“Fiarse de Punset en ciencia es como tener de referente musical a un sordomudo que no sabe de solfeo”

“Es un engaño, una auténtica tomadura de pelo”, sentencia Félix Goñi hoy en El Correo cuando mi compañero Ander Carazo le pide su opinión sobre el pan de molde “100% natural” publicitado por Eduard Punset. Y el director de la Unidad de Biofísica de la Universidad del País Vasco y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas añade respecto al expolítico metido a divulgador: “Ese señor no es científico, sino que es un auténtico ignorante de la ciencia. Fiarse de él es como tener de referente musical a un sordomudo que no sabe de solfeo. Adelante, puedes hacerlo, pero tu idea sobre la música va ser un poco… singular”.

Anuncio de pan Bimbo protagonizado por Eduard Punset.Es de agradecer que científicos de la talla de Goñi hablen claro y no se plieguen ante el multipremiado Punset, un individuo que lamenta la persistencia del pensamiento sobrenatural, pero alaba la ciencia de Uri Geller; sostiene que “los racionales, en lugar de los intuitivos, son vagos y no quieren saber nada de esfuerzos”; cree en la acupuntura y la energía qi; y abraza intelectualemnte pseudomedicinas como la homeopatía y a charlatanes como Masaru Emoto y Deepack Chopra con el pretexto de que la ciencia no es dogmática. Así es el abanderado de la divulgación científica en España.  Como dice Goñi, que luego no nos extrañe que mucha gente tenga una idea de la ciencia “un poco… singular”.

Las declaraciones de Goñi forman parte de un amplio reportaje, firmado por Carazo, en el cual el biofísico y el químico Juan José Iruin, profesor de la UPV y autor del imprescindible El Blog del Búho, ponen un poco de sensatez en la histeria quimiofóbica que nos invade respecto a los alimentos. Nunca hemos comido en España, y en el mundo desarrollado, mejor ni más seguro que ahora. Da igual lo que digan los ecólatras, los mercaderes de lo natural, los vendedores de pan de molde y Punset. Y natural no es sinónimo de bueno; ni artificial, de malo. Es algo que explican magistralmente, a quien quiera escucharles, investigadores como Goñi, Iruin, José Miguel Mulet, autor de Los productos naturales ¡vaya timo!el libro y el blog-, y José Manuel López Nicolás, de Scientia.

“No se come como antes. Ahora, comemos mucho mejor y más sano que nunca. Todos los alimentos que llegan a nuestra mesa han pasado por un montón de controles que antes no existían. La comida es infinitamente más sana y, curiosamente, también es mucho más barata. El porcentaje del presupuesto familiar que se dedica a la comida es mucho menor que hace 50 años porque los alimentos se han abaratado en comparación con el coste de la vida”, me comentaba Goñi el año pasado. “Yo, desde luego, pienso seguir zampádome todo lo que se me ponga por delante”, advierte Iruin en El Correo. La próxima vez que un tipo que explota la imagen del sabio excéntrico le venda que el pan de molde es “100% natural”, pregúntele en qué árbol crece y cuánto ha cobrado por decir tal memez.