Libros y revistas

El escritor Gregorio Doval plagia a ‘Magonia’, ‘Microsiervos’ y ‘Naukas’

Gregorio Doval plagia a 'Magonia' en 'Fraudes, engaños y timos de la historia'.Gregorio Doval plagia en su libro Fraudes, engaños y timos de la historia (Nowtilus, 2011) textos que Javier Pedreira, Wicho, y yo publicamos en nuestros respectivos blogs y Fernando L. Frías, en un portal de divulgación. El escritor y editor copia dos reportajes publicados por mí en agosto de 2008 en el diario El Correo y en este blog como si él fuera el autor de los mismos. Se trata de los textos titulados “El embajador de la galaxia”, dedicado a George Adamski, y “«Si eres un espíritu, da dos golpes»”, acerca del caso de las hermanas Fox y el origen del espiritismo moderno. Fusila el primero de los reportajes íntegramente y hace pequeños cambios en el segundo. Para que ustedes puedan comprobarlo, les dejo aquí los originales sobre Adamski y sobre las hermanas Fox que en su día publiqué en El Correo y otros diarios de Vocento. Pueden compararlos con los fragmentos dedicados al contactado (páginas 245-246) y a las primeras médiums (páginas 238-240) en Fraudes, engaños y timos de la historia.

Doval también plagia a Microsiervos. Reproduce letra por letra la primera parte de una anotación de Javier Pedreira, Wicho, titulada “Ivan Istochnikov, el cosmonauta fantasma”. Wicho contaba en ella en abril de 2006 el caso de ese astronauta soviético muerto en el espacio y ocultado al mundo por el Kremlin como si fuera una historia real para, en la parte final, sorprender al lector revelándole que todo era en realidad un montaje del fotógrafo español Joan Fontcuberta. El delito de Doval es en este caso doble: no sólo copia cuatro párrafos y medio de la anotación de Microsiervos, sino que además mete la tijera y suprime la parte final, cinco párrafos en los que Wicho explica la broma del artista catalán. Es decir, además de plagiario, es un tergiversador, no como, en este caso, Iker Jiménez y su equipo de Cuarto milenio, que se creyeron la historia de Istochnikov por su propia inutilidad. Aquí tienen el fragmento correspondiente a Istochnikov (páginas 114-115) de Fraudes, engaños y timos de la historia para que puedan, una vez más, llegar a sus propias conclusiones.

Es muy probable que haya muchos más autores a los que Doval haya plagiado. Aunque sólo he echado una ojeada al libro, he descubierto una tercera víctima a la que conozco, Fernando L. Frías, a quien copia parte de su anotación “Miracle Mineral Solution, o la lección de un chico de quince años”, publicada en la web Naukas el 1 de octubre de 2010. Aquí tienen el texto que presenta como propio el desenfrenado copiador-pegador (página 152) para que lo comparen con el original. Si han escrito alguna vez sobre asuntos que puedan entrar en la categoría de Fraudes, engaños y timos de la historia, les animo a hacerse con una copia digital del libro de Doval y leerla por encima en compañía del buscador de Google. Igual se llevan una sorpresa, como me pasó a mí hace unos meses cuando, buscando información sobre George Adamski, acabé en Google Books delante del texto mío del que se había apropiado el plagiario. Si les sucede algo así, publíquenlo en su blog -si lo tienen- y cuéntenlo en las redes sociales para que todo el mundo sepa de qué va Gregorio Doval, quien incluye al final de su libro una lista de obras consultadas en la que no figuramos ni Wicho, ni Frías ni yo, y me imagino que ninguna otra de sus víctimas. Porque no estamos ante tres casos aislados.

Tras escribir las líneas anteriores y antes de publicar esta anotación, he escogido historias del comienzo del libro de Doval al tuntún y me he encontrado con que la segunda curiosidad (página 17; primera de contenido de Fraudes, engaños y timos de la historia) corresponde a un despacho de la agencia Efe publicado en una web en 2001; la quinta (página 18), a una anotación de Taringa -web, a su vez, donde el robo de textos ajenos es habitual- de 2009; otra (página 24), a una nota breve de La Aldea Irreductible de 2009; otra (páginas 25-26), a una anotación de un blog de 2010…

Todo apunta a que el contenido de Fraudes, engaños y timos de la historia responde al titulo: es un fraude, un engaño, un timo. Y Gregorio Doval, un plagiario.

Información sobre Gregorio Doval en la web de Ediciones Nowtilus.

