Marte

“Todos somos marcianos”, dice el químico y biólogo Steven Benner

“Las pruebas apuntan a que, en realidad, todos somos marcianos, a que la vida empezó en Marte y llegó a la Tierra en una roca”, dirá hoy el químico y biólogo Steven Benner en la conferencia Godschmidt, un encuentro anual organizado de la Asociación Europea de Geoquímica y la Sociedad Geoquímica que ha reunido en Florencia a más de 4.000 científicos. El investigador estadounidense, director del Instituto Westheimer para la Ciencia y la Tecnología, basa su argumentación en que una forma oxidada del molibdeno, que supone que desempeñó un papel clave en la aparición de la vida, pudo no estar disponible en la Tierra primitiva porque había muy poco oxígeno, pero sí estar presente en el planeta rojo. Y añade que “estudios recientes han mostrado que todavía podrían darse en Marte las condiciones aptas para el desarrollo de la vida”.

Steven Benner. Foto: Universidad de Florida.Benner no es un excéntrico, aunque suela referirse a sí mismo como “un biólogo sintético chiflado hasta cierto punto”. Exprofesor de la Universidad de Florida, es uno de los pioneros de la biología sintética, investiga en formas alternativas de ADN, en los orígenes y en los límites de la vida, y fue uno de los expertos que mostraron su escepticismo en Science cuando la NASA anunció el hallazgo de vida basada en el arsénico, descubrimiento que al final fue refutado. “Mi trabajo consiste en averiguar qué tipo de señales serían detectables si no nos encontramos con la vida tal como la conocemos en la Tierra o un hombrecillo verde con una pistola de rayos que nos dispara”, explicaba en 2005 a The New York Times. O, lo que es lo mismo, ¿cómo reconoceríamos la vida si no es como nos la esperamos?

La investigación cuyos resultados presenta hoy en Florencia aborda dos paradojas que, en su opinión, trasladarían a Marte el origen de la vida terrestre, la del alquitrán y la del agua:

1. La paradoja del alquitrán parte del hecho de que los seres vivos estamos hechos de materia orgánica; pero, si añades energía -calor o luz- a moléculas orgánicas y te olvidas de ellas, no crean vida, sino que se convierten en algo parecido a alquitrán o aceite. “Ciertos elementos, como el boro y el molibdeno, parecen ser capaces de controlar la propensión de los materiales orgánicos a convertirse en alquitrán, por lo que creemos que los minerales que los contienen fueron fundamentales al comienzo de la vida”, indica el científico, quien destaca que “el análisis de un meteorito marciano mostró recientemente que hubo boro en Marte y, ahora, creemos que también la forma oxidada del molibdeno”.

2. La paradoja del agua cuestiona cómo la vida pudo abrirse paso en un entorno, en principio, hostil. “El agua se considera esencial para la vida. Como lo son biopolímeros como el ARN, el ADN y las proteínas. Sin embargo, para los biopolímeros que conocemos, el agua es un agente corrosivo. Cualquier escenario de los orígenes debe gestionar la aparente necesidad para la vida de una sustancia (el agua) que es inherentemente tóxica para la vida”, dice Benner. ¿Cómo pudo prosperar la vida en un planeta como la Tierra primitiva, que es probable que estuviera totalmente cubierto de agua? Toda esa agua no sólo habría corroído el ARN, la que se cree que fue la primera de esas moléculas en aparecer, sino que, también, habría impedido la formación de las necesarias concentraciones de boro, que únicamente se dan hoy en lugares tan secos como el Valle de la Muerte, explica el científico. El Marte primitivo también tenía agua, pero contaría con más superficie seca que la Tierra.

Para Benner, la solución a estas paradojas es que la vida surgió en Marte y luego viajó hasta la Tierra embutida en un meteorito. No es el primer científico que lo plantea desde que, en agosto de 1996, investigadores estadounidense creyeron haber encontrado fósiles en un meteorito marciano caído en la Antártida hace 13.000 años y Bill Clinton dio una rueda de prensa anunciando el hallazgo. “Habla de la posibilidad de vida”, dijo de la roca ALH 84001 el entonces presidente de Estados Unidos. Como aficionado a la ciencia ficción, me pregunté entonces si aquel meteorito no nos hablaba también de la posibilidad de un trasvase de vida entre dos mundos. ¿Y si fuéramos marcianos? Supongo que fuimos muchos los que nos lo preguntamos desde la curiosidad… y la ignorancia científica. Años después, comprobé que había habido científicos qué se hacían esa pregunta con conocimiento de causa.

