Marte

Lecturas marcianas: ‘Alternativa 3’, de Leslie Watkins, David Ambrose y Christopher Miles

'Alternativa 3', de David Ambrose, Christopher Miles y Leslie Watkins.“La más asombrosa y terrible conspiración de todos los tiempos: la vida en la Tierra está condenada, y los Gobiernos de las grandes potencias tienen un plan para preservar a un minúsculo núcleo de supervivientes humanos”, se lee en la solapa de Alternativa 3, un libro firmado por Leslie Watkins, David Ambrose y Christopher Miles. Publicado en Reino Unido en 1978, cuenta cómo el ser humano llegó a Marte en 1962 y, ante una inminente catástrofe ambiental, Estados Unidos y la Unión Soviética pusieron inmediatamente en marcha un programa secreto para terraformar el planeta rojo y trasladar allí a lo mejor de nuestra especie.

La terrible historia salió a la luz por casualidad. Mientras preparaba en 1977 un reportaje sobre la fuga de cerebros, un equipo británico de televisión descubrió que el fin del mundo tal como lo conocemos estaba próximo y que estaba desapareciendo gente inexplicablemente. Con el tiempo, averiguaron que los desaparecidos tenían un doble destino: por un lado, había sabios que serían parte de la élite que sobreviviría en Marte; por otro, ciudadanos normales y corrientes que estaban siendo utilizados como esclavos en la construcción de una base en la cara oculta de la Luna que serviría de estación de tránsito. Un astronauta del programa Apollo, Bob Grodin, confirmó ante las cámaras de televisión que, cuando puso el pie en el satélite terrestre, aquello estaba lleno de gente.

Todo esto lo vieron millones de británicos en la ITV el 20 de junio de 1977, y millones de españoles en TVE el 13 de febrero de 1983, en la última entrega de la temporada de La Puerta del Misterio, un programa de Fernando Jiménez del Oso. El popular psiquiatra presentó el documental como si lo que en él se contaba fuera real y hubiera conmocionado a la Prensa británica. La realidad era que Alternativa 3 se había grabado con la idea de emitirlo el 1 de abril, Día de los Inocentes en el mundo aglosajón, pero al final se pospuso. El falso documental, que los medios británicos compararon al día siguiente con el montaje radiofónico de Orson Welles sobre La guerra de los mundos, fue durante años tomado como prueba de una conspiración planetaria por muchos vendedores de misterios. A ello contribuyeron las dificultades para conseguir el vídeo y que el libro se agotó. “Por supuesto, Alternativa 3 -el documental de televisión y el libro- fue una broma, una farsa. Nadie en sus cabales puede haberlo visto como otra cosa”, escribía en 1999 Nick Austin, responsable de la editorial que contrató en 1977 la edición del libro. El DVD de Alternativa 3 salió a la venta hace cinco años, con unos extras en los que se explica cómo se gestó la broma.

Jiménez del Oso presentó esta ficción a los españoles en 1983 diciendo que era un documental basado en hechos reales, mencionando a los actores como si fueran científicos de prestigio, ocultando la reacción real de la Prensa británica y recordando la “muerte extraña” en 1978 del astronauta Bob Grodin; en realidad, el actor Shane Rimmer -no hubo ningún astronauta del Apollo con ese nombre-, que sigue vivo y sí tenía experiencia espacial, pero limitada a series como Ufo (1970) y Espacio 1999 (1975), y en películas como La guerra de las galaxias (1977).

Leslie Watkins, David Ambrose y Christopher Miles: Alternativa 3 [Alternative 3]. Traducción de Horacio González Trejo. Ediciones Martínez Roca (Col. “Fontana Fantástica”). Barcelona, 1980. 224 páginas.

