, aseguraba la firma Natural Beauty en las cartas que buzoneaba, que estaban encabezadas por una foto de un científico en un laboratorio con su microscopio y una imagen de la pulsera. El uso del complemento suponía, según la firma, una suerte de vuelta a la naturaleza. “Nuestro cuerpo, cada cierto tiempo, nos pide una renovación o descarga y por este motivo sentimos los deseos de estar en contacto con la naturaleza, donde existe un auténtico equilibrio, para recibir los iones que necesitamos y, por lo tanto, para producir una eliminación del exceso de tensión y electricidad estática que acumulamos”, explicaba la compañía. La efectividad del dispositivo la había demostrado un tal “profesor John W. Watermans”, de la Universidad de Harward (sic). Ni el experto ni la universidad -la prestigiosa es Harvard con uve- existían, pero en aquella época no había Internet y el público estaba todavía más indefenso que ahora ante timos como éste.

Natural Beauty recomendaba llevar su pulsera “en el brazo derecho, con los círculos hacia arriba” para “las personas que tengan algunos de los siguientes síntomas: estados de tensión, nervios en general, dolores de cabeza, depresiones, insomnio, estrés, pérdida de la potencia sexual, dolores musculares, sistema respiratorio (bronquitis, sinusitis, asma bronquial), las que padecen continuo cansancio, malestar, trastornos, las que tienen continuos dolores, reumatismo y artrosis, e infinidad de enfermedades crónicas”. En la otra mano, “pero con los círculos hacia la parte interior” estaba indicaba para “trastornos de la menstruación, taquicardias e insuficiencias coronarias, flebitis, varices, problemas de circulación, tendencia hacia la obesidad, problemas metabólicos, riñones, aparato digestivo (dificultades en la digestión) y estreñimiento”. Contra las alergias, servía en ambos brazos. La compañía hacía hincapié en que era un tratamiento complementario y sin contraindicaciones, y que su dispositivo era el original. “Ahora se vende en farmacias con distintos nombres puesto que nuestros distribuidores le ponen el nombre que más les interesa comercialmente”.

Desmontadas por la ciencia

Imágenes que encabezaban la carta publicitaria buzoneada en 1986 por Natural Beauty, disctribuidora de una pulsera magnética. “Hombres y mujeres de toda posición y estatus sociales portan este exótico objeto de bisutería cual símbolo totémico al que acudir ante la ineficacia de píldoras, inyecciones y toda la parafernalia habitual de los tratamientos médicos estándar”, escribía el periodista Javier Fuentenebro en el diario bilbaíno El Correo el 8 de agosto de 1986. “Hoy, los milagros de la pulsera magnética se vocean en televisión en las cuñas de programas radiofónicos y en las páginas publicitarias de prestigiosas revistas financieras. ¿Se resiste usted a la tentación de comprarla?”, preguntaba Esclavitud Rodríguez en el suplemento Negocios de El País a sus lectores cuatro meses después. La pulsera magnética no entendía de clase social, nivel educativo ni edad.

Todos los que compraron esas pulseras fueron engañados. El Centro Nacional para la Salud Complementaria e Integral (NCCIH), un organismo público estadounidense dependiente de los Institutos Nacionales para la Salud (NIH) dedicado desde 1992 al estudio de las medicinas alternativas, afirma que los artilugios magnéticos como las plantillas de zapatos, las pulseras, los vendajes y las colchonetas no funcionan más allá del placebo. Hay numerosos estudios que apuntan en ese sentido. Uno de 2007, cuyos resultados se publicaron en la revista de la Asociación Médica Canadiense, demostró que el uso de imanes no sirve para nada contra el dolor causado por la osteoartritis, la artitris reumatoide y la fibromialgia. Y, por citar sólo dos, otro de 2013, que vio la luz en PLOS ONE, confirmó que las pulseras magnéticas no son más efectivas que el placebo contra la artritis reumatoide.

Según El Diario de Mallorca, en pleno auge de estas pulseras, la firma balear Rayma facturó en un año 8.500 millones de pesetas, unos 51 millones de euros. Y era sólo uno de los fabricantes. Aunque con el tiempo perdió popularidad y dejó de venderse en farmacias -donde en su época dorada se ofrecía la recarga; hace falta ser caradura-, la pulsera magnética no desapareció. Es un negocio que sigue moviendo muchísimo dinero: en 2006 se calculaba que el negocio de la bisutería magnética suponía 252 millones de euros anuales sólo en Estados Unidos, cantidad que se triplicaba con creces para todo el mundo.

