Jose A. Pérez Ledo

Presentación de ‘El peligro de creer’ en Bilbao y sorteo de un ejemplar en Twitter

Tarjeta de la presentación en Bilbao de 'El peligro de creer'.Jose A. Pérez Ledo, creador y director de Escépticos (ETB) y Órbita Laika (TVE), y yo hablaremos de lo paranormal y el pensamiento crítico el 28 de septiembre en el salón de actos de la Biblioteca de Bidebarrieta (c/ Bidebarrieta, 4; Bilbao) a partir de las 19.30 horas. Será la presentación en la capital vizcaína de mi libro El peligro de creer, cuyo prologuista de lujo es Jose. Los dos queremos que el acto sea lo más participativo posible y para ello mantendremos un diálogo sobre algunos misterios, con la obra como telón de fondo y abierto a la intervención del público en todo momento.

Creer no hace daño a nadie. Es lo que suele decirse; pero la realidad es que hace daño. Y mucho. Para empezar, quien pone su fe en afirmaciones sin base científica o racional siempre se daña a sí mismo por el mero hecho de depositar la confianza en individuos que no hacen lo que aseguran hacer o en seres o fuerzas que no existen. Además, en muchas ocasiones la fe en lo extraordinario quebranta gravemente el bolsillo, la propia salud, a los seres queridos y hasta al conjunto de la sociedad. Quien asista al acto de Bilbao descubrirá cómo los médiums, adivinos y médicos alternativos nos engañan, nos sacan el dinero y juegan con nuestros sentimientos y salud.

Sorteo de un ejemplar dedicado

Si quiere, nos vemos en la Biblioteca de Bidebarrieta el 28 de septiembre. Si no puede, no se preocupe, también puede conseguir su copia dedicada de El peligro de creer si lo compran en la tienda de Léeme Libros antes del 27 de septiembre. En este caso, lo recibirá en su casa tres días después sin pagar gastos de envío si reside en España.

¿Que quiere conseguir el libro gratis y firmado? También es posible. Si acierta el tema de la primera entrega de El archivo del misterio, mi sección en Órbita Laika -estrenamos temporada en La 2 este miércoles a las 23.30 horas-, entrará en el sorteo de un ejemplar dedicado. Para participar, siga a @leemelibros@lagamez en Twitter y escriba, antes de las 23 horas del miércoles 23 de septiembre, un tuit con su respuesta y el hastagh #elpeligrodecreer con copia a @leemelibros y @lagamez. Uno de los acertantes se llevará como premio un ejemplar de El peligro de creer dedicado. ¿Se animan?

Ah, se me olvidaba: si compra el libro en la tienda de Léeme Libros a partir de este momento y antes del 27 de septiembre y gana el sorteo de Twitter, le devolverán el dinero de la compra.

¡Bienvenidos a ‘El archivo del misterio’!

Luis Alfonso Gámez, en 'El archivo del misterio' de 'Órbita Laika'. Foto: Jon D. Domínguez / TVE

¿Quieren saber qué hay de cierto en las visiones de platillos volantes y la comunicación con los muertos? Pues les invito a entrar en El archivo del misterio, mi nueva sección en Órbita Laika, programa cuya segunda temporada estrenará La 2 el 23 de septiembre a las 23.30 horas. Después de un primer intento frustrado por causas ajenas a mi voluntad y a la de los responsables del programa, estaré en el late night sobre ciencia de Jose A. Pérez Ledo que conduce Ángel Martín. En un rincón repleto de guiños que homenajea a la mejor serie de televisión de ficción paranormal, exploraremos cada semana un enigma o idea conspiranoica. Creo que hemos conseguido reducir cada misterio a su esencia, pero, aún así, para los que quieran más, después de cada entrega habrá aquí una anotación con el vídeo correspondiente y enlaces a información complementaria.

Al igual que pasó con Escépticos, he aprendido mucho durante la grabación de mis piezas para Órbita Laika. Entiéndanlo: para alguien que lleva más de dos décadas en el periodismo escrito, ponerse ante una cámara es como viajar a otro planeta. Una aventura. Además, he disfrutado volviendo a trabajar con profesionales como Aitor Gutiérrez, Jon D. Domínguez y el propio Jose. Tenía que hacer algo que nunca había hecho antes: hablar mirando a una cámara como si ustedes estuvieran al otro lado. Es algo que hacen los profesionales de la televisión como lo más natural del mundo y, créanme, no lo es. Si desde Escépticos admiro más que antes a los actores capaces de hacer creíbles sus personajes en la pantalla -y eso que yo no actuaba, sino que hacía de mí mismo-, desde Órbita Laika me ocurre otro tanto con la gente de la tele.

