Cáncer

Villaviciosa de Odón fomenta el uso de la homeopatía, la acupuntura y otras pseudoterapias contra el cáncer

Información sobre el encuentro publicada por el periódico 'Gran Sur' de Madrid.Unas 300 personas participaron el domingo en Villaviciosa de Odón (Madrid) en el I Encuentro para la Difusión de la Salud en el Paciente Oncológico, una jornada dedicada al fomento de la homeopatía, la acupuntura y otras pseudoterapias en la lucha contra el cáncer. Organizado por el Ayuntamiento -cuyo concejal de sanidad abrió el acto- y la asociación local Ilion Salud -promotora de todo tipo de prácticas pseudocientíficas-, el congreso contó con el apoyo de centros de medicina alternativa y productores de complementos alimenticios, además del de la Asociación de Oncología Integrativa.

Integrativa es el último adjetivo que se ha puesto la pseudomedicina, tras alternativa y complementaria. “La medicina integrativa engloba la medicina convencional y la medicina natural, para poner a disposición del paciente todos los instrumentos posibles para su curación. Se trata de no menospreciar la potencialidad de la medicina natural, aceptando a su vez, el enorme papel que la medicina convencional ha tenido en la mejora de la calidad de vida y en la supervivencia de la población”, dicen sus partidarios. Cabe todo: homeopatía, acupuntura, reiki, hipnoterapia, masajes, dietas milagrosas… Entre sus postulantes están personajes como Deepak Chopra y Carlos de Inglaterra. Es la misma charlatanería curanderil de siempre cambiada de nombre con el objetivo de ganar credibilidad.

“Con todas esas técnicas de alimentación, homeopatía, medicina tradicional china, psicología, etc. se da una opción al enfermo oncológico para que lo mezcle con la medciina tradicional o pueda utilizar otras alternativas para que vea realmente que puede salir del cáncer”, decía días antes del encuentro madrileño María Vallecillo, profesora de pilates y yoga de Ilion Salud y una de las organizadoras de la jornada, al periódico gratuito Gran Sur. En el congreso, de cuya celebración me ha alertado el escéptico Juan Murillo, no faltó Odile Fernández, una joven médica que ha superado un cáncer de ovarios gracias a que a la cirugía y la quimioterapia, y ahora va diciendo por ahí que su curación se debe a una dieta anticáncer que, ¡cómo no!, comercializa en forma de libro.

¿Cuál es la efectividad de la medicina integrativa en la lucha contra el cáncer? La que tenga la medicina convencional. Prácticas como la homeopatía, el reiki, la acupuntura, los zumos de frutas y otras carecen de efectividad por sí mismas, y, si no, que se lo pregunten a Steve Jobs. Tienen el mismo poder curativo que el agua bendita o la plegaria del clérigo de turno. Si se supera la enfermedad, será gracias a la medicina científica; si no se supera, será porque la medicina científica no ha podido con el mal. La medicina integrativa es como la bendición del barco o la pata de conejo: no sirve para nada, no supone ninguna ventaja contra la enfermedad. Es más, en muchos casos conlleva un serio riesgo porque el paciente puede llegar a creer -o pueden hacerle creer- que lo realmente efectivo es lo alternativo y dar la espalda a la medicina que puede curarle.

Cuando una institución pública apoya un encuentro como el de Villaviciosa de Odón no sólo tira el dinero, sino que también pone en peligro la salud de los ciudadanos. Porque es cierto que la medicina científica no lo cura todo, pero la medicina alternativa nunca ha curado nada.

La terapia Gerson, el cáncer y el drama de Jessica Ainscough

Cabecera del desaparecido blog de Jessica Ainscough, 'La Guerrera del Bienestar'.

La joven sonriente de la imagen está muerta. Se llamaba Jessica Ainscough y era australiana. Falleció hace una semana de cáncer a los 30 años, después de 7 de lucha contra la enfermedad en los que confió en la medicina alternativa en vez de en la oncología. Su madre murió hace un año de cáncer de mama, también después de renunciar al tratamiento convencional frente a la terapia Gerson, la misma que seguía su hija. Las dos mujeres vieron acortada su esperanza de vida y agravado su sufrimiento por confiar en una práctica que nunca ha demostrado su efectividad, inútil a juicio de los expertos. Son la personificación del precio que pueden llegar a pagar quienes recurren las terapias no convencionales.

