Medios y anticiencia

TVE, tenemos un problema: Mariló Montero se reafirma en que oler un limón previene el cáncer

TVE tiene un problema. Se llama Mariló Montero. Su programa La mañana, de La 1, se ha convertido en un difusor del curanderismo más peligroso. La última bobada de la periodista navarra fue asegurar, el 21 de enero, que el olor del limón previene el cáncer. “Tenemos aquí un limón. Lo tienen en casa. Coja el limón, o la naranja, acerquéselo a la nariz, lo puede olor y, si aprieta un poquito, sale el olor y se puede llenar toda la casa. El aroma de limón puede prevenir el cáncer. Veremos si también puede prevenir el cáncer los aceites esenciales, si tienen los mismos efectos anticancerígenos que la pieza de fruta”, dijo al tiempo que olía un limón..

Hoy, Montero se ha reafirmado en su disparate, como no podía ser de otro modo porque ella siempre tiene razón. Se ha jactado de ser una prescriptora y, tras acusar a sus críticos de no saber escuchar y manipular lo que dice, se ha referido a una página web, Medical Press, donde se afirma que “el aroma de los citrus inhibe el cáncer de hígado” y ha leído el siguiente párrafo de esa información:

Como componente principal de los aceites esenciales, los terpenos pueden inhibir el crecimiento de diferentes células cancerosas. Los investigadores de la Ruhr-Universität Bochum encabezados por el Prof. Dr. Hanns Hatt han analizado este proceso en detalle en las células de cáncer de hígado. Ellos arrojan luz sobre los mecanismos moleculares que dieron lugar a las células cancerosas dejan de crecer, a raíz de la aplicación de citronelal, y probaron que la OR1A2 (receptor olfativo) es la molécula crucial para ese propósito. En el futuro, el receptor olfativo podría servir como diana para el diagnóstico de cáncer de hígado y su terapia. Los investigadores informan sobre sus hallazgos en la revista Archives of Bioquímica y Biofísica (sic).

“Muchísimas gracias por la repercusión que nos dan porque, si un objetivo tiene un comunicador, es que lo que diga llegue a buen puerto”, ha concluido la presentadora de La mañana.

¡Bravo! ¡Bravo! De que un componente del limón pueda inhibir el crecimiento de células cancerosas en cultivos de laboratorio -como dice la nota de prensa original-, ella concluye que oler un limón previene el cáncer. ¡Paren las rotativas! ¡Olvídense de repetir el experimento! ¡No hagan pruebas en modelos animales! ¡Para qué perder el tiempo con ensayos clínicos! La doctora Montero ha hablado: todos a oler limones si no queremos padecer cáncer.

Homeopatía contra el resfriado

Días antes del despropósito limonero cancerígeno de Montero, Gualberto Díaz, homeópata y director medico de Laboratorios Boiron, y Pilar León, farmacéutica de cabecera del programa, promocionaron en La mañana la homeopatía contra los catarros y la gripe. Díaz dijo que los productos homeopáticos “tienen utilidad real” frente a esas infecciones no sólo para mitigarlas, sino también para eludirlas, y recomendó que, si uno coge un catarro o una gripe, todos los niños y personas mayores de la casa tomen remedios homeopáticos para “prevenir el contagio”.

El sábado pasado, el Defensor del Espectador de TVE se hizo eco de una queja al respecto y se vio en pantalla el siguiente diálogo:

Javier Prieto: El motivo de mi queja es el tratamiento del tema de la homeopatía en el programa de las mañanas de La 1. Se ofrecía pues casi como una solución milagrosa para determinadas enfermedades cuando gran parte de la comunidad médica y científica tiene una opinión opuesta. Se echaba en falta un tratamiento más riguroso, creo que una televisión pública tiene que ser muy rigurosa contar con opiniones en contra fundamentadas y serias por parte de gente que conociera bien el tema.

Pilar León: TVE lo que hace es recoger todo lo que hay en la calle y hablar de lo que está ahí. Se están vendiendo los productos homeopáticos, que son medicamentos. Las farmacias no nos podemos negar a vender un medicamento homeopático ante una receta bien prescrita. Las industrias farmacéuticas cumplen a rajatabla todos los requisitos, igual que cualquier otra industria. Sabemos que hay un debate abierto, porque sabemos que ahí lo hay. Si el día de mañana nos dicen que no sirven para nada y que no podemos usarlos, las farmacias somos las primeras que dejaremos de venderlos.

