Curiosidades

‘The Daily Telegraph’ descubre un hombre con dos cabezas y tres piernas en Google Street View

El hombre con dos cabezas y tres piernas de Google Street View.

Secuencia fotográfica en la que aparece el hombre con dos cabezas y tres piernas de Google Street View.“Google Street View fotografía a un hombre con dos cabezas”, titula hoy de The Daily Telegraphuna historia sobre una foto en la que se ve lo que parece un hombre con dos cabezas y tres piernas en Hawes, Yorkshire (Reino Unido). El periodista lo explica diciendo que, aunque hay varias teorías para explicar la extraña imagen, “la única sensata” es que es producto de la fusión de dos fotos tomadas por el coche de Google Street View con el resultado de que, en la imagen final, el único individuo del lugar se ha duplicado produciendo el extraño efecto. ¿Ha sido así? Pues, sí. Desgraciadamente, la imagen que publica el diario británico está recortada de tal modo que no es evidente el corte entre las dos fotos, que se percibe perfectamente en los árboles que asoman tras el tejado de la casa y las líneas pintadas en la carretera al ampliar la parte correspondiente de la imagen en el visor de Google Maps. La secuencia de imágenes tomada por el coche de Google Street View que incluye al presunto bicéfalo -en alguna de las cuales hay extraños desplazamientos de aceras por el mismo efecto- lo deja perfectamente claro, como pueden comprobar a la derecha (la segunda foto es la del bicéfalo).

Lo que no entiendo es por qué el redactor de la noticia se ha limitado a repetir como un loro lo apuntado en un sitio web cuando bastan 10 minutos a alguien torpe -es mi caso- para comprobar que todo se debe a un error fotográfico, habitual cuando fusionamos imágenes de una panorámica con gente o vehiculos moviéndose, y confirmarlo en la serie completa. Además, siendo puristas, la noticia tenía que haberse titulado “Google Street View fotografía a dos hombres con un cuerpo y tres piernas”, ¿no?

El transbordador espacial explota en la plataforma de despegue y otros vídeos increíbles de gran realismo

Se hace llamar The Faking Hoaxer (El Bromista Falsificador) y es el creador de una serie de vídeos de un realismo sorprendente en los que el transbordador espacial resulta destruido en órbita y en la torre de despegue, los astronautas de las misiones Apollo descubren construcciones extraterrestres en la Luna -creíbles, no como las de Planeta encantado-, los ovnis visitan la Estación Espacial Internacional (ISS), la BBC emite imágenes de un gigantesco platillo volante que sobrevuela Reino Unido… Lo mejor es que visiten su canal de YouTube y disfruten de sus creaciones, que demuestran lo fácil que puede ser dar a la gente gato por liebre.

Al pie de cada vídeo, The Faking Hoaxer, de cuya existencia me he enterado hoy a través de Tony Deconinck, explica qué programas ha utilizado en cada montaje y, en algunos, muestra el proceso de realización. “Puedo crear un ovni falso en menos de una hora, pero otros vídeos me llevan unos días”, asegura. En la era de los multimillonarios presupuestos cinematográficos para efectos especiales, utiliza para sus impresionantes películas herramientas al alcance de cualquiera, como Adobe Creative Suite 4, Autodesk 3d Studio Max 2010, una videocámara Canon HV30 HD y una cámara de fotos Nikon D40 DSLR.

Les dejo con algunos de los vídeos de este artista: el de la explosión del transbordador espacial durante un lanzamiento, su destrucción en órbita, el derribo del Air Force One, el hallazgo de una base alienígena en la Luna, los ovnis alrededor del transbordador espacial -éste lo han intentado colar algunos como si fuera metraje original de la NASA, insertándo el logo de la agencia-, y la alerta de la BBC por un gigantesco platillo volante.

Un restaurante en un platillo volante suspendido sobre el Danubio

El platillo volante del Puente Nuevo de Bratislava vigila los coches que cruzan el Danubio. Foto: AFP.

