Las tres sociedades científicas farmacéuticas españolas rechazan la homeopatía

Comunicado de la Sefac sobre la homeopatía.Las tres sociedades científicas farmacéuticas españolas rechazan la homeopatía. La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) y la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac), que reúnen en total a 8.000 profesionales, han advertido en sendos comunicados -el último emitido hoy por la tercera de ellas- de que no hay ninguna prueba de que esa presunta terapia funcione más allá del placebo y creen que no debería permitirse la venta como medicamento de un producto sin indicaciones terapéuticas demostradas experimentalmente, como sucede con todos los preparados homeopáticos gracias a una legislación europea hecha a medida de las multinacionales del sector, francesas y alemanas.

La Sefac, la última sociedad en pronunciarse, “no está de acuerdo en que se autorice como medicamento ningún producto sin indicaciones terapéuticas aprobadas, tal y como permite la legislación vigente, ya que esa regulación contradice la propia naturaleza del medicamento y puede generar confusión en la población”, y demanda, “tanto a las autoridades españolas como europeas, que toda sustancia que pretenda su autorización como medicamento deba acreditar previamente su eficacia y seguridad en beneficio de los pacientes y para no generar controversias que pueden poner en duda la labor de los profesionales sanitarios”. “A día de hoy -admite en su manifiesto– no existen evidencias científicas suficientes para demostrar la supuesta eficacia de la medicina homeopática, ni se ha podido explicar de forma convincente su mecanismo de acción, según los procedimientos de la metodología científica de referencia internacional, con la que ha sido evaluada”. De hecho, Valérie Poinsot, directora general delegada del Grupo Boiron, reconoció en marzo en Madrid que ellos no saben por qué funcionan sus productos.

En un comunicado del 13 de octubre, la SEFH dijo que es “contraria al uso de la homeopatía como sustituta o complementaria a los tratamientos basados en la evidencia científica” porque los principios que la sustentan “no son científicos”, no ha demostrado nunca su eficacia frente a ninguna patología y puede poner en peligro la salud de los pacientes. Días después, la SEFAP indicó que “debería retirarse la denominación medicamento de estos productos” (se refiere a los preparados homeopáticos) porque nunca han demostrado más efectividad que el placebo.

Tan efectiva como el agua de Lourdes

Comunicado de la SEFH sobre la homeopatía.La tres sociedades científicas respaldan así al centenar y medio de farmacéuticos españoles que, unidos en el colectivo FarmaCiencia, pidió el 25 de septiembre a las autoridades sanitarias y a los máximos responsables de la profesión que saquen la homeopatía de las boticas porque es una “falsa terapia”, un engaño. “La homeopatía no es ciencia ni ha curado a nadie de nada en más de doscientos años”, decían entonces 150 farmacéuticos en una carta abierta enviada a la ministra de Sanidad, al presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, a los decanos de las facultades de farmacia y a los presidentes de las tres sociedades científicas nacionales. “Si hace tres meses todos pensaban que los farmacéuticos no merecíamos crédito por cobijar la falsa terapia homeopática, ahora podemos demostrar que somos sanitarios de confianza. Ha llegado el momento de que nuestros colegios oficiales dejen de apoyar este engaño”, dice el farmacéutico Suso Fernández, portavoz de FarmaCiencia e impulsor de la iniciativa.

Hace unos días, la Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos anunció  que exigirá a los productos homeopáticos que adviertan en su etiquetado de que no hay pruebas científicas de que funcionen y de que las afirmaciones hechas por los fabricantes sólo están basadas en teorías “del siglo XVIII que no aceptan la mayoría de los expertos médicos”. Y, en España, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, que considera que la homeopatía es un proceso “ilusorio y engañoso” que pertenece “al mundo de las creencias”, sostiene que la directiva europea que regula la homeopatía es un “disparate” porque sólo está “movida” por intereses económicos. Es decir, por la presión de las empresas del sector.

Ahora sólo falta que rechacen este timo las universidades españolas que todavía compadrean con él y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, cuyo silencio resulta inadmisible ante el claro posicionamiento de las sociedades científicas. Además, el Ministerio de Sanidad tendría que dar los pasos pertinentes para sacar esta práctica de las farmacias y dejar claro ante la ciudadanía que confiar en los productos homeopáticos es como hacerlo en una pata de conejo y el agua de Lourdes.