No, no hay ningún debate abierto en torno a la homeopatía. La Asociación Médica Británica ha dicho que  “es brujería”; el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes considera que “no existe ninguna prueba de que funcione más allá del placebo”; un informe sobre las mal llamadas terapias alternativas elaborado por un grupo de expertos para el Ministerio de Sanidad español también considera que la homeopatía “no ha probado definitivamente su eficacia en ninguna indicación o situación clínica concreta”; Ichiro Kanazawa, presidente del Consejo Científico de Japón (SCJ), sostiene que su capacidad terapéutica “ha sido científica y concluyentemente refutada”; la prestigiosa revista científica The Lancet lamentaba hace ya años que, “cuanto más se diluyen las pruebas en favor de la homeopatía, mayor parece ser su popularidad”… Entiendo que León, como farmacéutica, defienda el lucrativo negocio de vender azúcar a precio de otro, pero no que TVE se pliegue a sus intereses.

Trasplantes de alma

En La mañana caben todas las estupideces inventadas y por inventar en el mercado del curanderismo. Todas merecen crédito a Montero, cuya ignorancia es únicamente equiparable a su descaro. Sólo alguien profundamente ignorante puede, en el siglo XXI, poner en cuestión un trasplante de órganos porque el donante haya sido un asesino. Es lo que hizo la prentadora de La mañana en su editorial de cierre del programa el 22 de octubre de 2012. Dijo:

Esta mañana decidí hablarles en el cierre de El Salobral. Ya saben: el sábado murieron en esta pedanía de Albacete una niña de 13 años y un hombre de 40; y ayer se mató él, el presunto autor de esas muertes.

Bueno, pues, esta mañana una noticia decía que los órganos de este hombre iban a ser donados. Y me planteé hablarles de eso; pero, sinceramente, tenía muchísimas dudas y quería solamente transmitirles una sucesión de preguntas.

La principal: ¿está bien donar órganos de alguien que ha matado a otras personas, aunque antes de convertirse en un asesino se dijera de él que era un buen hombre? ¿Alguien querría recibir el pulmón, el hígado, el corazón… de otro que ha quitado vidas? ¿Pasa algo por llevar el órgano, dentro de ti, de una persona que ha matado a otros?

Yo, la verdad que esta mañana no sabía responderme y todavía hace una hora pensaba qué decirles en este cierre. Y, entonces, de repente, la Organización Nacional de Trasplantes, pues, me ha evitado tener que responderme. Ellos tienen por norma no confirmar ni desmentir que alguien ha donado, pero, sin embargo, esta vez lo han hecho. Hemos sabido que desmienten rotundamente que los órganos del presunto asesino de El Salobral vayan a ser donados. No han dicho por qué no aceptan esta donación. Sólo nos han confirmado que esta decisión se tomó antes de conocer los datos de la autopsia.

Pues, ¿qué quieren que les diga?, yo no puedo negar que he sentido tranquilidad al saber que los órganos de este hombre no van a dar vida a nadie. Sinceramente. Y he sentido, además, la tranquilidad de no tener que responderme a esas dudas, que eran permanentes, constantes. Y de no tener que responderme que no, que yo no querría esos órganos. No está científicamente comprobado, pero nunca se sabe si ese alma está trasplantada también en ese órgano.

¡Salud y suerte!

Al día siguiente y ante el revuelo que se montó por la estupidez de que la personalidad de un criminal pueda poseer a quien trasplanten sus órganos, Montero puntualizó: “Hice una pregunta de si el órgano tiene alma porque, precisamente en La Vanguardia, una trasplantada de corazón contaba que sentía el espíritu del hombre que le cedió su corazón”. Que base sus opiniones en lo que se dicen los entrevistados en la última página del diario barcelonés, una sección en la que la superchería campa a sus anchas, lo dice todo. La actriz Charlotte Valandrey, la trasplantada que cita la periodista, reconocía en XL Semanal que su experiencia no es concluyente: “Yo encontré la explicación a los recuerdos que no eran míos en la teoría de memoria celular, pero tampoco rechazo la idea de que, cuando uno vive una cirugía tan importante, sea normal que cambie, que se convierta en alguien diferente”. Y, en un programa de la principal televisión pública española seguido por millones de personas, una presentadora frívola no tuvo ningún reparo en hacerse eco de la memez de que el alma -un invento religioso- puede trasplantarse y sembró así dudas sobre la donación de órganos, que salva todos los años miles de vidas en España.

