Conspiraciones

Los platillos volantes de Franco, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos el lunes sobre los platillos volantes nazis de Franco, en la vigésima cuarta entrega de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar el programa completo.

Donald Trump contra la ciencia

Donald Trump. Autor: Donkey Hotey.El tupé de Donald Trump ha perdido mucho en los últimos años. “La laca no es como solía ser. Solía ser muy buena”, se lamentó en mayo en un mitin ante mineros en Charleston (Virginia Occidental). La culpa la tiene, según él, la sustitución como propelente de los clorofluorocarbonos (CFC), que dañan la capa de ozono, por otros compuestos. El que hoy se convertirá en el 45º presidente de Estados Unidos cree, sin embargo, que no supondría ningún riesgo medioambiental que su laca contuviera CFC porque él se la da en espacios cerrados como su apartamento, “completamente sellado”, y eso no puede tener efectos en la capa de ozono. “¡De ninguna manera, amigos! ¡De ninguna manera!”, gritó a la multitud en mayo.

donald-trump-laca El discurso del magnate da la espalda a la ciencia no sólo cuando se refiere a su laca, los CFC y la capa de ozono. “Trump ha abrazado la pseudociencia y sus tácticas, y las llevará a la Casa Blanca”, advertía en diciembre el astrónomo Michael J.I. Brown, de la Universidad de Monash, en el portal Phys.org. Entre esas tácticas, explica el astrónomo australiano a este periódico, destaca el uso del lenguaje: “Trump dice que ellos tienen la mente abierta respecto al medio ambiente, lo que suena razonable, pero no es así. Cuando los pseudocientíficos dicen que tienen la mente abierta, normalmente están rechazando la ciencia y promocionando ideas sin fundamento. De hecho, Trump ha elegido para puestos clave a individuos que rechazan la ciencia del clima”.

Cambio climático

Scott Pruitt, futuro director de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), afirmaba en mayo en National Review que hay un debate científico no sólo sobre el alcance del calentamiento global, sino también sobre si éste se debe a la actividad humana. Es cierto en la misma medida en que hay un debate sobre la esfericidad del mundo porque todavía quedan cuatro tierraplanistas. Entre los climatólogos, los negadores del cambio climático antropogénico son una especie tan rara como los antievolucionistas entre los biólogos. Además de Pruitt y de Trump –para quien el calentamiento global es un invento chino para que EEUU sea menos competitivo–, Rick Perry, secretario de Energía, y Ben Carson, de Vivienda, niegan el fenómeno, algo que admite Rex Tillerson, secretario de Estado, cuyo pasado como director ejecutivo de Exxon Mobil desde 2006 hasta el 31 de diciembre no infunde, sin embargo, esperanzas sobre que vaya a propiciar el abandono de los combustibles fósiles.

donald-trump-cambio-climaticoPor si se esfuman décadas de datos de la EPA sobre el calentamiento global con la nueva Administración, la comunidad científica estadounidense los está copiando a servidores independientes para que persistan en internet. “Entre lo más preocupante está que Trump puede dañar gravemente la ciencia climática que hace la NASA, incluyendo las misiones espaciales, al recortar fondos. Esto podría minar nuestra capacidad para discernir nuestro impacto en el clima”, dice Brown.

Fernando Cossío, director científico de Ikerbasque, la Fundación Vasca para la Ciencia, cree que “el posible daño a la investigación es comparable con el que la política climática de Trump puede infligir a la población mundial. Los expertos aseguran que en la lucha contra el calentamiento global llevamos años de retraso en la toma de medidas. Y eso con Gobiernos y organizaciones internacionales bienintencionadas que trabajan sobre bases racionales y científicas. En este nuevo contexto, todo ira a peor”. “El problema del cambio climático es especialmente preocupante porque es a largo plazo y podría ser muy tarde cuando se corrigieran las cosas”, me explicaba hace unas semanas el biólogo Richard Dawkins, a quien inquieta “la tendencia siniestra hacia el populismo ignorante y fanático” que ha puesto a Trump en el Despacho Oval y sacado a Reino Unido de la UE.

Antivacunas

donald-trump-vacunas“Que el sarampión vuelva a ser grande”, tuiteó el periodista Dan Primack el 10 de enero, cuando se enteró de que Trump había elegido a Robert F. Kennedy Jr como presidente de una futura comisión sobre la seguridad de las vacunas. Como Trump, el sobrino de JFK sostiene que la triple vírica que protege contra el sarampión, la rubeola y las paperas- causa autismo. La idea se basa en una investigación de 1998 del médico británico Andrew Wakefield considerada uno de los grandes fraudes de la historia de la ciencia. De hecho, la Organización Mundial de la Salud calcula que las vacunas evitan cada año “entre 2 y 3 millones de defunciones por difteria, tétanos, tos ferina y sarampión”.

“Kennedy es un hombre cuyo liderazgo del movimiento antivacunación ha generado torrentes de información errónea y pseudocientífica sobre las vacunas y sus efectos, y ha provocado brotes de enfermedades infecciosas prevenibles de otra manera, dañando especialmente a niños y ancianos y causando un gran daño a la salud pública”, destacan desde el Centro para la Investigación (CfI), organización que promueve la ciencia y la razón. “Una caída en el número de vacunados podría derivar en Estados Unidos en más brotes de enfermedades prevenibles dentro de pocos años”, avisa el astrónomo Michael J.I. Brown.

mike-pence-darwinLa investigación con células madre embrionarias puede sufrir recortes de financiación con el nuevo Gobierno, de marcado carácter ultrarreligioso. El vicepresidente Mike Pence, fundamentalista cristiano, se opone a ese tipo de estudios, además de negar la evolución, como Ben Carson, secretario de Vivienda. Entre sus excentricidades, Pence dijo en 2001 que fumar no mata porque sólo mueren por enfermedades vinculadas con el tabaco uno de cada tres fumadores. “Pence parece pensar que 33% y 0% son lo mismo”, ironizaba en noviembre el físico Lawrence Krauss en The New Yorker.

