El fundador de la homeopatía se queda sin asteroide

Astrónomos europeos y americanos mantuvieron un duro enfrentamiento en la última asamblea general de la Unión Astronómica Internacional (IAU), celebrada en Sydney a finales de julio. ¿La razón? La homeopatía, esa pseudomedicina cuyos productos no están obligados en España a demostrar que curan -como el resto de los fármacos-, sino que basta con que resulten inocuos -como una piruleta- para que se vendan en farmacias como remedio milagroso a todo tipo de males. Lo ha desvelado David Morrison, del Centro de Investigación Ames de la NASA y miembro del Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal (CSICOP), en la lista de correo de la organización escéptica.

El conflicto estalló cuando el Comité de Nomenclatura de Cuerpos Pequeños (CSBN), que decide los nombres de los nuevos asteroides y cometas, rechazó el de Samuel Hahnemann, el fundador de la homeopatía, para una de esos pedruscos, “tras una larga discusión”. Entonces, quien lo había propuesto exigió que la decisión fuera refrendada por la División III de la IAU, centrada en el Sistema Solar y de la que el CSBN es uno de los grupos de trabajo. Por un lado, estaba en juego el derecho del descubridor de un cuerpo astronómico a poner al objeto el nombre que quiera, como establecen las directrices de la IAU; por otro, el de los científicos que temían que bautizar Hahneman a un planetoide fuera utilizada por los homeópatas como un aval. Al final, el grupo de opositores encabezado por Morrison y Alan Harris, del Instituto de Ciencias Espaciales de Boulder (Colorado, EE UU), consiguió que la División III apoyara con veinticinco votos contra quince la decisión del CSBN.

“Lo más interesante para mí -dice Morrison en la lista de correo del CSICOP- es que los astrónomos europeos presentes no rechazaban el nombre y, aparentemente, tampoco a la homeopatía, mientras que la práctica totalidad de los americanos identificaban homeopatía con pseudociencia”. El investigador de la NASA nos ha indicado, posteriormente, que no existe ningún registro de quiénes votaron a favor y en contra de su propuesta de respaldar la decisión del CSBN.