Adivinos

Una famosa vidente dijo en 2004 a la madre de una de las jóvenes rescatadas en Ohio que había muerto

Sylvia Browne, una de las videntes y médiums más famosas del mundo, anunció en 2004 en un programa de la televisión estadounidense que Amanda Berry, una de las jóvenes rescatadas sanas y salvas ayer en Ohio después de diez años de cautiverio, había muerto. “No está viva, cariño”, le soltó a Louwana Miller, madre de la entonces niña desaparecida, en The Montel Williams Show, programa de la CBS del cual la adivina era colaboradora. “Tu hija no es de las que no llamarían por teléfono”, añadió, según recogió en su día el Cleveland Plain Dealer.

Cartel de unas actuaciones de Sylvia Browne en Las Vegas.Amanda Berry desapareció en su barrio de Cleveland el 21 de abril de 2003, un día antes de su decimoséptimo cumpleaños. En la madrugada de ayer, aprovechando un descuido de su secuestrador, pidió, a través de una rendija de la puerta, socorro a gritos a la gente que pasaba por la calle junto la casa de Cleveland donde estaba retenida. Un vecino llamó a los servicios emergencias, ayudó a la joven a salir de la casa haciendo un agujero en la puerta y pasó el teléfono a la muchacha. Después de identificarse, la joven dijo al operador: “He estado secuestrada y llevo desaparecida diez años y… estoy aquí. Ahora, soy libre”. Junto a ella, fueron rescatadas otras dos chicas y una hija de 6 años de Amanda Berry. Su captor era Ariel Castro, de origen puertorriqueño.

Cuando hace nueve años Browne le dijo en la tele a la madre de Amanda Berry que su hija había muerto, la mujer se hundió. Creía en la vidente. “Por favor, no me malinterpreten. No quiero creerlo. Quiero tener esperanza, pero, después de año y medio, ¿qué más queda por hacer? Parece que es verdad. Mi hija siempre llamaría a casa”, declaró al Cleveland Plain Dealer. Louwana Miller falleció en 2006 a causa de un fallo cardiaco y, según MSN News, su familia dijo entonces que la revelación de la vidente había hecho que muriera con “el corazón roto”. Sylvia Browne, a quien ahora pide cuentas mucha gente en las redes sociales, está desaparecida. No muerta.

Por desgracia, siempre hay ingenuos que caen en las garras de desaprensivos como Browne. Famosos o no, todos los videntes y médiums son unos estafadores. Ninguno es capaz de de hacer lo que asegura hacer. Ninguno ha visto nunca el futuro, se ha comunicado con los muertos ni ha resuelto crimen algunos con sus presuntos poderes. Simplemente, se aprovechan de la desesperación de algunas personas para estafarlas. Dan asco.

Jordi Pujol consultaba a una bruja mientras gobernaba Cataluña, según un confidente policial

Jordi Pujol consultaba el futuro con una bruja mientras era presidente de la Generalitat, según Philip McMahan, uno de los confidentes policiales en la investigación de las finanzas de las familias Pujol y Mas. La bruja Adelina, una gallega residente en Andorra, decía ver el futuro por el método de frotar un huevo por la espalda del cliente y luego romperlo. Si la yema era oscura, mal rollo. El político conservador llegó a “estar obsesionado” con la vidente  y  “cada vez le pagaba más por adivinar su futuro”, asegura McMahan.

¿Es así? Espero que algún gran medio sea capaz de aclararnos pronto si el president era tan crédulo. Cuando en mayo de 1988 se supo que Ronald y Nancy Reagan consultaban a la astróloga Joan Quigley y que los consejos de ésta llegaron a influir en la agenda del inquilino de la Casa Blanca, a muchos les pareció una excentricidad propia de los yanquis. “El modelo de clase política norteamericana, por oposición a lo que ocurre en Europa, es pródigo en ejemplos de hombres poco cultos, escasamente o en absoluto interesados por el mundo más allá de sus fronteras y con una formación técnica no siempre brillante”, llegó a decir un editorial de El País.

Cuatro días después, el mismo diario se desdecía con un reportaje según el cual destacados políticos vascos y navarros tenían como consejera a Maritxu Güller, la donostiarra bruja buena del monte Ulia. ¿Nombres? José María de Areilza, Juan María Bandrés, Txiki Benegas, Carlos Garaikoetxea, Enrique Múgica y Gabriel Urralburu, entre otros. Ya ven, de derechas e izquierdas, nacionalistas y no nacionalistas; todos unos crédulos de tomo y lomo.

Si es cierto lo que cuenta el confidente policial acerca del expresidente catalán, se me ocurren algunas preguntas: ¿pagaba Pujol de su bolsillo los viajes y las consultas a la bruja Adelina?, ¿tomaba decisiones políticas a partir de lo que le decía la vidente?, ¿hubo otras adivinas que le asesoraron en algún momento mientras estaba en el poder? y, sobre todo, ¿cómo alguien tan crédulo puede llegar a tener responsabilidades de gobierno?

Dos videntes británicas fallan a la hora de demostrar sus poderes en un sencillo test

La vidente Kim Whitton intenta adivinar la personalidad de una voluntaria. Foto: Dave Hughes.

