Enigmas del espacio

Un misterioso destello en Marte

El destello captado por el ojo izquierdo de la NavCam de 'Curiosity' en la tarde marciana del 3 de abril. Detalle y la misma imagen tomada por el ojo derecho de la cámara. Fotos: NASA.

El laboratorio móvil Curiosity fotografió la semana pasada en el horizonte marciano una ráfaga de luz que salía disparada hacia el cielo. “Una fuente de luz artificial se vio esta semana en una foto de la NASA que muestra una luz que brilla hacia arriba desde… el suelo. Esto podría indicar que hay vida inteligente bajo el suelo y utiliza la luz como nosotros. No es un reflejo del Sol, ni tampoco un artefacto del proceso fotográfico”, escribía el lunes el ufólogo Scott Waring en Ufo Sightings Daily. ¿Abrieron imprudentemente los marcianos una puerta de su refugio subterráneo? ¿Estamos ante la prueba definitiva de que hay alguien ahí?

“En los miles de imágenes que recibimos de Curiosity, vemos destellos de luz prácticamente cada semana. Pueden estar causados por el impacto de rayos cósmicos [en las cámaras] o reflejos de la luz del Sol en superficies rocosas”, explica Justin Maki, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) y responsable del equipo encargado de la Cámara de Navegación (NavCam) del todoterreno. “Una posible explicación para el punto brillante en esta imagen es un reflejo del Sol en una roca. Otra, que un rayo cósmico impactara en el detector de luz de la cámara”, apunta la NASA.

Los destellos fueron captados el 2 y 3 de abril en dirección Oeste-Noroeste -la misma del Sol- por el ojo derecho de la NavCam, pero no por el izquierdo, como se ve en el montaje adjunto, hecho con imágenes del segundo día. “Por lo general, podemos identificar rápidamente el origen probable de un punto brillante en una foto en función de si se ve o no en las dos imágenes de un par estéreo. En este caso, no es tan sencillo, debido a que la visión de la segunda cámara estaba bloqueada durante el primer día”, ha indicado Maki.

El 8 de enero, también en Marte, apareció una piedra de la nada junto a Opportunity. Rhawn Joseph, un astrobiólogo aficionado partidario de la panspermia, presentó una demanda contra la NASA en un tribunal californiano por ocultar que la piedra era, en realidad, un ser vivo. Al final, la roca había ido a parar allí tras salir disparada al pisarla una de las ruedas del todoterreno.

El telescopio ‘WISE’ de la NASA explora cientos de millones de astros y no ve ni rastro del planeta X

Recreación artística del telescopio 'Wise' en órbita terrestre. Ilustración: NASA.

El telescopio orbital WISE de la NASA no ha detectado más allá de la órbita de Plutón ni rastro del hipotético planeta X ni de una supuesta estrella compañera del Sol, después de buscar entre unos 750 millones de objetos celestes. “Probablemente, no haya en el Sistema Solar exterior ningún gigante gaseoso ni ninguna pequeña estrella compañera”, ha dicho Kevin Luhman, del Centro para Exoplanetas y Mundos Habitables de la Universidad Estatal de Pensilvania (Estados Unidos), autor de un estudio cuyas conclusiones se publican en The Astrophysical Journal.

El Sistema Solar exterior comprende los cuerpos situados más allá del Cinturón de Asteroides, mientras que el interior está formado por Mercurio, Venus, Tierra, Marte, sus lunas y los asteroides. Además de una posibilidad científica bajo el nombre de Tyche, el planeta X es una vieja obsesión de todo tipo de chiflados, algunos de los cuales llevan décadas advirtiéndonos con carteles coloristas y libros demenciales del choque contra la Tierra de un mundo llamado Nibiru o Hercólubus. Némesis sería, por su parte, una hipotética estrella compañera del Sol cuya existencia propusieron los paleontólogos David Raup y Jack Sepkoski en 1984 para explicar la periodicidad de unos 26 millones de años de las grandes extinciones provocadas por impactos cósmicos. Postulaban que, cuando se acercaba al Sol, esa estrella lanzaba contra la Tierra cometas de la nube de Oort, alguno de los cuales chocaba con nuestro planeta con consecuencias catastróficas. Raup popularizó la idea en su libro El asunto Némesis (1986).

