Divulgación científica

‘La ciencia de las pseudociencias’: la Universidad de Córdoba apuesta por el pensamiento crítico

Cartel del curso 'La ciencia de las pseudociencias', de la Universidad de Córdoba.La Universidad de Córdoba (UCO) acogerá este mes el curso de extensión universitaria La ciencia de las pseudociencias, que “pretende aportar al alumnado, mediante el método científico, las herramientas intelectuales imprescindibles para afianzar el pensamiento personal critico y racional ante las afirmaciones de las pseudociencias y las creencias irracionales”. Los ponentes serán el físico Jesús Torres Castro, director del curso y que impartirá la mayoría de las clases, los divulgadores científicos cordobeses Manuel Hermán y Paco Bellido, el médico Jokin R. González, el ilusionista Franky Magic, Fernando L. Frías, vicepresidente del Círculo Escéptico, y yo. Las sesiones se celebrarán el 18, 19, 25 y 26 de abril, de 15.45 a 20.45 horas, en el aula de formación del Rectorado y consistirán en charlas, debates y proyecciones de vídeos. La matrícula cuesta 40 euros, puede formalizarse a través de la web y da derecho a 3,5 créditos de libre elección o 2 ECTS.

Yo intervendré el 19 de abril. En mi charla, titulada “La pseudociencia de los medios de comunicación”, expondré algunos ejemplos significativos de promoción de la superstición en prensa, radio y televisión. No me centraré en los programas esotéricos porque, por su propia naturaleza, la racionalidad y el espíritu crítico les son ajenos; aunque haré algunas referencias. Hablaré, sobre todo, de cómo la charlatanería se cuela en los grandes medios y argumentaré por qué creo que la pseudociencia cautiva a los periodistas. Si el viernes de la próxima semana están en Córdoba y se pasan por el Rectorado de la UCO, estaré encantado de saludarles.

El programa del curso es el siguiente:

Jueves, 18 de abril: La ciencia de las pseudociencias. Introducción: la realidad física está ahí fuera – Método científico. Evolución y progreso histórico de la ciencia – Homeopatía. Diluyendo la realidad – Pseudociencias cotidianas (I) – Charlatanería contra ilusionismo (Franky Magic) – Debate.

Viernes, 19 de abril: Pseudociencias cotidianas (II) – Datación científica – Sindonología, la no-ciencia de la sábana santa (Fernando L. Frías) – La pseudociencia de los medios de comunicación (Luis Alfonso Gámez) – Debate

Jueves, 25 de abril: Pseudociencias cotidianas (III) – La vida extraterrestre y los viajes espaciales desde un punto de vista científico (Manuel Hermán) – La Humanidad en la Luna: viajes espaciales (episodio de Escépticos sobre la conspiración lunar) – Astronomía contra astrología (Paco Bellido) – Debate.

Viernes, 26 de abril: Pseudociencias cotidianas (IV) – Pseudomedicinas. El ejemplo punzante de la acupuntura (Jokin González) – Pseudociencias en la Universidad – Herramientas contra la pseudociencia – Pseudociencias cotidianas (V) – Debate – Evaluación final y cierre.

Además, los estudiantes que quieran obtener créditos deberán realizar una serie de trabajos de investigación, análisis y documentación.

Pueden obtener más información por correo electrónico o en la página del curso en Facebook.

Bilbao celebrará el próximo martes el Día de Darwin

Charles Darwin, fotografiado por Julia Margaret Cameron en 1868.Bilbao celebrará el martes por séptimo año consecutivo el nacimiento de Charles Darwin, codescubridor de la teoría de la evolución junto a Alfred Russel Wallace. La Biblioteca de Bidebarrieta acogerá el 12 de febrero, a partir de las 19 horas, sendas conferencias de Ana Zubiaga, catedrática de Genética de la Universidad del País Vasco, y Jordi Agustí, profesor investigador del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), que hablarán sobre la posibilidades reales de ese sueño, o pesadilla, de la ciencia ficción de resucitar a los dinosaurios y sobre la relación entre las ideas de evolución y progreso, respectivamente.

