Horóscopo

Los astros, el fútbol y el despropósito periodístico

“Los astros se alían contra el hijo del Kun“, titulaba 'El Mundo' el 20 de febrero de 2009.

“El proyecto de futbolista más esperado de la historia, poco más de tres kilos y medio concentrados en 50 centímetros, llegó al mundo con casi una semana de adelanto. Vio la luz un 19 de febrero a las 19.02 horas en España y sobre él pesan ya, de qué manera, los apellidos de dos genios del balón. Lo precipitado de su alumbramiento no le ha impedido nacer bajo el influjo de Piscis. No debiera carecer, por tanto, de una poderosa imaginación, de una intuición extraordinaria. Afirman los astros que Leonel Benjamín Agüero Maradona desarrollará un talante poético, iluminado, genial, romántico y abnegado”. Así comenzaba la crónica del diario El Mundo que el viernes daba cuenta del nacimiento del nieto de Maradona, titulada: “Los astros se alían contra el hijo del Kun.

El resto del texto sigue el mismo patrón, basándose en afirmaciones de un tal Vicente Jaén, un periodista astrólogo que dice, por ejemplo, que “la conducta de Piscis en su lado negativo tiende al ocultamiento, el secreto y, en ocasiones, el engaño y la mentira”. Entonces, todos los astrólogos tendrían que ser Piscis, porque viven del engaño, de la mentira, de sacar los cuartos a los ignorantes; pero no es así (no son Piscis, que lo otro sí). Aunque no conozco ningún estudio al respecto, me atrevo a aventurar que los astrólogos nacen aleatoriamente a lo largo del año, como ocurre con el resto de los mortales. Porque nadie ha demostrado que haya algún signo del Zodiaco más o menos propenso a una actividad o habilidad determinada. Es más, nadie ha demostrado que la astrología funcione; más bien todo lo contrario, décadas de estudios han dejado claro que no es más que un timo.

La carta astral del hijo del Kun Agüero tiene el mismo fundamento que el horóscopo que publican los periódicos: ninguno. Léase la información de El Mundo y verá que no dice nada concreto, que es una colección de descripciones generales que pueden casar con cualquiera, una muestra de lo que en psicología se conoce como el efecto Forer, que es el que hace que parezca que una predicción vaga es personalizada. Puede comprobarlo leyendo, por separado, a varios amigos lo que diga hoy el horóscopo de Cáncer, por ejemplo, y preguntándoles hasta qué punto casa con la visión que tienen de sí mismos. Se sorprenderá.

El Mundo no ha sido el único medio que ha dado pábulo a la estupidez astrológica sobre el nieto de Maradona. Fuera de España, también se han cubierto de gloria El Comercio (Ecuador), El Liberal (Argentina), La Gaceta (Argentina), La Razón (Argentina), La Tercera (Chile), Los Andes (Argentina) y Última Hora (México).

El poder del Zodiaco

“Necesita que los demás le quieran y le admiren; pero es crítico consigo mismo. Aunque tiene ciertas debilidades de carácter, generalmente es capaz de compensarlas. Posee considerables capacidades que no ha utilizado aún en su propio beneficio. La cuadratura del Sol con Neptuno muestra que suele desestimar su propia capacidad para triunfar y, por ello, a veces no hace realidad sus ideas. Es disciplinado y demuestra autocontrol exteriormente, pero tiene tendencia a ser inquieto e inseguro interiormente. En ocasiones, tiene serias dudas sobre si ha tomado la decisión correcta. Prefiere un poco de cambio y variedad, y no está satisfecho cuando se encuentra bloqueado por restricciones o limitaciones”.

Esta descripción de la personalidad ha sido hecha por un astrólogo para un grupo determinado de lectores de este periódico, los de un signo del Zodiaco concreto que luego desvelaremos. Y continúa así: “Marte hace que sea independiente, entusiasta y a menudo autodidacta. Se siente orgulloso de sí mismo como pensador independiente y no acepta las declaraciones de los demás sin pruebas suficientes. Necesita tiempo para aceptar ideas nuevas, aunque una pequeña vertiente bohemia y literaria hace que a veces actúe sin pensar y lamente después las consecuencias. A pesar de que sabe que no debe ser siempre así, no le gusta enfrentarse a los hechos de una forma fría y objetiva, y su sensibilidad le ocasiona dificultades de relación. Saturno eclipsa parcialmente las posibles tendencias científicas que pueda tener, aunque a veces surgen inesperadamente. Considera imprudente ser demasiado sincero, mostrándose a los demás tal como es”.