La reacción de la editorial

Como Gregorio Doval tiene varios libros publicados en Nowtilus y, además, es director de las colecciones “1001 citas y frases sobre…” e “Historia insólita” de esa editorial -segúin la propia empresa reconoce en su web-, el 19 de enero les escribí el siguiente mensaje de correo electrónico:

Estimados señores,

Soy Luis Alfonso Gámez, periodista del diario El Correo, autor del blog Magonia y de varios libros, conductor de la serie de televisión Escépticos (ETB) y de la sección El archivo del misterio, de Órbita Laika (TVE).

Hace unos meses, haciendo una búsqueda por internet sobre George Adamski, un personaje que decía en la década de 1950 estar en contacto con seres de otros mundos, me encontré con un texto mío reproducido sin mi permiso, sin citarme y sin ninguna referencia en un libro publicado por ustedes. La obra es Fraudes, engaños y timos de la historia, publicada por Ediciones Nowtilus en 2010, y el autor, Gregorio Doval.

Como pueden comprobar, el contenido del archivo adjunto adamski-plagio.jpg se corresponde con el de mi reportaje “El embajador de la galaxia”, publicado el 17 de agosto de 2008 en el diario bilbaíno El Correo y en mi blog Magonia. Pueden ver el original del que Doval copió y pegó el texto en http://magonia.com/2008/08/17/el-embajador-la-galaxia.

Escamado y molesto, conseguí una copia digital del libro Fraudes, engaños y timos de la historia y una búsqueda no exhaustiva me demostró que no es ése el único fragmento de un trabajo mío que el citado ha plagiado. Como pueden comprobar, el contenido del archivo adjunto fox-plagio.pdf se corresponde casi literalmente con el de mi reportaje “«Si eres un espíritu, da dos golpes»”, publicado el 23 de julio de 2008 en el diario El Correo y en mi blog Magonia. Pueden ver el original del que el plagiario copió frases y frases literales en http://magonia.com/2008/07/23/si-eres-espiritu-da-dos-golpes.

En Fraudes, engaños y timos de la historia, que sólo he leído por encima, he descubierto otros plagios a otros autores.

Me dirijo a ustedes para alertarles de la situación e informarles de que voy a contar el caso en mi blog y las redes sociales, reservándome el derecho a emprender acciones legales si viniera al caso. Si tienen algo que decir al respecto, estaré encantado de incluir su opinión en la anotación.

Sin más por el momento, reciban un cordial saludo.

Después de casi dos semanas de silencio, Santos Rodríguez, fundador y director de Nowtilus, me respondió ayer tras volver a pedir yo explicaciones:

Estimado Sr. Gámez,

La verdad es que nos sorprende mucho lo que nos comenta.

Nunca hemos tenido en nuestra editorial ese tipo de problemas.

Trabajamos con autores absolutamente profesionales que resulta impensable que algo de ese tipo pueda pasar.

Nuestros autores se documentan y revisan a fondo los manuscritos y no cabe duda de que confiamos en su profesionalidad y rigor.

Saludos.

Inmediatamente, repliqué:

Estimado señor Rodríguez,

Imagínese mi sorpresa al comprobar que el señor Gregorio Doval se apropia de textos de ese modo. Está claro que la profesionalidad y rigor del señor Doval no son las de un autor digno de confianza.

¿Ha dado él alguna explicación? ¿Van a tomar ustedes alguna medida al respecto?

Saludos.

Y eso es todo. No esperaba mucho. Pero que, ante las pruebas presentadas, el director de la editorial no diga nada en concreto sobre Gregorio Doval y sus plagios, y se limite a decir lo que dice, me parece una tomadura de pelo, un intento de escurrir el bulto y un insulto. Sé que una editorial puede resultar engañada y por eso esperaba otro tipo de respuesta de Nowtilus, no una justificación general ante una acusación particular. Me da igual la fe que tengan en sus autores y la confianza que les merezcan; les he pedido explicaciones sobre un plagio.

Gregorio Doval (2011): Fraudes, engaños y timos de la historia. Ediciones Nowtilus (Col. “Historia insólita”). Madrid. 349 páginas.