Richard Zare, físico químico de la Universidad de Stanford, fue quizás el primero en sugerir dentro de la comunidad científica si todos somos marcianos y, por extensión, si unos hipotéticos marcianos actuales no podrían tener un origen terrestre. “¿Podría la vida sobrevivir a un viaje interplanetario de millones de años atrapada en una roca como ALH 84001? Soprendentemente, la respuesta podría ser sí”, dice el astrónomo Donald Goldsmith en The hunt for life on Mars (La caza de vida en Marte, 1997). El físico y divulgador Paul Davies comparte esa opinión y la idea del posible viaje interplanetario de la vida. “Marte y la Tierra no están aislados en cuarentena. Intercambian materiales de manera regular en forma de rocas expulsadas por impactos y, aunque el tráfico de Marte a la Tierra supera con mucho el que va en sentido inverso, a lo largo de la historia astronómica deben haber acabado en Marte grandes cantidades de materiales terrestres, en buena parte infestados de microbios. La mayor parte de los pasajeros habrán perecido en el viaje, pero no todos. Si hace mucho tiempo Marte se parecía a la Tierra mucho más que en la actualidad, al menos algunos de esos polizones terrestres podrían haber prosperado en su nuevo hogar. Y, a la inversa, es del todo posible que la vida  terrestre no se haya originado en la Tierra, sino que provenga de Marte”, escribe Davies en Un silencio inquietante (2010).

El debate lleva abierto años, y Benner lo anima ahora con su investigación. “Es una suerte que acabaramos aquí, tan cierto como que la Tierra ha sido el mejor de los dos planetas para mantener la vida. Si nuestros hipotéticos antepasados marcianos hubieran permanecido en Marte, podría no haber una historia que contar”, advierte. Si es así, cuando el hombre pise Marte, habrá vuelto a casa y se hará realidad el final de Crónicas marcianas (1950), la extraordinaria historia de la colonización marciana obra Ray Bradbury:

“Llegaron al canal. Era largo y recto y fresco, y reflejaba la noche.
-Siempre quise ver un marciano -dijo Michael-. ¿Dónde están, papá? Me lo prometiste.
-Ahí están -dijo papá, sentando a Michael en el hombro y señalando las aguas del canal.
Los marcianos estaban allí. Timothy se estremeció.
Los marcianos estaban allí, en el canal, reflejados en el agua: Timothy y Michael y Robert y papá y mamá.
Los marcianos les devolvieron una larga, larga mirada silenciosa desde el agua ondulada…”

¿Mintió Fernando Jiménez del Oso en la presentación de ‘Alternativa 3’ en TVE en 1983?

Treinta años se cumplieron el miércoles de la emisión en España de Alternativa 3, un falso documental de Anglia TV que destapaba una supuesta conspiración de alcance planetario. Se había estrenado en Reino Unido el 20 de junio de 1977 y, seis años después, Fernando Jiménez del Oso lo emitió en La puerta del misterio el 13 de febrero de 1983, en la segunda cadena de TVE.

El diario El País incluía el siguiente resumen en la programación de televisión de aquel domingo:

“20.00. La puerta del misterio. Alternativa 3. Un equipo de periodistas que se hallaba investigando los cambios de las condiciones atmosféricas en el mundo y la sequía de 1976, así como el aumento en las estadísticas de personas desaparecidas, sigue un ratro de información a través de Inglaterra y América. Como en una novela policiaca, los datos que aparecen inconexos van tomando sentido y componiendo el rompecabezas de la Alternativa 3. ¿Se ha producido ya un aterrizaje tripulado en Marte?”

Yo me senté a la hora señalada ante una pequeña televisión en blanco y negro para ver el programa en compañía de una de mis hermanas. Tras la cabecera, Jiménez del Oso, director y presentador de La puerta del misterio, apareció sentado detrás de su mesa casi en la oscuridad. Empezó diciendo: “Por fin, podemos ofrecerles a ustedes el anunciado programa Alternativa 3. Yo, en lo personal, llevaba años con la intención de conseguir ese programa y que ustedes pudieran verlo, porque es un programa muy interesante”. Dijo que había considerado la posibilidad de emitirlo subtitulado y había optado por el doblaje para que el público “no se perdiera ni un punto ni una coma de ese programa”, ya que “todo lo que en ese programa se dice merece ser escuchado con atención”. Seguidamente, hizo un resumen de las circunstancias que rodearon la emisión original de Alternativa 3 y de su contenido.