Creencia extendida

¿Encaja con la visión que tiene usted de sí mismo? Lo comprobaremos más tarde. De momento, puntúe cómo se siente respecto a ella de 0 (nada identificado) a 10 (totalmente), y anótelo al margen. Todos hemos leído alguna vez el horóscopo. Suele publicarse en la sección de pasatiempos de los diarios y clasifica a los seres humanos en doce grupos según el momento del año en que han nacido: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer… Todo el mundo sabe cuál es su signo del Zodiaco y leer en el periódico lo que le depara el día es algo que hace mucha gente cada mañana.

El horóscopo es la manifestación más común de la idea de que el destino está escrito en las estrellas, el dogma de la astrología, una creencia muy extendida en nuestro país. Hace nueve años, un estudio dirigido por el sociólogo Javier Elzo estableció que el 41% de los jóvenes españoles cree en ella. Cuando en 2005 nació la infanta Leonor, una importante agencia de noticias destacó que era Escorpio y, el año pasado, que la recién llegada infanta Sofía había venido al mundo bajo el signo de Tauro, como Salvador Dalí, Juan Pablo II, William Shakespeare y Leonardo da Vinci. Hay que alabar el gusto a los astrólogos porque Tauro, como Sofía de Borbón, también fueron el pedófilo y caníbal Albert Hamilton Fish y Herman Webster Mudgett, autor de veintisiete asesinatos. Su hermana Leonor es del mismo signo que Charles Manson, el asesino de Sharon Tate, y Coral Eugene Watts, que mató a decenas de mujeres en Estados Unidos.

A pesar de los criminales con los que comparten signo, no hay que poner bajo vigilancia a las infantas Leonor y Sofía. Más o menos, una duodécima parte de los criminales es Tauro, otra Escorpio, otra Cáncer… Y pasa lo mismo con los futbolistas, los médicos, los cantantes, los informáticos… Por eso, es una tontería destacar a Dalí, Juan Pablo II, Shakespeare y Leonardo como ejemplos de lo que puede llegar a ser en la vida un bebé nacido bajo el mismo signo que esos personajes.

El efecto Forer

El horóscopo es un engaño. Da igual que lo redacte un astrólogo famoso -como en algunas revistas- o no; es igual de acertado. Veteranos periodistas reconocen en privado que, ante el extravío de la columna del horóscopo del día, ha habido tradicionalmente dos soluciones más efectivas y baratas que llamar a un astrólogo de guardia: recuperar una anterior cualquiera o inventarse el vaticinio de cada signo. Lo último está al alcance de cualquiera: sólo hay que hacer afirmaciones vagas, como comprobó el psicólogo Bertram Forer en 1948. Un día, dio a cada uno de sus alumnos universitarios una descripción supuestamente basada en un test de personalidad que habían hecho días antes, y les pidió que la puntuaran de 0 (totalmente incorrecta) a 5 (perfecta). La nota media fue un 4,26; a pesar de que todas las descripciones eran la misma, una sucesión de generalidades. El experimento se ha repetido desde entonces cientos de veces en todo el mundo y la nota media siempre ha superado el 4,2.

¿Qué nota ha dado usted a la descripción personal del principio? La verdad es que no ha sido hecha por un astrólogo para los lectores de un signo del Zodiaco concreto, sino por el autor de estas líneas con la idea de reunir una colección de vaguedades que se adapten a cualquiera. Si ha creído que encajaba bien con usted, no se avergüence. Es lo normal. Es lo que han hecho en los últimos años decenas de personas que se han sometido a esta prueba. Esa tendencia a asumir como dirigidas a uno descripciones tan generales que pueden casar con cualquiera es lo que se conoce en psicología como el efecto Forer, en honor del psicólogo que lo descubrió.

El efecto Forer es la clave del éxito del horóscopo; explica por qué la gente sigue cayendo en el engaño del Zodiaco. “Los astrólogos pueden presentar cualquier tontería y, con tal de que ésta sea lo suficientemente vaga y halagadora, la mayoría de la gente marcará el casillero altamente preciso“, sentencia el psicólogo Richard Wiseman en su libro Rarología (2007). Puede experimentarlo en casa en la próxima reunión familiar. Coja el periódico, ábralo por el horóscopo y pida a sus parientes, uno a uno, que le digan cuál es su signo. Luego, lea a cada uno una predicción que no corresponda a su signo: a Aries la de Tauro, a Capricornio la de Leo… Ya verá como nadie se queja. Que se sepa, tampoco nadie lo ha hecho cuando en un periódico o revista se ha repetido una columna astrológica o las predicciones las han inventado los redactores.