Montero estará contenta. Se va a seguir hablando de ella y de sus burradas. Pero TVE tiene un grave problema: los contenidos pseudocientíficos de La mañana convierten al programa en un auténtico servicio público, el del fondo a la derecha.

La cadena ESPN suspende en Twitter a un comentarista de béisbol por defender la teoría de la evolución

“Eppur si muove”, escribió Keith Law, columnista de béisbol de la cadena ESPN, ayer en Twitter después de cinco días de inexplicable silencio. No dijo más y siguió con sus comentarios habituales. Su uso de la famosa frase que Galileo habría dicho después de abjurar de su visión heliocéntrica del Cosmos ante el tribunal Inquisición -“Y, sin embargo, se mueve”, en referencia a la Tierra- da verosimilitud a lo que reveló hace unos días Deadspin: que ESPN suspendió el miércoles de la semana pasada la actividad de Law en Twitter por defender en esa red la teoría de la evolución, y la ciencia en general, frente a su compañero de cadena Curtis Schilling, exjugador de béisbol.

Fragmento de la discusión entre Curtis Schilling y Keith Law.“No es una coincidencia. ESPN le ha dado [a Law] un tiempo de descanso en Twitter y nos han dicho que es por defender en voz alta y en repetidas ocasiones a Charles Darwin del fósil de transición Curt Schilling, su colega de Bristol”, escribió Barry Petchesky en Deadspin el viernes. Schilling es un furibundo creacionista y el 13 de noviembre los dos se enzarzaron en una discusión, con Law como defensor de la teoría de la evolución y de la razón. Todo empezó con Schilling diciendo cosas como: “¿Que todos los seres vivos provienen de una única célula? Enseñadme los fósiles de los seres que se convirtieron en humanos antes de que fueran humanos…”; “¿Dónde están los fósiles perdidos en vuestra teoría de la evolución? Los elefantes tienen elefantes y lo harán durante otros mil años, ¿no?”; “Pon [dirigiéndose a un crítico] un enlace a cualquier fósil entre los anfibios y una mosca, un mosquito, un elefante, un rinoceronte, un humano, una serpiente o cualquier otro”… Law le respondió: “Hay cientos de fósiles de transición en el registro, Curt”. Y le dio un enlace a la página correspondiente de la Wikipedia.

“En serio, si alguien dice que la teoría de la evolución es errónea porque no hay fósiles entre los monos y los humanos, coge un mono y dale con él”, escribió poco después Law. Cuando un tuitero le dijo que se dejara de meter en asuntos científicos y se limitara al béisbol, respondió: “No, no lo haré. La ciencia es infinitamente más importante”. Schilling le preguntó si había dado en serio el enlace a la Wikipedia, y le respondió que sí: “Es un artículo sólido, bien fundamentado. Eres libre de mandar refutaciones a esos fósiles transicionales”. Y, cuando otro interlocutor le comentó que ciencia y fe pueden ir de la mano, Law replicó que no se había metido con la fe de nadie. “Me opongo a la anticiencia. Eso es todo”, sentenció.

Poco después de que Deadspin publicara la noticia en la que vinculaba el silencio tuitero de Law a una medida disciplinaria de ESPN que duraría hasta el lunes, como así ha sido, por su defensa de la teoría de la evolución, la cadena aseguró que “no había tenido nada que ver con sus opiniones sobre ese asunto”. ¿De verdad? Las tres palabras con las que reapareció ayer Law en Twitter apuntan en otro sentido. Además, si lo que no les gusta es que dos de sus profesionales muestren públicamente sus discrepancias sobre un asunto que levanta ampollas en Estados Unidos, donde la sinrazón fundamentalista es en muchos sitios ley, ¿por qué no suspendieron también a Schilling?