Tras examinar datos de todo el cielo recogidos por el Explorador Infrarrojo de Campo Amplio (WISE), Luhman ha concluido que no hay ningún objeto del tamaño de Saturno o más grande en un radio de unas 10.000 unidades astronómicas (UA) y ningún objeto más grande que Júpiter -el más masivo de los planetas del Sistema Solar- hasta unas 26.000 UA. Una unidad astronómica equivale a las distancia que separa a la Tierra del Sol, unos 150 millones de kilómetros. Neptuno, el más lejano de los planetas, está a unas 30 UA y de ahí hasta 50UA se extiende el Cinturón de Kuiper,  poblado por cuerpos pequeños, pero también por planetas enanos como Plutón, Haumea y Makemake.

Resuelto el misterio de la piedra que apareció de la nada en Marte junto a ‘Opportunity’

Isla Pináculo e Isla Stuart, la roca de la que formaba parte hasta que la rompió una rueda de 'Opportunity'. Foto: NASA.¡Se ha resuelto el misterio de la piedra que, a principios de enero, apareció de la nada en Marte junto a Opportunity! Tal como sospecharon desde el primer momento Steve Squyres, científico jefe de la misión, y su equipo, llegó allí después de haber salido disparada al pisarla una de las ruedas del todoterreno de la NASA. “Imágenes recientes muestran la piedra que originalmente golpeó la rueda del rover un poco cuesta arriba desde donde está Isla Pináculo [así fue bautizada la enigmática roca]”, explicó ayer James Rice, investigador del Instituto de Ciencias Planetarias (PSI) y miembro del equipo de la misión.

El 8 de enero, Opportunity, que lleva diez años en Marte, fotografió al borde del cráter Endeavour una piedra, con forma de donut relleno, que no estaba allí el 26 de diciembre. Pocos días después, Squyres anunciaba que la NASA esperaba solucionar el enigma en unos días. Por de pronto, habían descubierto que la roca no se parecía a nada que hubieran visto antes. Según los primeros análisis, “es muy rica en azufre y en magnesio, y tiene el doble de manganeso que cualquier otra piedra que hayamos analizado en Marte. No sabemos lo que todo esto significa. Estamos completamente confundidos, y todo el mundo en el equipo está discutiendo y peleando sobre ello. ¡Estamos pasándolo de maravilla!”. El toque friki lo puso a finales de enero, Rawn Joseph, un neuropsicólogo partidario de la panspermia que demandó a la NASA en un tribunal californiano porque, en su opinión, la piedra era un ser vivo.

“Cuando Isla Pináculo fue sorprendentemente descubierta el intervalo de tiempo en el que apareció se calculó en algún momento entre los soles 3.528 y 3.540, un periodo de doce soles o días marcianos. Seguí analizando las imágenes de la región y descubrí que el intervalo de tiempo para la aparición de esta interesante roca era en realidad de sólo 4 soles, entre los soles 3.536 y 3.540. Esto fue importante porque nos permitió reducir la región de búsqueda del origen de la piedra y los movimientos del todoterreno podían haber sido responsables del hecho”, detalló ayer Rice.

La piedra con forma de donut, visible en la foto de la derecha, no aparecía doce días antes en imágenes del lugar. Fotos: NASA.Tras analizar la roca, Opportunity se alejó de ella un poco. Entonces, “pudimos ver cuesta arriba una piedra volcada con el mismo raro aspecto. Condujimos hasta ella. Pudimos ver las rodadas [del todoterreno]. De ahí es de donde había venido Isla Pináculo”, concluyó Ray Arvidson, investigador principal adjunto de la misión. La roca que pellizcó una rueda de Opportunity, de la que salió despedida Isla Pináculo, ha sido llamada Isla Stuart.

