Astrobiología

Una de cada cuatro estrellas como el Sol podría tener planetas del tamaño de la Tierra

Vista parcial de nuestro planeta. Foto: NASA.

Casi una de cada cuatro estrellas como el Sol podría tener planetas del tamaño de la Tierra, según un cálculo realizado por un equipo internacional de astrónomos. Después de haber observado 166 estrellas de tipo G -el del Sol- y K durante cinco años con el telescopio Keck de Hawai, un grupo liderado por el astrónomo Andrew Howard ha encontrado 33 mundos en 22 sistemas estelares. “De cada cien estrellas como el Sol, una o dos tienen planetas del tamaño de Júpiter; unas seis, uno como Neptuno, y cerca de doce, Supertierras de entre 3 y 10 masas terrestres. Si extrapolamos el número de planetas de tamaño terrestre -entre la mitad y dos veces la masa de la Tierra-, podemos predecir que encontrarás alrededor de veintitrés por cada cien estrellas”, afirma Howard, de la Universidad de California y uno de los autores del estudio cuyos resultados se publican hoy en Science.

Como la búsqueda se ha centrado en mundos situados a poca distancia de sus estrellas, los autores creen que podría haber más planetas terrestres alejados de sus soles, aunque dentro de la llamada zona habitable, el anillo alrededor de una estrella en el cual es posible la existencia de agua líquida en la superficie de un planeta. Aunque estudios anteriores han calculado la proporción de mundos del tamaño de Júpiter y Saturno, nunca se había hecho algo parecido con Neptunos y Supertierras. “Éste es el primer cálculo de la fracción de estrellas que tienen planetas como la Tierra basado en datos reales”, ha recalcado Geoffrey Marcy, otro de los autores.

Para Howard, los resultados deducidos, que parten de la premisa de que el número de planetas aumenta según disminuye el tamaño, implican que, “cuando la NASA desarrolle en la próxima década nuevas técnicas para encontrar planetas terrestres, no tendrá que mirar muy lejos”. En su opinión, “éste es un primer cálculo, y el número real [de mundos] podría ser de uno por cada ocho [estrellas] en vez de uno por cada cuatro. Pero no se trata de uno por cada cien, lo que ya es una noticia gloriosa”. Él y Marcy calculan que el telescopio espacial Kepler de la NASA, que busca mundos en tránsito alrededor de 156.000 estrellas, encontrará entre 120 y 260 “planetas terrestres plausibles” en algunas de las 10.000 más cercanas de tipos G y K, con periodos orbitales de menos de 50 días.

Puede haber alienígenas entre nosotros

El cosmólogo Paul Davies.Paul Davies, cosmólogo de la Universidad de Arizona y reputado divulgador científico, cree que puede haber en la actualidad en la Tierra alienígenas, microorganismos completamente diferentes desde un punto de vista bioquímico a la vida que llena el planeta desde los fondos de los mares y las grutas más profundas hasta el cielo. Lo dijo el domingo en su intervención el encuentro anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), la más prestigiosa organización científica. La posibilidad de que no estemos solos en casa es algo sobre lo que ha alertado a Davies en los últimos años y que, a pesar de lo sorprendente que parezca, no puede descartarse. “Toda la vida tal como la conocemos parece haber tenido un ancestro común, pero ¿podría la vida haber surgido en la Tierra varias veces? ¿Podría existir todavía en la Tierra (alguna muestra de esas vidas anteriores) en ecosistemas extremos y no haber sido detectada porque nuestras técnicas están preparadas para la bioquímica de la vida conocida?”, se pregunta el científico.

Nadie puede negar esa posibilidad. La vida es extraordinariamente resistente. Hace tres años, por ejemplo, un grupo internacional de científicos descubrió, a 3 kilómetros de profundidad en una mina de oro sudafricana, una comunidad de bacterias que depende del uranio radiactivo para convertir moléculas de agua en energía. A los organismos que viven en condiciones extremas se los conoce como extremófilos, y son desde hace tiempo objeto de especial atención por parte de los astrobiólogos, los científicos que se dedican a la búsqueda vida en otros mundos. Parten de un razonamiento: lo más parecido a otro planeta en la Tierra son ecosistemas extremos como el de la mina de oro de Sudáfrica, el de Río Tinto y el de las fumarolas oceánicas. Davies plantea que todavía persistieran en uno de esos entornos terrestres muestras de una vida anterior que perdió la carrera evolutiva contra la conocida, que desciende toda de un mismo organismo. Es lo que él llama vida en la sombra.

“Es sólo una teoría. Pero, si alguien descubriera vida en la sombra o vida extraña, sería lo más impresionante en biología desde Darwin. Simplemente estamos diciendo: ¿por qué no echar una mirada? No cuesta mucho (comparado con buscar vida en Marte) y podría estar justo debajo de nuestras narices”, indica Davies, quien ha defendido su punto de vista en publicaciones como Scientific American y Astrobiology.