‘Conspiranoica’ Regás: la ‘industria del cáncer’ está detrás de la doble mastectomía de Angelina Jolie

Rosa Regás. Foto: Efe.Rosa Regás cree que la doble mastectomía de Angelina Jolie forma parte de una conspiración mundial de la industria del cáncer. Lo sostiene en “Desconcierto por Jolie”, artículo publicado en el blog Ellas en el que asegura que el anuncio de la actriz, de que se había sometido a cirugía por las altas probabilidades de desarrollar cáncer de pecho, no le provocó “ni lástima ni admiración”, sino “un gran desconcierto”. Esa perplejidad le llevó a buscar información por Internet y, por fin, lo entendió todo tras leer un artículo de Alfredo Embid en el boletín Armas para Defender la Salud“: el anuncio de Jolie se enmarca dentro de una conspiración liderada por una compañía biotecnológica, Myriad Genetics, para conseguir patentar unos genes.

A la novelista le inquietó cuando, poco después, los medios informaban de la muerte por cáncer de una tía de la actriz, le “extrañó que la historia (de la doble mastectomía) no provocara un gran debate” y que ningún ginecólogo “nos diera su opinión sobre la noticia”, y ella, que cree “en las informaciones veraces y científicas”, lo comprendió todo al leer un artículo de Embid titulado “Angelina Jolie, cómplice de un plan corporativo billonario para patentar el gen BRCA”, que reproduce en parte. “Natural News descubrió oportunamente una campaña corporativa planeada durante meses y que, casualmente, confluye en la próxima decisión de la Corte Suprema de Justicia (de Estados Unidos) sobre la viabilidad de patentar genes BRCA1“, dice Embid. BRCA1 es un gen humano cuyas mutaciones pueden favorecer la aparición de cáncer de mama y ovarios. “Mis doctores estimaban que tenía un 87% de riesgo de contraer cáncer de mama y un 50% de padecer cáncer de ovarios, aunque los porcentajes varían de una mujer a otra”, escribió Jolie respecto a su caso.

Embid, el hombre en el que cree Regás, es un acupuntor y homeópata que, entre otras cosas, niega que el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) cause el sida. Coordina la Asociación de Medicinas Complementarias (AMC), una entidad que respalda todo tipo de pseudotratamientos -acupuntura, homeopatía, flores de Bach…- y ha participado en encuentros delirantes como el IV Congreso Ciencia y Espíritu, en el que también intervinieron los conspiranoicos Rafael Palacios, para quien los terroristas están dirigidos por los Gobiernos contra los que luchan, y Mitoa Edjang Campos, piloto español de línea aérea  para quien el 11-S fue un autoataque de EE UU. Para Embid, “el anuncio de Angelina Jolie sobre su doble mastectomía (extirpación quirúrgica de ambos pechos), sin tener cáncer de mamas, no es una inocente, espontánea y heroica elección, como los medios masivos interpretan, sino que beneficia a la industria del cáncer“. La fuente de la que saca los entreecomillados y toda la historia es tan poco fiable como él. Natural News es un sitio dedicado a la propaganda de prácticas pseudomédicas, cuyo fundador, Mike Adams, sostiene que las vacunas provocan autismo, niega el origen vírico del sida, rechaza la versión oficial del 11-S, se opone a los transgénicos, afirma que las mamografías causan cáncer y se traga muchas otras bobadas.

Un médico alternativo español conspiranoico y una web “que promueve toda las tonterías médicas imaginables”, en palabras de Steven Novella, neurólogo de la Universidad de Yale. Ésas son las fuentes de Regás para dar pábulo a la idea de que nos han ocultado la verdad sobre  la doble mastectomía de Jolie. Para colmo de males, la novelista dice que no conoce “ningún artículo de un ginecólogo que nos diera su opinión sobre la noticia y sobre las posibilidades reales de un peligro tan brutal que había obligado a una actriz a hacerse esta operación sin haber tenido el menor síntoma aún”. Pues debe ser la única, porque fueron numerosos los expertos que se pronunciaron sobre el asunto aquel día y los siguientes. Por cierto, que el anuncio de la actriz haya coincidido temporalmente con el debate jurídico sobre la posible patente del BRCA 1 no prueba nada, porque coincidencia temporal no implica por sí sola causalidad.

“Creo en las informaciones veraces y científicas”, asegura Regás en su artículo. Su texto demuestra todo lo contrario.