Centralitas bloqueadas durante días

“El programa se emitió por el canal independiente de la televisión inglesa el 20 de junio de 1977 y, al día siguiente, todos los periódicos se hicieron cargo, recogieron la noticia de ese programa -de lo que ahí se decía- y escribieron editoriales de todo tipo. Las centralitas telefónicas de la emisora de televisión se encontraron bloqueadas durante varios días por gente que llamaba: unos, alarmados; otros, indignados; y otros preguntando si aquello era una siniestra broma o era real. Como consecuencia de todo ello, la televisión independiente inglesa, ese canal, se vio obligado a dar una información a los periódicos diciendo que lo que se exponía en Alternativa 3 no era cierto, que eran puras elucubraciones que se debían más a la desatada imaginación de los productores, guionistas y realizadores de ese programa que a la realidad”.

En esos 57 segundos, Jiménez del Oso omitió dos datos importantes y dijo una mentira. Pasó por alto que, aunque Alternativa 3 se emitió en Reino Unido el 20 de de junio de 1977, en realidad había sido concebido para incluirse en la programación del 1 de abril, como una broma del Día de los Inocentes británico. Sin embargo, problemas a la hora de cuadrar la parrilla impidieron su emisión ese día. Por si a alguien le cupiera alguna duda, al final del documental se leía sobreimpresionado sobre el despegue de un cohete: “Science Report. Anglia Television. Norwich, England. April 1st 1977”. Más claro, agua. Se trataba de una inocentada. Sofisticada y a destiempo; pero inocentada. Sin un advertencia previa, a la mayoría de los españoles de 1983 la sobreimpresión de esa fecha no le diría nada.

Advertencia final en el falso documental 'Alternativa 3'.Al día siguiente de su estreno, en contradicción con lo contado por Jiménez del Oso, la prensa británica fue unánime en las alabanzas al programa y en destacar que era un montaje al estilo de La guerra de los mundos de Orson Welles. “End of the world! But it’s all a TV hoax” (¡El fin del mundo! Pero todo es un engaño televisivo), titulaba Daily Mirror; “Angry viewers protest after ‘War of the worlds’ show. Storm over TV’s spoof” (Espectadores furiosos protestan tras programa como La guerra de los mundos. Tormenta sobre una mistificación televisiva), decía Daily Express; “How to blind them with sci-fi…” (Cómo cegarlos con ciencia ficción…), escribía el crítico de televisión de Daily Mail; “Sci-fi drama totally convincing” (Drama de ciencia ficción totalmente convincente), sentenciaba el de The Daily Telegraph… Al menos, uno de los críticos escribió en un titular que la producción merecía un premio. ¿De dónde sacó el psiquiatra de lo paranormal que en los diarios británicos del 21 de junio de 1977 se “escribieron editoriales de todo tipo”?

Ningún periódico británico dio por real lo revelado en Alternativa 3 por una sencilla razón, también ocultada por Jiménez del Oso: la Televisión Independiente (ITV) les había avisado de que era una broma. Al día siguiente de la emisión, el columnista Alan Coren lamentaba en The Times que algunos colegas se hubieran ido de la lengua antes de tiempo, quizás en referencia al crítico televisivo Sean Day-Lews, quien el mismo 20 de junio advirtió a los lectores de The Daily Telegraph que la realidad de Alternativa 3 era “algo que tenía que ver con fechas y un retraso de más de dos meses en la emisión”, y que no podía decir más. Anglia TV emitió un comunicado, pero ni siquiera fue objeto de una reprimenda por la Autoridad Independiente de Radiodifusión (IBA). “Estaba perfectamente claro de que se trataba de una pieza de entretenimiento”, declaró un portavoz de la IBA. Seis años después, Jiménez del Oso vendió a su audiencia todo lo contrario y dijo que “las centralitas telefónicas de la emisora de televisión se encontraron bloqueadas durante varios días”, algo que, visto lo visto, parece harto improbable. Unas horas, entra dentro de lo posible; varios días, no.

Nada de esto es secreto. Todo se publicó en la prensa británica, como pueden comprobar en el siguiente vídeo, incluido entre los extras del DVD de Alternativa 3.

