Anne Germain

Un escéptico caza a la médium Anne Germain mintiendo

Un escéptico ha demostrado en un canal de televisión malagueño que Anne Germain es un fraude. Vale, no es nada nuevo, todos los médiums son un fraude. Pero en este caso el desenmascaramiento de la vidente británica es particularmente divertido por lo bien que lo ejecuta Juanma Alonso, autor del libro Las caras de Bélmez. ¿Fantasmas o fantasmadas? (2014).

Anne Germain es famosa en España gracias a Telecinco. Entre agosto de 2010 y agosto de 2012, fue la estrella de Más allá de la vida, un sonrojante programa en el que la cadena amiga combinaba espiritismo y famoseo. Dialogaron con sus muertos, previo cheque, Paquirrín, Sara Montiel, Lucía Bosé, Carolina Cerezuela, Sancho Gracia, Chiquetete y Carmen Martínez Bordiú, entre otros. El fraude fue evidente desde el primer día, pero Telecinco no solo mantuvo el programa en antena, sino que además promovió giras de la médium por el país. Tuve oportunidad de asistir a una de esas actuaciones y el engaño era tan descarado que me dio vergüenza ajena. Cuando la audiencia cayó, la cadena prescindió de Germain, que ahora recoge lo sembrado en forma de consultas privadas -a un mínimo de 120 euros por persona- y charlas en ciudades españolas.

Con motivo de una visita de la vidente a Málaga en enero para sacar pasta a los ingenuos de turno, Alonso le pidió una entrevista y se presentó ante ella como un periodista crédulo más. A través de preguntas amables, consiguió que la médium se confiara y, en un momento dado, le contó una sobrecogedora experiencia personal de su juventud en la que había estado involucrado el espíritu de un abuelo con el que había convivido. La médium sintió inmediatamente la presencia del anciano en la habitación donde tenía lugar la entrevista. “Es un hombre muy atractivo. Es bastante alto”, le dijo a Alonso. Y luego habló con un hermano del entrevistador muerto en un accidente de tráfico. Sobrecogedor, ¿verdad?

Sólo hay un problema: nada en la historia que Alonso contó a la médium era cierto. No conoció al abuelo que citó y tiene dos hermanos “que están vivitos y coleando”, lo que no fue obstáculo para que la médium hablara con el espíritu de uno de ellos. Por favor, vean íntegro el vídeo de 101TV porque merece la pena. La actuación de Alonso es extraordinaria, y la desvergüenza de la médium a la hora de ir adaptando su discurso a lo que le dice su presunta víctima, infinita. Y corran la voz: Anne Germain no es una excepción; todos los videntes son unos estafadores.

El espiritismo, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos el lunes del espiritismo, en la novena entrega de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar el programa completo.

‘El archivo del misterio’: el origen del espiritismo

“Si no crees, tienes que verlo”. Con este eslogan promocionaba Telecinco en 2010 el programa Más Allá de la vida. En él, la médium británica Anne Germain ponía en contacto a personajes populares con sus muertos, previo pago de dinero a los famosos. Desde el principio quedó claro que aquello era un montaje -muy rentable- en el que se mezclaban la lectura fría, la documentación de revistas del corazón y las generalidades que soltaba la vidente con su desvergüenza y la de sus compañeros de aventura. Pude comprobar en directo que Anne Germain escenificaba su engaño muy mal, pero es que, encima, no había inventado nada.

Maggie, Kate y Leah, las hermanas Fox.Los médiums televisivos llevan décadas triunfando en Estados Unidos de la mano de desaprensivos como John Edward y James Van Praagh. Son los herederos digitales de dos niñas, Kate y Maggie Fox, que en 1848 gastaron a su madre una broma del April Fools Day (el Día de los Inocentes anglosajón) en una cabaña de Hydesville (Nueva York). Las pequeñas hacían por la noche ruido con las articulaciones de los pies, pero la mujer creyó que los sonidos eran manifestaciones de un espíritu. Una hermana mayor, Ann Leah, vio el negocio, se convirtió en la representante de las niñas, y el trío empezó a cobrar por poner a la gente en contacto con sus difuntos. Las ganancias fueron dese el principio enormes: traducido a dinero actual, entre 2.700 y 4.000 dólares al día. Con ese horizonte de negocio, los médiums se multiplicaron rápidamente por Occidente y, cuando las niñas confesaron el fraude décadas después, el espiritismo era ya una religión imparable.