La pulsera mágica resurgió en 2009 transmutada en una de silicona con un holograma, la Power Balance, que también fue un fenómeno de masas y lucieron personajes populares como Cristiano Ronaldo, Manolo Santana, Severiano Ballesteros, José María García, la infanta Elena, Antonio Lobato, Mercedes Milá, Iker Jiménez y Pablo Motos, políticos como Patxi López, Esperanza Aguirre, Javier Arenas, José Ramón Bauzá, Ignacio González y Gustavo de Arístegui, y hasta Felipe de Borbón, entonces príncipe de Asturias y que también cayó en el timo de los parches de titanio que equilibran la energía vital. Unos por ignorancia y otros cheque mediante. También en este caso el timo saltó todas las barreras sociales y culturales. ¿Cuánto tardará en llegar la próxima pulsera milagrosa?

Javier Arenas y su Power Balance, la sensibilidad química múltiple y los antivacunas, en Punto Radio Bizkaia

Patxi Herranz y yo hablamos el 27 de marzo en Bizkaia y Punto, en Punto Radio Bizkaia, de Javier arenas y su Power Balance, la sensibilidad química múltiple y los antivacunas en ETB, en la vigesimasexta entrega del curso 2011-2012 de Magonia, mi espacio semanal dedicado al pensamiento crítico en la emisora de Vocento.

¿Se convertirá hoy Javier Arenas en el cuarto presidente autonómico Power Balance?

Javier Arenas saluda, Power Balance en alto, a los asistentes al mitin de cierre de la campaña electoral en Sevilla el viernes. Foto: AFP.¿Será Javier Arenas el próximo presidente andaluz? Los sondeos apuntan en ese sentido. Si se cumplen las previsiones, Andalucía se convertirá en la cuarta comunidad autónoma dirigida por un creyente en la magia de la Power Balance, después del Madrid de Esperanza Aguirre, la Euskadi de Patxi López, que se quitó la pulsera del equilibrio en cuanto recibió las primeras críticas, y las Islas Baleares de José Ramón Bauzá.

¿Cómo puede haber a estas alturas alguien que se trague un timo así? ¿En qué país viven los asesores de Arenas? ¿Es que no saben que ese complemento revela que quien lo usa es un pardillo? ¿Es que ignoran que los fabricantes de esa pulsera admitieron hace más de un año en Australia que es un timo, que no hay pruebas de que haga lo que dicen que hace? ¿Es que no se han enterado de que Power Balance se declaró en noviembre en quiebra al tener que hacer frente a indemnizaciones millonarias a clientes estafados en Estados Unidos?

El auge de la Power Balance es un síntoma de que la ignorancia no entiende ni de profesiones ni de inclinaciones políticas. Demuestra que uno puede llegar a las más altas cotas del poder -recuerden a Leire Pajín, ministra de Sanidad, y su pulsera del equilibrio– haciendo ostentación del uso de un producto milagro. Como ciudadano, me inquieta que la gestión pública esté en manos de alguien que cree en supercherías como ésta. Sinceramente, me hace dudar de su buen juicio respecto a cualquier otro asunto.

Me he enterado de que Javier Arenas es un orgulloso usuario de la Power Balance gracias a que el biólogo Alberto Cifuentes Torres ha colgado una foto del político popular con ella en Facebook en el grupo Apoyo al profesor Fernando Cuartero.

‘ADN’: denunciando la Power Balance… y promocionando otro timo el mismo día

El gratuito ADN fue uno de los muchos medios que anteayer se hicieron eco de la quiebra de la compañía fabricante de las pulseras Power Balance, uno de los timos más descarados y rentables de los últimos años. Pues, bien, ese mismo día, en su contraportada, ADN promocionaba el aparato Master Massager, que, “a través del masaje en la planta de los pies, activa los propios mecanismos curativos de nuestro organismo”. Denunciando un timo y promocionando otro.

La reflexología podal se basa en la absurda idea de que en la planta de los pies tenemos un mapa completo con todos nuestros órganos y que, masajeando la zona correspondiente, estimulamos un órgano concreto. “Esta milenaria terapia oriental permite estimular la totalidad de nuestro cuerpo, ya que todos los órganos y sistemas tienen su correspondiente zona refleja en los pies”, dicen los vendedores del Master Massager. Y prometen que, con su aparato -que cuesta 180 euros-, podrás “recuperar la vitalidad, aliviar la tensión, reducir el estrés, mejorar la tensión sanguínea, eliminar toxinas…”. Pues, va a ser que no porque la reflexología es una no-terapia, es pura charlatanería mística. No en vano, el Master Massager, además, “recupera el equilibrio entre cuerpo y mente”, y “relaja las tensiones musulares proporcionando paz y armonía”. Como sabe cualquiera que lo haya probado, un masaje en los pies siempre resulta placentero. Pero, de ahí a creer que tocando determinadas zonas de las plantas te pueden estimular el hígado, el corazón y los pulmones o proporcionarte paz y armonía, hay un abismo, el que separa la razón de la superstición.

Información sobre la Power Balance en 'ADN' y publicidad de la contraportada del diario del mismo día.