El timo de las calaveras de cristal llega a Barcelona

Entrevista a Carlos Martínez, guardián de los cráneos de cuarzo, en 'La Vanguardia'.Un centro comercial de Barcelona acoge, desde hoy hasta el 5 de noviembre, la exposición de dos calaveras de cristal. Y, claro, ayer “La Contra” de La Vanguardia se hacía  eco de las tonterías que sostiene quien las ha traído a España. Se llama Carlos Martínez, es mexicano, se presenta como el guardián de los cráneos de cuarzo, dice que sana a la gente mediante la imposición de manos y asegura que conoce la auténtica historia de las calaveras de cristal porque se la contaron telepáticamente hace unos años quienes las hicieron. ¿Y cuál es la auténtica historia?

“Fueron tallados [los cráneos] por los hombres de las estrellas y heredados por los mayas. Cuando se reúnan, su sabiduría será transmitida a la Humanidad”, cuenta. Según él, había trece cráneos similares que estuvieron desperdigados miles de años hasta que “acabaron de reunirse el 29 de diciembre del 2012”, y eso “significa un cambio de era, un cambio de conciencia”. Y nosotros sin enterarnos. El guardián de los cráneos de cuarzo afirma que éstos “almacenan la memoria universal” y “son portales, contienen códigos que hay que descifrar. Pero cualquier persona capaz de meditar y de llegar a ciertas frecuencias de vibración puede conectar con su sabiduría”. Les dejo con lo que sigue en la entrevista de Ima Sanchís:

-¿Lo que le pasa a Indiana cuando mira fijamente al cráneo?

-Algo así. Todo ser que se acerca a estos cráneos sufre cambios y puede ver con claridad sus traumas y limitaciones programados en sus primeros siete años de vida. Sirven para elevar la conciencia.

-¿Y cómo?

-Así como una emisora tiene una frecuencia determinada, con los cráneos ocurre igual: entras a un rango de frecuencia vibratoria determinada y conectas con la información que contienen.

-¿Qué dice la ciencia?

-Niega la vida fuera de esta realidad.

-¿Y qué dice usted?

-Que estos cráneos los han confeccionado hermanos que viven en otros planetas de los cuales todos hemos emanado. Seres que son como hologramas, no son densos como nosotros. Ahora convocan a diferentes personas en lugares concretos y se manifiestan.

Tanta estupidez ha cautivado, como era de esperar, a lo más granado de la Paranormalandia ibérica. Así, Miguel Celades, convencido de que fuimos creados mediante ingeniería genética por alienígenas y organizador de los congresos Ciencia y Espíritu, dice que “estos cráneos contienen información que daría respuestas a las situaciones planetarias, como el calentamiento global, las llamaradas solares, el hambre, las enfermedades y el despertar de la consciencia de la Humanidad”.

La calavera de cristal del Museo Británico.La supuesta leyenda maya de las trece calaveras mágicas dice que doce de ellas fueron talladas en los doce mundos que en el pasado habitó la Humanidad y la última, en la Tierra. Los atlantes se las legaron a los mayas y, con el tiempo, las joyas se dispersaron. El día en que las reunamos otra vez, nos contarán la verdadera historia de nuestra especie y nos transmitirán conocimientos que cambiarán nuestra vida para siempre. Lástima esta leyenda sea una de tantas invenciones de la literatura paranormal. Ésa es la base real de lo que va contando a quien quiera creerle Carlos Martínez, con su jerga pseudocientífica aliñada con frecuencias vibratorias y cosas por el estilo.

Sobre las calaveras alienígenas que guarda, no me cabe ninguna duda de que son tan falsas como las originales. El más famoso de los cráneos de cristal, el de Frederick Albert Mitchell-Hedges, la reliquia en la que se inspiró George Lucas para la última aventura de Indiana Jones, fue tallado a finales del siglo XIX o principios del XX, según reveló en 2008 un análisis de la Institución Smithsoniana. Conocida como la Calavera del Destino, fue la que dio origen a toda la falsa leyenda. Las del Museo Británico, el Museo de Quai Branly y la Institución Smithsoniana tampoco son precolombinas: las dos europeas fueron talladas en el siglo XIX y la norteamericana, después de 1950.

Martínez, por su parte, niega que los cráneos de cuarzo daten del siglo XIX -“Lo que demuestran los estudios es que fueron construidos empleando técnicas del siglo XIX, no que se construyeran entonces”- y deja caer que las piezas de los museos analizadas pueden ser falsas. “Hay muchas copias, pero sólo trece auténticos”. Los que él guarda, por supuesto.