El archivo del misterio nunca hubiera existido sin el apoyo y la amistad de Blanca Baena y Jose A. Pérez Ledo, productora ejecutiva y creador de Órbita Laika y Escépticos, ni sin la confianza de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) y de TVE. Aitor Gutiérrez, Jon D. Domínguez y Jose me hicieron sentirme cómodo ante la cámara y demostraron una paciencia infinita con este novato, al igual que Ion Arenas, auxiliar de sonido. Urko Luengo, coproductor del programa, e Itziar Olabarri, ayudante de producción, estuvieron en todo momento atentos por si necesitaba algo y se volcaron para que pudiera hacer mi trabajo lo mejor posible. El espectacular grafismo de Mikel Ramírez y la música de Israel Santamaría han elevado la sección, para mí, hasta la estratosfera, como el atrezo, obra de Aitor Urkiola. Y, aunque no estuvieron durante mis grabaciones, Ángel Martín, Jose Cervera, Clara Grima, Raúl Ibáñez, Antonio Martínez Ron y América Valenzuela se alegraron casi tanto como yo de que por fin pudiera acompañarles delante de la cámara. Gracias a todos.

Sólo espero no defraudar a nadie. Ojalá tenga oportunidad de repetir la experiencia porque, de verdad, ha sido una gozada y un reto, algo que siempre es necesario para mantener la ilusión.

Nos vemos en El archivo del misterio.

Por qué no me verán en ‘Órbita Laika’

Ángel Martín y Luis Alfonso Gámez, en el plató de 'Órbita Laika'. Foto: Jose A. Pérez.

No van a ver en la tele nada parecido a esta imagen, y lo siento. La foto la tomó Jose A. Pérez en el plató de Órbita Laika, en los Estudios Buñuel de Madrid, el 13 de noviembre, durante un descanso de los ensayos del episodio piloto del nuevo programa de ciencia de La 2. De ahí la semipenumbra. Mientras los técnicos ultimaban detalles, me senté a charlar con Ángel Martín, que poco antes nos había hecho disfrutar a Jose y a mí interpretando un par de canciones al piano. Durante unos minutos, los dos hablamos de mis locuras y del programa, y nos reímos. Cuando me levanté del sofá, fui más consciente que nunca de lo que iba a perderme.

Oí hablar por primera vez de Órbita Laika cuando todavía no se llamaba así. Poco después de la emisión de Escépticos, Blanca Baena y Jose A. Pérez, productora ejecutiva y creador de la serie de ETB, me anunciaron que querían hacer para TVE un programa de divulgación diferente, un late night show con un cómico al frente y un puñado de colaboradores, y que contaban conmigo. Tras la experiencia de Escépticos, lo más gratificante desde un punto de vista profesional que me ha pasado en años, comprenderán que me encantara la idea. Presentaron el proyecto a la convocatoria de ayudas para el fomento de la cultura científica de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) de 2012 y fue elegido. Pero los ritmos en televisión son lentos y más en tiempos de crisis. Pasaron casi dos años, Jose pulió el proyecto a más no poder y, en julio pasado, la preproducción se puso en marcha. Y allí estaba yo, junto con Blanca, Jose y Urko Luengo, productor del programa.

Mi papel en Órbita Laika iba a ser doble: además de hacer una sección en la que desmontaría un presunto misterio, me encargaría de supervisar los contenidos de los colaboradores. Inmediatamente preparé una lista de veinte temas a tratar para que Jose, como director, pudiera elegir a su gusto doce, uno por cada entrega del programa. A finales de septiembre, ya había mandado los doce textos que servirían de base al guionista para mi sección: la conspiración lunar, la evolución de los extraterrestres, el triángulo de las Bermudas, la Atlántida, la comunicación con los muertos, la Gran Pirámide, la guerra psíquica, el monstruo del lago Ness, la estrella de Belén, las caras de Bélmez, el mito del 10% del cerebro y los círculos de las cosechas.

Mi único problema con Órbita Laika era que se grababa en Madrid y eso me iba a obligar a coger una serie de días libres en el trabajo, algo no siempre fácil en un periódico. Confiaba, sin embargo, en que fuera posible disponer de algunos días de vacaciones que me quedaban este año de tal modo que coincidieran con los de grabación. Lamentablemente, no ha podido ser así y por eso no me sentaré junto a Ángel Martín y sus invitados. Muy a mi pesar, al de mis compañeros y amigos Blanca y Jose -nunca les estaré lo suficientemente agradecido por su confianza y apoyo-, y al de TVE y la Fecyt, a quienes agradezco su comprensión a pesar de haberles dejado tirados en el último momento y que hayan querido que siga en el proyecto.

¡Ah!, por favor, no se pierdan el estreno de Órbita Laika el domingo en La 2 a las 23 horas.