Toni Garrido y Ángel Martín serán los padrinos de ‘El peligro de creer’ en Madrid

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El peligro de creer va a tener dos padrinos de lujo en su presentación en Madrid el viernes: Toni Garrido y Ángel Martín. Con el primero tuve el placer de colaborar en la última etapa de esa aventura radiofónica que fue Asuntos propios (Radio Nacional de España) y el segundo es el conductor de Órbita Laika (La 2), programa creado por Jose A. Pérez Ledo -padrino del libro en Bilbao- en el que tengo una sección crítica sobre lo paranormal y la pseudociencia. Si no les conocen en persona, les diré que ambos ganan mucho cara a cara y que la intención de los tres es, ante todo, divertirnos y que quienes asistan al acto lo pasen lo mejor posible. Ellos son dos monstruos de la comunicación, así que muy mal lo tendrá que hacer un servidor para que el diálogo resulte un fiasco. ¡Ah!, se me olvidaba, será a las 19.30 horas en la librería La Fugitiva, en el número 7 de la calle de Santa Isabel (estación de metro de Antón Martín).

Carl Sagan, el señor del Cosmos

Carl Sagan posa en el Valle de la Muerte (California) con una réplica de uno de las naves ‘Viking’ que aterrizaron en Marte en 1976. Foto: NASA.

Dieciséis inexplicables años ha tardado en traducirse al español la biografía de Carl Sagan (1934-1996) escrita por William Poundstone, un autor que ya tenía dos nominaciones al Pulitzer cuando se enfrentó a la tarea de contar la vida y obra del más célebre divulgador científico. Desaparecido prematuramente a causa de una mielodisplasia -un tipo de cáncer-, el astrofísico neoyorquino nació en una familia de emigrantes judíos ucranianos y llegó a lo más alto en la investigación y de la cultura popular. Veinte años después de su muerte, sigue siendo un icono para los aficionados a la ciencia, y a la astronomía en particular, que tienen en Carl Sagan. Una vida en el Cosmos (Akal) un libro extraordinariamente documentado que les sorprenderá casi en cada página.

Sagan no fue un tipo normal. Fue un firme defensor de la popularización del conocimiento, un obseso de la búsqueda de vida en otros mundos, un cerebro clave en algunas de las más importantes misiones de exploración del Sistema Solar, un crítico sin tapujos de la carrera armamentística y de la política de bloques, y uno de los más lúcidos promotores del pensamiento crítico y de la razón frente a la fe. Quizás esta última faceta es la que pasa más desapercibida en el retrato de Poundstone, donde la implicación del astrofísico en la creación del actual Comité para la Investigación Escéptica (CSI) -una entidad que fundó junto a otros gigantes de la divulgacion como Isaac Asimov, Martin Gardner y el mago James Randi para intentar frenar el avance de la pseudociencia- y su memorable El mundo y sus demonios (1995) se citan casi a título anecdótico. Habrá que ver si en un futuro alguien explora esa vertiente, para nada menor, del científico estadounidense.

'Carl Sagan. Una vida en el Cosmos', de William Poundstone.Adolescente cuando los platillos volantes aparecieron en los cielos de Estados Unidos a finales de los años 40, se sintió atraído por el fenómeno. Era lógico en alguien con su interés por la vida extraterrestre. “No había nada que Sagan deseara más que ver un ovni por sí mismo”, indica Poundstone. Esa curiosidad le llevó a los 18 años a preguntar al entonces secretario de Estado, Dean Acheson, qué pensaba hacer EE UU si se demostraba que los “platillos volantes eran vehículos extraterrestres” que investigaban nuestro desarrollo tecnológico. Posteriormente, formó parte de la comisión científica que analizó el informe Condon -el estudio de la Fuerza Aérea que zanjó definitivamente el asunto ovni- y organizó en 1969 un debate sobre el fenómeno en el seno de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia. Fruto de esta iniciativa fue Ufos: a scientific debate (1972), libro que coordinó junto con el astrofísico Thornton Page.

Polvo de estrellas
Escéptico, Sagan nunca eludió pronunciarse públicamente sobre el fenómeno ovni, que salpicó casi todas sus grandes obras, incluida la serie Cosmos (1980). Producida por la KCET, la televisión pública de California, y vista por más de 500 millones de personas -TVE la emitió en 1982-, Cosmos ganó tres premios Emmy y marcó a varias generaciones. Tuvo en marzo de 2014 una extraordinaria continuación a cargo del también astrofísico Neil deGrasse Tyson. Ganadora de cuatro Emmy, la nueva versión se vio en medio mundo -España incluida- a través de National Geographic Channel, y Atresmedia adquirió poco después los derechos de emisión, pero parece que se ha olvidado de la serie. El éxito del Cosmos original supuso la consagración como estrella mediática de un científico que desde sus inicios se había caracterizado por su extraordinaria facilidad para conectar con el público. Pero Sagan fue mucho más que un comunicador sin igual, autor de libros superventas, al que ese don costó el desprecio de algunos colegas.