La participación desde 2007 de destacadas figuras de la ciencia y la divulgación -como Juan Luis Arsuaga, Francisco J. AyalaJosé María Bermúdez de Castro, Pilar Carbonero y Manuel Toharia, entre otros- ha convertido este acto en una cita obligada para los amantes de la ciencia y la cultura en general. El Día de Darwin de Bilbao está organizado por la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco (UPV) y el Círculo Escéptico, patrocinado por El Correo y el Ayuntamiento de Bilbao, y sería imposible sin la colaboración de la Fundación Biofísica Bizkaia, el Aula Espazio Gela y el CIC bioGUNE.

“Los racionales, en lugar de los intuitivos, son vagos y no quieren saber nada de esfuerzos”, dice Punset

Anuncio de pan Bimbo protagonizado por Eduard Punset.“Los partidarios de utilizar la razón en lugar de la intuición se equivocan tanto o más que los segundos”, escribía hace dos semanas Eduard Punset en XL Semanal, la revista de mayor tirada de la prensa española. Y añadía: “Los racionales, en lugar de los intuitivos, son vagos y no quieren saber nada de esfuerzos”. El nombre de la sección del exministro en esa revista ya lo dice todo: “Excusas para no pensar”. Cada semana, compite en nadería con Paulo Coelho. Habitualmente, me limito a leer el título y los sumarios, y pasar página. Pero, hace quince días, no pude evitar leer de cabo a rabo su reflexión, titulada “¿Mejor intuitivos o racionales?” y cuyas conclusiones ya he expuesto.

Punset ha concedido en Redes la misma credibilidad a científicos de verdad que a Uri Geller -”Tú eras un pionero y ahora esto es ciencia, ciencia pura”, le dijo al doblacucharas israelí ante las cámaras-, Deepak Chopra, Rupert Sheldrake, Masaru Emoto y compañía; es un firme defensor de la acupuntura y la enegía qi; y resulta insoportable con sus intepretaciones emocionales de cualquier avance del conocimiento. Es un gurú de la autoayuda más ramplona y, sin embargo, se ha rodeado de un halo de credibilidad científica tal que, para mucha gente, es la personificación de la ciencia.

Desde 1996, Punset dirige y presenta en La 2 un programa hecho a su medida y para su gloria, un espacio en el que entrevista a científicos, pensadores y charlatanes, pero en el que el protagonista último siempre es él. Ese sistema de autopromoción constante le ha llevado a lo más alto de la divulgación científica española en el ranking popular, ha hecho que sus libros de autoayuda disfrazada de ciencia sean superventas y sus colaboraciones, ansiado objeto de deseo por el director de cualquier publicación. Razón e intución coinciden en que nuestro protagonista no puede tener tiempo para tantas cosas como las que supuestamente hace.

Contra la razón

Algunos lo llevamos diciendo años: Punset es más peligroso que cualquier otro divulgador pseudocientífico. La propaganda del esoterismo y el pensamiento mágico que hace, al mezclarlo con ciencia legítima sin solución de continuidad, es mucho más efectiva y peligrosa que la abierta promoción de bobadas paranormales. Como ha dicho Mauricio-José Schwarz, “el público general no tiene forma de saber que Richard Dawkins es un biólogo evolutivo de verdad y un divulgador fiable en temas de evolución, pero Uri Geller no es más que un prestidigitador sin vergüenza y autoglorificado. Y, al presentarse ambos bajo el manto de respetabilidad e infalibilidad de que se ha rodeado Punset (con ayuda de sus cabestros, claro, y apoyado en sus relaciones como político), el público no avisado empieza a creer que Geller es «ciencia, ciencia pura» y se abre a creer cualquier otra tontería”.