A Jessica Ainscough le diagnosticaron un raro tipo de cáncer, el sarcoma epitelioide, cuando sólo tenía 22 años. Es un tumor de los tejidos blandos que en la mitad de los casos se da en manos y brazos. Poco frecuente, se da en jóvenes adultos y tiene gran capacidad para resurgir. El tratamiento convencional es la quimioterapia y la amputación, si se da en una extremidad. A Jessica se lo detectaron en el brazo izquierdo y, al principio, se sometió a quimioterapia con éxito. El cáncer desapareció, pero resurgió un año después. En 2010, los médicos le dijeron que la única esperanza de supervivencia pasaba por amputarle el brazo y que, si no, moriría. La joven rechazó tal posibilidad, dio la espalda a la medicina y decidió seguir la terapia Gerson, una práctica alternativa basada en ingesta de zumos y lavativas. Se convirtió en La Guerrera del Bienestar y empezó a contar su día a día en un blog con ese título.

La terapia Gerson la inventó un médico alemán, Max Gersom (1881-1959), que creía que el cáncer era consecuencia de la acumulación de sustancias tóxicas en el organismo y podía erradicarse con un tratamiento que combinara lavativas y la ingesta masiva de zumos. “La evidencia científica disponible no respalda las afirmaciones de que la terapia Gerson es eficaz en el tratamiento del cáncer, y sus principios no son ampliamente aceptados por las comunidades científicas y médicas. No está aprobada para su uso en los Estados Unidos. La terapia Gerson puede ser peligrosa. Los enemas de café se han asociado con infecciones graves, deshidratación, estreñimiento, colitis (inflamación del colon), desequilibrios electrolíticos, e incluso la muerte”, advierte la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer (ACS).

Jessica se convirtió en una promotora de esa peligrosa práctica. Tomaba diez zumos de fruta y se practicaba cinco enemas de café diarios. “No me iban a cortar el brazo. No fui a la agresiva quimioterapia de cuerpo entero. No acepté que la solución de mi médico fuera el único curso de acción. Decidí que iba a hacer todo lo que estuviera en mi mano para seguir viva, a pesar de la fecha de caducidad inminente que me habían dado. Aprendí cómo tratarme a mí misma con absoluta amabilidad y respeto. Radicalicé mi dieta. Desintoxiqué sistemáticamente mi cuerpo y mente. Descubrí que la salud no es un destino, sino una relación amorosa (y son perdón incondicional) con el propio cuerpo”, dejó escrito en su blog.

Zumos y lavativas de café

Como Odile Fernández, la española que superó un cáncer de ovarios gracias a la medicina y ahora vende una dieta milagrosa anticáncer, la joven australiana escribió un libro sobre alimentación en el que propone “volver a lo básico, comer comida de verdad, amarnos y aceptarnos a nosotros mismos, y establecer una relación con los alimentos donde el amor circule en ambos sentidos. Podemos amar a los alimentos y que ese amor vuelva a nosotros”. Se convirtió en su país en una celebridad que daba conferencias y aparecía en los medios. Era un cebo vivo para que otros ingenuos cayeran en la misma trampa y engordaran un gran negocio basado en la deseperación. Según la ACS, la clínica mexicana que practica la terapia Gerson cobra a sus pacientes 5.500 dólares semanales, y el Instituto Gerson -que comercializa todo tipo de productos relacionados con esa técnica- calcula que el coste del primer mes de tratamiento en casa puede suponer entre 2.000 y 4.000 dólares en compra de equipo, suplementos vitáminicos… Los practicantes de esta pseudoterapia recomiendan seguir el régimen de zumos, lavativas y suplementos vitamínicos un mínimo de dos años.

