La Asociación Médica Estadounidense aboga por la vacunación obligatoria

Campaña de vacunación en México. Foto: Paulette636.La Asociación Médica Estadounidense (AMA) aboga porque sólo las causas médicas se consideren validas a la hora de no vacunar a un niño. “Como se desprende del reciente brote de sarampión de Disneylandia, la protección de la salud de la comunidad en una sociedad con la movilidad de la actual requiere que las autoridades no permitan que los individuos eviten voluntariamente la inmunización basándose en cuestiones de preferencia personal o conveniencia”, ha dicho Patrice A. Harris, miembro de la junta de síndicos de la AMA. En diciembre, los bajos índices de vacunación provocaron en Disneylandia (California) un brote de sarampión que superó los cien casos en 14 estados.

Fundada en 1847, la AMA es la asociación médica más grande de Estados Unidos y edita de la prestigiosa revista JAMA. Reunidos en Chicago en su asamblea anual, los socios de la entidad votaron el lunes a favor de que la entidad propicie políticas de vacunación “estatales más estrictas para permitir exenciones únicamente por razones médicas”, en línea de la legislación que está tramitándose en California, que obligará a inmunizar a los niños antes de entrar en el jardín de infancia e impedira cualquier excepción por motivos religiosos o personales. “Cuando la gente se vacuna también ayuda a prevenir el contagio de la enfermedad a otros”, ha destacado Harris. La AMA recuerda que los programas de inmunización han controlado o eliminado en Estados Unidos la propagación de enfermedades epidémicas como la viruela, el sarampión, las paperas, la rubeola, la difteria y la poliomielitis, y destaca que los requisitos de vacunación varían de estado a estado, aunque sólo dos -California podría ser el tercero- prohíben las exenciones basadas en creencias personales .

Mientras la AMA apuesta por la vacunación obligatoria, en España se han empezado a oír en los últimos días voces que piden tolerancia con los antivacunas, algunas desde estamentos médicos que aducen que la obligatoriedad no va a hacer que ese colectivo cambie de actitud. También es cierto que, al mismo tiempo, responsables políticos y otros médidos se han significado a favor de la obligatoriedad de las inmunizaciones incluidas en el calendario vacunal. No entiendo que alguien saque la cara a los antivacunas -con la idea de que por las malas no van a cambiar de actitud- cuando otras medidas coercitivas, como la prohibición de fumar en locales públicos y la obligatoridad del cinturón de seguridad en los coches, han dado tan buenos resultados. Nunca he entendido la tolerancia con los antivacunas y menos ahora que un niño de 6 años se debate en Cataluña entre la vida y la muerte sólo porque sus padres no quisieron protegerle contra la difteria.

Los antivacunas son unos egoístas, unos insolidarios que, además de jugar con la salud de sus hijos, ponen en peligro la de muchos otros. Si sus pequeños no sufren más enfermedades, es porque la inmensa mayoría de la población está vacunada, hace de barrera y les protege. Pero sus niños son un riesgo para la salud de los lactantes, de aquellos pequeños que no pueden ser inmunizados por circunstancias particulares, de quienes nacieron antes de las campañas de vacunación masivas y no pasaron la enfermedad, y de quienes han perdido o tienen debilitadas las defensas ante los agentes infecciosos, como los receptores de trasplantes de médula ósea, los diabéticos y los infectados por el VIH. Por eso, los antivacunas son un peligro y, como ha apuntado el secretario de Salud Pública de la Generalitat, Antoni Mateu, las autoridades deben “perseguir de forma punible” a quienes con mentiras contribuyen a que haya padres que incumplan el calendario de vacunación de sus hijos.