Grafología

La dactilopsicología, en Punto Radio Bizkaia

Patxi Herranz y yo hablamos el 8 de febrero en Bizkaia y Punto, en Punto Radio Bizkaia, de la dactilopsicología, en la decimonovena entrega del curso 2011-2012 de Magonia, mi espacio semanal dedicado al pensamiento crítico en la emisora de Vocento.

Periodismo gilipollas: Susanna Griso cree que la personalidad se refleja en las huellas dactilares

“La dactilopsicología es una ciencia que, a través del análisis dáctilar de las yemas de los diez dedos de las manos de cualquier persona, consigue averiguar las capacidades innatas heredadas por la persona”, dijo el martes Luis Orduña, inspector jefe de la Policía Científica, en Espejo público, en Antena 3. Y luego hizo una exhibición de sus habilidades, tan científicas como las de un astrólogo, un grafólogo o un culomántico. Fue a hacer publicidad de su último libro, Huellas psicologicas (2011), y puso en evidencia a Susanna Griso y sus colaboradores no por lo que dijo de sus personalidades tras la lectura de huellas, sino porque todos ellos se tragaron la patraña, según me alertó el psicólogo Pedro Luis Gómez Barrondo, miembro del Círculo Escéptico, nada más presenciar el espectáculo.

En la biografía de este experto -con estudios en derecho, periodismo y medicina legal-, se dice que “en 1977 descubrió la relación genética entre las morfologías de las huellas dactilares y las capacidades o formas de comportamiento de las personas. Desde ese año, investigó y creó una nueva ciencia a la que denominó: dactilo-psicología”. Lleva más de treinta años peleando por el reconocimiento de su ciencia y, ¡fíjense si es injusto el mundo!, aún no le han dado el Nobel. Como premio de consolación, se pasea por los medios de comunicación diciendo obviedades después de mirar con lupa las yemas de los dedos del personal.

Creer que las huellas dactilares revelan la personalidad es equiparable a creer que lo hacen la caligrafía, los rasgos faciales o la posición de los astros el día del nacimiento. Obviamente, hay quien se gana bien la vida practicando la grafología y la morfopsicología porque siempre hay gente dispuesta a creer en chorradas y pagar por ellas. Pero que exista negocio no significa que ninguna de estas prácticas tenga más fundamento que la lectura de manos o la elaboración de pócimas mágicas. Grafólogos y morfopsicólogos sólo aciertan en sus caracterización cuando conocen al sujeto objeto de análisis o hay algun rasgo evidente, como la letra de algunos trastornados. Si la cara no corresponde un famoso o no saben de quién es la letra ni se les proporciona ninguna pista, estos expertos son tan certeros como Rappel en lo suyo. Y con la dactilopsicología pasa lo mismo

Famosos crédulos

Orduña cuenta a sus interlocutores lo que éstos quieren oír. Así, sostiene que Griso es “una persona muy sensible y cariñosa; pero, ¡ojo!, también tiene la capacidad agresiva. O lo que es lo mismo, se trata de una persona trabajadora, luchadora y tajante”. Y hace unos años le dijo a Carlos Herrera que “es una persona fuerte, valiente y, sobre todo, muy inteligente”. Como siempre han hecho los adivinos, este dactilopsicólogo se vanagloria de haber estudiado las yemas de los dedos personajes populares y cita a Concha García Campoy, Nieves Herrero, Encarna Sánchez, Pepe Navarro, Antonio Herrero, Jesús Hermida, Enric Sopena, Ángel Cristo, Bárbara Rey, Marc Ostarcevic y Norma Duval. En todos esos casos, a las habituales perogrulladas, podía haber añadido: “Y veo que también es un crédulo de tomo y lomo”.

