La amenaza de la pantera fantasma

Una fiera anda suelta por la sierra de Gádor. O, al menos, eso creen en Berja (Almería), donde varios vecinos aseguran haber visto un gran felino en el parque de Castala, una zona verde de recreo de 13,8 hectáreas. “Un chaval se presentó el lunes en el puesto de la Guardia Civil diciendo que días antes había visto un felino de gran tamaño que podía ser una pantera”, indican en el instituto armado. Esa misma tarde, empezó la caza del animal, a cargo de efectivos del Seprona, Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y Protección Civil de Berja.

El joven que dio la voz de alarma decía haber visto a la bestia hace dos semanas y no haberlo denunciado antes por miedo al ridículo. Otro de los testigos es el alcalde de Berja, Antonio Torres. “Yo lo he visto y no sé lo que es, pero no me gustaría encontrármelo de frente”, explicaba el martes el regidor, quien añadía que se trata de “un felino de dimensiones considerables y de color negro”. Sospechaba que puede ser una pantera “que alguien, de manera imprudente, haya soltado en la sierra tras tenerla de mascota”.

Un zorro, atrapado en la jaula-trampa instalada en el parque de Castala, en Berja. Foto: Junta de Andalucía.“Ningún agente de la Guardia Civil ha visto la pantera”, advierten en el cuerpo. Tampoco la ha visto ningún técnico de la Junta de Andalucía ni de Protección Civil. Ni han encontrado rastro alguno de un  gran felino en la sierra. Ni huellas, ni heces, ni restos de presas, ni nada de nada. “Yo no veo a un animal así viviendo ahí, aunque ahora mismo tampoco lo puedo descartar al 100%”, admite un portavoz del instituto armado. Por eso, el Ayuntamiento de Berja cerró el miércoles el parque, donde se instaló una jaula-trampa de grandes dimensiones con un trozo de carne en su interior, en la que en la noche del jueves quedaron atrapados un gato doméstico y un zorro, liberado inmediatamente.

La Junta de Andalucía colocó ayer dos jaulas más cerca de sendas fuentes de agua, así como dos cámaras de grabación nocturna que se activan cuando detectan movimiento en las proximidades. “Si el felino entra en alguna de las jaulas, los agentes utilizarán un rifle anestésico para dormirlo y trasladarlo posteriormente a un zoológico de Tabernas cuyos propietarios  se han ofrecido a acogerlo”, han explicado desde el Gobierno andaluz. ¿Pero hay una pantera suelta por los alrededores de Berja? De momento, sólo contamos con testimonios visuales y no sería la primera vez, ni mucho menos, que alguien toma un perro o un gato grande por lo que no es.

Fotograma del vídeo de la pantera fantasma grabado en Vizcaya en 2003. Sin referencias, bien puede tratarse de un gato. Foto: 'El Correo'.En octubre de 2005, una pantera fantasma tuvo en vilo durante dos días a la Ertzaintza en Gorliz (Vizvaya), donde un vecino de Erandio aseguraba haberla visto cuando paseaba por un aparcamiento acompañado de su sobrino. “Estaba a diez metros de nosotros. Avanzó despacio unos cinco metros, se paró, volvió la cabeza y nos miró muy fijamente. Le brillaban los ojos como a un demonio. Después salió corriendo y se introdujo en el pinar. Nos quedamos paralizados. A mí me temblaban las piernas”, contaba el testigo a El Correo. Cuando llegó una patrulla de la Policía autónoma, una agente se adentró en el pinar y efectuó un disparo. Contra el animal, dijo. Después de más de un día de búsqueda, la fiera se esfumó, como dos años antes había ocurrido en la cercana Armintza con un animal “muy grande” que “tenía la cola larguísima y anda como un felino”. Fue grabado en vídeo en una escenario sin referencias que no permitía descartar que fuera un simple gato negro.

‘Alien big cats’
Los grandes felinos forman, como  Nessie y los círculos de los cultivos, parte del folclore británico. Las primeras apariciones de alien big cats (grandes gatos extraños al lugar) datan de principios de los años 60 y, desde entonces, se les han achacado muertes de ganado y mascotas. Como pasa con el monstruo del lago Ness, a pesar de los intimidantes nombres que se ha dado a algunos de estos animales -­el León de Nottingham, la Bestia de Exmoor…-, nunca se ha capturado a ninguno. Y no por falta de ganas.

El 18 de julio de 1963, un camionero, David Back, conducía por el sureste de Londres a la una de la madrugada cuando vio cómo un gato grande entraba en el bosque de Oxleas. Poco después, un «gran animal dorado» saltaba sobre el capó de un coche de la Policía y huía. Se montó una operación de búsqueda a lo grande, con 126 policías con 21 perros, 30 soldados y varios miembros de la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales, que rastrearon 344 hectáreas a la caza del felino. No dieron con él, aunque encontraron un rastro de grandes garras que algunos atribuyen a un guepardo. Desde entonces, la historia se ha repetido en innumerables ocasiones.

Reportaje sobre los 'alíen big cats', en la revista 'Fortean Times'.

Los alien big cats son unos habituales de la prensa sensacionalista británica. “La típica historia de gran gato extraño -como el animal que la protagoniza- aparece de la nada y desaparece con la misma rapidez, con la habilidad y determinación de un fantasma”, indicaba  Michael Goss en la revista Folklore en 1992. Jacqueline Simpson y Steve Roud apuntan en A dictionary of English folklore (Un diccionario del foclore inglés. 2000) que, sólo en 1997, se registraron en la prensa 304 casos. Y añaden que, a pesar de las numerosas denuncias, “ningún felino extraño ha sido capturado o muerto, aparte de un puma domesticado en Escocia en 1980 y un pequeño gato de los pantanos  atropellado accidentalmente en la isla de Hayling (Hampshire) en 1988″.

Como Goss apuntaba en Folklore, no hay nada que indique que, desde que se extinguió el lobo, viva en las Islas Británicas un carnívoro más grande que el tejón común (Meles meles). Así, la pantera fotografiada en Peterborough en enero resultó ser un peluche, como el tigre que, desde el tejado de un viejo hotel, sorprendió a decenas de conductores en Houston (Estados Unidos) en enero del año pasado.

Publicado originalmente en el diario El Correo.