Durante sus años formativos, se codeó con los científicos más destacados de los campos que le atraían: Harold Urey, Gerard Kuiper, Linus Pauling, George Gamow y Subrahmanuan Chandrasekhar, entre otros. Estuvo en la carrera espacial desde el principio, predijo que Venus era un mundo abrasador y especuló con que Europa, la luna de Júpiter, podría tener un océano bajo el hielo, participó en la planificación de las misiones Viking a Marte -las páginas del libro sobre esta doble gesta resultan apasionantes- y en el diseño de las placas de las Pioneer y los discos de las Voyager, mensajes lanzados por la Humanidad a lo que él llamaba el océano cósmico.

Tres veces casado y con una relación no siempre fácil con sus hijos, el Sagan de Poundstone es un ser de carne y hueso cuyos defectos y flaquezas -los hay y no menores- humanizan al personaje público. El biógrafo deja claro que el astrofísico no era de trato fácil y que su tercera esposa, Ann Druyan, es la gran mujer junto al gran hombre. Coautora de los dos Cosmos, fueron desde 1981 inseparables, con ella protegiendo siempre al científico de frágil salud y, tras su muerte, velando por su memoria y legado, desde la película Contact (1997), basada en la novela homonima de Sagan, y el nuevo Cosmos hasta la cinta biográfica que prepara Warner Bros sobre el hombre que nos enseñó que somos polvo de estrellas y, que sepamos, el único modo del Cosmos de conocerse a sí mismo.

William Poundstone (1999): Carl sagan. Una vida en el Cosmos [Carl Sagan. A life in the Cosmos]. Traducción de Alfredo Brotons Muñoz. Ediciones Akal (Col. “Biografías”). Madrid 2015. 544 páginas.

Publicado originalmente en suplemento Territorios del diario El Correo.

Presentación de ‘El peligro de creer’ en Bilbao y sorteo de un ejemplar en Twitter

Tarjeta de la presentación en Bilbao de 'El peligro de creer'.Jose A. Pérez Ledo, creador y director de Escépticos (ETB) y Órbita Laika (TVE), y yo hablaremos de lo paranormal y el pensamiento crítico el 28 de septiembre en el salón de actos de la Biblioteca de Bidebarrieta (c/ Bidebarrieta, 4; Bilbao) a partir de las 19.30 horas. Será la presentación en la capital vizcaína de mi libro El peligro de creer, cuyo prologuista de lujo es Jose. Los dos queremos que el acto sea lo más participativo posible y para ello mantendremos un diálogo sobre algunos misterios, con la obra como telón de fondo y abierto a la intervención del público en todo momento.

Creer no hace daño a nadie. Es lo que suele decirse; pero la realidad es que hace daño. Y mucho. Para empezar, quien pone su fe en afirmaciones sin base científica o racional siempre se daña a sí mismo por el mero hecho de depositar la confianza en individuos que no hacen lo que aseguran hacer o en seres o fuerzas que no existen. Además, en muchas ocasiones la fe en lo extraordinario quebranta gravemente el bolsillo, la propia salud, a los seres queridos y hasta al conjunto de la sociedad. Quien asista al acto de Bilbao descubrirá cómo los médiums, adivinos y médicos alternativos nos engañan, nos sacan el dinero y juegan con nuestros sentimientos y salud.

Sorteo de un ejemplar dedicado

Si quiere, nos vemos en la Biblioteca de Bidebarrieta el 28 de septiembre. Si no puede, no se preocupe, también puede conseguir su copia dedicada de El peligro de creer si lo compran en la tienda de Léeme Libros antes del 27 de septiembre. En este caso, lo recibirá en su casa tres días después sin pagar gastos de envío si reside en España.

¿Que quiere conseguir el libro gratis y firmado? También es posible. Si acierta el tema de la primera entrega de El archivo del misterio, mi sección en Órbita Laika -estrenamos temporada en La 2 este miércoles a las 23.30 horas-, entrará en el sorteo de un ejemplar dedicado. Para participar, siga a @leemelibros@lagamez en Twitter y escriba, antes de las 23 horas del miércoles 23 de septiembre, un tuit con su respuesta y el hastagh #elpeligrodecreer con copia a @leemelibros y @lagamez. Uno de los acertantes se llevará como premio un ejemplar de El peligro de creer dedicado. ¿Se animan?

Ah, se me olvidaba: si compra el libro en la tienda de Léeme Libros a partir de este momento y antes del 27 de septiembre y gana el sorteo de Twitter, le devolverán el dinero de la compra.