Junto con los vendedores de curas milagrosas, los videntes que aseguran hablar con los muertos son los charlatanes que más me asquean. Son carroñeros que se alimentan de algo tan humano como el dolor por la pérdida de un ser querido. Carecen de escrúpulos y se ríen a la cara de sus víctimas, gente como usted y como yo que ha sufrido una pérdida y que siente que algo le falta. Ningún calificativo hace justicia a tanta indecencia y nadie está libre de caer en un engaño así. Le pasó a Arthur Conan Doyle, le pasa al actor Ted Danson y le ocurre a mucha gente normal y corriente a nuestro alrededor. Yo tuve oportunidad de comprobarlo cuando asistí al espectáculo de Anne Germain previo pago de 80 euros.

Si quieren profundizar en el caso de las hermanas Fox, pueden hacerlo en mi libro El peligro de creer. Les adelanto que fue el capítulo que más me costó por las dificultades a la hora de consultar documentos y libros de la época, pero también el que más me satisfizo cuando conseguí montar un puzle que creo que explica bastante bien los hechos.

John Nevil Maskelyne, en el programa de radio ‘En la Búsqueda’

Yolanda García Mena, José Antonio Roldán y yo hablamos, el 27 de enero, de John Nevil Maskelyne en el programa En la Búsqueda, que emiten más de ochenta emisoras de España, Argentina,  Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guinea Ecuatorial, Honduras, México, Perú, Reino Unido, Uruguay y Venezuela.

El día que John Edward engañó a Peter Griffin o cómo estafan los médiums a sus víctimas

Una escena de Padre de familia deja claro el método de trabajo de médiums como Anne Germain, John Edward y James Van Praagh. El gag empieza con Lois, la sufrida esposa del patán de Peter Griffin, diciendo a su marido: “Casi me sale una úlcera cuando pagaste 200 pavos por ir a Cruzando al Más Allá con John Edward“. Los responsables de la versión española eludieron los nombres del programa y el médium, supongo que por considerarlos prácticamente desconocidos en nuestro país. Acto seguido y a modo de recuerdo, la acción se traslada al plató del programa de televisión, donde Edward hace a Griffin una demostración de sus poderes, y éste -¡claro!- cae rendido ante el vidente:

-“Siento una A. ¿Su nombre empieza por A?”, pregunta Edward mirando a Griffin.
-“No”, responde éste.
-“¿Por B?”
-“No.”
-“¿C? ¿D? ¿E? ¿F? ¿G? ¿H? ¿I? ¿J? ¿K? ¿L? ¿M? ¿N? ¿Ñ? ¿O? ¿P?…”
-“¡Peter! ¡Me llamo Peter!”, salta del asiento un entusiasmado Griffin.
-“¿Se llama Peter?”
-“¡Jo, usted como brujo es el no va más!”

Así engañan a sus víctimas los médiums y adivinos en los gabinetes, las salas de espectáculos y la televisión, preguntándoles cosas y luego devolviéndoselas como si hablaran con los muertos o vieran el futuro. Juegan con la ventaja de que, como Peter Griffin, los creyentes sólo tienen en cuenta los aciertos de aquéllos en quienes depositan su fe.

Henry, Mike; y Henry, Patrick [2005]: “El lío Cleveland-Loretta Quagmire” [“The Cleveland-Loretta Quagmire”]. Padre de familia [Family guy]. Episodio 55. Temporada 4. Fox Broadcasting Company. 12 de junio.