En las fotos de su web, Jessica parecía la muchacha sana y vital de las imágenes que acompañan a estas líneas. Trataba, por todos los medios, de ocultar su brazo izquierdo, donde se podía ver que los efectos de la enfermedad no remitían a pesar que ella parecía transmitir todo lo contrario. En abril de 2011, le detectaron un tumor de mama a su madre, Sharyn. Siguiendo el (mal) ejemplo de su hija, la mujer renunció a la medicina y abrazó la terapia Gerson. Murió en octubre de 2013. En junio pasado, la joven se despidió temporalmente de los lectores de su blog porque, dijo, necesitaba todas sus energías para luchar con la enfermedad, que seguía avanzando por el terreno allanado por la terapia Gerson. En diciembre, publicó una suerte de despedida adelantada. “Después de que mi madre murió a finales del año pasado, mi corazón se destrozó y todavía está roto en un millón de pedazos. No tenía ni idea de cómo funcionar sin ella, y resulta que mi cuerpo tampoco. Por primera vez en mi viaje de casi siete años contra el cáncer, este año he estado muy mal. He vivido con el cáncer desde 2008 y durante la mayor parte de esos años mi condición era totalmente estable. Cuando mi madre enfermó, mi cáncer comenzó a ser agresivo nuevo. Después de su muerte, las cosas empezaron a estallar”, escribió el 16 de diciembre.

Jessica murió hace una semana. “El 26 de febrero de 2015 el mundo perdió uno de sus destellos más brillantes”, se lee ahora en su web. Es imposible saber si ella y su madre habrían sobrevivido al cáncer, pero lo que es seguro es que al confiar en la charlatanería alternativa su muerte se adelantó. A madre e hija las mató el cáncer con la inestimable colaboración de la terapia Gerson. Lo siento.

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Mariló Montero, limones y cáncer: breve historia de una manipulación periodística

Mariló Montero está muy molesta. Asegura que nunca ha dicho en La mañana de La 1 que el aroma de limón previene el cáncer. “Es una manipulación política, porque quien me acusa lo está haciendo con una mentira y lo sabe”, ha contado a El Mundo. “Yo nunca he dicho que el limón cure el cáncer. Os lo habéis inventado. Quiero dejar claro que no rectifico, sino que me ratifico”, se quejó hace unos días en Vertele!.

Mariló Montero, con el limón anticáncer en su programa. Recordemos, según los manipuladores -éste que escribe incluido-, la conductora de La mañana dijo el 21 de enero que “el aroma de limón puede prevenir el cáncer” y se reafirmó en el disparate el 6 de febrero. La Organización Médica Colegial (OMC) pidió el 12 de febrero a TVE que “conmine a la presentadora para que se abstenga en lo sucesivo de hacer afirmaciones banales en asuntos relacionados con la salud” porque “el pasado día 21 de enero aseguró que el olor del limón previene el cáncer”. El 18 de febrero, la dirección de Saber vivir, espacio de La mañana donde la presentadora había vinculado limones y cáncer según los manipuladores, admitió que erró al “aconsejar la práctica de la aromaterapia como vía para la prevención del cáncer” y adujo que, aún así, sus expertos en medicina son buenos, cuando son precisamente el problema. Y, al día siguiente, la dirección de TVE quiso “dejar patente su total apoyo a Mariló Montero, a quien considera una excelente profesional, y zanjar de este modo cualquier polémica al respecto.

Es verdad que Montero no dijo que oler un limón cure el cáncer. Es más, que yo sepa, nadie ha dicho que dijera eso. Sin embargo, es mentira que la conductora de La mañana nunca dijera que “el aroma de limón puede prevenir el cáncer”. No me crean. Comprueben ustedes en el siguiente vídeo quién está distorsionando la realidad y tiene que disculparse.

La Junta y los oncólogos andaluces premian a practicantes de reiki, flores de Bach y homeopatía contra el cáncer

Proyecto Mariposa.

La Junta de Andalucía y la Sociedad Andaluza de Cancerología (SAC) han premiado a una asociación, Proyecto Mariposa, que fomenta el uso del reiki, las flores de Bach, la acupuntura, la osteopatía, la homeopatía, la hidroterapia de colon, la biodanza, la terapia sacrocraneal y otras pseudoterapias en el tratamiento de esa enfermedad. El Gobierno de Susana Díaz y los oncólogos  la región consideran que la entidad impulsa iniciativas que contribuyen “a una mejor difusión, comunicación y conocimiento de la enfermedad por parte de pacientes, familiares de personas afectadas por cáncer y población general”, y por eso la han galardonado en la primera edición de unos premios que reconocen “iniciativas, tanto individuales como colectivas, en el marco de la comunicación que fomenten acciones positivas en la prevención, detección y afrontamiento del cáncer en Andalucía”.