Habrá lectores de XL Semanal que hayan visto, gracias al exministro, justificada su aversión a racionalizar las cosas. No en vano, el gurú ha dejado claro que “los partidarios de utilizar la razón en lugar de la intuición se equivocan tanto o más que los segundos” y que, además, “los racionales, en lugar de los intuitivos, son vagos y no quieren saber nada de esfuerzos”. Aunque también es posible que yo esté confundido y esté en lo cierto el más popular divulgador científico español, el Sol dé vueltas alrededor de la Tierra, ésta sea plana… y el pan Bimbo, natural. A fin de cuentas, dos semanas han pasado desde que Punset publicó su oda al no pensar y todavía no he leído ninguna crítica desde las comunidades científica y divulgadora. Quizá sea que no le leen.

Por cierto, ¿qué les parece más preocupante, que Punset crea sinceramente que el pan de molde es natural al 100% o que no lo crea y diga eso, y de paso alimente la quimiofobia, sólo por dinero?

Los manejos de la industria homeopática y la venta de títulos universitarios, en Punto Radio Bizkaia

Rebeca Gimeno y yo hablamos el martes pasado en Bizkaia y Punto, en Punto Radio Bizkaia, de los sucios manejos de la industria homeopática, la venta de títulos universitarios y la enseñanza de ciencia y religión en la escuela, en la cuadragésima tercera entrega del curso 2011-2012 de Magonia, mi espacio semanal dedicado al pensamiento crítico en la emisora de Vocento.

«No se pueden enseñar en el mismo colegio ciencia y religión», dice el químico José María Mato

El químico José María Mato, director del CIC bioGUNE, en los jardines del centro de investigación biomédica que dirige. Foto: Luis Ángel Gómez.

“Creo que no se pueden enseñar en el mismo colegio ciencia y religión. Nadie está de acuerdo conmigo en esto; pero no me puede importar menos”, dice el químico José María Mato hoy en el suplemento Ciencia de El Correo. El director del CIC bioGUNEdestaca como cuando somos pequeños a todos nos atrae lo desconocido, sentimos pasión por explorar. “Es algo que está en el programa genético de cualquier organismo, porque le va la vida en ello”, explica. ¿Qué pasa para que ese impulso desaparezca en muchos casos ya en la escuela? A su juicio, uno de los factores clave es el dogmatismo. “Si tienes pasión por explorar e interpretar la realidad y alguien te dice que hay verdades fundamentales que lo son porque sí, eso te desanima a la hora de buscar”. Por eso, él es partidario de que la religión, la catequesis, no se imparta en el colegio.

Estoy de acuerdo con Mato. Como dice, “el colegio es donde se educa, donde se guía esa inquietud por explorar el Universo con los sentidos, con el lenguaje… Te tienen que decir que sabemos cómo son algunas cosas y de otras no tenemos ni idea. Ésa es la aventura del conocimiento, buscar lo nuevo a través de lo desconocido. Si, en ese mismo sitio, hay una clase en la que dicen que todo está perfectamente definido desde hace 2.000 años, no hay nada que hacer”. Para qué vamos a buscar respuestas, si hay quien ya las tiene todas. “No estoy en contra de que se enseñe religión, porque cada uno tiene sus creencias, pero hay que hacerlo en otro sitio. La catequesis no se puede impartir dentro del colegio. No puedes dar un concepto del todo, una explicación dogmática a todo, y a la vez enseñar química, física, biología… Resulta perturbador”, añade el químico. Póngase en la piel de un niño de 8, 9 o 10 años que va a un colegio religioso: ¿quién tiene razón, el físico que sostiene que nos queda mucho por descubrir del origen del Universo o el clérigo que predica que Dios lo creó todo?

La entrevista se la hice hace dos semanas en su despacho del CIC bioGUNE, el centro de investigación biomédica que dirige en Vizcaya, y en ella Mato habla de la emoción de descubrir y hace una encendida defensa del Estado del bienestar y de la educación pública de calidad..