El libro

Rarología (2007): Richard Wiseman investiga científicamente extravagancias como la creencia en la astrología y los fantasmas, y la diferencia entre una sonrisa sincera y una falsa.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

La Infanta es tauro, y Efe da importancia a la bobada

¡Manda narices! La principal agencia de noticias en español considera relevante informar de la características que se atribuyen al signo del Zodiaco de la segunda hija de los Príncipes de Asturias, nacida ayer. El teletipo, titulado “Segunda hija Príncipes nace, como Alfonso XIII, bajo el signo de Tauro”, es una prueba de la supina ignorancia de quien lo ha escrito y de quienes han autorizado su difusión al mundo de habla hispana. Demuestra que en Efe siguen sin tener clara la diferencia entre superchería y realidad, como no la tuvieron cuando nació Leonor de Borbón y Ortiz. Entonces, también dieron importancia a que la primogénita de don Felipe y doña Letizia sea escorpio.

La constelación de Tauro, en la 'Uranographia' de Johannes Hevelius.Dice el sorprendente texto zodiacal difundido ayer que los tauro son personas “persistentes, de buen corazón y a quienes no les gustan las prisas”. Y añade: “La pequeña hija de los Príncipes de Asturias ha dado muestras de esa última inclinación porque, al contrario que su hermana mayor que nació con tres semanas de adelanto, ha esperado a que su madre saliera de cuentas para abandonar su refugio durante nueve meses”. ¡Impresionante! “A los tauro, aseguran los expertos en horóscopos, les encanta sentirse seguros y son muy cariñosos y fieles. En contrapartida, a veces pecan de ser celosos, posesivos y algo codiciosos”, continúa la delirante nota. Y sigue: “Tienen buen gusto y son amantes de la música, materia en la que la nueva Infanta de España tendrá como gran maestra a su abuela materna, la reina Sofía. Tampoco son ajenos a todo aquello que suene a comodidad, a estabilidad o a placer, y las cosas naturales presentan para ellos un atractivo irresistible. No soportan las presiones y lo de estar mucho tiempo en casa no es lo suyo, aunque disfrutan con la reflexión y no les convencen los cambios”.

La colección de topicazos y generalidades en las que puede casar cualquiera continúa hasta el final del despacho, que se cierra con una lista parcial de famosos tauro –Salvador Dalí, Juan Pablo II, William Shakespeare y Leonardo da Vinci– muy bien elegida. Porque, bajo ese signo también nacieron, entre otros, el pedófilo y caníbal Albert Hamilton Fish y Herman Webster Mudgett, autor confeso de veintisiete asesinatos. Menos mal que los tauro, según Efe, son “tranquilos por naturaleza”. Por cierto, la infanta Leonor comparte signo zodiacal con Charles Manson, el asesino de Sharon Tate, y Coral Eugene Watts, que mató a decenas de mujeres en Estados Unidos.

¡Que nadie se asuste y encierre a las niñas bajo siete llaves! A pesar de los famosos criminales con los que comparten signo del Zodiaco, no hay que ponerlas bajo vigilancia. Más o menos, una duodécima parte de los criminales es tauro, otra escorpio, otra cáncer… Y pasa lo mismo con los futbolistas, los médicos, los periodistas, los cantantes, los informáticos… Por eso, es una tontería destacar a Dalí, Juan Pablo II, Shakespeare y Leonardo como ejemplos de lo que puede llegar a ser Sofía de Borbón y Ortiz, una niña privilegiada, pero no por ser tauro, sino por ser hija de quien es.

Sospechaba antes de dar con el despacho de Efe que, entre tanto almíbar real como desprendían ayer los medios de comunicación -¿manda regalos la Casa real a los periodistas pelotas?-, algún colega haría gala de su ignorancia dando importancia al Zodiaco de la recién nacida, como había ocurrido con su hermana mayor. ¡Acerté! Y eso que no soy vidente. Ahora queda por ver cuántos diarios, radios, televisiones y webs repiten hoy la memez, para vergüenza y mayor descrédito de la profesión periodística.