Este policía cree que su ciencia -y el posesivo es de lo más apropiado- sólo será reconocida como tal cuando estadounidense diga que lo es o tras su muerte. “Yo me brindo a las entidades culturales para realizar conferencias o bien una investigación que demuestre que es una ciencia exacta. Y es que quiero dejar algo sembrado antes de morir y que esta ciencia no se pierda”, declaraba hace un año a Diario de Alcalá. Si lo desea, en el Círculo Escéptico organizamos una demostración controlada de sus habilidades ante un comité de expertos y con un protocolo científico. Claro que también puede seguir paseándose por los medios de comunicación lamentando la ceguera de la ciencia oficial, haciendo lectura de yemas de dedos y dejando en ridículo a periodistas y personajes populares. Aunque esto último es tan fácil…

Periodismo gilipollas electoral: un grafólogo analiza las firmas de Rajoy y Rubalcaba para ‘La Vanguardia’

Reportaje sobre las firmas de los candidatos en la edición digital de 'La Vanguardia'.No falla. En cuanto se acercan unas elecciones, hasta los medios más serios caen rendidos ante el periodismo gilipollas. Si hace unos días asistíamos a las predicciones de un médium sobre el final de ETA, anteayer, le tocó a la grafología. La edición digital de La Vanguardia dedicó dos periodistas a explicar qué revelan las firmas de Rajoy, Pérez Rubalcaba y Duran i Lleida acerca de la personalidad de esos tres candidatos. Como si la letra dijera algo, más allá del significado de las palabras.No entiendo cómo, a estas alturas, le pueden colar a un medio serio que la caligrafía refleja la personalidad del escribano. La grafología, tan del gusto de algunas empresas de seleción de personal, tiene tanto fundamento científico como la astrología y la morfopsicología. Por si no lo saben, esta última pretende deducir la personalidad a partir de los rasgos faciales. Por cierto, no sé por qué los charlatanes se limitan a los rasgos faciales: con el mismo fundamento, podían decir que las rubias son tontas y los bajitos, tiranos si les dejas; aunque, entonces, seguro que algunos biempensantes montarían en cólera. Lo que un grafólogo diga de cualquiera a partir de su letra merece tanto crédito como lo que digan Rappel y Octavio Aceves a partir del signo del Zodiaco o un bobo a partir de la apariencia física de cualquiera. La grafología es un timo.

La personalidad, salvo casos patológicos -muchos periodistas hemos recibido mensajes de chiflados que unen todas las palabras, escriben hasta en el último espacio en blanco…-, no se refleja en la letra y tampoco es posible cambiar la personalidad cambiando la caligrafía. Esto último es lo que se conoce como grafoterapia. Si la grafología -no confundir con el peritaje caligráfico- es un timo, la grafoterapia es un timo al cuadrado, ya que sostiene que se puede modificar la personalidad si se modifica la escritura. Si funcionara, sería facilísimo rehabilitar a todo tipo de criminales: bastaría con que adoptaran letra de buena persona, sea ésa cual sea. O, en las circunstancias que vivimos, hacer de los políticos que tenemos buenos gestores. Lamentablemente, no es posible.

Rajoy no tiene complejos

Me enteré del disparate dominical de La Vanguardia gracias al escéptico Arturo Rodríguez, quien me alertó a través de Twitter. El brujo consultado por el diario barcelonés es el grafólogo Joaquim Valls, quien sostiene que “si cambias tu letra…, ¡algo te cambiará por dentro!” y que es posible “atraer la fortuna mientras duermes”. Como ven, todo muy serio. Economista y entrenador de inteligencia emocional, dice que la firma de Duran y Lleida es “ilegible por la rapidez, lo que indica una persona impaciente, muy dinámica y activa”, pero también es “hábil y diplomático”. Está hablando del mismo político que dejó caer hace un mes que, mientras los payeses no pueden recoger la fruta por los bajos precios que les pagan, “en otros sitios de España, con lo que hacemos nosotros, reciben el PER para pasar toda la jornada en el bar de su pueblo”. Con el mismo fundamento, Valls afirma que Rajoy “es una persona sin complejos y satisfecha consigo misma, sobre todo por sus triunfos personales”, y “con ideas espirituales y religiosas”. Y sentencia que Pérez Rubalcaba “es una persona sensible”. Y todo esto en la sección de Política.

