Adivinos

Mikel Lizarralde: el vidente electoral

Entrevista al vidente y médium Mikel Lizarralde en 'El Diario Vasco'.Conocí a Mikel Lizarralde hace unos meses, durante la grabación del episodio de Escépticos dedicado a las ciencias ocultas. Sentados en el suelo en una de las salas del centro esotérico que regenta en San Sebastián, me dijo cosas increíbles: que “los muertos no están muertos, y no les gusta que les llamen muertos”; que se comunica con el Más Allá; y que esos no muertos del Otro Lado le atraviesan de vez en cuando. Le pedí que me pusiera en contacto con mi padre, que murió hace años, y me dijo que él no daba espectáculos y que eso lo podíamos hacer en privado. Me dio la impresión de que se cree lo que dice, como muchos de los practicantes de pseudociencia que han participado en Escépticos. Yo, obviamente, no creo que Lizarralde se comunique con el Más Allá ni nada parecido. Ni creo que nadie medianamente sensato pueda creerlo. Por eso, hoy se me ha desencajado la mandíbula cuando he visto que le hacían una entrevista en las página electorales de El Diario Vasco como si sus autoproclamadas aptitudes como “tarotista y clarividente, sanador y médium” le habilitaran para algo.

Lizarralde cree- ¿quién no?- que el proceso de normalización del País Vasco abierto a consecuencia del abandono del terrorismo por ETA va a ser largo y nada fácil. Él, claro, lo atribuye a que estamos en un proceso de paso de la “cuarta a la quinta dimensión y en ese tránsito hay que situar no solo el vuelco del capitalismo o el desplome económico. También la reconciliación y el comunicado de ETA, que no ha parado por debilidad, como nos cuentan”. Supongo que, tras unos comentarios tan agudos, lo siguiente será empezar a publicar sondeos electorales no a partir de encuestas de opinión, sino de consultas a diferentes brujos que usen distintos métodos de adivinación del futuro: tarot, bola de cristal, posos del café…

Los adivinos rumanos podrían ir a la cárcel si sus predicciones no se cumplen

Rumanía podría convertirse en el primer país en que los adivinos paguen una multa o acaben en la cárcel si sus predicciones no se cumplen. Los políticos están debatiendo el borrador de una ley que, además, exigirá a los videntes dar recibos a sus clientes y les prohibirá trabajar cerca de escuelas e iglesias. Hace sólo un mes, el Gobierno rumano reconoció la brujería como profesión, lo que tampoco gustó a sus practicantes porque les obliga a pagar impuestos. Ahora, brujos, astrólogos, videntes y demás fauna están todavía más molestos.

En su intento de esquivar toda responsabilidad, Bratara Buzea, de 63 años y que se hace llamar la Reina Bruja, ha declarado a la agencia AP que, si fallan en sus pronósticos, “no pueden condenar a las brujas, deberían condenar a las cartas”. Es de risa: para justificar que no siempre aciertan, los adivinos culpan a sus útiles: ¿se imaginan a un cirujano diciendo que la culpa de que se le haya ido la mano con el bisturí la tiene el bisturí o a un asesino, que él no ha matado a nadie, que ha sido la pistola? Pero no les basta con esa tontería. “¿Qué pasa cuando el cliente nos da información falsa? No pueden culparnos de eso”, ha añadido Buzea. ¿Pero es que no son videntes?, ¿es que no son capaces de ver que el tipo que entra por la puerta les va a intentar engañar?

Los críticos dicen que con esta ley el Gobierno rumano quiere desviar la atención de la grave situación económica del país, pero lo cierto es que estaría bien que en el resto del mundo civilizado se tomara nota y se extendieran las políticas de protección del consumidor ante quienes venden servicios y productos inexistentes, ante quienes estafan a los ciudadanos con total impunidad.

Una vidente le predice que irá a prisión y le condenan a 22 años por atacarla y matar a dos testigos

Creer en los brujos es perjudicial. El último en demostrarlo ha sido Gennady Osipovich, un vecino de la ciudad rusa de Kemerovo al que han condenado a 22 años de reclusión en un centro de máxima seguridad por atacar a una vidente que le vaticinó que iba a ir a prisión y matar a dos testigos del asalto, según informa The Moscow Times.Los hechos, de los que me he enterado gracias a Barcepundit, ocurrieron el 8 de octubre pasado cuando el hombre acudió a una gitana a que le predijera el porvenir. Cuando la pitonisa le anunció que iba a ir a prisión, el condenado intentó matarla para que ese futuro no se cumpliera, sacó un cuchillo y la apuñaló, pero la víctima consiguió escapar, según la nota de prensa de la Comisión de Investigación de la Fiscalía de Kemerovo. Peor suerte tuvieron, sin embargo, dos testigos del asalto a los que Osipovich apuñaló repetidamente hasta matarlos. Habrá quien diga que la bruja acertó y es verdad; pero ni conocemos las pintas y modales del sujeto ni si era ya un tipo conflictivo conocido de la adivina. Además, la bruja fue incapaz de prever que su crédulo cliente iba a atacarla.