Cenar en un platillo volante es posible en Bratislava desde que en junio de 2005 se reabrió el mirador del Puente Nuevo, situado a 85 metros sobre el Danubio y cerrado en la época comunista porque desde él podía verse la capitalista Austria. Las vistas de la capital eslovaca desde el restaurante Ufo -antes de 2005 llamado Bystrica- son espectaculares y dicen que su cocina, una fusión de mediterránea y asiática, es para chuparse los dedos. El menú degustación cuesta entre 68 y 75 euros, dependiendo del número de platos. Abre todas las noches y desde el suelo se llega en 45 segundos en un ascensor que sube por uno de los pilares del puente. El viaducto se construyó entre 1967 y 1972, y fue bautizado originalmente como Puente del Levantamiento Nacional Eslovaco.

Los ángeles no podrían volar si existieran, según un biólogo británico

La 'Natividad mística' (1501), de Sandro Botticelli, con los ángeles celebrando el nacimiento de Jesús.“Volar es imposible para los ángeles, como lo es para los cupidos, los dragones y las hadas”, dice el biólogo Roger S. Wotton, de la Universidad de Londres (UCL). El científico ha estudiado la fisiología de esos cuatro seres mitológicos en obras pictóricas y escultóricas para responder a una simple pregunta: si existieran, ¿podrían volar? “Basta un examen superficial de las pruebas visibles en las representaciones artísticas para demostrar que los ángeles y los cupidos no podrían despegar y volar por sus propios medios. Y, si recurrieran al planeo, tendrían que exponerse a vientos muy veloces para el despegue, tan fuertes que los arrancarían del suelo sin más y no tendrían necesidad de alas”, escribe en un artículo titulado “Angels, putti, dragons and fairies: believing the impossible” (Ángeles, cupidos, dragones y hadas: creyendo en lo imposible), publicado en la revista Opticon, de la UCL.

Lo primero que destaca el científico es el diferente origen de las alas de ángeles, cupidos, dragones y hadas. En los dos primeros casos, se trata de alas con plumas, similares a las de las aves; pero con un origen diferente dado que no son adaptaciones de las extremidades anteriores: ángeles y cupidos tienen brazos. Sus cuerpos tampoco sufren una reducción de peso respecto a los simples humanos: los ángeles tienen cuerpos normales y los cupidos, un evidente sobrepeso, son bebés regordetes. Las alas de los dragones parecen haber evolucionado de unos miembros anteriores cuyo esqueleto estaría, al igual que en los murciélagos y los pterosaurios, recubierto por una membrana; y las de las hadas tienen aspecto de ser de insecto. El problema es que para volar no basta con tener alas, sino que ha de existir también un entramado muscular que haga posible aletear, recoger, extender y mantener rígidos esos apéndices cuando sea necesario.

Wotton no aprecia en las representaciones artísticas de los cuatros seres imaginarios rastro alguno del entramado muscular imprescindible para que alcen el vuelo. Los delegados celestiales y los emisaros del amor ni siquiera podrían planear, y los dragones planearían con vientos fuertes si tuvieran unas alas lo suficientemente resistentes, que quizá pudieran usar también como paracaídas al estilo de las ardillas voladoras cuando se tiran de los árboles. Pero ¿desde dónde se iban a lanzar los dragones al planear? Las hadas tampoco tendrían mucho futuro en el aire, según el científico. “La deformación del tórax necesaria en las hadas para que volaran con alas de mariposa sería muy incómoda. Por supuesto, las hadas no pueden volar”. Las alas tienen, no obstante, una utilidad para todos estos seres imaginarios: los convierten en emisarios de los Cielos (ángeles)” y del amor (cupidos), hacen que puedan viajar rápido entre su mundo y el nuestro (hadas) y les permiten expandir el mal más por todo el mundo “y escapar de santos con lanzas” (dragones).

Fontcuberta se transmuta en fabricante de misterios y descubre la increíble verdad del caso de la perra Laika

Joan Fontcuberta revela en su último trabajo, estrenado el sábado en el canal Cultural.es de TVE, la increíble historia de Laika, la perra callejera que voló en el Sputnik 2 en noviembre de 1957 y murió en órbita terrestre. “Voy a desvelar datos inéditos que demuestran que la información que nos han facilitado hasta ahora ha estado burdamente manipulada. ¿Están preparados para la verdad?”, se pregunta en un prólogo del estilo de los de Fernando Jiménez del Oso en espacios como Más Allá y La Puerta del Misterio. Más le vale al espectador acmodarse bien en el sofá porque, a partir de ahí, empieza un hilarante viaje de una hora en el que Fontcuberta mezcla verdades, medias verdades, mentiras, divertidísimas bromas y especulaciones desenfrenadas alrededor de la historia de Laika.

