La cadena ESPN suspende en Twitter a un comentarista de béisbol por defender la teoría de la evolución

“Eppur si muove”, escribió Keith Law, columnista de béisbol de la cadena ESPN, ayer en Twitter después de cinco días de inexplicable silencio. No dijo más y siguió con sus comentarios habituales. Su uso de la famosa frase que Galileo habría dicho después de abjurar de su visión heliocéntrica del Cosmos ante el tribunal Inquisición -“Y, sin embargo, se mueve”, en referencia a la Tierra- da verosimilitud a lo que reveló hace unos días Deadspin: que ESPN suspendió el miércoles de la semana pasada la actividad de Law en Twitter por defender en esa red la teoría de la evolución, y la ciencia en general, frente a su compañero de cadena Curtis Schilling, exjugador de béisbol.

Fragmento de la discusión entre Curtis Schilling y Keith Law.“No es una coincidencia. ESPN le ha dado [a Law] un tiempo de descanso en Twitter y nos han dicho que es por defender en voz alta y en repetidas ocasiones a Charles Darwin del fósil de transición Curt Schilling, su colega de Bristol”, escribió Barry Petchesky en Deadspin el viernes. Schilling es un furibundo creacionista y el 13 de noviembre los dos se enzarzaron en una discusión, con Law como defensor de la teoría de la evolución y de la razón. Todo empezó con Schilling diciendo cosas como: “¿Que todos los seres vivos provienen de una única célula? Enseñadme los fósiles de los seres que se convirtieron en humanos antes de que fueran humanos…”; “¿Dónde están los fósiles perdidos en vuestra teoría de la evolución? Los elefantes tienen elefantes y lo harán durante otros mil años, ¿no?”; “Pon [dirigiéndose a un crítico] un enlace a cualquier fósil entre los anfibios y una mosca, un mosquito, un elefante, un rinoceronte, un humano, una serpiente o cualquier otro”… Law le respondió: “Hay cientos de fósiles de transición en el registro, Curt”. Y le dio un enlace a la página correspondiente de la Wikipedia.

“En serio, si alguien dice que la teoría de la evolución es errónea porque no hay fósiles entre los monos y los humanos, coge un mono y dale con él”, escribió poco después Law. Cuando un tuitero le dijo que se dejara de meter en asuntos científicos y se limitara al béisbol, respondió: “No, no lo haré. La ciencia es infinitamente más importante”. Schilling le preguntó si había dado en serio el enlace a la Wikipedia, y le respondió que sí: “Es un artículo sólido, bien fundamentado. Eres libre de mandar refutaciones a esos fósiles transicionales”. Y, cuando otro interlocutor le comentó que ciencia y fe pueden ir de la mano, Law replicó que no se había metido con la fe de nadie. “Me opongo a la anticiencia. Eso es todo”, sentenció.

Poco después de que Deadspin publicara la noticia en la que vinculaba el silencio tuitero de Law a una medida disciplinaria de ESPN que duraría hasta el lunes, como así ha sido, por su defensa de la teoría de la evolución, la cadena aseguró que “no había tenido nada que ver con sus opiniones sobre ese asunto”. ¿De verdad? Las tres palabras con las que reapareció ayer Law en Twitter apuntan en otro sentido. Además, si lo que no les gusta es que dos de sus profesionales muestren públicamente sus discrepancias sobre un asunto que levanta ampollas en Estados Unidos, donde la sinrazón fundamentalista es en muchos sitios ley, ¿por qué no suspendieron también a Schilling?