Horóscopo

Superchería ascendida a noticia: Efe ‘informa’ de que el hijo de los duques de Cambridge será Cáncer

Hay cosas que no cambian. “El primogénito de los duques de Cambridge será «carismático» y «sensible», según anticipan los astrólogos”, informa hoy la agencia Efe. Y añade que “el conocido astrólogo Patrick Arundell” ha precisado que, “si nace este lunes, tendrá una personalidad un poco más convencional y conservadora, pero, si nace el martes será pionero y más moderno. Como quiera que sea, él o ella será carismático y glamuroso y tendrá una personalidad muy de Cáncer, ya sea si su signo es de Leo o no, y será sensible y preocupado (por las cosas)”.

El despacho de agencia, que ya ha publicado por algún medio, detalla que “el príncipe Guillermo, que nació el 21 de junio de 1982, y su madre, Diana de Gales, nacida el 1 de julio de 1961, pertenecen al signo zodiacal de Cáncer”, que comparten otros famosos como Nelson Mandela, Eduardo VIII, Harrison Ford y Tom Cruise. El autor también podía haber destacado que, entre los creyentes en la astrología, Cáncer tiene fama de ser un signo con tendencias criminales. Además, “los [criminales] Cáncer son generalmente conocidos por ser en su mayoría asesinos pasionales. Matan varias veces y dejan algún tipo de marca en los cuerpos de sus víctimas para distinguirse. Se piensa que este tipo de asesino es, por lo general, mentalmente inestable”.

Efe ya informó en 2005 de que Leonor de Borbón y Ortiz es Escorpio y en 2007 de que  su hermana Sofía es Tauro. En ambos casos, la principal agencia de noticias en español dedicó largos despachos al perfil astrológico de cada hija de los Príncipes de Asturias y a destacar, cortesanamente, qué otros famosos admirables compartían el signo del Zodiaco de la pequeña de turno y silenciar los malos ejemplos. La astrología no funciona, es una superstición, y el horóscopo es una estupidez, lo haga quien lo haga y crea en él quien crea. Pero parece que eso da igual en Efe. Por cierto, si el bebé real inglés nace avanzada la semana, será Leo y tampoco habrá que darle ninguna importancia. Su personalidad será la misma si es Leo, Cáncer, Aries, Capricornio, Piscis o de cualquier otro signo.

Como me comentaba hace un rato Alberto García Calvo, un escéptico muy activo en las redes sociales gracias quien me he enterado de la historia, que a esto se le llame periodismo resulta preocupante.

La astrología anticipa hechos que ocurrirán, según un libro de texto de 4º de Primaria

Definición de 'predicción' en un libro de texto de Lengua para niños de 9 y 10 años.

“Hacer una predicción es anticipar un hecho que ocurrirá, ya sea a partir de datos científicos, de los astros o de la propia intuición”. Esta afirmación seguro que hace feliz a los astrólogos porque equipara su capacidad de hacer vaticinios a partir de los astros con la de los científicos a partir de datos. El despropósito puede leerse en el libro de texto Proyecto Tren. Lengua Castellana 4, de L. Orihuela y publicado por la editorial La Galera. Lo ha descubierto José Ángel Morente, quien se considera “un ciudadano preocupado por la educación de los más pequeños” y cree que “hay que denunciar estas aberraciones”. Habrá quien considere a Morente un exagerado y defienda la inocencia de la definición. Yo no. Y menos tras comprobar que, en la página anterior, se dice: “Cuando anunciamos un hecho antes de que suceda estamos haciendo una predicción. Los hombres del tiempo predicen si hará frío o calor, o si lloverá, y lo hacen a partir de datos científicos. Los horóscopos predicen las cosas que pueden pasar según el signo del Zodiaco y lo hacen a partir de los astros”.

Los editores sostienen que, con este libro, los alumnos de 4º de Primaria -de 9 y 10 años- “usarán la lengua como un instrumento para reflexionar sobre lo que aprenden y sobre el mundo que los rodea, para expresar ideas y para entender cómo funciona el código”. Sería perfecto si ese “mundo que los rodea” incluyera la astrología como una superstición. No es así. Se equipara la capacidad predictiva de una pseudociencia con la de la ciencia. Mal vamos si ya desde la infancia se confunde a los niños mezclando, en la escuela, superchería y conocimiento.

Libro de texto de Lengua que da crédito a la astrología.Morante ojeaba el libro de texto por curiosidad cuando, explica en su blog, se alarmó al ver que, en la primera unidad didáctica, “se ponían a hablarles (a los niños) de los horóscopos y de los signos zodiacales: «¿Conocéis los signos del Zodiaco? ¿Cuáles son? ¿Cuál es vuestro signo del Zodiaco?»”. Creyó que iban a tratarse “los horóscopos como un juego para practicar las expresiones lingüísticas que usan formas de futuro o que sirven para hacer predicciones”. Pero, acto seguido, comprobó que no, que el autor comparaba las predicciones astrológicas con las meteorológicas.