El día que el presidente de Estados Unidos anunció oficialmente el descubrimiento de vida extraterrestre

Las grandes potencias nos ocultan la existencia de vida extraterrestre y, en casos extremos, de alienígenas entre nosotros, dicen desde hace décadas los conspiranoicos. El secretismo que ha rodeado desde 1947 la investigación oficial de avistamientos de ovnis -motivado tanto por el temor a que se trate de ingenios enemigos como para ocultar pruebas de las aeronaves más avanzadas- ha alimentado esa leyenda, que ya empezó a explotar el ufólogo Donald E. Keyhoe nada menos que en 1950. Han pasado seis décadas y no sólo nadie ha puesto sobre la mesa una prueba que respalde tal afirmación, sino que además los secretos han ido desclasificándose y allí nunca ha habido alienígenas.

En contra de la idea del encubrimiento gubernamental, hace dieciséis años el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, dio una rueda de prensa televisada para informar al mundo del descubrimiento de que en Marte había habido vida, según revelaba el análisis de una roca procedente de ese mundo que cayó en nuestro planeta hace 13.000 años. Al final, estudios posteriores del meteorito ALH 84001 han demostrado que los rastros de vida no eran tales, pero ese acto público sigue estando ahí como prueba de lo contrario que sostienen habitualmente los vendedores de misterios.

No he encontrado un documento televisivo de la época, pero, aún así, pueden ver unos segundos de la histórica rueda de prensa. Forman parte de Contact (1997), película basada en la novela homónima de Carl Sagan en la que Robert Zemeckis incluyó parte de esa comparecencia de Clinton. Tres días después del estreno de la película, Charles Ruff, consejero de la Casa Blanca, mandó una carta de queja a Warner Bros por el uso “inapropiado” de la imagen de Clinton, insertada en el filme como ya había hecho Zemmekis con las de otros personajes históricos en Forrest Gump. Las frases del presidente estadounidense en Contact son algunas de las que realmente dijo aquel día, como puede comprobarse en la declaración pública original.

Este documento, además de hablar del supuesto hallazgo de vida en otro mundo, demuestra el compromiso de la Administración de Clinton con la ciencia cuando recuerda que está viviendo el país “tiempos financieros difíciles” y que, aún así, hay que apoyar el programa espacial, y cuando reivindica el avance del conocimiento como “esencial para el futuro” de su país. Dieciséis años después, EE UU sigue invirtiendo en ciencia en medio de una crisis económica sin precedentes, y España recortando en ciencia, educación y sanidad, lastrando su futuro gracias a una sucesión de dirigentes incompetentes a más no poder. Pero los tontos son los yanquis… Nosotros somos campeones de Europa y del mundo de fútbol.


Declaración del presidente Clinton sobre
el descubrimiento del meteorito de Marte

La Casa Blanca
Oficina del Secretario de Prensa
Para su publicación inmediata
7 de agosto de 1996

Declaraciones del presidente
A la salida
Jardín Sur
13.15 horas

Presidente: Buenas tardes. Me complace haberme reunido con mi asesor de ciencia y tecnología, el doctor Jack Gibbons, para hacer algunos comentarios sobre el anuncio de hoy de la NASA.

Éste es el producto de años de exploración y meses de estudio intensivo por parte de los científicos más distinguidos del mundo. Como todos los descubrimientos, éste será y debería seguir siendo revisado, examinado y analizado. Tienen que confirmarlo otros científicos. Pero está claro que el hecho de que algo de esta magnitud se esté investigando es una reivindicación más del programa espacial de Estados Unidos y de nuestro continuo apoyo al mismo, incluso en estos tiempos financieros difíciles. Estoy decidido a que el programa espacial estadounidense ponga su potencia intelectual y capacidad tecnológica a disposición de la búsqueda de más pruebas de vida en Marte.