¿Prohibido en EE UU?

Antes de adelantar el contenido del documental, Jiménez del Oso lanzó una pregunta al aire: “¿Qué es lo que contiene Alternativa 3 para armar todo ese revuelo y para haber provocado, como consecuencia, que no sea permitida su emisión en Estados Unidos y que tampoco sea permitida su emisión en la Unión Soviética?”. Acto seguido, contaba cómo ambas superpotencias sabían desde hacía tiempo que nuestro planeta está condenado a un cambio climático catastrófico que acabará haciéndolo inhabitable, ante lo cual habían contemplado tres alternativas: abrir agujeros en la atmósfera a bombazo atómico limpio para dejar escapar la polución, excavar refugios para una parte significativa de la Humanidad o llevarse a una élite a Marte. Habían optado por la tercera, explicaba el director de La puerta del misterio. La pregunta inicial sin respuesta que alimentaba la conspiranoia incluía una mentira y una omisión.

Edición estadounidense del libro 'Alternativa 3'.No es verdad que se prohibiera la emisión de Alternativa 3 en EE UU, país en el que Avon publicó en 1979 el libro escrito por Leslie Watkins basado en la pieza televisiva. ¿Qué sentido tenía prohibir el documental, pero no el libro? Lo cierto es que la NBC estuvo a punto de comprar los derechos de emisión del falso documental, pero se echó atrás por la experiencia de la CBS con la sesión de radioteatro de La guerra de los mundos en 1938. Hace 75 años, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) abrió una investigación sobre la producción de Orson Welles y no emprendió acciones contra la emisora de radio al concluir que, si bien resultaba lamentable que el programa alarmara a mucha gente, no parecía haber riesgo de que se repitiera un incidente similar. Nadie prohibió en EE UU emitir Alternativa 3; fueron las cadenas las que no lo hicieron para evitarse problemas con la FCC. En el caso de la URSS, Jiménez del Oso se olvidó ante la cámara de un detallito: no hay dictadura conocida que permita que se emplee su televisión para, sea en un producto de ficción o no, acusar al régimen de participar en una conspiración.

El broche de oro a tanto despropósito lo constituyen los 159 segundos en los que Jiménez del Oso reivindica la importancia del testimonio del astronauta Bob Grodin -supuesto integrante de una misión Apollo que habría visto en la Luna a otros muchos humanos- y las pruebas facilitadas por del astrofísico William Ballantine, el filtrador de la película del primer aterrizaje en Marte ¡en 1962! Los casos de Grodin y Ballantine demostraban, según el psiquiatra del misterio, que lo que se narra en el documental es real. “[Grodin] murió en 1978. Se suicidó y es una de esas muertes extrañas que también rodean a todo ese tema de Alternativa 3. Por ejemplo, Ballantine, que era un astrónomo, murió en unas circunstancias muy misteriosas. Ni más ni menos que fue objeto de una cremación espontánea. Tuvo un accidente de coche, y su cuerpo se quemó. Literalmente, se achicharró. Apenas quedaron cenizas, mientras que sus ropas estaban ligeramente chamuscadas. Esa combustión espontánea sucede de vez en cuando”, explicaba. Escuchemos al director de La puerta del misterio:

¡Impresionante… y falso! Ni Bob Grodin ni William Ballantine pudieron morir porque nunca existieron. Como todos los personajes de Alternativa 3, excepto Tim Brinton -quien había trabajado como locutor en informativos de la BBC-, salieron de las mentes de David Ambrose y Christopher Miles, director y guionista, respectivamente, como quedaba claro en los créditos finales. En la tarde del 13 de febrero de 1983, me bastó consultar una enciclopedia de la astronáutica para comprobar que no había ningún Grodin entre los astronautas del programa Apollo y tranquilizar a mi hermana menor, lógicamente inquieta ante lo que veía.

Créditos finales de 'Alternativa 3', con Shane Rimmer como Bob Grodin, entre otros.El bebedor compulsivo que, según Alternativa 3, pisó la Luna es, sin embargo, un veterano astronauta; pero de ficción. Shane Rimmer, como se llama en realidad el actor canadiense que interpreta a Bob Grodin, trabajó para SHADO en la serie Ufo (1970), murió cuando pilotaba un Águila en Espacio 1999 (1975) y acomodó a R2D2 en el X-Wing de Luke Skywalker antes del ataque a la Estrella de la Muerte en La guerra de las galaxias (1977). Además, a lo largo de su dilatada carrera, ha participado en películas de Bond, Superman y Batman, y en clásicos como ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú (1964) y Memorias de África (1985), entre otros. En los créditos de Alternativa 3, que TVE emitió en su integridad, figuraba Shane Rimmer como Bob Grodin. ¿Alguno de ustedes cree que Jiménez del Oso no vio esa parte del documental?