Me ha adelantado que va a presentar “algún tipo de denuncia” ante las autoridades educativas de la Comunidad de Madrid -donde está a la venta- y del Gobierno central, y escribirá una carta a la editorial. “En este caso, las víctimas de la superchería son los más indefensos: los niños. Además, el desarrollo de la capacidad de usar la lógica es crucial a estas edades. Si no les enseñamos a pensar correctamente desde niños, no será fácil que durante el resto de su vida recurran al pensamiento crítico. Todos sabemos que lo que aprendemos desde muy pequeños es muy difícil de desmontar siendo adultos, por muchas pruebas o razonamientos contrarios que se nos presenten”, indica Morente.

A vueltas con Ofiuco 2.500 años después: los medios descubren la serpiente del cielo y se olvidan de Cetus

Representación de Ofiuco.Ofiuco fue la constelación elegida por Jacqueline Mitton, de la Real Sociedad Astronómica (RAS) británica, para lanzar en enero de 1995 un torpedo contra la astrología. Descrita hace más de 2.500 años, la constelación del portador de la serpiente está situada entre Escorpio y Sagitario, pero los hacedores de horóscopos no la han tenido nunca en cuenta, porque es más fácil dividir el año en doce signos del Zodiaco de la misma extensión temporal que hacerlo entre algunos más de diferente duración. Ya, en el siglo VI antes de nuestra era, los astrólogos babilonios sabían que Ofiuco estaba ahí y hablaban de dieciocho constelaciones en la eclíptica, el plano de la órbita aparente del Sol alrededor de la Tierra.

Hace dieciséis años, los astrónomos británicos recurrieron a Ofiuco para dejar las cosas claras. “La astrología es una pura tontería. Ni los signos que usan los astrólogos se corresponden con la realidad”, dijo entonces Mitton. Mucha gente que creía en 1995 que el destino está ligado al lugar que ocupan los astros en el cielo natal se sintió temporalmente perdida ante el descubrimiento de Ofiuco. No en vano, el Sol permanece en esta constelación más tiempo que en otras como Cáncer, Libra y Acuario, y, sin embargo, no hay nadie con ese signo zodiacal. Si la astrología tuviera alguna base real, que no la tiene, estaríamos rodeados de serpientarios y habría muy pocos escorpios, porque el Sol pasa por se signo sólo del 23 al 29 de noviembre. En 1995, aproveché la ocasión para escribir un reportaje crítico con la astrología titulado “El Zodiaco se estrella”, que se publicó en todos los diarios del entonces Grupo Correo, hoy Vocento, y que les dejo aquí.

¿A qué viene que les hable hoy de este signo olvidado por los astrólogos? A que hoy son muchos los medios que han recordado que Ofiuco existe. “El Planetario de Minnesota ha organizado un buen revuelo: en un reportaje en el periódico local Star Tribune anunciaron que los signos del zodiaco son trece –uno más- y que las fechas de cada uno de ellos son erróneas”, explican hoy en lainformacion.com. La mayoría de los medios que hablan de Ofiuco pasan por alto la precesión de los equinoccios- de la que también hablan los astrónomos estadounidenses-, debida al bamboleo de la Tierra y que hace que en la actualidad los signos zodiacales no coincidan con el paso del Sol por la constelación correspondiente. Sumadas las dos variables, Ofiuco y la precesión de los equinoccios, “el nuevo reparto” de signos zodiacales quedaría así, según la prensa:

Capricornio: 20 enero – 16 febrero.
Acuario: 16 febrero – 11 marzo.
Piscis: 11 marzo – 18 abril.
Aries: 18 abril – 13 mayo.
Tauro: 13 mayo – 21 junio.
Géminis: 21 junio – 20 julio.
Cáncer: 20 julio – 10 agosto.
Leo: 10 agosto – 16 septiembre.
Virgo: 16 septiembre – 30 octubre.
Libra: 30 octubre – 23 noviembre.
Escorpio: 23 noviembre – 29 noviembre.
Ofiuco: 29 noviembre – 17 diciembre.
Sagitario: 17 diciembre – 20 enero.

"El Zodiaco se estrella", por Luis Alfonso Gámez.Hay en esta lista una omisión, la de Cetus, la constelación zodiacal más pequeña -ocupa menos del 1º en la eclípica- y está localizada en medio de Piscis. Serían Cetus, la ballena, los nacidos entre las 14 horas del 27 de marzo y las 2 horas del 28 de marzo. Esto tampoco es nuevo. La omisión de Cetus, además de la de Ofiuco, la destacaban ya Roger Culver y Philip Ianna en 1979 en The Gemini Syndrome. No está mal que los astrónomos de Minnesota recuerden la existencia de Ofiuco y de la precesión de los equinoccios, pero sería de agradecer que los medios no presentaran a la constelación del portador de la serpiente como una debutante cuando tiene 2.500 años.

¡Ah!, a los astrólogos le importa un bledo que haya catorce o trescientas constelaciones zodiacales. Ellos dividen los 360º de la eclíptica en doce signos de la misma longitud porque son los primeros que saben que los astros no condicionan nuestra vida y que la astrología es un timo. Así que seguirán haciendo sus cartas astrales como hasta ahora mientras haya gente que pague por ser engañada.

