La Universidad de Deusto premia a un grupo de psicólogos que estudia las bases de la superstición

De izquierda a derecha y de atrás adelante, Tomás de la Vega, Cristina Orgaz, Nerea Ortega, Ion Yarritu, Marcos Díaz (recién incorporado al Labpsico), Pablo Garaizar, Gustavo Vazquez, Saioa Palacios, Fernando Blanco, Jaime Oraá (rector de la Universidad de Deusto), Helena Matute, Ignacio Polidura (director territorial del Banco Santander en el País Vasco), José Luis del Val (vicerrector de Investigación de la Universidad de Deusto), Carmelo Pérez e Itxaso Barbería. Foto: Belén Ibarrola.

El Laboratorio de Psicología Experimental (Labpsico) de la Universidad de Deusto, que dirige Helena Matute e investiga los mecanismos mentales del pensamiento mágico, ha sido galardonado con un accésit del premio Deusto-Grupo Santander de Investigación por su trabajo Pseudociencias en la sociedad del conocimiento. “Este equipo profundiza sobre cómo funcionan los procesos mentales que nos permiten aprender, pensar de forma crítica, diagnosticar posibles causas de un suceso importante, predecir lo que ocurrirá a continuación, o tomar decisiones en situaciones de incertidumbre”, se indica en la nota informativa.

El jurado ha considerado que  “el proyecto premiado se centra en cómo esos mismos procesos mentales que son críticos para la correcta adaptación al ambiente generan también a menudo percepciones totalmente ilusorias de causa-efecto, predicciones que fallan estrepitosamente, y otra serie de errores y sesgos cognitivos que a menudo son fuente de decisiones equivocadas y que pueden llevar a desarrollar supersticiones, pseudociencias, y mucho sufrimiento en la especie humana”. Jaime Oraá, rector de Deusto, destacó ayer en el acto de entrega del accésit, dotado con 2.300 euros, no sólo la contribución científica del Labpsico, sino también el esfuerzo que hacen sus integrantes por trasladar los resultados de sus investigaciones a la sociedad.

“Es un reconocimiento interno a nuestro trabajo, un muy buen estímulo para el grupo de investigación”, me decía ayer Matute. Su equipo lleva años estudiando “cómo se generan inicialmente las creencias supersticiosas y las ilusiones de causa-efecto; en qué circunstancias es más fácil llegar a desarrollar creencias falsas del tipo de «A causa B», «para conseguir B, lo que hay que hacer es A», y en qué situaciones se mantienen y fortalecen ese tipo de creencias que luego, a veces, serán transmitidas culturalmente a otras personas que también las adoptarán como ciertas”. Han hecho numerosos experimentos sobre ilusiones de causalidad y publicado artículos en las más prestigiosas revistas de psicología. Además de su interés teórico, su trabajo puede ser socialmente muy útil. Así, han descubierto que, ante curas milagrosas, “cuando a la gente le presentas todos los resultados sin sesgos, desciende la ilusión de causalidad. Si las autoridades obligaran a los fabricantes a exponer en sus anuncios información de todos los casos, incluidos los de quienes se sienten mejor sin seguir su tratamiento y no sólo aquéllos en los que está presente el remedio que venden, bajaría el éxito de los productos milagro”. Sencillo y efectivo. Entonces, ¿por qué no se legisla en esa línea?

Encuentro con James Randi

Que una institución académica reconozca la labor de quienes investigan las bases psicológicas del pensamiento mágico me alegra profundamente, porque este tipo de estudios son todavía poco frecuentes en nuestra Academia y resultan claves en el combate contra la superstición. Además, en el caso del Labpsico, he tenido la oportunidad de informar de su trabajo aquí y en El Correo y compartí con ellos un momento inolvidable, el encuentro que mantuvieron con James Randi y D.J. Grothe en mayo del año pasado. La conferencia en Bilbao del mago que desenmascaró a Uri Geller no hubiera sido posible sin el apoyo y el trabajo de Matute, quien es socia del Círculo Escéptico y en noviembre dio una interesantísima charla cobre “Casualidad y pseudociencia” en el decimoséptimo encuentro Enigmas y Birras de la capital vizcaína. Como escéptico y como periodista, es un lujo tener acceso a un equipo de investigadores como el del Labpsico.

Felicidades, Itxaso Barbería, Fernando Blanco, Pablo Garaizar, Helena Matute, Cristina Orgaz, Nerea Ortega, Saioa Palacios, Carmelo Pérez, Miguel A. Vadillo, Gustavo Vázquez, Tomás de la Vega y Ion Yarritu.