En primer lugar, he pedido al administrador (de la NASA Daniel) Goldin que se asegure de que este hallazgo es objeto de un proceso metódico de revisión y validación. En segundo lugar, he pedido al vicepresidente (Al Gore) que convoque, en la Casa Blanca antes de que acabe el año, una cumbre bipartidista sobre el futuro del programa espacial de EE UU. Uno de los objetivos de esa cumbre será discutir cómo EE UU debe seguir buscando respuestas a las preguntas científicas planteadas por este descubrimiento. En tercer lugar, estamos comprometidos con el agresivo plan que hemos puesto en marcha para la exploración robótica de Marte. La próxima misión no tripulada de EE UU a Marte está programada para despegar del Centro Espacial Kennedy en noviembre. La seguirá una segunda misión en diciembre. Os tengo que decir que la primera misión está programada para aterrizar en Marte el 4 de julio de 1997, Día de la Independencia.

Vale la pena saber cómo hemos llegado a este descubrimiento. Hace más de 4.000 millones de años, este trozo de roca se formó como parte de la corteza original de Marte. Después de miles de millones de años, se separó de la superficie y comenzó un viaje espacial de 16 millones de años que terminó aquí en la Tierra. Llegó como parte de una lluvia de meteoritos hace 13.000 años. Y, en 1984, un científico estadounidense de una misión anual del Gobierno para buscar meteoritos en la Antártida lo descubrió y recogió para estudiarlo. Fue el primer meteorito recuperado aquel año: su número de roca es el 84001.

Hoy, la roca 84001 nos habla a través de todos esos miles de millones de años y millones de kilómetros. Habla de la posibilidad de vida. Si este descubrimiento se confirma, seguramente será una de las revelaciones más sorprendentes de nuestro universo que haya hecho la ciencia. Sus implicaciones son tan trascendentales e impresionantes como pueda imaginarse. A pesar de que promete respuestas a algunas de nuestras más antiguas preguntas, plantea otras aún más fundamentales.

Vamos a seguir escuchando con atención lo que tenga que decirnos a medida que continuamos la búsqueda de respuestas y de conocimiento que es tan antigua como la Humanidad misma, pero esencial para el futuro de nuestro pueblo.

Gracias.

La prohibición del 13 en Durham, el toberllino marciano y el revés a Boiron en Califonia, en Punto Radio Bizkaia

Patxi Herranz y yo hablamos el 13 de marzo en Bizkaia y Punto, en Punto Radio Bizkaia, de la prohibición del 13 en los portales del condado de Durham, el toberllino marciano convertido en gusano gigante y el revés judicial a Boiron en Califonia, en la vigesimacuarta entrega del curso 2011-2012 de Magonia, mi espacio semanal dedicado al pensamiento crítico en la emisora de Vocento.

Un torbellino de polvo marciano se convierte en YouTube en un gigantesco gusano de Arrakis

“¿Es un gusano alienígena yendo bajo tierra hacia casa?”, se preguntan a estas horas varias webs respecto a una foto de Amazonis Planitia tomada por la cámara del Experimento Científico de Imágenes de Alta Resolución (HiRISE) del Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA. Tras ver la alerta -sí, tengo programadas alertas muy raras- y leer el titular –“Giant alien worm found on Mars?” (“¿Encontrado un gusano extraterrestre gigante en Marte?)-, me esperaba algo sorprendente, algo que prácticamente me llevara al Arrakis de la serie Dune de Frank Herbert. Lo que me he encontrado es el siguiente vídeo:

Lo primero que he pensado es, obviamente, que estamos ante un torbellino de polvo y su sombra. La posterior búsqueda de información ha confirmado la sospecha. Resulta que el miércoles colgaron en el sitio del HiRISE esta imagen tomada el 16 de febrero por la Mars Reconnaissance Orbiter:

Remolino de polvo y su sombra fotografiados en Amazonis Planitia por el 'Mars Reconnaissance Orbiter'. Foto: NASA.

La explica Paul Geissler, del Servicio Geológico de Estados Unidos y miembro del equipo de la misión: se trata de “un imponente torbellino de polvo que deja una sombra sinuosa sobre la superficie de Marte”. Basándose en el tamaño de la sombra, este geólogo planetario calcula que la columna alcanza unos 800 metros de altura. “La cola de la pluma no indica la ruta del torbellino, que ha estado siguiendo un curso estable hacia el Sureste y dejando una traza brillante tras él. El delicado arco de la pluma lo produjo una brisa del Oeste a unos 250 metros de altura, que empujó la parte superior de la pluma hacia el Este”.