La ya no misteriosa piedra, de unos 4 centímetros de diámetro -al principio, se dijo que tenía el tamaño de un puño-, se habría formado, según los científicos, en un entorno acuoso. “Puede haber sido justo bajo de la superficie hace relativamente poco tiempo. O a mayor profundidad hace más tiempo y, por casualidad, que la erosión haya arrastrado el material que la cubría y que la haya hecho accesible a nuestras ruedas”, indica Arvidson.

Es una roca, responde la NASA a una demanda por ocultar la existencia de un organismo vivo en Marte

Una roca es una roca. Es lo que ha venido a responder la NASA a la demanda judicial interpuesta la semana pasada por Rhawn Joseph contra ella por ocultar pruebas de vida en Marte. Partidario de la panspermia y autor de un libro, Astrobiology: the origins of life and the death of darwinism (2011), en el que sostiene que “la evolución de la vida estaba genéticamente predeterminada y precodificada”, el demandante, que de formación es neuropsicólogo, ha hecho todas sus contribuciones astrobiológicas en la página web del Journal of Cosmology, que se presenta como una revista seria, pero es una especie de Más Allá de científicos chiflados. Se trata del mismo sitio en el cual, en septiembre, un grupo de investigadores británicos publicó el descubrimiento de microbios alienígenas en la atmósfera terrestre, un hallazgo del que nunca más se ha sabido, ni se sabrá.

La piedra con forma de donut, visible en la foto de la derecha, no aparecía doce días antes en imágenes del lugar. Fotos: NASA.Joseph demandó a la NASA en un tribunal californiano el lunes de la semana pasada porque, en su opinión, la piedra que fotografió Opportunity al borde del cráter Endeavour el 8 de enero, y que no estaba allí el 26 de diciembre, es un ser vivo. Steve Squyres, científico jefe de la misión, y su equipo manejan dos posibles hipótesis para la roca misteriosa: que saliera por los aires hasta el lugar por el impacto de un meteorito o que una de las ruedas del todoterreno la pisara y saliera despedida. El demandante considera que “la explicación de la NASA es extravagante, absurda, ignorante y poco más que pensamiento mágico. Una roca o un meteoro no crece en tamaño. Una roca es incapaz de moverse por su propia voluntad”.

Según el astrobiólogo aficionado, lo que se ve en la foto tomada el 8 de enero es un ser vivo. Asegura  que “reconoció de inmediato la estructura en forma de cuenco” como algo parecido a un hongo, “un organismo compuesto que consiste en colonias de líquenes y cianobacterias, y que en la Tierra se conoce como Apothecium“. Y reclama a la agencia que lo fotografíe al detalle. “La negativa a sacar fotos cercanas desde varios ángulos, la negativa a tomar imágenes microsópicas de la muestra, la negativa a hacer públicas fotos en alta resolución, es algo inexplicable, imprudentemente negligente y extraño. Cualquier adulto inteligente, adolescente , niño, chimpancé, mono, perro e incluso roedor con un mínimo de curiosidad se acercaría, investigaría y examinaría de cerca una estructura en forma de cuenco que aparece a pocos metros delante de él cuando doce días antes no estaba ahí. Pero no la NASA y su equipo del todoterreno, que se han negado a tomar hasta un primer plano “.

Isla Pináculo, del tamaño de un puño y la apariencia de un donut relleno, intriga a los científicos, además de por su origen, por su composición. “Es muy rica en azufre y en magnesio, y tiene el doble de manganeso que cualquier otra piedra que hayamos analizado en Marte. No sabemos lo que todo esto significa. Estamos completamente confundidos, y todo el mundo en el equipo está discutiendo y peleando sobre ello. ¡Estamos pasándolo de maravilla!”, dijo Squyres hace dos semanas. De lo que no tienen dudas los investigadores es de que es una piedra, como ha dejado claro Bob Jacobs, portavoz de la NASA, en una breve declaración hecha a la revista Popular Science:

“Se trata de un asunto legal en curso y estamos limitados en lo que podemos discutir sobre él. Sin embargo, la NASA ha estado compartiendo públicamente la investigación en curso sobre la roca llamada Isla Pináculo desde que publicó las imágenes del todoterreno de exploración de Marte Opportunity a principios de este mes [se refiere a enero]. La roca, que la NASA está estudiando para entender mejor su composición química, fue también objeto de amplia discusión durante una conferencia de prensa en televisión de la NASA el 22 de enero. Como hacemos con todas nuestras misiones de investigación científica, la NASA continuará discutiendo los nuevos datos respecto a la roca, y otras imágenes e información según vaya disponiendo de nuevos datos”.