Radio Euskadi difunde la idea de que el brote de ébola es un montaje de los CDC, la OMS y las farmacéuticas

Portada del número 175 de la revista 'Discovery DSalud'.Más de media hora dedicó el domingo por la mañana el programa Hágase la luz de Radio Euskadi a hacerse eco de la visión más conspiranoica del ébola. En una demostración de lo que, a mi juicio, nunca debería hacer un medio de comunicación público, Jesús García Blanca soltó un disparate tras otro con el entusiasta apoyo de la directora y presentadora del espacio, la periodista Teresa Yusta. Así, los oyentes nos enteramos de que el ébola es un virus integrado en nuestro genoma; de que es discutible que sea el causante de la fiebre hemorrágica que azota África occidental; de que estamos asistiendo a una farsa similar a la del sida; de que el brote que ya ha matado a más de 4.000 personas es un montaje; y de que nos iría mejor si hiciéramos caso a Teresa Forcades, la monja antivacunas, y al curandero antitransgénicos Josep Pamiés.

García Blanca es el autor de “Ébola: ¿otra falsa pandemia?”, un reportaje publicado en el último número de Discovery DSalud, revista en cuyas páginas se defiende que el VIH no existe, el cáncer tiene causas emocionales, las emisiones de radiofrecuencia provocan todo tipo de males y cosas por el estilo. “No es descartable que los problemas de salud que se achacan al virus del ébola puedan en realidad estar provocados por fármacos en mal estado, vacunas o medicamentos experimentales y pesticidas cuyos efectos se vean agravados por una pésima higiene, agua contaminada, desnutrición y, por ende, un sistema inmune debilitado”, concluye en su texto. (No se pregunten a qué se deben, entonces, casos como el de la auxiliar de enfermería Teresa Romero porque la lógica conspiranoica no es de este mundo.) Yusta considera, por su parte, un “trabajo fantástico” el de quienes hacen “una revista realmente formidable, Discovery DSalud“, lo que demuestra que no tiene ni idea de lo que habla. Por lo menos, en lo que a medicina, salud y ciencia se refiere. Si quieren, pueden escuchar la conversación que mantuvieron ambos ante los micrófonos de Radio Euskadi -para eso he incluido el siguiente archivo-, pero permítanme que les llame la atención sobre aspectos que creo que deberían llevar al consejero vasco de Salud, Jon Darpón, a tomar algún tipo de medida.

Como lleva haciendo sobre el sida José Antonio Campoy, director de Discovery DSalud, desde su época al frente de la revista esotérica Más Allá, García Blanca suelta muchas ideas y las mezcla a su gusto para vender la tesis de que el virus del ébola no existe o no es lo que nos han dicho. Así, al principio de la entrevista sostiene que es “discutible” que el ébola esté ahí, para luego añadir que, según el biólogo Máximo Sandín -del que no da un dato fundamental, que es antidarwinista-, el ébola, el marburgo y otros muchos virus “son endógenos, están integrados en nuestro genoma”, lo que descarta que sean mortales “porque estaríamos muertos todos”. García Blanca sostiene que el ébola “es un huesped nuestro, vive en simbiosis con nosotros, forma parte de nosotros”, y que “es absurdo pensar que una parte de nosotros está causando esta pandemia”. En realidad, lo que es absurdo es lo que él dice: que el virus no está ahí, pero que, al mismo tiempo, está dentro de nosotros. Me recuerda a conspiranoicos de los alunizajes como Santiago Camacho, que hace años mantenía que el hombre no llegó a la Luna y, en un momento determinado, empezó a decir que los astronautas encontraron extrañas construcciones en el satélite terrestre.

Portada del número 227 de la revista 'Enigmas'.Los expertos de los que echa mano Garcia Blanca pertenecen a lo más granado de la anticiencia. Así, en otro momento de la conversación, cita al médico Enric Costa, quien dice que “esto son fiebres hemorrágicas. Son conocidas por la medicina desde la Antigüedad. No tienen nada que ver con ningún virus ébola”. Costa, como antes Sandín, es un heterodoxo, por decirlo suavemente. Médico de formación, se pasó hace tiempo al lado oscuro de las mal llamadas terapias alternativas. Asegura que “el sida no es un fenómeno infeccioso” y que su causa es una intoxicación “tanto a nivel físico-químico como a nivel psicológico. Se ha producido un efecto vudú colectivo sobre la población de afectados, diciéndoles desde todas partes que tenían un virus que tarde o temprano, pero sin remedio, les mataría. Y, además, eso se ha convertido en una verdad dogmática que no permite a la persona afectada disponer de otro tipo de información. Esto, sumado a la marginación y desprecio de su propio hábitat social, produce en el marcado una desmoralización y un terror que son suficientes para destruir la vitalidad de cualquiera”.

