Casas encantadas

La casa maldita de Amityville, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos el lunes sobre la casa maldita de Amityville, en la vigésima séptima entrega de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar el programa completo.

El Eco-Car, la casa encantada de ‘American Horror Story’ y la medicina alternativa, en Punto Radio Bizkaia

Patxi Herranz y yo hablamos el 24 de enero en Bizkaia y Punto, en Punto Radio Bizkaia, del Eco-Carla mansión encantada de American Horror Story y la medicina alternativa, en la decimoséptima entrega del curso 2011-2012 de Magonia, mi espacio semanal dedicado al pensamiento crítico en la emisora de Vocento.

La mansión encantada de ‘American horror story’, a la venta por 17 millones de dólares

La mansion Alfred F. Rosenheim. Foto: Loren Javier.

No me importaría vivir en una casa como en la que transcurre la acción de American horror story, la más que recomendable serie de terror cuya primera temporada está a punto de acabar en Fox. Lo que pasa es que ni resido en California ni tengo los 17 millones de dólares (unos 13 millones de euros) por los que se ha puesto en venta la mansión Alfred F. Rosenheim de Los Ángeles, que es como se llama en el mundo real el inmueble en el que la familia Harmon vive su pesadilla de ficción.

Diseñada por el arquitecto Alfred F. Rosenheim en 1908 para ser su residencia, la vendió diez años después. En sus más de cien años de vida, la casa ha servido hasta de convento a las Hermanas del Servicio Social. Se levanta en el 1.120 de Westchester Place, en un solar de 2.800 metros cuadrados y tiene una superficie de 969 metros cuadrados repartidos en tres pisos, con seis dormitorios, 5 baños, un gran salón, vidrieras de Tiffany en puertas y ventanas, seis chimeneas de ladrillo, techos pintados en el cenador… Es espectacular, como pueden ver en las fotos de abajo.

Sólo se rodó en la mansión el episodio piloto de American horror story. Para el resto de la temporada, se usaron decorados. En la serie, el edificio es escenario de terribles crímenes. El actor Evan Peters, que encarna a uno de los inquilinos del inmueble, asegura que “nunca viviría en esa casa” porque “es vieja y espeluznante, y la atmósfera es realmente aterradora”. ¿A ustedes qué les parece? Vean esta galería de fotos y juzguen.

Interior de la mansión Alfred F. Rosenheim, de Los Ángeles. Interior de la mansión Alfred F. Rosenheim, de Los Ángeles. Interior de la mansión Alfred F. Rosenheim, de Los Ángeles.

Interior de la mansión Alfred F. Rosenheim, de Los Ángeles. Interior de la mansión Alfred F. Rosenheim, de Los Ángeles. Interior de la mansión Alfred F. Rosenheim, de Los Ángeles.

Interior de la mansión Alfred F. Rosenheim, de Los Ángeles. Interior de la mansión Alfred F. Rosenheim, de Los Ángeles. Interior de la mansión Alfred F. Rosenheim, de Los Ángeles.

Los fantasmas de Hollywood

Las estrellas no descansan ni bajo tierra. El investigador de lo paranormal Stephen Wagner ha hecho una guía de fantasmas de Hollywood, que les recomiendo leer para que comprueben cómo la obsesión del personal por los famosos, ya inexplicable en vida, va más allá de la muerte. Así se darán cuenta de que la sombra que algunos vendieron como una aparición fantasmal de Michael Jackson en su mansión de Neverland no es un hecho aislado. Ni mucho menos.

Desde Heath Ledger hasta Lucille Ball, algunas estrellas del espectáculo siguen dándolo desde el Más Allá, según los creyentes en lo paranormal. Al último Joker, lo ha visto dos veces en forma fantasmal su exnovia la actriz Michelle Williams, que sostiene que en una de las ocasiones los muebles de la habitación giraban a su alrededor. De la protagonista de I Love Lucy dicen que vaga por su antigua casa -también lo hace por su mansión el espectro de Errol Flynn- y por los estudios de la Paramount en los cuales grababa sus programas de televisión. Y parece que, definitivamente, Elvis está muerto, aunque muy activo, porque han visto a su fantasma en Graceland, el Heartbreak Hotel, los estudios de Nashville donde grabó algunos de sus éxitos y el hotel Las Vegas Hilton, donde actuó en la ciudad de los casinos.

Harry Houdini, en una pose típica. Foto: AP.Ignoro si a Jim Morrison le gustaba la comida mexicana -dicen que se aparece en un restaurante de ese tipo que se levanta donde antes estuvo un estudio de grabación de The Doors-, pero Orson Welles sigue fiel a sus gustos culinarios: los trabajadores del Sweet Lady Jane de Los Ángeles, donde solía cenar, aseguran que suele vérsele sentado a su mesa habitual. El espectro de James Dean, muerto en accidente de tráfico, no ha aprendido la lección, y algunos afirman que le han visto a toda velocidad al volante de su Porsche por la carretera en la que se mató. Y el fantasma de Marilyn dicen que se pasea por el Hollywood Roosevelt Hotel y el cementerio donde está enterrada; lo que nadie ha conseguido es que zanje de una vez la polémica sobre su muerte.