Los ovnis, a escena

Las declaraciones atribuidas por Jiménez del Oso a James E. McDonald, profesor en el Instituto de 
Física Atmosférica de la 
Universidad de Arizona, en las que acusa a la Fuerza Aérea estadounidense de ocultar lo que pasa en los cielos y exige investigarlo seriamente, son ciertas. Pero no se refieren a nada de lo contado en el documental, sino a los platillos volantes. Porque McDonald era ufólogo, detalle que, como otros, al director de La puerta del misterio se le olvidó mencionar, y “el problema” que, según él, exigía “una auténtica investigación internacional” era el de las visitas extraterrestress. El físico estadounidense consideraba que “los ovnis son el problema número uno de la ciencia”, naves de otros mundos. “No hay, en mi opinión, 
alternativa razonable a la absolutamente impactante hipótesis de que los ovnis son sondas extraterrestres”, escribió en agosto de 1967, en la revista Astronautics and Aeronautics, en un artículo titulado “Ufos – Extraterrestrial Probes?” (Ovnis: ¿sondas extraterrestres?).

Alternativa 3 fue la última y extraña entrega en la ITV de la serie de documentales Science Report (Informe científico); pero no fue el último programa de Jiménez del Oso en TVE. Fue el último de la primera temporada de La puerta del misterio, que volvió a antena en abril de 1984, y quizá fue el último que vi. Hasta hace poco, creí que había sido este burdo engaño el que apartó a nuestro protagonista de la televisión pública. Estaba confundido. Es lo que tiene la memoria y confiar en que los dirigentes de un medio de comunicación público fueran inflexibles ante desmanes como el que nos ocupa.

James E. McDonald.En abril de 1984, cuando se anunció la vuelta de Jiménez del Oso a TVE en el diario El País, el neurólogo y psiquiatra Carlos Castilla del Pino mandó una dura carta de protesta al diario madrileño. En ella, calificaba el espacio de “mentiroso e idiota” y alertaba del “perjuicio confusionario que este programa causa en mentes dispuestas a acogerse a cualquier interpretación esotérica que dé respuesta a sus angustiados interrogantes acerca del más allá o del más acá”. Añadía: “La superchería no debe tener cabida en tales espacios y en una televisión de todos los españoles, con mayor motivo cuando se intenta enmascarar con una jerga seudo-científica. En última instancia, lo único verdaderamente inmoral es la mentira, y este programa del señor Del Oso posee ambas cualidades. Puede ocurrir -quizá no- que el señor Jiménez del Oso ni siquiera crea lo que dice: en este caso, mentira es él y mentira su programa”.

Creo que, tras conocer las pruebas aquí expuestas, es muy difícil sostener que el director de La puerta del misterio actuara hace treinta años de buena fe. Yo no lo creo. ¿Y usted? ¿Mintió Fernando Jiménez del Oso en la presentación de Alternativa 3 en TVE el 13 de febrero de 1983? Si quiere, puede pronunciarse al respecto en la encuesta que he planteado en Facebook.

Les dejo con Alternativa 3:

Nota: esta entrada está basada en una presentación preparada por el autor para el vigésimo encuentro Enigmas y Birras de Bilbao, celebrado hoy y organizado por el Círculo Escéptico.

‘Alternativa 3’, el sábado en el vigésimo ‘Enigmas y Birras’ de Bilbao

Cartel anunciador del vigésimo 'Enigmas y Birras' de Bilbao, dedicado a 'Alternativa 3'.Alternativa 3. La madre de todas las conspiraciones” es como ha titulado Luis Miguel Ortega el vigésimo encuentro Enigmas y Birras de Bilbao, que se celebrará el sábado en el restaurante KZ (Alameda San Mamés, 6) a partir de las 18 horas y en el que destriparé las claves de ese documental y de su emisión en España.