Forcades, la gripe A y sus mentiras

La defensa que la presentadora hace de Teresa Forcades resulta ridícula. Afirma que, cuando saltó a la escena pública en otoño de 2009 con su vídeo Campanas contra la gripe A, la monja dijo cosas que luego hubo que admitir, algo que es siemplemente falso. La religiosa alertaba en su vídeo del riesgo de vacunarse contra la gripe y alimentaba la idea de que quienes, según ella, dominan el mundo podían llegar a provocar una pandemia para acabar con la mitad de la población. Mentía cuando decía que Organización Mundial de la Salud (OMS) había modificado la definición de pandemia para que encajara con las características de la gripe A y también cuando presentaba como prueba del peligro de las vacunas la contaminación de unas muestras que mataron varios hurones. Es cierto que una compañía farmacéutica mandó por error a algunos laboratorios muestras de vacuna contaminadas, pero el fallo se produjo en la fase de experimentación con animales y fue detectado. Y sentenciaba: “Con los datos que tenemos, es más probable pensar que aquí haya una mala intención que no pensar que haya habido unas causalidades casi imposibles”.

La monja antivacunas fue poco después de su debut mediático la estrella del II Congreso Ciencia y Espíritu, junto con negacionistas del sida, exopolíticos, defensores de que el 11-S fue un autoatentado de Estados Unidos, creyentes en la Tierra hueca, propagandistas de la contaminación electromagnética, los chemtrails, las casas piramidales con efectos terapéuticos, el alma grupal y otras chaladuras. Y ahora, como bien recordaba Javier Salas hace unos días, forma parte de la troupe de charlatanes del ébola y no duda en publicitar como remedio del mal la solución mineral milagrosa (MMS), un producto tóxico que algunos estafadores dicen que cura todo tipo de patologías, incluido el autismo.

Para García Blanca, el actual brote de ébola es obra de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la OMS, la Unicef, el Banco Mundial, la Fundación Bill y Melinda Gates, la Fundación Rockefeller y los laboratorios farmacéuticos. La estrategia, dice, se remonta a hace mucho tiempo. “Ya en los años 40 empezaron las primeras fabricaciones de epidemias de gripe falsas para mantener una agencia gubernamental que se dedica a la vigilancia de enfermedades”, los CDC. El colaborador de Discovery DSalud atribuye a los CDC la autoría de todo tipo de brotes de enfermedades, “incluida la epidemia falsa de sida de 1981”. Y yo pienso en los miles, centenares de miles de implicados en la conspiración, desde investigadores de primera línea hasta médicos especialistas, técnicos de laboratorio y demás. Todos callados, guardando el secreto de que el VIH no causa el sida, las diferentes gripes han sido creadas en laboratorio y el ébola es inofensivo como un gatito. Si tan seguros están de lo que dicen, ¿por qué no se inyectan García Blanca, Campoy, Forcades, Pamiés y compañía muestras de los inofensivos VIH y ébola?

Entiendo que los científicos no quieran prestarse al debate o a desmentir a personajes como éstos para no dar a sus disparates una relevancia inmerecida, pero, entonces, ¿qué van a creer, por ejemplo, los ciudadanos que hayan escuchado en la radio pública vasca que el virus del sida no existe, que las epidemias las montan los CDC y la OMS en beneficio de las farmacéuticas y demás disparates? Por otra parte, ¿es de recibo permanecer callados cuando una emisora pública difunde ideas anticientíficas y conspiranoicas sobre asuntos de salud pública? Piénsenlo, por favor.

