Anne Germain

‘El archivo del misterio': el origen del espiritismo

“Si no crees, tienes que verlo”. Con este eslogan promocionaba Telecinco en 2010 el programa Más Allá de la vida. En él, la médium británica Anne Germain ponía en contacto a personajes populares con sus muertos, previo pago de dinero a los famosos. Desde el principio quedó claro que aquello era un montaje -muy rentable- en el que se mezclaban la lectura fría, la documentación de revistas del corazón y las generalidades que soltaba la vidente con su desvergüenza y la de sus compañeros de aventura. Pude comprobar en directo que Anne Germain escenificaba su engaño muy mal, pero es que, encima, no había inventado nada.

Maggie, Kate y Leah, las hermanas Fox.Los médiums televisivos llevan décadas triunfando en Estados Unidos de la mano de desaprensivos como John Edward y James Van Praagh. Son los herederos digitales de dos niñas, Kate y Maggie Fox, que en 1848 gastaron a su madre una broma del April Fools Day (el Día de los Inocentes anglosajón) en una cabaña de Hydesville (Nueva York). Las pequeñas hacían por la noche ruido con las articulaciones de los pies, pero la mujer creyó que los sonidos eran manifestaciones de un espíritu. Una hermana mayor, Ann Leah, vio el negocio, se convirtió en la representante de las niñas, y el trío empezó a cobrar por poner a la gente en contacto con sus difuntos. Las ganancias fueron dese el principio enormes: traducido a dinero actual, entre 2.700 y 4.000 dólares al día. Con ese horizonte de negocio, los médiums se multiplicaron rápidamente por Occidente y, cuando las niñas confesaron el fraude décadas después, el espiritismo era ya una religión imparable.

Junto con los vendedores de curas milagrosas, los videntes que aseguran hablar con los muertos son los charlatanes que más me asquean. Son carroñeros que se alimentan de algo tan humano como el dolor por la pérdida de un ser querido. Carecen de escrúpulos y se ríen a la cara de sus víctimas, gente como usted y como yo que ha sufrido una pérdida y que siente que algo le falta. Ningún calificativo hace justicia a tanta indecencia y nadie está libre de caer en un engaño así. Le pasó a Arthur Conan Doyle, le pasa al actor Ted Danson y le ocurre a mucha gente normal y corriente a nuestro alrededor. Yo tuve oportunidad de comprobarlo cuando asistí al espectáculo de Anne Germain previo pago de 80 euros.

Si quieren profundizar en el caso de las hermanas Fox, pueden hacerlo en mi libro El peligro de creer. Les adelanto que fue el capítulo que más me costó por las dificultades a la hora de consultar documentos y libros de la época, pero también el que más me satisfizo cuando conseguí montar un puzle que creo que explica bastante bien los hechos.

John Nevil Maskelyne, en el programa de radio ‘En la Búsqueda’

Yolanda García Mena, José Antonio Roldán y yo hablamos, el 27 de enero, de John Nevil Maskelyne en el programa En la Búsqueda, que emiten más de ochenta emisoras de España, Argentina,  Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guinea Ecuatorial, Honduras, México, Perú, Reino Unido, Uruguay y Venezuela.

El día que John Edward engañó a Peter Griffin o cómo estafan los médiums a sus víctimas

Una escena de Padre de familia deja claro el método de trabajo de médiums como Anne Germain, John Edward y James Van Praagh. El gag empieza con Lois, la sufrida esposa del patán de Peter Griffin, diciendo a su marido: “Casi me sale una úlcera cuando pagaste 200 pavos por ir a Cruzando al Más Allá con John Edward“. Los responsables de la versión española eludieron los nombres del programa y el médium, supongo que por considerarlos prácticamente desconocidos en nuestro país. Acto seguido y a modo de recuerdo, la acción se traslada al plató del programa de televisión, donde Edward hace a Griffin una demostración de sus poderes, y éste -¡claro!- cae rendido ante el vidente:

-“Siento una A. ¿Su nombre empieza por A?”, pregunta Edward mirando a Griffin.
-“No”, responde éste.
-“¿Por B?”
-“No.”
-“¿C? ¿D? ¿E? ¿F? ¿G? ¿H? ¿I? ¿J? ¿K? ¿L? ¿M? ¿N? ¿Ñ? ¿O? ¿P?…”
-“¡Peter! ¡Me llamo Peter!”, salta del asiento un entusiasmado Griffin.
-“¿Se llama Peter?”
-“¡Jo, usted como brujo es el no va más!”

Así engañan a sus víctimas los médiums y adivinos en los gabinetes, las salas de espectáculos y la televisión, preguntándoles cosas y luego devolviéndoselas como si hablaran con los muertos o vieran el futuro. Juegan con la ventaja de que, como Peter Griffin, los creyentes sólo tienen en cuenta los aciertos de aquéllos en quienes depositan su fe.

Henry, Mike; y Henry, Patrick [2005]: “El lío Cleveland-Loretta Quagmire” [“The Cleveland-Loretta Quagmire”]. Padre de familia [Family guy]. Episodio 55. Temporada 4. Fox Broadcasting Company. 12 de junio.