Porque la astrología no funciona y el horóscopo es una estupidez, lo haga quien lo haga y crea en él quien crea. Como dije hace año y medio, puede comprobar su nula fiabilidad usted mismo en la próxima reunión de amigos. Coja un periódico, ábralo por la página del horóscopo y pida a sus amigos, uno a uno, que le digan cuál es su signo del Zodiaco. Luego, lea a cada uno de ellos una predicción que no corresponda a su signo: a Aries la de Tauro, a Capricornio la de Leo… Ya verá cómo nadie se queja, ya que cada predicción es tan general que funciona como una prenda elástica, vale a cualquiera independientemente de la personalidad. Si es educador, le propongo que someta a sus alumnos a un experimento clarificador al que igual Efe debería someter a algunos de sus periodistas. Más que nada para evitar que la agencia vuelva a hacer el ridículo la próxima vez que nazca un bebé real.

El amor vence al Zodiaco

“Esta relación se vencerá por el aburrimiento y la falta de entendimiento. Estos dos elementos no son afines y, aunque sientan por un momento alguna atracción sexual, no habrá solidez de ningún tipo”, advierte el portal esotérico español El Espejo sobre la afinidad entre Aries y Piscis a la hora de formar pareja. Más de 154.000 matrimonios desafían en Inglaterra y Gales ese negro vaticinio, según una muestra que abarca un tercio del censo británico de 2001 en la que el sociólogo David Voas, de la Universidad de Manchester, ha encontrado más de 10 millones de pruebas contra la astrología. Su estudio, el más grande hecho sobre la validez del horóscopo, demuestra que quien busca a su media naranja a través de los astros pierde el tiempo, y el dinero.

David Voas.Voas supo hace meses que alguien había encargado a la Oficina de Estadística Nacional (ONS) de Reino Unido una tabla censal que relacionara signos astrológicos y parejas casadas. Y lo que vio en el informe le llamó la atención. “Mostraba una pequeña, pero sorprendente, tendencia de la gente del mismo signo a casarse entre sí. Era curioso y decidí pedir una nueva tabla que incluyera al detalle el día y el mes de nacimiento de cada miembro del matrimonio”, ha explicado a este periódico. Quería poner a prueba la creencia popular de que, en un pareja, la combinación de los signos del Zodiaco influye en la afinidad y puede estar en el origen de que una relación prospere o fracase.

Lo primero que constató es que ni siquiera los astrólogos están de acuerdo en qué signos casan bien y cuáles no, ni en el grado de afinidad entre ellos. Así que optó por “buscar pruebas de cualquier combinación de signos que fuera más o menos frecuente de lo esperado por azar” en el censo de Inglaterra y Gales. “Si se diera la más mínima tendencia de que los Virgo se sienten atraídos por los Capricornio o de que a los Libra les gustan los Leo, debería reflejarse en las estadísticas matrimoniales. Cuando tienes una población de 10 millones de parejas, basta con que una de cada mil esté influida por los astros para que haya 10.000 parejas más de las esperadas en cualquier combinación de signos”.

Además, existía la posibilidad de que los resultados se vieran condicionados por el teorema de Thomas, denominado así porque lo formuló el sociólogo estadounidense William Isaac Thomas (1863-1947). Establece que, “si los individuos definen una situación como real, esa situación es real en sus consecuencias”. Traducido a la afinidad romántica entre signos del Zodiaco, implica que podrían darse algunos emparejamientos en mayor o menor medida que por azar si un número suficiente de personas creyera en la astrología a la hora de elegir compañero.

Lo esperado por azar

El sociólogo descubrió en la tabla de la ONS que la sorprendente tendencia a matrimonios del mismo signo del trabajo previo que le había llamado la atención era debida, en realidad, a un error en las respuestas al censo. A la hora de rellenar los impresos, el miembro del matrimonio encargado de hacerlo había escrito su fecha de nacimiento también en la casilla correspondiente a la de su pareja. Este error se da, asimismo, en lo que refiere al sexo del compañero en un número de casos no despreciable. Según el censo de 2001, hay 10.900 parejas casadas en Reino Unido cuyos dos miembros son del mismo sexo, aunque en el país no existe el matrimonio homosexual. “Si la gente se confunde en el sexo de su pareja, no resulta muy sorprendente que tenga problemas con su fecha de nacimiento”, argumenta Voas.