Proyecto Mariposa se define como “un grupo multidisciplinario de profesionales de la salud” que parten del “convencimiento de que, para poder lograr la curación del cáncer, se necesita realizar un tratamiento integral del cuerpo y la mente” mediante prácticas como las citadas. Dicen que en el pasado contaron con el apoyo económico de La Caixa y que ahora les respalda la Junta de Andalucía. Están abiertos “a todas las personas que ven en el cáncer una oportunidad de cambio en sus vidas. Nuestros pilares básicos de actuación son terapias médicas, nutrición, medicina naturista, acupuntura, homeopatía, flores de Bach, intervenciones cuerpo-mente, relajación, meditación, visualizaciones, autocuración, grupos de autoapoyo, manipulaciones corporales (quiromasaje, osteopatía, shiatsu), terapias energéticas (Qi-gong, bioenergética) y cuidados corporales (estética y peluquería)”. Y su web acoge todo tipo de bobadas pseudocientíficas, incluidas la bioenergética y la geopatía,

Nadie duda de que el buen ambiente y trato psicológico son beneficiosos para cualquier enfermo, incluidos los oncológicos. Eso es una cosa y otra, que las instituciones y organizaciones científicas hagan creer a los ciudadanos que pseudomedicinas como las citadas resultan efectivas en sí mismas. El reiki, la homeopatía y las otras terapias que fomenta Proyecto Mariposa son tan poderosas en la lucha contra el cáncer como la oración al dios que sea. Es una irresponsabilidad y una frivolidad por parte de los gobernantes y los médicos alimentar la idea de que unos pases mágicos -eso es el reiki- y el agua con azúcar pueden tener algún efecto terapéutico contra el cáncer. Ni siquiera complementario. Los responsables politicos que han abierto las puertas de la sanidad pública a estas pseudoterapias -como pasa en muchas comunidades autónomas, no sólo en Andalucía- malgastan recursos económicos y humanos en la formacion de personal sanitario en prácticas curanderiles, y los colegios médicos y de enfermería son cómplices con su silencio, y a veces apoyo expreso, de que se engañe a los pacientes de cáncer hablándoles de energías magicas y otras paparruchas.

Los premios de la Junta de Andalucía y la SAC se entregaron en Sevilla el 3 de febrero, víspera del Día Mundial del Cáncer, en el marco del II Encuentro del Foro de Pacientes con Cáncer. Además de enfermos y de ONG, en el jurado que ha otorgado el galardón a Proyecto Mariposa estaban representados la SAC, la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, y el Plan Integral de Oncología de Andalucía, lo que demuestra hasta qué punto se ha infiltrado el pensamiento mágico en la sanidad y el gobierno de esa región.

TVE muestra su “total apoyo” a Mariló Montero

TVE acaba de hacer público en su web un comunicado que dice:

La dirección de TVE quiere dejar patente su total apoyo a Mariló Montero, a quien considera una excelente profesional, y zanjar de este modo cualquier polémica al respecto.

No importa que la Organización Médica Colegial (OMC) haya pedido a TVE que impida a Mariló Montero hacer “afirmaciones banales” sobre asuntos de salud -como que el olor del limón previene del cáncer y que el alma de un donante de órganos pasa a los receptores de esos órganos-, la dirección del ente público apoya totalmente a la presentadora en sus estupideces. Ya ayer dejaron claro los responsables de La mañana de La 1 que las bobadas anticientíficas que difunden la periodista y sus colaboradores cuentan con la bendición los expertos del programa, profesionales de indudable ineptitud a tenor de lo visto. Hoy, los máximos responsables de TVE han zanjado el asunto: apuestan abiertamente por la incultura, la superstición y la anticiencia en materia de salud. ¡Qué pena!