La intención de engañar de quien ha colgado el vídeo de YouTube que habla de una criatura en Marte es evidente, ya que el autor lo ha compuesto cortando el original por donde le ha venido bien y eliminando la voz del narrador que explica el fenómeno. Así se fabrica un misterio.

Lecturas marcianas: ‘El enigmático Marte’, de Joaquín Lizondo

'El enigmático Marte’, de Joaquín Lizondo.“Los datos que han facilitado las Mariner plantean cien incógnitas por cada enigma que despejan”, escribía el físico Joaquín Lizondo en 1969. Su libro El enigmático Marte visitaba el planeta rojo a la luz de las observaciones de las sondas robot de la NASA. Una obra optimista, como tantas otras de la era Apollo, en la que el autor vaticinaba que el Marte misterioso “desaparecerá el día en que el hombre pose su pie sobre él”. Un hito, en su opinión, no muy lejano. “Los científicos aún dudan [habla de la posibilidad de vida en Marte], y es evidente que la prueba final sólo podrá ser dada por las futuras expediciones -¿1971? ¿1973?- que desciendan sobre el suelo del planeta”, auguraba en la frase que cierra la obra.

Lizondo divide su exposición en tres partes: en la primera, cuenta lo que la ciencia sabe del mundo vecino; en la segunda, deja que “la imaginación se desborde un poco”, con la ciencia ficción y las historias de los canales y las lunas marcianas; y la tercera se dedica a la vida extraterrestre. Se añade, al final, un capítulo con los resultados de los sobrevuelos de las sondas Mariner, que “han proporcionado una gran cantidad de sorpresas a los científicos, al tiempo que han despertado no pocas controversias entre ellos”. El volumen incluye, además, un cuento corto de Ray Bradbury titulado “Los desterrados”, que el autor estadounidense asegura que está en el germen de Fahrenheit 451.

El enigmático Marte es un libro de su tiempo. Por eso, el autor, aunque bastante escéptico, cree que “no se puede dudar” de que en el fondo de los valles marcianos haya vegetación ni es posible rechazar “desdeñosamente” la artificialidad de Fobos y Deimos; aunque niega tajantemente cualquier verosimilitud a la mitología platillista, tan en boga entonces, en un capítulo con referencias a la abducción del matrimonio Hill y al fraude de Ummo. “Cierto es que existen muchos testimonios, incluso colectivos, de los hechos que estamos analizando. Pero, o mucho nos equivocamos, o no pasan de ser simples alucinaciones que, por no tener, carecen incluso de originalidad”. Lizondo compara, así, a los tripulantes de los ovnis con los dioses y ninfas de la Antigüedad, las brujas y demonios medievales, y los espíritus y fantasmas de la Edad Moderna. Y advierte de que el hombre de la calle, que “no está acostumbrado a mirar al firmamento”, observa de vez en cuando en él fenómenos naturales que desconoce y, por eso, los “atribuye un origen erróneo”. “¿Cómo podemos creer en aquello de cuya realidad no se tiene la menor prueba?”, se pregunta.

Aunque rechaza la existencia de una civilización marciana contemporánea, cree que “Marte es, pese a quien pese, un mundo moribundo que pudo, en el pasado, haber sido asiento de una vida inteligente, pero que en la actualidad sólo es un mudo testigo de las posibles grandezas de esa supuesta civilización marciana”. ¿Cómo interpretó Lizondo en un principio la foto que en julio de 1976 tomó la Viking 1 de la región marciana de Cydonia en la que se veía una cara tallada en la roca y que luego se demostró una ilusión óptica? ¿Y las pirámides y otras ruinas que, a partir de ese momento, descubrieron en esa región todo tipo de iluminados y engañabobos? No lo sé.

Joaquín Lizondo: El enigmático Marte. Ediciones Telstar. Barcelona 1969. 289 páginas.