“Los racionales, en lugar de los intuitivos, son vagos y no quieren saber nada de esfuerzos”, dice Punset

Anuncio de pan Bimbo protagonizado por Eduard Punset.“Los partidarios de utilizar la razón en lugar de la intuición se equivocan tanto o más que los segundos”, escribía hace dos semanas Eduard Punset en XL Semanal, la revista de mayor tirada de la prensa española. Y añadía: “Los racionales, en lugar de los intuitivos, son vagos y no quieren saber nada de esfuerzos”. El nombre de la sección del exministro en esa revista ya lo dice todo: “Excusas para no pensar”. Cada semana, compite en nadería con Paulo Coelho. Habitualmente, me limito a leer el título y los sumarios, y pasar página. Pero, hace quince días, no pude evitar leer de cabo a rabo su reflexión, titulada “¿Mejor intuitivos o racionales?” y cuyas conclusiones ya he expuesto.

Punset ha concedido en Redes la misma credibilidad a científicos de verdad que a Uri Geller -”Tú eras un pionero y ahora esto es ciencia, ciencia pura”, le dijo al doblacucharas israelí ante las cámaras-, Deepak Chopra, Rupert Sheldrake, Masaru Emoto y compañía; es un firme defensor de la acupuntura y la enegía qi; y resulta insoportable con sus intepretaciones emocionales de cualquier avance del conocimiento. Es un gurú de la autoayuda más ramplona y, sin embargo, se ha rodeado de un halo de credibilidad científica tal que, para mucha gente, es la personificación de la ciencia.

Desde 1996, Punset dirige y presenta en La 2 un programa hecho a su medida y para su gloria, un espacio en el que entrevista a científicos, pensadores y charlatanes, pero en el que el protagonista último siempre es él. Ese sistema de autopromoción constante le ha llevado a lo más alto de la divulgación científica española en el ranking popular, ha hecho que sus libros de autoayuda disfrazada de ciencia sean superventas y sus colaboraciones, ansiado objeto de deseo por el director de cualquier publicación. Razón e intución coinciden en que nuestro protagonista no puede tener tiempo para tantas cosas como las que supuestamente hace.

Contra la razón

Algunos lo llevamos diciendo años: Punset es más peligroso que cualquier otro divulgador pseudocientífico. La propaganda del esoterismo y el pensamiento mágico que hace, al mezclarlo con ciencia legítima sin solución de continuidad, es mucho más efectiva y peligrosa que la abierta promoción de bobadas paranormales. Como ha dicho Mauricio-José Schwarz, “el público general no tiene forma de saber que Richard Dawkins es un biólogo evolutivo de verdad y un divulgador fiable en temas de evolución, pero Uri Geller no es más que un prestidigitador sin vergüenza y autoglorificado. Y, al presentarse ambos bajo el manto de respetabilidad e infalibilidad de que se ha rodeado Punset (con ayuda de sus cabestros, claro, y apoyado en sus relaciones como político), el público no avisado empieza a creer que Geller es «ciencia, ciencia pura» y se abre a creer cualquier otra tontería”.

Habrá lectores de XL Semanal que hayan visto, gracias al exministro, justificada su aversión a racionalizar las cosas. No en vano, el gurú ha dejado claro que “los partidarios de utilizar la razón en lugar de la intuición se equivocan tanto o más que los segundos” y que, además, “los racionales, en lugar de los intuitivos, son vagos y no quieren saber nada de esfuerzos”. Aunque también es posible que yo esté confundido y esté en lo cierto el más popular divulgador científico español, el Sol dé vueltas alrededor de la Tierra, ésta sea plana… y el pan Bimbo, natural. A fin de cuentas, dos semanas han pasado desde que Punset publicó su oda al no pensar y todavía no he leído ninguna crítica desde las comunidades científica y divulgadora. Quizá sea que no le leen.

Por cierto, ¿qué les parece más preocupante, que Punset crea sinceramente que el pan de molde es natural al 100% o que no lo crea y diga eso, y de paso alimente la quimiofobia, sólo por dinero?