El 20 de junio de 1977, la ITV británica emitió una extraña entrega de la serie Science Report (Informe científico). Se titulaba Alternativa 3 y destapaba una conspiración de alcance planetario. Cuando investigaba sobre la fuga de cerebros, el equipo de reporteros liderado por el expresentador de informativos Tim Brinton había descubierto que la histórica rivalidad entre Estados Unidos y la Unión Soviética era una pantomima. Las dos potencias colaboraban en secreto desde hacía años para hacer frente al fin del mundo tal como lo conocemos debido a un cambio climático catastrófico. Los genios que desaparecían inexplicabemente por todo el planeta iban a ser parte de la élite de la Humanidad que sobreviviría al desastre… ¡en Marte! Científicos y hasta un astronauta confirmaban ante las cámaras que estábamos condenados a muerte, en un documental de excelente factura que mereció los elogios de la crítica.

Seis años después, Fernando Jiménez del Oso emitió Alternativa 3 dentro de su programa La Puerta del Misterio. Al igual que en el caso de Science Report, el conspiranoico documental fue la última entrega de la serie de La 2. El psiquiatra de lo paranormal no volvió a tener un programa sobre esoterismo en TVE, casa a la que llevaba ligado como experto en esos temas desde mediados de los años 70. ¿Casualidad?

Además de volver a ver Alternativa 3, el sábado analizaremos al detalle lo que contó Jiménez del Oso a los espectadores de TVE en 1983. En su prólogo, avisó de que todo lo que se dice en el documental “merece ser escuchado con atención”, dio por hecho que el programa sacaba a la luz una conspiración y achacó a eso que no se hubiera permitido su emisión en EE UU y la URSS. Yo presentaré a los asistentes al encuentro bilbaíno pruebas que demuestran que el director de La Puerta del Misterio no actuó de buena fe y plantearé una pregunta en la sala, aquí -donde una vez terminada la charla colgaré una síntesis de ella-, en Twitter y en mi página de Facebook.

Dense por invitados al vigésimo Enigmas y Birras de Bilbao organizado por el Círculo Escéptico y programado por Luis Miguel Ortega. La entrada es gratis, aunque cada asistente se compromete a hacer, al menos, una consumición como agradecimiento a los propietarios del establecimiento por la cesión de local.

Nikola Tesla y los marcianos

Nikola Tesla, a los 36 años. Foto: Napoleon Sarony.“De todas las pruebas de estrechez de miras y locura, no conozco ninguna mayor que la estúpida creencia de que este pequeño planeta es el único donde hay vida y que todos los cuerpos celestes son objetos abrasadores o pedazos de hielo. Seguramente, algunos planetas no están habitados, pero otros sí, y en éstos tiene que existir vida bajo todas las condiciones y fases de desarrollo”, escribía Nikola Tesla (1856-1943) en The New York Times en 1909. El inventor serbio reconocía que no había, de momento, pruebas concluyentes de que Marte estuviera habitado, pero no lo descataba, ni mucho menos. Y abogaba por las señales de radio como la mejor vía para comunicarse con los extraterrestres.

Tesla ya había creído en 1899 haber captado señales procedentes de Marte en su laboratorio de Colorado Springs. Lo cuenta Miguel A. Delgado en el prólogo a la edición española de Yo y la energía (2011), la autobiografía del genio. Escribió en una carta a la Cruz Roja de Nueva York en la Navidad de 1900:

“He observado fenómenos eléctricos que parecen inexplicables. Por muy débiles e inciertos que sean, me han convencido de que dentro de poco todos los seres humanos de este mundo volverán sus ojos, como uno solo, hacia el firmamento, con sentimientos de amor y reverencia, emocionados por una alegre noticia: «¡Hermanos! Tenemos un mensaje de otro mundo, desconocido y remoto. Dice: uno… dos… tres…».”

Delgado recuerda que Tesla “hizo el anuncio acompañado de la solemnidad que el hecho requería, estableciendo toda una teoría de cuál sería la mejor manera de establecer contacto con otras civilizaciones”. En el artículo de The New York Times de 1909, y en otro publicado en The New York Herald el 12 de octubre de 1919 que se recoge en el libro Firmado: Nikola Tesla (2012), muestra su entusiasmo por los conocimientos que puedan transmitirnos los extraterrestres, aunque teme que, para cuando alcancemos el nivel de desarrollo necesario, sea demasiado tarde en el caso de los marcianos.