Cuatro vende la barbaridad de que el cáncer puede curarse con una dieta

Cuatro vende la barbaridadde que el cáncer puede curarse con una dieta.Terrible. No encuentro otra palabra para describir la promoción que ayer hizo el programa En la caja, de Cuatro, de la idea de que el cáncer puede curarse con una dieta. El fragmento de 5 minutos del programa que trata del asunto -que pueden ver al final de estas líneas- lleva en la web de la cadena los siguientes titulo y subtítulo: “Odile superó un cáncer con múltiples metástasis gracias a su dieta. El 40% del cáncer se da en países desarrollados”.

El conductor de En la caja, Juanra Bonet, es al principio cauto y hasta escéptico sobre la milagrera idea de que el cuerpo puede curarse a sí mismo, defendida por una crudivegana. “Si yo produzco mi enfermedad, ¿por qué no me voy a poder sanar a mí mismo?”, se pregunta la mujer. El presentador considera ese discurso “precioso”, pero “un cuento infantil”. La misma mujer añade: “Yo no creo en la quimioterapia. Si me enfermara, yo no me haría por ningún motivo quimioterapia”. En ese momento, tenía que haber intervenido en el programa un oncólogo y dejar las cosas claras. Sin embargo, la crítica se limita al conductor diciendo que ése es “el camino de los milagros” y, cuando la mujer dice que, si de ella dependiera el tratamiento contra el cáncer de otra persona -un hijo, por ejemplo-, nunca recurriría a la quimioterapia, Bonet tranquiliza su conciencia apostillando que, “afortunadamente, estamos ante algo muy hipotético”. ¿De verdad lo cree?

El presentador pasa de escéptico a creyente después de hablar con Odile Fernández, una médica que ha superado un cáncer de ovarios y ha escrito Mis recetas anticáncer, un libro en el que dice que se curó por la dieta que siguió. En 2010 los médicos le dijeron que tenía un 5% de probabilidades de vivir más de cinco años. Aunque todavía no ha pasado ese tiempo, asegura que la enfermedad ha desaparecido por completo, así que cabe suponer que podría estar entre el 5% de supervivientes. Hizo todo lo que le recomendó el oncólogo -cirugía y quimioterapia- y añadió a la receta una dieta especial. Como parece haberse curado, concluye que su sanación se debe a la dieta que ahora comercializa en forma de libro. “Odile era un argumento andante. En ese momento, es cuando ya empiezo a tomar nota bastante en serio”, dice un ya crédulo Bonet tras entrevistarla. La propia paciente reconoce que se operó y se sometió a quimioterapia, así que lo lógico sería achacar al tratamiento médico su victoria sobre el cáncer. Atribuírselo a una dieta milagrosa es como felicitar al clérigo que bendice un barco, y no a los ingenieros, porque la nave no se hunda.

Comer bien y tener otros hábitos saludables -como hacer ejercicio, no fumar y beber con moderación- es la mejor prevención demostrada contra el cáncer. Los expertos calculan que la mala alimentación está en el origen del 35% de los casos de la enfermedad. Pero, ¡ojo!, que una dieta equilibrada haga que se reduzcan las probabilidades de padecer el mal no significa que, una vez detectado, una alimentación determinada vaya a revertir el proceso. “No hay ninguna dieta anticáncer”, sentenciaba Andrés García Palomo, jefe de Oncología del Hospital de León, a principios del año pasado en el diario Abc. Ninguna.

No sólo es falso el titular del vídeo de Cuatro -“Odile superó un cáncer con múltiples metástasis gracias a su dieta”-, sino que, además, el subtítulo es engañoso: “El 40% del cáncer se da en países desarrollados”. La idea que transmite esta última frase es que antes la vida era más sana -lo que sostiene la protagonista del vídeo- y, por eso, hay menos cáncer en los países más pobres. ¿Pero es verdad? No. Es cierto que se detectan anualmente más nuevos casos de cáncer en el mundo rico que en el pobre, pero supongo que se debe a que en muchos de los países menos desarrollados la mayor parte de la población no tiene a su alcance una buena asistencia médica porque, por otro lado, más del 60% de las muertes por cáncer se producen en países pobres. Hablando en plata: en el mundo más pobre se detectan menos cánceres, pero muere más gente de cáncer. “En el mundo, el 60% de las muertes por cáncer ocurre en los países pobres, y se calcula que, en 2025, esto aumentará a 75%… ¡Será una plaga terrible!”, advertía hace un mes el oncólogo peruano Elmer Huerta.