Un periódico inglés indemnizará con 146.000 euros a una médium por acusarla de usar un ‘pinganillo’

La médium inglesa Sally Morgan. Foto: web de Sally Morgan.La médium inglesa Sally Morgan recibirá 146.000 euros del diario Daily Mail a modo de indemnización por haberla acusado, sin pruebas, de usar en sus actuaciones un auricular por el cual sus cómplices le transmitirían información de miembros del público que ella presentaba como revelada por los espíritus. “Siempre habrá escépticos que ataquen mi trabajo, y lo entiendo y acepto. Sin embargo, que me calumnien y me ataquen falsamente de usar un truco no forma parte de lo que es un comentario o debate racional. Espero que este acuerdo y disculpa reparen el daño que causado”, ha declarado la vidente a través de su web.

Todo empezó con una llamada a un programa de radio de dos mujeres que habían asistido a una actuación de la médium en Dublín en septiembre de 201. Dijeron en antena que habían escuchado a dos miembros del equipo de la vidente, que estaban entre el público, decir algo que luego ella repitió desde el escenario. “Después de esto, la señora Morgan declaró públicamente que la sugerencia de que había hecho trampas usando un auricular era una tontería, y lo mismo hizo el teatro, que emitió un comunicado de prensa muy claro negando cualquier engaño. Los miembros del equipo que se decía que eran parte del montaje eran, en realidad, trabajadores de una subcontrata del teatro y no empleados de la señora Morgan”, dijo ayer el abogado de la médium, Graham Atkins, ante el tribunal.

A pesar de las reacciones del teatro y de la vidente, el ilusionista Paul Zenon publicó en Daily Mail un artículo en el cual aseguraba que, durante la actuación de Dublín, Morgan había usado un auricular por el que le facilitaban datos del público que presentaba como procedentes del Mas Allá. Esto, dijo ayer su abogado durante la lectura del acuerdo entre las partes, causó “un enorme sufrimiento a la señora Morgan, quien decidió, dada la defensa inicial del artículo por el periódico, que no tenía más remedio que iniciar un procedimiento judicial contra la editora de Daily Mail“. “La acusación -dice la médium en su web- era totalmente infundada y ha afectado a mi familia, mi carrera, mi salud y la buena reputación que ha construido durante muchos años. Fue un ataque injustificado e injusto, y llegar hasta donde estoy hoy y que se rectifique ese error ha exigido un proceso muy difícil, costoso y doloroso”.

Trucos y sólo trucos

Después casi dos años en los tribunales, el diario llegó recientemente a un acuerdo con la falsa dotada porque no tenía ninguna prueba de que Morgan utilizara un pinganillo para engañar a sus espectadores, y le pidió ayer perdón públicamente. “The Daily Mail retira la sugerencia de que la señora Morgan utilizó un auricular secreto en su actuación de Dublín, en septiembre de 2011, para recibir mensajes desde fuera del escenario, engañando así a su público, porque considera que es falso. El periódico se disculpa sin reservas ante la señora Morgan por la publicación de esa afirmación. Acepta pagar por los daños cometidos, junto con los gastos legales, y se compromete a no repetir la acusación”, dijo ayer Brid Jordan, abogada del diario. The Daily Mail abonará a la vidente 193.000 euros de indemnización, además de hacerse cargo de los costes del proceso.

Aunque Morgan presente el acuerdo judicial como una supuesta prueba de sus poderes -“Nunca he engañado a nadie”-, no lo es. Sólo establece que, en contra de lo publicado por The Daily Mail, no hay ninguna prueba de que use un pinganillo en sus actuaciones para recibir información, obtenida previamente de un modo convencional, sobre la gente a la que simula poner en contacto con los espíritus de sus muertos. Los médiums y adivinos no tienen por qué recurrir a un artilugio así en sus actuaciones, aunque algunos lo hagan. A la mayoría, les basta con hacer afirmaciones ambiguas y preguntas, sonsacar información a sus víctimas y luego devolvérsela como si la revelaran los astros, los espíritus o el poder sobrenatural que toque. Es lo que hace Anne Germain en su espectáculo y lo que supongo que hace Morgan, aunque no la he visto en acción.

Sally Morgan rechazó en 2011 demostrar que es capaz de comunicarse con los muertos en una prueba controlada por el escéptico Simon Singh. Y, a pesar de haber litigado durante casi dos años para conseguir 146.000 euros, no ha hecho ningún intento por ganar el millón de dólares que ofrece la Fundación Educativa James Randi y el millón de euros que daría la Consejo Europeo de Organizaciones Escépticas a quien demuestre poderes paranormales bajo condiciones científicamente controladas. ¿Por qué? Porque, sencillamente, no se comunica con el Más Allá ni nada parecido, sólo simula hacerlo con simples trucos. Como todos los médiums desde las hermanas Kate y Maggie Fox, las fundadoras del espiritismo moderno.

Los orígenes del espiritismo, en Hala Bedi Irratia

Koldo Alzola y yo hablamos ayer en Suelta la olla, en Hala Bedi Irratia, de los orígenes del espiritismo y de Anne Germain, en la segunda de mis colaboraciones quincenales del curso 2012-2013 en esa radio, intervenciones que también emiten Tas Tas-Bilbao, Eguzki-Pamplona, Uhinak (Ayala), Txapa (Bergara), Eztanda (Sakana), Arraio (Zarautz), Zintzilik (Orereta), Itxungi (Arrasate) y Kkinzona (Urretxu-Zumarraga).