Un mundo agonizante

Artículo de Nikola Tesla en 'The New York Times', en 1909.A principios del siglo pasado, la visión más común de Marte era la de un mundo agonizante cuyos habitantes habían construido una red de canales para llevar agua desde los casquetes polares hasta latitudes ecuatoriales. La inmensa obra de ingeniería se consideraba una prueba de la avanzadísima civilización que poblaba el planeta rojo. Así, en 1911, The New York Times informaba a toda página de cómo las últimas observaciones de Percival Lowell revelaban que los marcianos habían construido “dos inmensos canales en dos años”, un “tiempo increíblemente corto”.

Ocho años después, Tesla consideraba posible que hubiera seres inteligentes en Marte, sobre todo porque “sus cambios periódicos, que han sido estudiados exhaustivamente por el difunto Percival Lowell, son un fuerte argumento a favor de la suposición de que está poblado por una raza inmensamente superior a la nuestra en cuanto al dominio de las fuerzas de la naturaleza”. Su miedo era que los marcianos se extinguieran antes de que entráramos en contacto y no pudieran hacernos partícipes de “los secretos que deben haber descubierto en su lucha contra los elementos despiadados”. No dudaba en calificar de “tragedia” que un día descubriéramos que nuestros vecinos habían intentado comunicarse con nosotros y no habían podido hacerlo por nuestro atraso tecnológico.

¿Cuál era el origen de la misteriosa señal de radio captada por Tesla en 1899, cuando creía que nadie en la Tierra podía ser el emisor? Paradójica e involuntariamente, el que en detrimento del serbio fue considerado durante décadas el inventor de la radio, el italiano Guglielmo Marconi. “Estaba realizando, al otro lado del océano, pruebas de transmisión a distancia de varios kilómetros, e incluso de barcos a tierra, como paso previo a su inminente transmisión transoceánica. Si la instalación de Tesla tenía tan gran alcance y sensibilidad, no resulta descabellado suponer que, en realidad, la señal rítmica que captó en Colorado era la que su gran rival utilizaba para testar sus propios instrumentos en Gran Bretaña”, apunta Delgado, en Yo y la energía, citando como fuente al Marc J. Seifer, biógrafo del científico serbio. Tesla nunca lo supo y hasta llegó a reclamar el premio Guzman para quien primero entablase comunicación con extraterrestres, convocado en 1900 por la Academia Francesa de Ciencias, dotado con 100.000 francos y que excluía expresamente a los marcianos porque contactar con ellos se consideraba algo demasiado fácil.

El Ejército de EE UU, a la escucha de los extraterrestres

John Sadler, operador de Cuerpo de Señales del Ejército de EE UU, a la escucha de posibles mensajes marcianos.El artículo de Tesla en The New York Herald estuvo motivado por el anuncio del astrónomo David Todd de que iba a lanzar un globo hasta los 15.000 metros para intentar comunicarse con los marcianos. El científico serbio no creía posible que se consiguiera nada porque “lo que se gana en altura se contrarresta mil veces por la imposibilidad de utilizar aparatos de emisión y recepción potentes y complejos”.

Cinco años después, Todd, que había dirigido el departamento de Astronomía de la Universidad de Amherst, pidió a Washington que el Ejército y la Marina guardaran silencio radiofónico durante algunos momentos del 23 y el 24 de agosto de 1924, cuando la Tierra y Marte estaban muy cercanos, para evitar interferencias con posible señales procedentes del planeta rojo. El Departamento de Guerra estadounidense no suspendió sus emisiones de radio, pero sí colaboró en la escucha. Los operadores de radio militares estuvieron aquellos días atentos a cualquier señal extraterrestre, pero la primera operacion masiva de escucha de alienígenas fue un fracaso.

Los canales y la posible existencia de seres inteligentes en Marte se desvanecieron en los años 60 con las primeras sondas robot que visitaron el planeta. Sin embargo, la idea de Tesla de intentar comunicarse por radio con seres de otros mundos está en la base de la búsqueda científica de inteligencias alienígenas, que recibió su impulso definitivo cuando los físicos Giuseppe Cocconi y Philip Morrison propusieron intentar captar mensajes de radio de otros mundos en un artículo publicado en la revista Nature el 19 septiembre de 1959. “La probabilidad de éxito es difícil de calcular; pero, si no buscamos, es de cero”, concluían. Nikola Tesla había tenido la misma idea sesenta años antes.