Dos videntes británicas han sido incapaces de demostrar sus supuestos poderes extraordinarios en un sencillo test realizado en la Universidad de Londres. En la prueba, diseñada por el psicólogo Christopher French y organizada por la Sociedad de Escépticos de Merseyside (MSS), dos adivinas tenían que describir la personalidad de cinco desconocidos usando sus pretendidas habilidades paranormales, y fallaron.

La MSS invitó a participar en el experimento a cinco famosos dotados británicos -Sally Morgan, Colin Fry, Gordon Smith, T.J. Higgs y Derek Acorah-; pero ninguno de ellos aceptó. “Ninguno de estos psíquicos famosos y con altos ingresos asumió el desafío. Supongo que no hay que tener poderes paranormales para saber que eso iba a pasar”, ironiza French en The Guardian. Al final, aceptaron participar dos profesionales de la adivinación: Kim Whitton, con quince años de experiencia como médium y sanadora espiritual, y que dice que en ocasiones ve el futuro; y Patricia Putt, una médium que sostiene que una premonición le salvó la vida cuando le hizo cancelar un viaje en un ferry que luego se hundió.

La prueba era muy sencilla: debían describir por escrito a alguien oculto tras una mampara, al que no conocían y no podían ver, y con quien no podían interactuar de ningún modo, tal como recoge la foto de Dave Hughes, de la Sociedad de Escépticos de Hampshire. Así, si acertaban en retratar al sujeto, quedarían demostrados sus poderes. Al otro lado de la mampara, se sentaron cinco mujeres de entre 18 y 30 años, a cuyo juicio se sometieron después las descripciones de las videntes.

Lo esperado por azar

Cada voluntaria leyó los diez retratos de las adivinas y eligió aquél en el que se reconocía. Sólo una de las mujeres atinó a la hora de seleccionar una de las descripciones -hecha en este caso por Whitton-, si bien reconoció que, junto a los aciertos, contenía errores. “Kim y Patricia dijeron que no tendrían problemas para pasar la prueba. A pesar de su confianza durante todo el experimento, no fueron capaces de acertar más que en una lectura, un resultado que cuadra con lo previsible por azar”, ha puntualizado French, director de la Unidad de Investigación en Psicología de lo Anómalo en la Universidad de Londres.

“Si bien el resultado de nuestro experimento no refuta la capacidad psíquica, el hecho de que nuestras médiums no hayan podido superar lo que consideraban una prueba justa y sencilla parece sugerir que la idea de que esas habilidades existen no esta basada en la realidad”, ha dicho Michael Marshall, vicepresidente de la MSS. Algo que sólo puede sorprender a los más crédulos, porque, como apunta French, lo lógico es pensar que el éxito de cualquier vidente se basa en su intuición y conocimiento de la naturaleza humana. Whitton y Putt creen sinceramente en sus poderes -si no, no se hubieran sometido a la prueba-, pero eso no demuestra nada más que su ingenuidad y desconocimiento consciente de lo que es la lectura fría.

La patronal bancaria belga desenmascara a los videntes en su última campaña publicitaria

La agencia de comunicación Duval Guillaume Modem ha contratado a un adivino para la última campaña publicitaria de la Federación Belga del Sector Financiero (Febelfin), la patronal bancaria del país. Dave instaló su tienda de campaña en las calles de Bruselas, y los viandantes que entraron en ella para una consulta gratuita descubrieron que sabía de ellos cosas que -como dice una chica- “no sabe mucha gente”, desde que su vida sentimental abarca más personas de lo habitual hasta que la noche anterior habían gastado 200 euros en alcohol, cuánto cuesta su casa o su número de cuenta corriente. Increíble, ¿verdad? Sí. Pero lo fue mucho más el colofón de cada sesión de adivinación.

Lo que más sorprendió a los participantes fue lo que vieron cuando, al final de su conversación con el adivino, cayó un telón que se levantaba a un lado de la estancia: un grupo de personas navegaba por Internet y extraía de la Red información sobre ellos para transmitírsela a Dave -un actor- a través de un auricular. ¡Los datos con los que el brujo les había dejado con la boca abierta eran públicos! Con la campaña “¡Pregunta a Dave!”, de la que me he enterado gracias al diseñador gráfico David Christian Duque, las 238 entidades de la Febelfin quieren alertar a sus clientes de lo peligroso que es compartir información sensible en Internet y cómo eso nos expone a posibles fraudes. Les dejo con el vídeo. Enséñenlo a su amigo más crédulo y luego pregúntenle: ¿de verdad crees que los médiums y adivinos no hacen algo parecido cuando tienen delante a un famoso cuya vida privada hace mucho dejó de serlo?

“El peligro de creer: los trucos de Anne Germain y otros médiums”, el sábado en la FNAC de Bilbao

Anne Germain.“El peligro de creer: los trucos de Anne Germain y otros médiums” es el título de la charla que daré el sábado a las 12.30 horas en la FNAC de Bilbao (Alameda de Urquijo, 4), dentro del III Encuentro Cultural y Tecnológico FNAC-BilbaoCentro. Expondré las claves del éxito de médiums y adivinos, que no se basa en ningún poder extraordinario, sino en el conocimiento de la naturaleza humana y sus debilidades. Y presentaré ejemplos de cómo engañan a la gente simulando ver el futuro y comunicarse con los muertos, tanto en sus consultas como en la televisión. Si carece de escrúpulos, la charla puede servir a cualquier miembro del público para aprender las artimañas básicas del gremio, abrir su propio negocio esotérico y ganarse la vida engañando a incautos, que son legión.