Alguien debería decirles a los responsables de los medios españoles que la grafología es una estafa del mismo calibre que la mediumnidad. Los estudios controlados demuestran que, si no cuentan con más información que la letra impresa, los grafólogos no aciertan sobre el autor de un texto más que los legos. El resto es mercadotecnia y aprovecharse de la incultura del personal. Así que déjense de hacer perfiles de Franco, Hitler, Mussolini, Pinochet y Stalin por la forma de sus efes; deducir la personalidad de novios reales por su caligrafía y cara; decir que la letra de los médicos es ilegible por su inseguridad o porque evaden la responsabilidad; asegurar que “con la escritura podemos cambiar la conducta y formar niños más amables” y recurrir a la excusa grafológica para atacar al enemigo político.

La letra de los médicos es ilegible por su inseguridad o porque evaden la responsabilidad, dice una grafóloga en ‘Diario Médico’

Entrevista a una grafóloga en 'Diario Médico'.

¿Saben por qué la mayoría de los médicos tiene una letra prácticamente ilegible? “Hay dos posibles explicaciones a la ilegibilidad de la letra de los médicos. La primera es que inconscientemente el médico no tiene seguridad al cien por cien de que lo que prescribe vaya a curar al enfermo, y la segunda es que de alguna manera evade la responsabilidad”, decía el jueves en la contraportada de Diario Médico la grafóloga Begoña Slocker. Y la entrevistadora no le pedía pruebas de tan extraordinaria afirmación ni de ninguna de las otras que hacía a lo largo de la conversación.

La grafología es, según la acertada definición de la RAE, el “arte que pretende averiguar, por las particularidades de la letra, cualidades psicológicas de quien la escribe”. Y digo que la definición es acertada porque no estamos ante una ciencia; nunca ha demostrado que sea algo más que una pseudociencia equiparable a la astrología, la quirología y la lectura de los posos del café. En Diario Médico, no se han enterado de ello y se preguntan si la grafología “puede ser una herramienta útil para la medicina” y si no “habría que hacer grafoterapia con los médicos”. ¡Alucinante!

Slocker sostiene que la grafología “es una ciencia que estudia la personalidad a través de la escritura y se puede considerar una gran herramienta de psiquiatras y psicólogos. En medicina también puede ayudar”. Pero es que la grafología, como ya he dicho, no es una ciencia, es un método de adivinación. Quienes la practican sólo aciertan en sus perfiles cuando conocen al individuo; cuando no, lo suyo es pura especulación y no aciertan más que un lego en su suspuesta disciplina. Por eso, incurren en mala praxis los psicólogos, psiquiatras, médicos y empresas de selección de personal que recurren a esta pseudociencia.

La grafología -no confundir con el peritaje caligráfico- es un timo y la grafoterapia es el timo al cuadrado, ya que parte de que se puede modificar la personalidad si se modifica la escritura. ¿Conocen ustedes alguan cárcel en la que den clases de caligrafía a los presos para convertirlos en ciudadanos modelo? Slocke dice, por ejemplo, que la grafoterapia puede acabar con la depresión. “Si se está deprimido, se escribe hacia abajo. Por eso, el grafoterapeuta puede ayudar a modificar esa depresión desd la mano hasta el cerebro, haciendo que se escriba hacia arriba”. Ya ven. ¡Deprimidos del mundo, aprended a escribir hacia arriba! ¡Pero cómo puede alguien decir algo así y un periodista tragárselo! ¡Cómo puede publicar estas bobadas un medio como Diario Médico!

Grafología, morfopsicología y boda real inglesa, en Radio 3

Ángel Carmona y yo hablamos el viernes de la grafología, la morfopsicología y la boda real inglesa, en Hoy Empieza Todo, en Radio 3. ¡Pensamiento crítico a mil por hora a primera hora de la mañana!