También hay quien sostiene que el espectro de Harry Houdini se pasea por su antigua mansión de Laurel Canyon Boulevard, en Los Ángeles. El mago dedicó parte de su vida a desenmascarar a médiums y presuntos dotados de poderes paranormales como el español Joaquín María Argamasilla de la Cerda y Elio, undécimo marqués de Santa Cara, que decía tener visión de rayos X y fue director general de Cinematografía y Teatro (1952-1955). Ningún charlatán consiguió engañar a Houdini y tampoco lo haría ninguno de los espectros citados, incluido el suyo, que demuestra la misma torpezza que quienes intentaron convencer al ilusionista de la existencia del Más Allá, porque la casa por la que vaga como alma en pena no es en realidad en la que vivió el artista. ¿Cómo puede un fantasma ser tan torpe?

La falsa casa encantada de Amityville, en venta por 925.000 euros

webLa 'casa encantada' de Amityville, Nueva York.

La casa encantada de Amityville (Nueva York), de cinco dormitorios y estilo colonial holandés, salió ayer a la venta por 1,15 millones de dólares (unos 925.000 euros). Los aficionados a lo paranormal consideran que el edificio, de tres plantas, está maldito desde que Ronald DeFeo, que tenía entonces 23 años, mató a tiros en él a sus padres y cuatro hermanos, el 13 de noviembre de 1974.

Un año después, la familia Lutz compró la casa, situada en el 112 de Ocean Avenue, en Amityville, por 80.000 dólares, una ganga considerando que tiene piscina y embarcadero porque está a orillas de un canal. El agente inmobiliario que se la vendió les informó del suceso, pero George y Kathy Lutz no le dieron importancia y se mudaron en vísperas de Nochebuena con sus tres hijos, Daniel, de 9 años, Christopher, de 7, y Melissa, de 5. Ese mismo día, Ralph J. Pecoraro, un sacerdote católico conocido de la familia, bendijo la casa por recomendación de un amigo de George.

Según la leyenda, cuando el cura rociaba con agua bendita el interior de la casa, escuchó una voz masculina que decía desde una habitación que se fuera. No comentó nada a los Lutz en ese momento, pero al día siguiente les dijo por teléfono que no entraran en ese cuarto, que había sido el dormitorio de los DeFeo. La llamada se cortó misteriosamente, y el sacerdote sufrió de fiebre y ampollas en las palmas de las manos. Poco después, la familia Lutz empezó a experimentar fenómenos extraños: ruidos; apariciones de manchas en las paredes; puertas y ventanas que se abrían y cerraban; invasiones de moscas, aunque era invierno; Kathy comenzó a tener pesadillas; ella y su marido vieron un demonio; la niña pequeña decía tener un amigo con forma de cerdo; el hombre vio a su mujer convertirse en una anciana… Tras varios intentos fallidos de exorcizar el inmueble, los Lutz lo abandonaron el 14 de enero de 1976.

La historia traspasó fronteras cuando Jay Anson escribió The Amityville horror (Horror en Amityville. 1977), libro presentado como basado en hechos reales que es el inicio de una larga serie que tuvo su reflejo en nueve películas, la primera de las cuales protagonzaron James Brolin y Margot Kidder en 1979.

“Era una casa preciosa”

A pesar de que en algunos sitios de Internet se afirma que nadie ha vuelto a vivir en la casa desde que la abandonaron los Lutz, lo cierto es que en 1977 la adquirieron James y Barbara Cromarty, quienes vivieron en ella durante diez años sin acosos fantasmales de ningún tipo. “No pasó nada raro, excluyendo a la gente que venía por el libro y la película”, ha explicado James Cromarty. Los Cromarty se la vendieron en 1987 a Peter y Jeanne O’Neill, que disfrutaron de ella -“La adoraba. Era una casa preciosa”, ha declarado la mujer– hasta 1997, cuando pasó a ser propiedad Brian wilson, su dueño actual, por 310,000 dólares. ¿Y los fantasmas?

Nunca existieron. Todo fue un montaje de los Lutz, según descubrieron Rick Moran, Peter Jordan y Joe Nickell, quien comprobó que la casa no había sufrido durante la estancia de los Lutz los daños que éstos achaban a los espíritus. William Weber, el abogado de Ronald DeFeo, dio la puntilla a la historia cuando contó a AP que se inventó los hechos en complicidad con George Lutz para sacar dinero. Jay Anson los embelleció y luego llegaron los guionistas de Hollywood, quienes engrandecieron aún más el fraude de Amityville, que vendieron como bueno expertos en lo paranormal como Hans Holzer, que firmó tres libros sobre la falsa casa encantada.