Astrología contra la astrología

Jamás sospeché que un programa informático de confección de cartas astrales pudiera tener alguna utilidad para mí. Aún así, cuando en 2003 la revista Más Allá regaló uno, lo guardé. Dos años después, eché mano de él por primera vez y, desde entonces, lo utilizo en mi charla Experimentando lo paranormal, en la que pongo en jaque algunas creencias, con especial atención a la astrología y el espiritismo. Uno de los apartados consiste en la entrega a parte del público de una carta astral personalizada, para lo cual pido al organizador que con antelación me facilite nombre, lugar, fecha y hora de nacimiento de una decena de asistentes.

Programa de elaboración de cartas astrales.Unos días antes de la charla, me meto en mi gabinete secreto, me pongo el capirote de astrólogo, bajo las luces, enciendo el ordenador y arranco el programa, llamado Worlds of Wisdom (Mundos de la sabiduría) y que elabora cada carta astral según el día, la hora y el lugar indicados. Tengo que ser sincero: me importa un bledo si el programa presenta con fidelidad la posición de los planetas en la fecha y lugar correspondientes, así que nunca lo he comprobado. Sólo me interesa esta carta astral de colores llena de rayas y símbolos como efecto especial: otorga verosimilitud al documento que acompaña, un par de párrafos que definen la personalidad del destinatario. La definición del carácter es, en todos los casos, la misma; sólo cambian de género sustantivos, adjetivos y artículos, también para reforzar la idea de individualización.

El perfil personalizado se basa en uno escrito por el psicólogo Bertram Forer en 1948, al que yo he añadido un par de adornos astrológicos. El resultado final es el siguiente:

“Necesita que los demás le quieran y le admiren; pero es crítico consigo mismo. Aunque tiene ciertas debilidades de carácter, generalmente es capaz de compensarlas. Posee considerables capacidades que no ha utilizado aún en su propio beneficio. La cuadratura del Sol con Neptuno muestra que suele desestimar su propia capacidad para triunfar y, por ello, a veces no hace realidad sus ideas. Es disciplinado y demuestra autocontrol exteriormente, pero tiene tendencia a ser inquieto e inseguro interiormente. En ocasiones, tiene serias dudas sobre si ha tomado la decisión correcta. Prefiere un poco de cambio y variedad, y no está satisfecho cuando se encuentra bloqueado por restricciones o limitaciones.

Marte hace que sea independiente, entusiasta y a menudo autodidacta. Se siente orgulloso de sí mismo como pensador independiente y no acepta las declaraciones de los demás sin pruebas suficientes. Necesita tiempo para aceptar ideas nuevas, aunque una pequeña vertiente bohemia y literaria hace que a veces actúe sin pensar y lamente después las consecuencias. A pesar de que sabe que no debe ser siempre así, no le gusta enfrentarse a los hechos de una forma fría y objetiva, y su sensibilidad le ocasiona dificultades de relación. Saturno eclipsa parcialmente las posibles tendencias científicas que pueda tener, aunque a veces surgen inesperadamente.

Considera imprudente ser demasiado sincero, mostrándose a los demás tal como es.”

Carta astral individual.Tras grapar cada carta astral con su interpretación correspondiente -masculina o femenina-, la meto en un sobre dirigido al destinatario que entrego al principio de la charla. Mientras hablo de otras cosas con el resto del público, los que participan en el experimento leen la interpretación personal que de su cielo natal les digo que ha hecho para ellos un astrólogo amigo mío. Les explico que, como es un favor y no he pagado nada, el experto se ha limitado a retratarles en un par de párrafos. En general, los participantes dan una buena nota al astrólogo cuando les pregunto si se sienten identificados con el perfil. Y, poco más tarde, todos echan a reír cuando pido a uno que lea la primera frase; a otro, la segunda; a otro, la tercera…

Después de explicarles que la razón última del éxito del horóscopo es el efecto Forer -la tendencia a asumir como dirigidas a uno descripciones tan generales que pueden casar con cualquiera- y debatir sobre lo que hemos hecho, les animo a realizar un experimento en casa durante la próxima reunión familiar. Lo primero que hay que hacer es coger el periódico, abrirlo por el horóscopo y pedir a los presentes, uno a uno, que le digan cuál es su signo. Luego, hay que leer a cada uno una predicción que no se corresponda con su signo: a Aries la de Tauro, a Capricornio la de Leo… Nadie notará que le están tomando el pelo ni sentirá la predicción como ajena hasta que no se descubra el engaño. Supongo que algunos de los centenares de espectadores de todas las edades que ya me han sufrido con esta charla habrán hecho el experimento familiar, convirtiéndose en promotores del pensamiento crítico a través del horóscopo.

Si ustedes se animan a hacer algo parecido a lo que yo hago con la carta astral, hay muchos programas en la Red que dibujan la posición de los planetas -también funciona el engaño sin gráfico, pero es más divertido con él- y aquí tienen las versiones masculina y femenina de los perfiles astrológicos que yo uso. Piénsenlo: el mejor antídoto contra la astrología puede ser, a veces, la propia astrología.