Homeopatía

Suicidio masivo fallido demuestra la falsedad de la homeopatía

La ingesta de dosis letales de remedios homeopáticos por parte de centenares de británicos hoy a las 11.23 horas ha probado una vez más que la homeopatía no funciona. La demostración, organizada por la Sociedad de Escépticos de Merseyside (MSS), pretendía alertar a la opinión pública de la inutilidad de esa pseudomedicina. “Creemos que no deberían vender pastillas de azúcar a gente enferma. La homeopatía nunca funciona mejor que el placebo. Los remedios se diluyen tanto que nunca queda nada [de principio activo] en ellos”, ha declarado a la prensa Michael Marshall, de la MSS.

La homeopatía propugna que una sustancia que provoca los mismos síntomas que una enfermedad puede curarla y que, cuanto más pequeña es la dosis, mayores son sus efectos. En esta pseudomedicina, los principios activos se disuelven tanto en agua, alcohol o lactosa que en los remedios que se venden en farmacias no queda de ellos ni una molécula, por lo cual no pueden provocar efecto alguno. Si los principios de la homeopatía fueran ciertos, beberse un bote de un remedio homeopático tenía que ser letal en muchos casos; pero, como no lo son, es algo tan inocuo como beber un vaso de agua. Hoy, lo han vuelto a demostrar cientos de escépticos británicos que se han envenenado homeopáticamente sin consecuencias.

El fallido suicidio masivo, convocado en Reino Unido frente a locales la cadena de farmacias Boots, pretendía, además, presionar a esa firma para que deje de vender productos homeopáticos. Hace dos meses Paul Bennett, máximo responsable de Boots, admitió que la compañía los comercializa porque son populares, no porque sean efectivos para el tratamiento de alguna patología. “No tengo ninguna prueba de que estos productos funcionen. Se trata de la libre elección del consumidor, y un gran número de nuestros clientes creen que son eficaces”, declaró ante el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes.

La Organización Médica Colegial reconoce el curanderismo homeopático como acto médico

“Los médicos tienen que ser valientes y honestos con sus pacientes acerca de la ausencia de beneficios de la homeopatía“, reclamaba The Lancet hace cuatro años, después de que la comparación de los resultados de 110 ensayos clínicos de preparados homeopáticos con otros 110 de medicamentos convencionales demostrara que los primeros curan sólo por el efecto placebo, la fe del paciente. La Organización Médica Colegial (OMC) española ha decidido ignorar el consejo de la prestigiosa revista y ha acordado en asamblea el reconocimiento de la homeopatía “como acto médico, que precisa de un diagnóstico previo, de una indicación terapéutica y ser realizada por personal cualificado y en centro sanitarios debidamente autorizados”, noticia de la que me he enterado gracias a Aitor Guitarte.

A pesar de que no hay más pruebas de la efectividad de la homeopatía que de la de los pases de manos y el “cura, cura, sana, culito de rana”, el gremio médico español apuesta por perpetuar el engaño y continuar disfrazando de práctica científica algo que no es más que hechicería. Los homeópatas sostienen, en contra de los principios de la química y la bioquímica que se enseñan en las facultades de Medicina, que un remedio es más potente cuanto más diluido está y que la máxima potencia se logra con remedios en los cuales no queda ni una molécula de principio activo. Según eso, sería más potente desde el punto de vista alcohólico un vaso de agua con una gota de vino que un vaso de vino con una gota de agua.

La homeopatía va contra toda lógica; pero eso no importa a entidades como la OMC, que no están para defender a los pacientes, sino a sus asociados. Como hay médicos que se ganan la vida, y muy bien, practicando una pseudociencia, el colectivo defiende que lo hagan y pide que se impida que ejerzan de homeópatas aquéllos no titulados en Medicina para evitar que hagan la competencia a sus colegiados que optan por el curanderismo. Evidentemente, un homeópata con formación médica no pedirá a un paciente que suspenda un tratamiento convencional efectivo: sólo en ese sentido, la homeopatía practicada por titulados en Medicina es más segura que la realizada por gente sin conocimientos médicos. Pero la cuestión de fondo es que la homeopatía no es efectiva independientemente de quién la ejerza y, por eso mismo, no debería nunca ser considerada un acto médico.