Al biólogo Francisco J. Ayala, que fue asesor científico del presidente Clinton y presidente de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS), lo que más le preocupa es que “Trump es un hombre impredecible. Se contradice a sí mismo constantemente. Miente. Dice lo que le viene a la cabeza a cada momento, sin pensarlo. Tiene ideas muy negativas contra la ciencia, pero luego no actúa de acuerdo con ellas. No sabemos lo que va a pasar”. Ayala es, sin embargo, optimista porque “la ciencia en Estados Unidos recibe tanto apoyo de la iniciativa privada como del Gobierno. Es posible que se recorte en algunos casos el apoyo del Ejecutivo. Pero, si pasa, la iniciativa privada cubrirá ese hueco”. Y advierte de que hay cosas que Trump no podrá hacer sin el apoyo del Congreso, que ya se opuso a recortes en ciencia en tiempos de George W. Bush, aunque había mayoría republicana, porque son muchos los políticos conscientes de cómo la ciencia contribuye al bienestar y la riqueza del país.

La desclasificación ovni en España, en M80 Radio

Juan Luis CanoMaría Gómez y yo hablamos el lunes de la desclasificación ovni en España, en la octava entrega de la temporada de mi colaboración semanal en ¡Arriba España!, en M80 Radio. Si quiere, puede escuchar el programa completo.

Desclasificación ovni en España: 9 casos inexplicados de 122 y ni rastro de marcianos

Vicente-Juan Ballester Olmos inspecciona un expediente militar. Foto: Manuel Molines.“Defensa declasifica 80 expedientes ovni…”. En los últimos días han podido leerse titulares por el estilo en varios medios impresos y digitales españoles. No es verdad: la desclasificación ovni en España concluyó hace casi 20 años. Los informes secretos que han devuelto a los platillos volantes a las portadas son públicos desde los años 90, cuando ya podía consultarlos cualquiera en la Biblioteca del Ejército del Aire. Lo que ha hecho ahora el Ministerio Defensa es colgar en Internet 80 expedientes -unas 1.900 páginas-, en los que puede comprobarse que no hay marcianos verdes en los archivos militares, algo que se sabe ¡desde el siglo pasado!

El proceso de desclasificación ovni español se realizó entre 1992 y 1999 a instancias del ufólogo valenciano Vicente-Juan Ballester Olmos, uno de los pocos tipos intelectualmente honestos involucrados en el estudio de los ovnis. Él convenció a las autoridades militares de que levantaran el secreto sobre aquellos casos de observación de objetos aéreos extraños que no afectaran a la seguridad nacional. Al final, se hicieron públicos 84 expedientes sobre un total de 122 casos ocurridos entre 1962 y 1995, de los que 80 son ya accesibles por Internet. Los cuatro que faltan estarán pronto disponibles en la web de la Biblioteca Virtual del Ministerio de Defensa, según me han confirmado hoy mismo en la institución.

Un proceso ejemplar

A diferencia de lo ocurrido en países como Estados Unidos y Reino Unido, la desclasificación ovni española no consistió en la mera publicación de los documentos, una vez eliminada información personal de testigos e investigadores. Aquí, coordinado por Ballester Olmos, un grupo de expertos civiles examinó cada suceso antes para acompañar el informe correspondiente de un dictamen sobre qué pudo haberlo originado. El modelo, que fue copiado posteriormente por Reino Unido, permite ofrecer a los ciudadanos una información fiable e indignó al sector más mediático de la ufología española, integrado por individuos que viven de vender como inexplicables sucesos que no lo son.

Ya en 1999, Ballester Olmos publicó, en el European Journal of Ufo and Abduction Studies, un artículo en el que analizaba todo el material militar que ahora sorprende tanto a algunos periodistas. El estudio acababa con la idea de que en los archivos militares podía haber algo de otro mundo. De los 122 casos de entre 1962 y 1995 investigados por el Ejército del Aire  y estudiados por los expertos civiles españoles, 97 (80%) tienen una explicación convencional, sobre 16 (13%) no hay suficientes datos y 9 (7%) carecen de una explicación clara, aunque podría haberla”. Ballester Olmos considera que “han quedado sin resolver por falta de una encuesta en profundidad en su momento”. 37 casos tienen su origen en objetos aeroespaciales, 35 en cuerpos astronómicos (siendo Venus el responsable de 20), la mente humana está en el origen de 13, la meteorología de 4 y hay otros 8 con causas varias.

Ballester Olmos destacaba en su trabajo que, de los nueve casos inexplicados, siete podrían tener una explicación, por lo que sólo quedarían dos enigmáticos. ¿Extraterrestres? “En ningún caso, el nivel de extrañeza de los sucesos ovni es tan grande o extraordinario que lleve al analista a pensar en una hipótesis de fuera de este mundo, irónicamente hablando”, sentenciaba en 1999 el ufólogo valenciano en el European Journal of Ufo and Abduction Studies. El porcentaje total de sucesos inexplicados (7%) se corresponde prácticamente con el de  otros estudios similares en otros países y nadie con dos dedos de frente lo considera como el escondite de los extraterrestres. De hecho, atribuir los casos ovni inexplicados a alienígenas tiene tanta lógica como achacar los asesinatos no resueltos a vampiros, hombres lobo u otros seres imaginarios.