Con testimonios de un astrofísico de la ESA -Heliodoro de Luna-, un cura -Cenobio Sacristán-, un general español -Roberto Alcázar-, un exobiólogo -Leoncio Gargol-, un teólogo -Celestino Morcillo- y un astrólogo -Rafa Palos- construye un documental que parodia, en el fondo y en la forma, los realizados por Juan José Benítez, Fernando Jiménez del Oso e Iker Jiménez. Los personajes claves -todos los citados- están interpretados por Fontcuberta, a quien se unen secundarios de lujo como un alto mando militar soviético, la tarotista muda Sinforosa, el psicoanalista argentino Carlos Federico Blum y el archimandrita Acebes, líder de una secta “que profesa culto a la sabiduría de Pitágoras, a las creencias del antiguo Egipto, a la cosmogonía maya y a la religión copta”, y que descubrirá su “increíble verdad”: que la Laika se reencarnó en Michael Jackson. “Hemos hecho comprobaciones y Michael Jackson nació el 29 de agosto de 1958, luna llena y exactamente 298 días después de la desaparición de Laika. Tanta coincidencia no puede ser casual”, sentencia el narrador al estilo de Iker Jménez respecto a las vidas paralelas de Lincoln y Kennedy.

Joan Fontcuberta da vida a todos los expertos de su falso documental 'Era rusa y se llamaba Laika'.En este documental, Fontcuberta se cachondea abiertamente de los vendedores de misterios. El prólogo y el epílogo están inspirados en los trabajos de Benítez y Jiménez el Oso; la fuente que revela que Laika fue utilizada como anzuelo para atraer a los tripulantes de los platillos volantes es un militar soviético que responde al nombre de Mirlo Rojo -como el responsable de la NASA que le cuenta a Benítez en Planeta Encantado que los astronautas de Apollo 11 descubrieron ruinas alienígenas en la Luna-; en los créditos finales se incluye como autor de la “investigación rigurosa” a J.J. Jiménez del Asno; y los miembros de la secta de los Laikos, “capaces de recoger las vibraciones emitidas por Laika desde la otra dimensión”, celebran sus rituales nuevaerenses en la playa de Zahara de los Atunes (Cadiz), donde en el mundo real vive Benítez en una casa con forma de platillo volante. Los disparates se suceden, con alusiones a los creacionistas, al Club Bildelberg, a máquinas que graban los sueños, al psicoanálisis, a las misiones espaciales soviéticas lanzadas al rescate de Laika… Y como “asesor científico” figura Ivan Istochnikov, el cosmonauta inventado por Fontcuberta en 1997 cuya desaparición en el espacio fue presentada como real por Iker Jiménez en Cuarto Milenio.

Era rusa y se llamaba Laika es el primer episodio de Archivos Sinapsis, una serie de documentales realizados cada uno por un creador diferente a partir material de los archivos de RTVE. Cuando esta producción de Joan Fontcuberta, Premio Nacional de Fotografía en 1998, se emita en abierto, es de suponer que habrá quien dé por cierto lo que no lo es, como hicieron en 2006 varios periódicos castellanoleoneses con la ficción del hallazgo de fósiles de sirenas en el Tormes, otra creación del artista catalán. Por de pronto, si tienen oportunidad, disfruten de este documental en el canal Cultura.es, donde se emite esta semana. Y esperemos que en el caso que nos ocupa no se cumpla la advertencia final de nuestro intrépido buscador de la verdad volvamos a saber pronto de él: “La conquista del espacio representa el futuro de la humanidad y esa conquista está trufada de un sinfín de enigmas. Yo me propongo aclarar algunos de esos enigmas para poder contárselo. Suponiendo, claro está, que siga con vida y no me hagan callar. Soy el profesor Arkan”.