El Ayuntamiento de Castellón apadrina una charla del antivacunas Josep Pàmies

Cartel de la charla de Josep Pàmies en Castellón, organizada con la colaboración del Ayuntamiento.Josep Pàmies es un agricultor catalán condenado por destrozar campos de transgénicos, que vende remedios milagrosos contra el cáncer y es uno de los líderes del movimiento antivacunas. Tiene un grupo, Dulce Revolución, que fomenta sus peligrosas ideas y me acabo de enterar, gracias a Guillermo Perisprofesor de la Universidad de Castellón y autor de El blog de Melquíades-, de que el martes hará propaganda de ellas en Castellón en un acto organizado por Castelló Cannabis Club, con la colaboración de FAC Levante y el Ayuntamiento de la ciudad, que cede el local. Que se apoye la difusión de los disparates de Pàmies sobrepasa los límites de lo socialmente admisible: supone fomentar desde las instituciones prácticas peligrosas para la salud.

Pàmies, cuya charla en Castellón se titula ¿Curar o cronificar enfermedades?, aboga por el uso contra la difteria no de la vacuna y de la medicación de efectividad probada, sino del llamado Suplemento Mineral Milagroso (MMS), un compuesto que su inventor, Jim Humble, dice que cura el sida, la hepatitis, la malaria y el cáncer, entre otras enfermedades, y que en realidad es dióxido de cloro. “La difteria es una bacteria  tan  sensible  al dióxido de cloro como el virus del ébola. ¿Por qué no dar alternativas sencillas y tranquilizar a la Sociedad? ¿Porque las mismas autoridades sanitarias callan como miserables delante del hecho gravísimo de los efectos secundarios de medicamentos y vacunas, que son ya la tercera causa de muerte en Europa (240.000 muertos al año)?”, escribe hoy el curandero.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios emitió en 2010 una alerta contra el MMS por tratarse de un medicamento ilegal que, “cuando se consume siguiendo las instrucciones dadas por las citadas páginas (se refiere a las webs en las que se vende), produce efectos adversos que pueden ser graves. El clorito de sodio, en solución acuosa y cuando se administra en las condiciones indicadas, se transforma en ácido cloroso que se degrada a dióxido de cloro. Todas estas sustancias tienen una acción oxidante fuerte, y su consumo directo en esas condiciones puede producir dolor abdominal, nauseas, vómitos, diarrea, intoxicaciones, fallo renal y metahemoglobinemia. Las autoridades sanitarias canadienses han constatado la aparición de dos casos de efectos adversos graves, que en un caso pusieron en peligro la vida del paciente”. Naren Gunja, director del Centro de Información Toxicológica de Nueva Gales del Sur, ha declarado, por su parte, que consumir el MMS es “como beber lejía concentrada”.

No vacunarse, tomar plantas mágicas contra el cáncer, beber lejía contra el ébola y la difteria… “Me pregunto, si se da el caso (y no es un caso tan extraño, dado que Pàmies defiende cosas como el uso del clorito sódico, el conocido blanqueador industrial MMS para curar enfermedades como el ébola y el sida, y la administración sublingual de marihuana a bebés con cáncer-, si dichas asociaciones o el propio Ayuntamiento de Castellón asumirán económica y penalmente de las responsabilidades derivadas por la promoción y difusión del discurso de Pàmies”, se pregunta el activista escéptico Emilio Molina, ingeniero informatico y licenciado en comunicación audiovisual. Molina, Peris y otros están haciendo gestiones ante las autoridades municipales para que retiren su apoyo a un acto que, si nadie lo impide, se celebrará el martes por la tarde en el Centro Polifuncional del Grao de Castellón.