La piedra es una piedra. Excepto para Rhawn Joseph y, posiblemente, Enrique de Vicente.

Una roca que no tenía que estar ahí

La piedra con forma de donut, visible en la foto de la derecha, no aparecía doce días antes en imágenes del lugar. Fotos: NASA.

Diez años después de haber llegado a Marte para una misión de tres meses, el todoterreno Opportunity sigue explorando el planeta rojo, enviando información y planteando incógnitas. La última es la aparición de la nada, al borde del cráter Endeavour, de una roca del tamaño de un puño. Se ve en una  foto tomada por la Cámara Panorámica del rover el sol 3540 (8 de enero), pero no estaba ahí el sol 3528 (26 de diciembre). La NASA usa el término sol para referirse al día marciano, que dura 24 horas, 39 minutos y 35,244 segundos.

Steve Squyres, científico jefe de la misión, reconoció, en el acto conmemorativo de los diez años de Opportunity en Marte, que los  miembros de su equipo están intrigados por la presencia de Isla Pináculo, como han bautizada la piedra. Comparando imágenes anteriores con las últimas recibidas, la descubrieron donde no tenía que haber nada. “Parece blanca desde los bordes hacia el centro, y tiene una depresión en el centro que es de color rojo oscuro. Tiene la apariencia de un donut relleno”.

Por si surgir de la nada fuera poco, la roca no se parece a nada que los responsables de la misión hayan visto antes. Según los primeros análisis, “es muy rica en azufre y en magnesio y tiene el doble de manganeso que cualquier otra piedra que hayamos analizado en Marte. No sabemos lo que todo esto significa. Estamos completamente confundidos, y todo el mundo en el equipo está discutiendo y peleando sobre ello. ¡Estamos pasándolo de maravilla!”. ¿Pero de dónde ha venido?

Squyres y su equipo manejan dos posibles hipótesis para la roca misteriosa: que saliera por los aires hasta el lugar por el impacto de un meteorito o que una de las ruedas del todoterreno la pisara y saliera despedida. Esperan tener una respuesta en unos días. Lo que sí saben es que la piedra está boca abajo y la parte que ha quedado a la vista “no ha estado expuesta a la atmósfera marciana en miles de millones de años”, por lo que es un auténtico “un golpe de suerte”.

Meteoro marciano

El meteoro marciano fotografiado por 'Spirit' en 2004. Foto: NASA.Spirit, el gemelo de Opportunity que dejó de funcionar en 2010, fotografió el 7 de marzo de 2004 un punto brillante que atravesaba el cielo marciano sobre el cráter Gusev. Los científicos manejaron desde el principio dos posibles explicaciones: o era un meteoro, o uno de los siete ingenios humanos que orbitaban entonces el planeta rojo ya fuera de servicio.

En junio de 2005, Franck Selsis, del Centro para la Investigación Astronómica de Lyon; Mark Lemmon, de la Universidad Texas A&M; Jérémie Vaubaillon, del Observatorio de París; y James Bell, de la Universidad de Cornell, anunciaron en la revista Nature que habían “identificado el primer meteoro marciano y su cometa originario”. Después de analizar detenidamente la imagen y probar modelos, concluían que la trayectoria, orientación y forma de la estela encajaban con la de un meteoro originado por los restos del cometa Wiseman-Skiff que el planeta rojo atraviesa periódicamente y provocan las Cefeidas marcianas.

Publicado originalmente en el diario El Correo.