En perjuicio de los pacientes

Si los homeópatas están tan seguros de que sus productos curan, ¿por qué no piden que se sometan a las mismas pruebas que cualquier otro medicamento?, ¿por qué lo único que han de demostrar los preparados homeopáticos es que son inocuos? Hace unas semanas Paul Bennett, máximo responsable de la cadena británica de farmacias Boots, admitió que su compañía vende remedios homeopáticos porque son populares, no porque sean efectivos para el tratamiento de alguna patología. “No tengo ninguna prueba de que estos productos funcionen. Se trata de la libre elección del consumidor, y un gran número de nuestros clientes creen que son eficaces”, declaró ante el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes, que investiga los fundamentos científicos de la homeopatía.

“Lo que persigue la OMC con este reconocimiento de la homeopatía como acto médico no es más que proteger la salud de la población. Con ello se va a conseguir, además, impedir que esas actividades que se practican con ciudadanos las lleven a cabo personas sin la formación adecuada, puesto que muchas veces dicha formación es, incluso, nula”, ha dicho Cosme Naveda, coordinador del Área Para las Relaciones Con las Terapias Médicas No Convencionales de la OMC. Esa lógica debería llevar a la OMC a reconocer como actos médicos todo tipo de curanderismos porque también en ellos está en juego la salud de ciudadanos. Pero, repito, no se confundan, no estamos ante una decisión tomada por los médicos en beneficio de la población, sino ante un acuerdo gremial cuyos únicos beneficiarios serán los homeópatas y los farmacéuticos, y cuyos perjudicados serán unos pacientes que seguirán pagando por un acto médico que no lo es y por un fármaco que tampoco.

Naveda me dijo en 2005 respecto a la homeopatía: “A pesar de la realidad social, de la popularidad de este tipo de prácticas, ¿qué pasa si no hay pruebas científicas de su efectividad? ¿Las proscribimos? Si no funcionan, no podremos defenderlas. De hecho, no están incluidas en la medicina pública porque no han demostrado ser efectivas”. Nada ha cambiado en los últimos cuatro años, la homepatía sigue siendo una pseudomedicina, pero la OMC ha decidido defenderla.

La cadena de farmacias Boots reconoce que los productos homeopáticos que vende no curan nada

Logotipo de la cadena de farmacias Boots.Paul Bennett, máximo responsable de la cadena británica de farmacias Boots, admitió ayer que la compañía vende homeopáticos porque son populares, no porque sean efectivos para el tratamiento de alguna patología. “No tengo ninguna prueba de que estos productos funcionen. Se trata de la libre elección del consumidor, y un gran número de nuestros clientes creen que son eficaces”, declaró ante el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes, que investiga los fundamentos científicos de la homeopatía. Al igual que en España, en Reino Unido los remedios homeopáticos no tienen que demostrar su efectividad, como pasa con otros fármacos, sino que basta con que no sean perjudiciales para la salud. “En la base de todo está que se trata de productos regulados que son seguros”, se defendió ayer Bennett. La industria homeopática es un negocio de 40 millones de libras anuales en Reino Unido, donde se venden remedios de ese tipo hasta para la malaria y la leucemia.

Organizaciones científicas como la Real Sociedad Farmacéutica piden desde hace tiempo a los laboratorios homeopáticos que retiren de sus productos cualquier afirmación sobre su efectividad, a no ser que la demuestren en ensayos clínicos similares a los que se someten el resto de los fármacos. La revista The Lancet publicó hace cuatro años un trabajo que demostraba, más allá de toda duda, que la homeopatía no funciona y recomendaba en un editorial: “Los médicos tienen que ser valientes y honestos con sus pacientes acerca de la ausencia de beneficios de la homeopatía, y consigo mismos acerca de los fallos de la medicina moderna a la hora de cubrir la necesidad del paciente de atención personalizada”. El estudio constataba, después de comparar 110 ensayos clínicos de preparados homeopáticos con otros 110 de medicamentos convencionales, que los primeros curan sólo por el efecto placebo, la fe del paciente en el producto y en quien se lo ha prescrito.

Dan Brown y sus desvaríos y el espiritismo universitario, en Punto Radio Bilbao

Almudena Cacho y yo hablamos el 28 de octubre en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, sobre Dan Brown y sus desvaríos pseudocientíficos y el seminario espiritista de la Universidad de Castilla-La Mancha, en la tercera entrega del curso 2009-2010 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al pensamiento crítico.