El estudio sobre 10 millones de matrimonios -20 millones de personas- demuestra que no hay ninguna prueba de la influencia de los astros en el amor. “Los números son exactamente los que predijimos basándonos en el azar”. La inexistencia del efecto del teorema de Thomas implica, además, que poquísimas personas tienen en cuenta el Zodiaco cuando del amor se trata, destaca el investigador, quien duda de que su trabajo convenza a algún creyente. “La gente suele ignorar las pruebas que entran en conflicto con sus creencias. Ya ha habido muchos estudios científicos negativos sobre la astrología antes”.

El profesor de la Escuela de Ciencias Sociales de Manchester tampoco cree que los astrólogos se plieguen a la evidencia. “Argumentarán que hace falta una carta astral completa para predecir la personalidad con exactitud”. Entonces, ¿por qué en sus libros, revistas y webs hablan de compatibilidades e incompatibilidades amorosas entre signos del Zodiaco sin más?

Publicado originalmente en el diario El Correo.

‘Qué!’ y ’20 Minutos’ derrapan al volante por el Zodíaco

La disparatada noticia, en la contraportada de 'Qué!', ayer.“Libra y Acuario son los que más derrapan al volante”, titulaba ayer el diario gratuito Qué! la noticia principal de su contraportada. “El signo del Zodíaco influye en los accidentes que se tengan al volante, según una aseguradora”, coincidían en la web de 20 Minutos. “Increíble, pero cierto”, comenzaba el breve texto del primero, según el cual “un estudio realizado por una aseguradora entre 100.000 conductores estadounidenses afirma que Libra y Acuario son los más desafortunados y que Leo y Géminis son los que tienen menos riesgos de sufrir accidentes en las carreteras”. 20 Minutos decía que “los datos se desprenden de un estudio realizado por una página web que presupuesta tarifas de seguros para conductores”, y coincidía en quiénes eran los buenos y los malos al volante. Los que no ganan para multas, indicaba la información de Qué!, son los Piscis. Y añadía que “el estudio resta importancia a la edad de los conductores, y uno de sus autores afirma que prefiere subirse [al coche] con un Leo de 24 años que con un Aries de 25”, extremo en el que coincidía el diario dirigido por Arsenio Escolar. Los periodistas de 20 Minutos explicaban, además, que “el presidente de una de las sedes de la empresa, Lee Romanov, se ha mostrado impresionado por los resultados del estudio. El propio Romanov también ha escrito un libro titulado Car Carma, que analiza la relación entre los signos del Zodíaco y las habilidades para conducir”.

Así recogió la noticia en su web '20 Minutos'.

Me enteré de tan sobrecogedor hallazgo gracias a Pedro Luis Gómez Barrondo, buen amigo y secretario del Círculo Escéptico. ¿Qué hay de verdad en una noticia que lleva como amenazador antetítulo, en Qué!, que “los conductores pueden perder puntos por el signo del Zodíaco”? Nada que merezca perder cinco minutos o dedicarla un mínimo espacio en un medio serio. Para empezar, el supuesto estudio no es de una aseguradora, como dicen en Qué! y en el titular de 20 Minutos. La autora del trabajo -no autor, como sostiene el segundo diario- es Lee Romanov, propietaria de InsuranceHotline, un sitio de Internet que ofrece comparaciones de precios entre aseguradoras de Canadá, Estados Unidos y Reino Unido. El presunto trabajo tampoco ha sido examinado por nadie independiente ni publicado en ninguna revista ni medio mínimamente creíble, sino que -¡vivan los negocios!- es el gancho publicitario de un libro que la buena de Romanov vende en su web a 21,95 dólares en papel y 11,95 en versión electrónica. ¡Pero si los dos gratuitos españoles hasta se confunden a la hora de citar los signos más accidentados, que son en realidad Libra y Escorpio, mientras que los más multados son Piscis y Aries! Les hubiera bastado con visitar la web de Romanov unos segundos para no incurrir en los mismos errores que cometía un despacho que la agencia Reuters mandó a primera hora del jueves y al que se parecen batante los textos de los dos diarios. Y no hablemos de la ausencia de un mínimo espíritu crítico que demuestra el haber aceptado el estudio como bueno sin más y haberle dado cancha. Yo me pregunto: ¿serán peores periodistas los de algún signo del Zodíaco concreto?, ¿cuándo nacieron los autores y editores de estos textos de Qué! y 20 Minutos? Los textos son dignos de Malaprensa, el magnífico blog de Josu Mezo.